Capítulo 8

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Día 3.

No sé porque hoy me había levantado tan temprano.

Pero antes de abrir los ojos, oí a mucha gente en mi habitación.

Eran personas desconocidas para mí.

Parecían que todos estaban atentos a lo que hacía, pero yo sólo me limitaba a hacerme la dormida.

Abrí un poco los ojos, lo bastante como para ver la gente que había y lo que hacían.

Estaban Dani y Lucía con muchísima más gente alrededor aunque también estaba mi primo, el del otro día.

No había tanta gente para el ruido qué hacían, esmas gritaban muchísimo por eso me desperté.

Había cómo 6 personas en aquella habitación tan pequeña y me estaba empezando a agobiar.

Mi hermana hablaba con toda esa gente mientras que Dani se sentaba al lado de mi cama, él sabía que estaba despierta, me conoce lo suficientemente bien.

Dani me hizo un gesto raro, pero lo pude entender, así que no me comí más la cabeza e hice como que me despertaba.

Todos los ojos de aquellas personas se clavaron en mí.

Vale, toda esa gente era familia mía y de mi hermana, obviamente.

Eran los padres de mi primo y sus abuelos, la verdad que nunca entendí bien todo aquello de primos segundos.

Lo de siempre, todos me preguntaban lo mismo, que cómo estaba y tal y cual.

Al final todo esto de la familia me va a acabar dejando de gustar, ya sé que se preocupan por mí pero es que son tan realmente pesados que lo mandaría a casa de un 'ya'.

Después de una hora muy largas que se me hizo, por fin todos se fueron; hasta Dani y Lucía.

Y otra vez llegó la hora de la comida, esta vez tenía esperanza de que me dieran algo de comer rico.

Pero esa esperanza se fue nada más ver la bandeja que traía la enfermera, a decir verdad esa enfermera era la de siempre, ella siempre me traía la comida todos los días.

Al final me voy acabar cansando de ver su cara.

Hoy tenía de comer champiñones rellenos, obviamente no lo comería.

Esta vez no llamaría a nadie porque voy a ser un poco pesada con el tema de la comida, así que hoy mejor no comería, lo dejaría todo para la cena, que la cena sí que me gusta.

Pues total que a las 5 o cosa así me vestí.

Me puse unos pantalones ajustados cortos de color vaquero, con una camiseta de color salmón con letras blancas, en las cuales ponía 'I need you'. Me puse unas sandalias blancas y en la cabeza me puse un lazo color salmón; igual que la camiseta.

Fui a donde la habitación de José.

No había nadie, sólo estaba José tumbado en la camilla.

Por desgracia me vió y me dijo que me quedase a esperar a toda la gente, así le haré compañía.

- Se que te molesta hablar de eso, pero ¿porque estás aquí?

- Porque me cortaba, pero un día llegó mi límite y... caí en coma. Pero desperté hace 3 días.

- Ostia... lo siento. Ya se porque no querías hablar el otro día.

- No pasa nada. -Le sonreí.- A mi no me importa contarlo, pero se lo cuento a la gente que me cae bien.

- Me alegra que te caiga bien.

- ¿Y tu?

- Pues estaba haciendo el tonto con mis amigos en las barras de las porterías, me agarré mal y me di un golpe con la cabeza. Estuve inmóvil pero gracias a Dios, ahora me puedo mover perfectamente. Dentro de 4 días me voy de aquí.

-Has tenido mucha suerte.

Estuvimos hablando hasta que se hicieron las 7 por ahí.

Llamaron al teléfono de José, éste lo cogió y me dijo que los demás no podían venir.

La verdad que no me importa mucho, estaba cómoda con José y si venían los demás seguro que, bueno, tendría que aguantarlos.

A las 9:15 me fui a mi habitación. Le di mi número a José, ya que me lo había pedido.

Me instalé el WhatsApp con el WiFi del hospital.

Me metí en la ducha. Me lavé el pelo y me puse la bata.

Me fui a mi sitio de todas las noches; mi ventana.

Y hasta las 5 estuve hablando con José.

Era un cielo.

A las 6 de la mañana me eché en la cama.

Esto estaba siendo mejor de lo que creía.

- Me encanta esto. -Dije antes de caer rendida.

En las buenas te quiero y en las malas también. {Gemeliers}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora