Todas las furiosas personas están a dos cuadras de distancia, llevan cartulinas de colores con frases escritas en ellas. Están armados con palos, rocas, tubos, botellas de vidrio, fuego y prácticamente con cualquier cosa que se pueda usar como arma. Avanzan lentamente, destruyendo las ventanas y las puertas de los edificios, rompiendo los parabrisas de los autos, incendiando botes de basura, agitando los árboles y pisando las plantas que hay en su camino, un completo desastre.
<<¡Queremos respuestas, basta de injusticias!>>
— ¿Qué está pasando? – le pregunto a Elton cuando salgo del hotel, no espero una respuesta.
— Creo que lo sé – también sale del hotel –, cuando estuve en el refugio, escuché rumores de una huelga que se haría en contra del presidente Abel y el gobierno de Aurgart, según, porque un estudiante universitario logró entrar a la base de datos del gobierno y encontró información que comprometía a toda su gente; dinero manipulado, asesinatos, redes de espionaje, corrupción y proyectos ilícitos. Los rumores indicaban que la manifestación sería la próxima semana, cuando el presidente diera el nuevo informe en la Plaza Madre, no sé por qué se adelantaron.
— ¿En serio un estudiante logró ingresar a la base de datos del gobierno? Se supone que es impenetrable.
— Si – camina hasta la mitad de la calle para poder apreciar mejor el espectáculo –, nadie sabe quién es, siempre ha mantenido su identidad oculta. Él siempre distribuía la información por toda la universidad, pero nunca nadie pensó que fuera real, hasta apenas hace unos días que demostró con pruebas todas sus teorías.
— ¿Y cuáles son sus supuestas "teorías"? – enfatizo con mis dedos en la última palabra.
Elton regresa conmigo, afuera del hotel.
— No lo sé, yo nunca le presté atención a esa información, siempre me pareció una tontería.
Seguimos observando a la multitud, ahora están a sólo una cuadra de distancia, sus voces y gritos suenan mucho más fuertes. Una chica rubia con el cabello suelto y gafas negras cuadradas dirige a las personas, tiene un megáfono y una tablet en sus manos. Conforme van avanzando, ella lee algo en la tablet y lo dice en el megáfono, las personas repiten las mismas palabras.
— Mira a esa linda chica – dice Elton, abriendo mucho los ojos –, es muy valiente al ser la que está a cargo de la manifestación, eso la vuelve más sexy – una sonrisa pícara invade su rostro.
— ¿Podrías dejar de pensar en sexo cada vez que encuentras a una chica linda?
— No, no lo creo, está en mi sangre, no lo puedo evitar – levanta los hombros y junta sus labios.
Pongo los ojos en blanco. De pronto, las sirenas de la ambulancia se escuchan a lo lejos, del mismo lado de donde vienen todos los manifestantes. Las luces rojas intermitentes de la ambulancia se reflejan en las paredes de los edificios, la bocina comienza a sonar, tratando de abrir su camino, pero las personas hacen caso omiso, siguen impidiendo que la ambulancia avance.
<<Pip, Pip, Pip, Piiiiiiiiiiip>>
— Por fin llega – digo.
Poco a poco las personas se alejan a las orillas de la calle, pero no dejan de gritar groserías y golpear la ambulancia con los puños. Ésta avanza rápidamente, deja atrás todo el tráfico y se detiene justo en frente de nosotros.
El paramédico que conducía la ambulancia se baja del vehículo, tiene piel oscura, lleva un pantalón azul y una bata blanca con el logo oficial de ambulancia, se aproxima a nosotros y pregunta.
— ¿Cole Kingells? – saca una tablet de una de las bolsas de la bata.
— ¡Soy yo! – suelto, casi como un grito.
— Sube a la ambulancia, te atenderemos la herida – su voz es muy grave y fría, más de lo que esperaba.
Otros dos paramédicos se bajan de la puerta trasera de la ambulancia, son más altos y fuertes que yo.
— Si, pero antes deben ir por la otra chica, está en el segundo piso del hotel, está inconsci...
— ¡Sube ahora! – me grita.
— No, ¡tienen que ayudarla!
— ¡Súbanlo! – le ordena a sus ayudantes.
Ambos se acercan a mí y me toman por los brazos, yo forcejeo, tratando de liberarme de sus poderosas manos, pero es imposible, nunca podría.
— ¡Suéltenlo! – grita Elton, empujando a uno de los paramédicos. Éste le responde con una patada en el pecho, tirando a Elton al suelo.
Elton se levanta rápidamente, toma del brazo a su contrincante y jala fuertemente. Ahora estoy liberado de un brazo, jalo con todas mis fuerzas el otro brazo y me libero, corro adentro del hotel, pero antes de que lo haga, uno de los paramédicos se avienta encima de mi, dejándome tirado en el suelo, me da un golpe con su puño en el estomago, lo que provoca que me quede sin aliento. Ambos paramédicos se acercan a mí y me toman por brazos y manos, ya no tengo fuerzas para intentar defenderme. Me suben a la parte trasera de la ambulancia, cierran las puertas y comenzamos a avanzar.
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Las Armas de Dios
خيال علمي¿Recuerdas haber tenido un "día perfecto"? Yo casi lo olvido. Todo inició un día hermoso, lleno de sol y aire fresco, entré a mi casa y cuando salí al jardín, el cielo se oscureció en un par de segundos, la tormenta se desató, y desde entonces, nad...
