—Ni debí meterme a la piscina con el clima así — dije mientras me acostaba en la cama.
—¿Te preparo un té o algo así?— me pregunto Toni.
—No, creo que me va a dar un resfriado, mejor tráeme una pastilla— pedí.
—No puedes tomar una pastilla sin saber que tienes— contestó Toni.
—Se que estoy mareada, y una pastilla me quitará el mareo— replique.
—Está bien, ya te la traigo— dijo y fue a buscarme lo que le pedí.
Me quede acostada en la cama. Toni y yo estábamos hablando hace unos pocos minutos, y de repente comencé a sentirme mal. Eso me pasa por no ser normal y meterme a una piscina con friísima cuando el clima está como a ocho grados o menos.
—Ten— Toni me extendió la pastilla que le pedí y un vaso con agua.
—Gracias— conteste. Me tome la pastilla y luego coloqué el vaso en la mesita de noche.
—¿Segura que no quieres un té, o un...— lo interrumpí.
—Así estoy bien— dije y él asintió.
—¿Quieres dormir un rato?— pregunto.
—No— respondí— Quiero salir a caminar para tomar aire— comente levantándome de la cama.
—No creo que sea buena idea, dentro de una hora tal vez, pero ahora estas mareada— dijo Toni caminando detrás de mi.
—No importa— conteste.
—Siempre igual de terca— comentó y yo reí bajito.
—Siempre igual de paranoico— conteste y ahora fue él quien rió.
Salimos de la casa y comenzamos a caminar por las calles de la urbanización en donde vivía. Afortunadamente, cuando salimos no nos encontramos ni a Sergio ni a Karina.
—Esta ciudad es muy linda— comentó Toni mientras caminábamos.
—¿Por qué crees que no me quería devolver a Múnich?— dije.
—Yo pensaba que era por Agüero— contestó Toni y yo hice una mueca al escuchar su apellido— Lo lamento, no...— lo interrumpí.
—No importa— trate de sonreírle.
Seguimos caminando, hasta que pasamos por una casa en la que estaban varios amigos de Sergio, ¿Qué como se que eran los amigos de Sergio? Él ya me los había presentado.
—Camina rápido y no te detengas— le susurré a Toni.
—¿Por qué?— preguntó en el mismo tono.
—Solo camina rápido— le grite susurrando. Pero de nada sirvió eso.
—_______, hola— escuche un grito. Yo inhale profundamente, luego solté un fuerte suspiro y voltee.
—Hola— les sonreí. Estaban los chicos con los más andaba Sergio. Nicolás, Pablo, y Kevin.
—¿Toni Kroos?— dijo Kevin un tanto sorprendido.
—Mucho gusto— les sonrió Toni.
—El gusto es nuestro, crack— contestó Pablo.
—¿Y cómo estás, _______? Llevaba rato sin verte— me dijo Nicolás. Yo le sonreí. Él era el amigo de Sergio que mejor me caía.
—Muy bien, ¿Y tú? ¿Cómo te ha ido?— pregunté.
—Excelente— respondió sonriendo.
—A la próxima te toca a vos ir a buscarlas, Nicolás— dijo Sergio saliendo de la casa con un six-pack de cervezas.
Sergio nos miró a mi y a Toni, y, al parecer, se sorprendió. Yo tome la mano de Toni para... ¿Ocasionarle celos? No, es imposible que le den celos si no siente nada por mi.
Sergio miró mi mano entrelazada a la de Toni por unos segundos, luego subió la vista y me miró fijamente.
—Hola— dijo Sergio mirándome.
—Nosotros ya nos vamos— dije mirando a los chicos— Fue un gusto verlos— les sonreí y ellos a mi.
—________— dijo Sergio acercándose a mi— ¿Podemos hablar?— pidió al estar frente a mi.
—No— respondí— Toni y yo estamos ocupados—
—Por favor— dijo. Yo suspire.
—Ya te dije que no puedo— conteste— Vamos, Toni— dije dándome vuelta aún con mi mano entrelazada a la de Toni.
—Ya no aguanto estar sin vos— dijo cuando Toni y yo comenzamos a caminar. Me giré y lo mire directamente a los ojos. Sus ojos mostraban tristeza.
—¿Así le dijiste a Karina cuando me dejaste a mí por irte con ella?— cuestione enarcando una ceja, pero mis propias palabras me hirieron— Vamos a la casa, me estoy sintiendo mal de nuevo— le dije a Toni.
—Vamos— contestó Toni y seguimos caminando en dirección a mi casa.
Llegamos a mi casa y fuimos a mi habitación. Toni dijo que pediría comida porque estaba muerto de hambre, en cambio yo no quería ver nada que fuera comida.
—Deberíamos ir al doctor, ________— insistió Toni. Ya llevaba un buen rato diciéndome lo mismo.
—Sabes que odio ir al médico— conteste.
—Pero un resfriado no hace que le tengas asco a la comida— dijo.
—No le tengo asco, solo no tengo hambre— replique.
—Es lo mismo, si llevas casi todo el día sin comer nada— contestó Toni.
—No seas paranoico— dije.
—No es que sea paranoico, es que me preocupa que tengas algo más que un resfriado— dijo.
—Pues estate tranquilo, porque no tengo nada malo— conteste sonriéndole sin mostrar los dientes.
—¿Cuándo vas a dejar de ser tan terca?— cuestionó sonriendo.
—Cuando tú dejes de ser paranoico, osea nunca— conteste y reímos.
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Hola❤️
Perdonen que el capítulo sea tan corto, pero les aseguro que el siguiente va a ser muchisisisisimo mejor.
Espero que les haya gustado el capítulo.
Voten y comenten.
-L💕
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KissCam -Sergio "Kun" Agüero y tu-
Fiksi PenggemarQuien pensaría que una cámara los juntaría.
