CAPÍTULO 14.

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Nada mas girar la cara se me quitaron las ganas de hacer nada.

"Lo peor que he hecho en mi vida", esa frase pasaba por mi mente cada segundo.

- Aina, este es mi amigo.

Me levanté y me puse a tres metros de distancia de él, los ojos estaban hinundados de lágrimas.

- Hola... Jesús. -Dije con la poca voz que me salía en ese momento.

Jesús se me quedó mirando fíjamente.

Ni él, ni yo nos esperabámos este encontronazo, no nos veíamos desde hace 7 meses mas o menos.

- ¿Os conocéis? Que bien, así podemos estar mejor todos juntos.

José no había notado como estaba, pero Jesús sí, él ya me conocía perfectamente.

Estaba muchísimo más guapo, alto, con un corte de pelo que le hacía ser más atractivo.

- ¿No habláis?

- Ah si, lo siento. -Dijo Jesús.

- ¿Queréis ir a la seta? Nunca he subido arriba y me hace ilusión. -Rio.

Yo solo sonreí y asentí.

José iba entre medio de Jesús y yo, José tenia mi mano entrelazada con la suya.

Estaban hablando entre ellos de sus cosas, no estaba echando mucha cuenta.

Empecé a rectificar todo.

Desde cuando estaba con Jesús, hasta ahora.

Pasando por todo el daño que me ha hecho, por supuesto.

Esto ha sido todo pura casualidad.

No nos habíamos hablado durante todo el camino, y dudo que hablaremos.

Si digo la verdad... tengo ganas de estar con él.

Pero me da pena por José.

- Aina, ¿te pasa algo? -Me dijo José.

- No, no tranquilo. -Sonreí como si nada.- Oye, ¿puedo ir a algún cuarto baño?

- Claro. Entramos en alguna tienda o algo.

Fuimos a otro Starbucks (en Sevilla hay miles de Starbucks) y fui al baño.

Me miré en el espejo, me acomodé el pelo, miré que mi máquillaje estuviera todo bien, y por último, me eché un vistazo al cuerpo entero.

Salí del baño y a la misma vez salía él del otro cuarto baño.

- Hola.

- Hola.

- ¿Cómo te va? -Me sonrió tristemente.

- Bien, ¿a ti?. -Mentí.

- Bien también.

- Hacia mucho tiempo que no hablábamos.

- Es verdad... Te echaba de menos. -Dio una carcajada casi insonora.

Me quede de piedra.

¿Me había echado de menos?

Fuimos hasta donde estaba José y nos fuimos a la seta.

Subimos arriba del todo y se veía toda Sevilla.

Se respiraba un aire mas fresco.

Era maravilloso, me encantaba.

21:30

- Me voy a casa ya chicos.

- ¿Te acompaño?

- No, no hace falta José.

- Vale, adios amor. -Me cogió de la cintura y me besó, pero yo paré pronto.

Fui al metro y José se quedó con Jesús hablando.

Fui todo el camino pensando en todo.

Me bajé en Mairena y vi a Jesús detrás mia.

No le miraba ni nada.

No quería hablar con él por miedo.

Miedo a enamorarme otra vez y que me haga lo mismo.

Tenía paso ligero pero él me alcanzó.

- Aina, ¿mañana podemos quedar?

- ¿Con José?

- No, tu y yo solos.

Me lo pensé un rato hasta que asentí.

Él se fue por otro camino y yo cogí el autobús para ir a Palomares.

Hoy ha sido el dia más malo de mi vida.

En las buenas te quiero y en las malas también. {Gemeliers}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora