12:38
Me resultaba bastante raro tener a Jesús aquí en mi casa, todavía me tenía que acostumbrar.
Lo he perdonado, aunque siento algo raro, pero lo he perdonado. Todavía no estoy preparada para estar con él, me ha hecho mucho daño.
Todo por culpa de la pelo rata esa.
Más al ante, depende de lo que sintamos, estaremos juntos, si Dios quiere.
- ¿Que piensas?
- Nada, cosas mías.
- ¿Te ayudo a terminar de limpiar?
- Me harías un gran favor.
Separamos nuestras manos y nos levantamos del sillón.
Empezó a sonar "Sorry" de Justin Bieber.
Solo se escuchaba la canción de fondo.
Parece que nos tenemos que acostumbrar a estar juntos.
13:45
La casa estaba bastante limpia. Hemos terminado muy rápido.
- De nada. -Dice Jesús sentándose en una silla.
- Gracias. -Sonrio.
- ¿Tienes hambre?
- La verdad que no mucha.
- ¿Voy a por algo de comer?
- No, no tengo hambre de verdad.
- Tienes que comer Aina.
- ¿Tu tienes hambre?
- Para que mentir, si tengo hambre. -Sonríe.
- ¿McDonald's?
- De acuerdo, ahora vengo.
Se levantó y se dirigió a la puerta.
- Espera, toma. -Le di un billete de 20€
- No me seas tonta. -Cerró la puerta en mis narices.
Me vestí, me puse una mallas negras y un camiseta de tirantas azul cielo con escote. No me gustaba enseñar nada, pero hacia una calor que no te imaginas.
Al cuarto de hora suena el timbre.Jesús no podía ser, porque el McDonald está en el quinto carajo de mi casa.
Me asomo a la mirilla y era mi hermana.
Abrí la puerta.
- Hola perdida.
- Aina, lo siento por dejarte sola, pero es que había quedado con Dani. -Me dio un beso.
- Me lo he imaginado.
- Oye, que limpia está la casa ¿no?
- ¿Que te crees?
Mi hermana empezó a oler la casa como si fuera una cerda.
- ¿Que haces subnormal? -Me empecé a reír.
- Huele a colonia de hombre. -Me miró pícara.
- Ah si. -Agaché la cabeza.- Una larga historia. -Sonreí.
- No tengo tiempo para largas historias, despues me cuentas. Bueno, ¿has comido?
- No, ahora comeré.
- Yo ahora me voy a comer con Dani, te dejo tranquila.
Mi hermana subió a su habitación a coger lo que tenia que coger y se fue de casa.
Nunca estaba en casa, pero bueno.
A la media hora vino Jesús.
- Dios, que bien huele. -Dije cogiendo una bolsa de muchas que traía.
- La que no tenía hambre.
Comimos en silencio. Era algo incomodo tenerlo aquí conmigo.
Es como si... hubiéramos empezado de nuevo.
Y eso es lo que yo no quería.
Recogimos y nos sentamos en el sillón a ver la tele.
Me estaba empezando a quedar dormida.
Noté como Jesús se acerco más a mi y me coloco mi cabeza en su pecho.
Más tarde escuché la puerta cerrarse de un portazo a lo que me alerté y abrí los ojos.
- ¿Que pasa?
- No pasa nada. Ha venido una corriente de aire y se ha cerrado la puerta sola.
- Oye. -Le dije a Jesús.
- Dime.
- ¿Te puedo hacer una pregunta?
- Claro.
- ¿Porque estás aquí conmigo?
Jesús no dijo nada y miró a la tele durante unos largos minutos. Yo no le apartaba ojo de él.
- Ya que nos hemos "perdonado" -hizo comillas con los dedos- quiero recuperar el tiempo que no estuve contigo ahora.
- ¿Sabes? Creo que es mejor empezar de cero.
Jesús me miró con los ojos abiertos de par en par.
- ¿Has cambiado de idea tan rápido?
- Sí, porque al decir verdad, todo lo que hemos sufrido, tanto tú como yo, hay que dejarlo a un lado. Si de verdad queremos intentarlo de nuevo, eso será lo mejor.
- Pues si tu lo dices... Estoy encantado con tu idea. -Me miró a los ojos.
- Te he echado de menos. -Me acurruqué en su pecho más aún.
Jesús cogió mi barbilla y subió mi cabeza hasta que nuestros ojos se juntaron.
Echaba tanto de menos aquellos ojos marrones oscuros... Miré sus labios gorditos y rositas y volví a mirar sus ojos.
Jesús se fue acercando más y más, me cogió de la cintura y me pegó a él.
Había hecho ejercicio, porque sus brazos eran realmente fuertes.
Me fui acercando hasta que nuestras respiraciones se cruzaban. Tan solo nos separaban dos centímetros.
Cuando noté sus labios rozando muy poco mis labios, escuché el timbre.
Los dos nos separamos y nos miramos.
- Ve a abrir. -Me dijo.
- Voy... -Resoplé.
¿Quien coño tiene que ser tan oportuno ahora?
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En las buenas te quiero y en las malas también. {Gemeliers}
RandomLa vida de la protagonista dará un giro de 360° que ni ella ni nadie se esperaba. SEGUNDA PARTE DE 'Un invierno único {Gemeliers}