Aquí estoy otra vez, respirando por desgracia.
Bajé al salón y no había nadie.
Menos mal, porque no tenía ganas de estar con nadie.
Me puse a ver la televisión, el 21 de Junio ya acabaron las clases.
Mi día a día era siempre lo mismo.
Me puse a pensar en todo un poco.
Por lo que yo estoy pasando no lo sabe nadie, solo lo sabe Lucía y Dani.
No quiero que nadie más se preocupe por mi. Ellos son los que me llevan a las revisiones, los que me vigilan por si hago cosas que no debo hacer.
Mi padre está demasiado ocupado con su trabajo, le han ascendido, así que ahora si que estará mas ocupado.
Mis abuelos al fin y al cabo se mudaron a vivir a casa de mi tia, que mi tía tuvo mellizos; Daniela y Enrique. Otro Enrique en la familia, como mi padre.
Rosa vino en semana santa y nos lo pasamos muy muy muy bien, además en ese tiempo estabamos toda la familia junta; menos mi madre.
A veces pienso que si estuviera mi madre me apoyaria y me ayudaria por todo lo que estoy pasando. Aunque a ella no la veria mucho.
Yo por dentro no sigo siendo la misma, ahora soy más fría y no salgo de casa, si salgo es por alguna excepción.
Tenía amigas, muchas, pero ya no. Será porque he cambiado y la gente no me soporta.
Mi aspecto físico sigue siendo el mismo, visto normal; ahora mismo llevo unos pantaloes baqueros claritos remangados, mis Vans de florecitas y una camiseta de flores abierta por la espalda.
Mi pelo está mas largo, me llega por la cadera casi y sigue teniendo los mismos tirabuzones.
He cambiado, tengo un poco de más curvas, pero lo que odio de verdad es mi culo. Tengo mucho, y hay pantalones que no me cabe por eso, pero Dani me dice que le gusta; siempre sacandome una sonrisa.
Y creo que ya he hablado de todos...
De repente vino mi hermana.
- Hola pesada. -Dijo Lucía dandome un beso.
- ¿Dónde has ido tan guapa?
Iba con un vestido blanco con puntos diminutos en color rosa claro y lo tenía abierto por las costillas. Con unas cuñas rosa palo y el pelo liso con tirabuzones en los flequillos.
- He salido por ahí con Dani, ahora nos vamos a comer. ¿Te quieres venir con nosotros?
- No. -Me negué.-Disfrutad vosotros, yo estoy bien aquí sola.
- De acuerdo. -Se alegró por lo que dije pero al tiempo que sonreía se le notaba algo triste en los ojos.-Venía a dejarte la comida, tienes chino. Te quiero.
- Y yo a ti.
Se fue lo más rápido que pudo. Yo creo que la estoy molestando.
Lucía hace lo que puede para que esté bien y se lo agradezco muchísimo.
Comí, pero no tenía muchas ganas, aún así hice un esfuerzo.
'Mi vida es una mierda'.
Esa frase está todo el día en mi cabeza, supongo que nací para estar sola en la vida.
Hubiera estado igual de sola en Madrid que aquí. Aunque aquí estoy "acompañada".
Se podrí decir que no sonrío de verdad desde hace mucho tiempo.
Estoy cansada de estar así.
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En las buenas te quiero y en las malas también. {Gemeliers}
SonstigesLa vida de la protagonista dará un giro de 360° que ni ella ni nadie se esperaba. SEGUNDA PARTE DE 'Un invierno único {Gemeliers}