-Estás aún más loca si crees que me iré del País.- Le respondí.
-No te pregunté, es una orden. Te irás a España con mi hermana Camila y ahí aprenderás a tener modales sino ella te mostrará las consecuencias.
-Oh claro, tú no tienes el tiempo necesario ni las fuerzas como para enseñarme a "ser una señorita de sociedad" - le respondí imitando su tono irritante. -algo que tú no puedes hacer; y que hasta tienes que mandarme con tu hermana no sólo a otro País, sino, hasta otro continente.
-No tienes ningún derecho para hablarme así Pavlova-. Respondió, mostrando aún más ira en su mirada.
-Y tú no tienes ningún derecho a mandarme a España.
-¡Claro que lo tengo porque soy tu madre y aún eres menor de edad y se hace lo que yo digo!-. Gritó agitando su mano frente a mi cara.
Nos miramos, sin siquiera parpadear y sonreí sarcásticamente frente a su cara; -Está bien,- le respondí alejándome -si así lo quieres.
-Si, así lo quiero. Tu vuelo sale a las tres de la tarde...- mi padre continuó sus palabras -tus cuentas han sido canceladas, no puedes usar ya el auto ni ir de compras.
-¿Crees que a mi me importa todo éso papá? Yo no soy como ustedes, a mi me da igual lo material.
-Igual cancelamos tu membresía al club, así que ya no puedes ir al gimnasio ni a ningún lado.
-Si lo que gustan es alejarme de ustedes y de mis amigos lo acepto, si así lo quieren está bien por mí-. Finalicé y comenzaba a subir las escaleras cuando mi madre habló de nuevo.
-Por cierto, Lucas irá también contigo.
-¿Qué?- preguntó Lucas -¿Yo por qué señora Mayers? Yo complí con lo que me pidió, no necesito clases de modales.
-Aguarda, ¿cumpliste lo que te pidió? ¿A qué te refieres con éso?
-Ay es momento de que lo sepas- dijo mi madre con su tono irritante -él nos ayudó con todo esto Pavlova; le dijimos que te llevara a algún lado mientras tu padre y yo arreglábamos tu viaje.
-Déjame explicarte Lova...- dijo Lucas tomando mi mano pero la retiré -No te atrevas- le respondí con lágrimas en los ojos -creí que podía confiar en ti, pero ya veo que no-. Finalicé y subí corriendo a mi cuarto.
Puse a Iron Maiden a todo volumen y empecé a empacar.
(...)
Eran las dos de la madrugada y aunque ya había terminado de guardar mis cosas no podía dormir. Estaba sentada en el balcón leyendo mi libro favorito "París es una fiesta" de Ernest Hemingway cuando escuché que abrieron la puerta de mi habitación.
-Desde ahí será sencillo que te dispare un francotirador -. Dijo Lucas con tono divertido.
-No me interesa, de hecho, sería lo mejor. Vete de mi habitación Lucas.
-Por favor, debemos hablar.
-¿De qué, de cómo traicionaste mi confianza y me mentiste?- Le pregunté, elevando un poco mi tono de voz.
-No te mentí ni te traicioné...- decía él pero era mi turno de interrumpir -Entonces, ¿cómo le llamas a lo que hiciste?
-¡Lo hice para protegerte Pavlova!- dijo en voz alta -¿A caso crees que ellos me dejarían estar junto a ti cuando te fueras? ¡No! Hubieran hecho hasta lo imposible por separarnos, por alejarte de mí.
ESTÁS LEYENDO
KEOVA
Fiksyen RemajaPavlova, una chica mexicana de diecisiete años que un día conoce a Kevin cuando estuvo a punto de atropellarla y se da el clásico "amor a primera vista". Ellos creen que antes de ése día no se conocían pero el pasado dice más. Los secretos que tuvie...
