En el transcurso de los días, seguí frecuentando a Reiner. Ya que estaba promocionando su nuevo libro en la ciudad y utilizaba nuestras salas para prensa o presentaciones y eso lo tendría algunos días más aquí.
Al principio cada encuentro era incómodo. Había silencios que pesaban demasiado y miradas que evitábamos sostener más de lo necesario. Pero quizá era la nostalgia de aquel primer amor lo que suavizaba los bordes del pasado, lo que hacía que su presencia, poco a poco, comenzara a sentirse extrañamente familiar.
Recordábamos viejos tiempos. No como pareja, eso parecía un territorio prohibido, sino como compañeros de trabajo. Como dos personas que compartieron jornadas interminables de grabaciones en el set, risas entre cámaras, café frío a medianoche y conversaciones susurradas tras bastidores. En esos recuerdos no había reproches; solo una versión más joven e ingenua de nosotros.
A veces, sin embargo, Reiner dejaba escapar comentarios fuera de lugar. Insinuaciones disfrazadas de bromas. Ideas lanzadas al aire sobre "lo que pudo haber sido" o sobre intentar de nuevo. Como si el tiempo no hubiera pasado.
Como si eso fuese posible.
Y, aun así, poco a poco volví a confiar en él.
Pero tampoco llegué a preguntar su altercado con Levi, no, no quería saberlo y era muy probable que él tampoco mencionaria nada.
Me sorprendía a mí misma riendo con naturalidad, bajando la guardia, permitiéndole entrar otra vez en espacios que juré mantener cerrados. No le guardo rencor. Se lo dije. Fue una parte hermosa de mi vida. Intensa. Real.
Pero fui yo quien terminó la relación. Yo quien decidió irse antes de que el desgaste terminara por destruirlo todo. Y aunque, antes de eso, existía la sospecha de que me engañaba con alguien más... la verdad es que yo tampoco era inocente. Tal vez mi traición no fue física, pero mi corazón ya estaba huyendo de él.
¿Será que por eso pienso que estamos a mano?
¿Que el equilibrio de nuestras culpas justifica la calma que siento ahora?
-Bueno, espero volver a verte pronto -dijo Reiner antes de marcharse.
Regresaba a Japón. Su estadía en Londres había terminado. Le sonreí mientras lo observaba alejarse.
-Reiner-Se detuvo de inmediato. -Solo... por favor -mi voz salió más frágil de lo que esperaba-. No le menciones a nadie que estoy aquí. Jamás me viste.
No preguntó por qué. No exigió explicaciones. Solo me sostuvo la mirada unos segundos que parecieron eternos. Posiblemente intuía porque se le menciono.
Luego sonrió.
-Hasta pronto, señora Aubry.
Señora Aubry.
Cuando la puerta se cerró, el silencio de mi oficina me envolvió.
Algo dentro de mí se agitaba. Una inquietud sutil pero persistente, como una advertencia que no lograba descifrar. No sabía cuánto podía confiar en él. No sabía si su sonrisa era lealtad... o despedida.
Pero lo que sí sabía era que el pasado nunca vuelve sin dejar consecuencias.
-Confiaré en ti, Reiner -susurré, sola, mientras la ciudad seguía su curso al otro lado del ventanal.
Y por primera vez en mucho tiempo, sentí miedo.
***
Mi ritmo de vida había cambiado por completo.
A meses de la partida de William, todavía no logro acostumbrarme a su ausencia.
Hay días en los que despierto y, por un instante, olvido que ya no está. Pero la realidad siempre encuentra la forma de recordármelo.
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Canon (18+)
FanfictionPorque Shingeki no kyojin es más real de lo que parece.... Mikasa Ackerman, actriz que ha estado desde muy pequeña en la obra SNK, mantiene una relación romántica en secreto con Reiner Braun. Apesar de esta relación secreta, Levi los descubre, pero...
