El sol ya era molesto para este punto de la carretera.
Había entrado a Maryland hace dos hora, y hacía cinco que ignoraba mi teléfono. El impulso de deshacerme de el aun era tentador, sin embargo era el único número que mis abuelos conocían. Tarde o temprano tendría que decirles sobre la muerte de mi padre.
Pero primero, tenía que comer o embriagarme lo suficiente para continuar hacia donde sea que el auto que robé pudiera llevarme.
No sabía donde ir.
Quizas Alaska, Canadá, esperaría que el estrecho se congelara y caminaría hasta Rusia o simplemente vagaría por el país hasta el momento que la estática mental se detuviera y la barrera entre mis emociones se rompiera.
Lo que pasara primero.
Detuve el auto en una cafetería cerca de un pequeño parque. Eran las diez de la mañana y no parecía ser su hora más concurrida, solo un par de ancianos.
No podía alimentarme de ellos.
Entré a la cafetería y caminé directo a la barra donde una mujer un par de años mayor que yo me sonrió.
Era pelirroja, con pecas y ojos verdes, un estereotipo andante.
-Buenos días cielo-saludó-¿Te ofrezco algo?
La miré unos segundos y no pude ignorar el latido constante de su corazón.
-Un café por favor-pedí y ella lo apuntó en su Block de notas.
-¿Algo más? Tenemos unos deliciosos hot cakes que te encantaran-dijo y fijé mis ojos en ella.
-Un poco de tu sangre en una taza para llevar-susurré y ella sonrió.
-En seguida cariño.
Sonreí con desgano y ella se marchó. Mi teléfono volvió a sonar. Esta vez era Caroline. Y lo ignoré.
No tenía ganas de hablar, mucho menos de explicar, solo quería olvidarme de todos y de todo. Haber llegado a Mystic Falls claramente fue el peor error que mi padre y yo pudimos cometer.
La camarera llegó con una taza que llenó con café y un vaso térmico desechable que olía delicioso.
-Aquí tienes linda-sonrió-¿Segura que no quieres nada para comer?
-Estoy bien, gracias-bebí de la taza de café disfrutando lo amargo de este.
-Está bien, si necesitas algo, llámame.
Asentí y ella se marchó.
Mi teléfono volvió a sonar y esta vez pude sentir un ápice de emoción.
Era furía.
-No sé quien seas, pero robarle el teléfono a alguien muerto para llamar mi atención es desesperado-dije al contestar la llamada.
-¿Ciara?-mi corazon se detuvo al escuchar su voz.
-¿Elena?-susurré. Era su número y su voz, ella estaba vivá-¿Como...? ¿Como estás viva?
-Morí con la sangre de Damon en mi sistema-ella respondió y su voz se quebró-. Ciara, te necesito, no puedo hacer esto, no quiero hacerlo, yo... no puedo dejar a Jeremy solo, por favor.
Entendía la sensación y sabía mejor que nadie, que Elena no bebería, ella no completaría la transición. Ella iba a morir de todos modos.
-Estaré ahí en un par de horas.
Terminé la llamada y me puse de pié dejando dinero en la mesa. Tomé el vaso de sangre para marcharme hasta que choqué con alguien.
-Lo siento linda-la mujer sujetó mis hombros y levanté la vista a ella. Era una mujer de edad media, cejas gruesas y pomulos altos. Parecía asustada de pronto-. Yo...
ESTÁS LEYENDO
Sombras
FanfictionNo importa cuanto corras, el destino siempre te alcanza. Los tiempos cambiaron, todos nosotros lo hicimos, las emociones se ponen en juego mientras peleamos contra las aguas turbulentas de la destrucción y caos, una bomba de tiempo a punto de explot...
