- De acuerdo... - murmuró el agente de policía, pero aún que el tono de su voz fuese bajo todos logramos escucharle. Se encontraba frente al ordenador de la oficina del jefe de mamá, el señor O'Donell. - Bueno, no consigo divisar absolutamente nada. - dijo y pasó la mano por encima de la espesa barba que adornaba su rostro. - No. Definitivamente no hay nada. - soltó en voz alta, llamando la atención de todos los que estábamos ahí presentes.
Después de unos segundos, giró la pantalla del ordenador frente a nosotros y señaló con su dedo índice las imaginas que se reproducían repetidamente.
Simplemente era una situación normal y cotidiana... una enfermera llevando a un herido en una silla de ruedas, numerosos médicos corriendo por el pasillo llevando una camilla en la que se encontraba una persona desangrandose, numerosas personas esperando en la sala de espera unos llorando otros parecían aliviados y después yo... corriendo como desquiciada por todo el lugar, chocando y empujando a cualquiera que se interpusiera en mi camino, completamente desesperada en busca de alguien que simplemente se... marchó.
-¿Cómo es posible que sólo yo aparezca en las imágenes? - pregunté con el ceño fruncido, observando como el agente de policía se levantaba de la silla y acomodaba su traje.
- No sólo usted apareció en las grabaciones, señorita. - espetó el hombre mientras recogía unos cuantos papeles que estaban encima del escritorio para después colocarlos en su carpeta. - Como puede ver, ahí aparecen numerosas personas... No es usted la única. - su mirada estuvo fija en la mía por unos cuantos segundos y después se giró y comenzó a mirar al doctor que tenía enfrente de él y al encargado que era el superior de los demás médicos. - Deberían hacerle una revisión, para asegurarse de que no tiene un trastorno narcisista de la personalidad.- acotó y mis labios se entreabrieron al escuchar las palabras que había soltado por la boca el susodicho policía. Después de unos segundos se giró hacia mi y mostró una leve sonrisa. - Es una broma. Si me disculpan... - dijo y después desapareció cerrando la puerta detrás de él.
- No me lo puedo creer... - comenzó a decir mamá, negando con la cabeza. Se dirigió a la mesa del escritorio y comenzó a reproducir las imágenes numerosas veces, pero nada había aparecido. - No hay nada... Me puse a buscar en las hojas de registro y tampoco aparece su nombre... es como si se lo hubiese tragado la tierra, como si no hubiera existido.
- ¿Estás segura de que no tuviste un momento de bajón? - preguntó el supervisor que estaba al lado del médico que me había atendido cuando salí disparada por la puerta del hospital. - Me preocupa que sufras algún tipo de alucinación debido a la falta de sueño... Igual sería bueno que descasaras un par de días.
- Señor...- espeté después de unos segundos de silencio. - Yo estuve presente y vi lo mismo que mi madre. Era un chico joven no sabría que edad echarle quizás... quince o dieciséis años. Era un adolescente.
- Bueno...- soltó él, mientras se acariciaba la barbilla sin despegar la mirada del suelo. - Hagamos como que este incidente no ocurrió, no quiero preocupar al señor O'Donell. Si estás en buena disposición Anne... vamos a retomar todos nuestro puesto aquí. - dijo dirigiéndose a mi madre, la cual asintió. Se levantó de la silla y los siguió después de echarme un vistazo... su mirada denotaba preocupación, pero no me dijo absolutamente nada. - Cierra la puerta cuando salgas Jenner.
Solté toda el aire que llevaba guardado dentro justo en el instante en el que todos abandonaron el lugar.
Era tan extraño todo lo que estaba sucediendo que simplemente comenzaba a pensar que igual nada era real, que todo fue cosa de mi imaginación...
Cerré los ojos por unos instantes y de pronto noté como una fría y ligera ráfaga de viendo acarició mis mejillas, provocando que un escalofrío me recorriera todo el cuerpo y abrí los ojos al instante, con el ceño fruncido, y el corazón a mil.
Comencé a mirar por todo el despacho en busca de alguna ventana abierta, sin embargo todo estaba cerrado, no había ninguna ventana abierta.
De pronto, algo captó mi atención... algo que no estaba ahí cuando todos estabamos reunidos viendo las cámaras de seguridad, algo blanco y doblado en dos partes.
Me acerqué lentamente a la mesa grande de madera oscura y observé aquel papel como si se tratase de algún nuevo espécimen descubierto por la humanidad. Y lo tomé entre mis manos, temblando como si algo en mí me avisara de que nada bueno era lo que estaba sucediendo en el hospital.. entonces comencé a desdoblarlo y pude llegar a leer las letras cursivas que estaban decorando el papel.
"Estoy caminando, pero realmente no se a donde voy.
Te he estado extrañando, pero a ti simplemente no te importó, he estado todo este tiempo en busca de mi alma, llegando a este extraño lugar.
Estoy tan cansado tan ... exhausto.
Y entonces di mi último adios, y tú te reias, te sigues riendo aún ... ríete... porque después de todo casi muero.
Vivo en una fantasía pero está muy lejana y esta clase de soledad es demasiado fuerte.
He estado vagando sintiéndome absolutamente solo, perdí mi dirección perdí mi norte pero... todo está bien.
Y cuando tu te burlaste... las risas ..., ahora ya estoy muerto."
Fruncí mi ceño sin entender nada, no conseguía descifrar ningún solo párrafo de lo que estaba escrito... no llegaba a tener ningún sentido alguno.
¿Ahora ya estoy muerto?
Volví a doblar el papel que tenía entre mis manos y lo guardé en el bolsillo de mi pantalón.
No entendía de donde llegaba esa carta y quién la había escrito...
¿Qué se supone que significa todo eso?
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The devil you know.
Paranormal'Nadie en la historia de la tortura fue torturado, con la clase de tortura con la que tú serás torturado.' (Obra registrada en safe creative 2101226672861)
