Al día siguiente me desperté a las seis de la mañana para darme una ducha y luego salir a trotar por las calles de Manchester y luego ir al gimnasio.
Cuando estuve lista, baje hacia la cocina por tomar un poco de jugo de naranja y después salí de la casa.
Fui hacia un parque y comencé a trotar alrededor de este. Había mucha gente haciendo lo mismo que yo, yo lo hacía porque mi instructor de gimnasio me había dicho que lo hiciera. Luego de unos 20 minutos trotando, me fui hacia el gimnasio. Ya llevaba media hora en este.
-Siéntate aquí, al lado de ella y has lo mismo que ella está haciendo- le dijo el instructor a otra persona, que al parecer estaba detrás mío.
-Esta bien- contestó la otra persona y el instructor. Por instinto voltee para ver quién era.
-Sigo insistiendo en que me estás siguiendo- dije yo al ver la cara del Kun.
-¿______?-dijo sorprendido.
-¿Quién más?- dije obvia y divertida.
-Vos sos la que me está siguiendo- contestó él y yo reí.
-¿Qué haces aquí?- pregunté y luego me arrepentí de haber hecho una pregunta tan tonta.
-Pues vengo a hacer ejercicio, ¿o qué más se hace en el gimnasio?- dijo burlón y yo torcí los ojos.
-Nunca te había visto por aquí- comenté.
-Yo a vos tampoco- replicó.
Estuvimos hablando y haciendo los ejercicios que nos colocaba el instructor. Era muy entretenedor hablar con él, ya que es muy divertido y sus chistes tontos me hacen reír.
Nos habían puesto a hacer un ejercicio que para mí era un poco complicado y enredado. Sentí como Sergio me observó y luego rió por lo bajo.
-Lo estás haciendo mal- dijo divertido.
Se acercó más a mí y me tomó de la cintura para hacerme girar, me levanto uno de mis brazos y se quedó mirándome fijamente. Yo volteé para mirarlo a él también y nuestros rostros quedaron a pocos centímetros.
Nos fuimos acercando poco a poco, no sabía porque, pero quería besarlo, y lo iba a hacer pero sentimos como dejaban caer algo al suelo, nos sobresaltamos y nos separamos un poco.
-Es así- dijo en un tono bajo.
-Gracias- dije en el mismo tono.
-No hay de qué- contestó. Aún no nos separábamos por completo. En eso sonó mi celular y tuve que separarme de él.
•Llamada•
-¿Hola?- pregunté al contestar ya que no había visto quien había interrumpido ese momento.
-Hola hermanita hermosa- escuche la voz de Thomas por el otro lado de la línea.
-¿Qué quieres?- pregunté notando sus intenciones.
-¿Sabías que ese grupo que te gusta, One Direction, está aquí en Munich?- preguntó.
-Que bueno- dije yo.
-Si, deberías venir y así los conoces- dijo casi rogándome.
-Ya los conocí en un concierto- dije restándole importancia.
-¿Sabes quién está también aquí en Munich?- hizo otra pregunta.
-¿Quién?- pregunté yo.
-Toni- contestó y me tense al escuchar ese nombre.
-¿Kroos?- pregunté.
-Si, deberías venir a saludarlo- insistió.
-Thomas ya basta, no voy a mudarme a Munich otra vez- dije torciendo los ojos aunque él no pudiera verme.
-¿Pero por qué?- dijo en un tono desesperado.
-Porque no quiero- respondí.
-Ya llevamos más de tres meses sin vernos- dijo.
-Nunca vienes a visitarme- me quejé.
-No tengo tiempo para viajar a Manchester- se defendió- Te extraño- dijo bajando el tono de su voz y yo me sentí un poco mal.
-Yo también te extraño Thommy- dije utilizando el mismo tono.
-Tengo que seguir entrenando, hablamos luego- se despidió.
-Adiós- dije y colgué.
•Fin de la llamada•
Corte la llamada y di un suspiro largo y me senté en la colchoneta que tenía para hacer los ejercicios.
-¿Era tu hermano?- me preguntó Sergio, ya hasta había olvidado que el estaba ahí.
-Si- dije y suspiré.
-¿Pelearon?- preguntó.
-Aja, él quiere que me vaya a vivir a Munich de nuevo, pero yo no quiero- le conté.
-¿Porque no te queres ir?- cuestionó.
-Porque me gusto mucho esta ciudad- contesté su pregunta.
-Entonces quédate- dijo encogiéndose de hombros y yo reí.
-Sigamos con la rutina- dije y el asintió sonriendo.
Continuamos haciendo todos los ejercicios que nos habían mandado a hacer. Sergio me había hecho olvidar la conversación que había tenido con mi hermano. Todo era risa con él.
Ahora mismo nos encontrábamos haciendo piruetas graciosas.
-Mira esta- dije y el volteó a verme enseguida.
Di un salto muy alto y gire antes de caer, lo cual hizo que perdiera el equilibrio y cayera al suelo bruscamente.
-_______- dijo Sergio y se agachó enseguida para ayudarme- ¿Estás bien?- preguntó.
-Eh... Si, solo me enredé- dije restándole importancia.
-Ven y te ayudo a levantarte- dijo estirando sus brazos hacia mí y yo los agarre y me impulse para levantarme.
-¡Ay mi tobillo!- exclamé adolorida y me senté en el suelo nuevamente.
-¿Te duele?- preguntó.
-Si- asentí.
-Hay que colocarte hielo o algo frío, ya vengo- dijo y camino hacia yo no sé dónde.
Me quede ahí sentada esperándolo. Dos minutos después apareció Sergio con una bolsa, de seguro era hielo. Me la colocó, y si, si era hielo. Comenzamos a hablar de todo mientras el sostenía la bolsa en mi tobillo.
-Ya pasó- dije moviendo el pie.
-Ven levantate- dijo dándome sus manos para levantarme.
-Gracias- agradecí.
-Ya tengo que irme- me avisó.
-¿Tan pronto?- pregunté, aunque ya llevábamos dos horas en el gimnasio.
-Si, me mudaré hoy y tengo que estar pendiente del camión que llevará las cosas- me explico.
-Oh, claro- asentí.
-Adiós- dijo.
-Adiós- contesté.
El se acercó hacia mí y me dio un delicado beso en la mejilla, el cual duró más de lo normal. Me sonrió y luego salió, me quede observándolo y ahí me acorde de algo. No le había pedido su número de celular, siempre olvidaba eso. Bueno, espero que nos volvamos a encontrar.
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Aquí les dejo el tercer capítulo, espero que les guste.
Voten y comenten y hago el siguiente.
-L💕
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KissCam -Sergio "Kun" Agüero y tu-
FanfictionQuien pensaría que una cámara los juntaría.
