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Capítulo 11. "René."

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-¿Te estás riendo de mi? - practicamente mi pregunta fue una afirmación. Me levanté de la cama, donde estaba sentada, dejando a Jared y Jayden solos en ella y comencé a caminar por la habitación bajo la atenta y preocupada mirada de ambos.
Les vi negar al mismo tiempo respondiendo a mi pregunta, y fruncí mi ceño. Me paré delante de los dos con mis brazos cruzados y con mi pie derecho golpeando el suelo nerviosamente. - ¡Jared prácticamente me acabas de decir que eres un hombre perro! - respondí alterada. El puso los ojos en blanco mientras Jayden echaba su cuerpo hacia atrás tirándose por completo en la cama para comenzar a reír.

-Yo no he dicho que sea un hombre perro... - dijo pasando una mano por su cabello mirándome con una ceja elevada. - Y de todas formas prefieren llamarse hombres lobo.

-Perro... lobo. ¡Es lo mismo! - dije levantando las dos manos a la altura de la cabeza mirándolo con expresión horrorizada. - ¿Esto era lo que me ibas a contar? ¿Que eres una criatura mítica? - pregunté y el asintió, su semblante tornandose más confuso que el mío. Al parecer el pensaba que entendería todo a la perfección y realmente, no comprendía nada.

¡Los hombres lobo no existen!

- No lo entenderás ahora porque ... bueno...- comenzó a hablar Jayden mientras se levantaba de la cama por completo y arregla su ropa arrugada. No lo miré, ni siquiera un segundo. Estaba tan sumergida en mi asombro que ni siquiera prestaba la atención adecuada.

-¿Yo que tengo que ver en todo esto?- pregunté directa, sin dejar que Jayden terminara de hablar y diera sus explicaciones.

-Pues... - comenzó a decir de nuevo Jayden mirando a su hermano mientras rascaba su nuca, al parecer pidiéndole permiso para hablar, pero Jared entrecerró sus ojos y se quedaron mirándose por unos segundos, y eso era exactamente lo que me molestaba, que Jared siempre tenía la última palabra. - Bajaré abajo. - dijo después de unos segundos y después comenzó a andar unos pasos dejándonos a Jared y a mi solos, con nuestras miradas fijas, sin que ninguno supiera que decir al respecto, y estaba siendo de lo más incómodo. Justo cuando Jayden abrió la puerta para salir, un fuerte ruido inundó toda la habitación llamando la atención de todos. - ¡¿Estáis de broma?! - el grito de Jayden provocó que pegara un brinco en mi lugar y girara mi rostro para ver que estaba pasando.

A lo lejos, justo en el umbral de la puerta, Robin Luck y Mark cayeron al suelo el uno encima del otro con una nerviosa sonrisa en sus rostros.
Se levantaron igual de rapido que cayero, mirando a Jayden con sonrisas inofensivas. En cambio Jayden, el cual se encontraba negando con la cabeza, salió de la habitación minutos después dejándolos solos ante mi atenta mirada y ante un muy enfadado Jared. Sus miradas estaban muy fijas en nosotros y su lenguaje corporal daba a entender lo nerviosos que se encontraban por haber sido descubiertos, sobre todo Luck, el cual estaba rascándose la nuca y mirando de soslayo a Robin y a Mark.

Mark en cambio, esbozaba una mueca más que una sonrisa ya que se veía lo forzada que estaba, y se encontraba frotando su hombro con suavidad , al parecer el hecho de soportar el peso de los dos hombres encima de él le había pasado factura. Y por último Robin se encontraba cruzado de brazos, otro signo de nerviosismo que significa que había creado una barrera imaginaria, al parecer intentando protegerse, seguramente, de las futuras acusaciones de Jared.

-Mm... Hace un bonito día.- comenzó a decir Luck mirando a Robin y a Mark rápidamente en busca de algún apoyo, pidiéndoles ayuda con su mirada, que en cambio fue en vano. Ya que los dos parecían estatuas con sus rápidas e incómodas sonrisas forzadas en sus rostro y un lijero sudor que caía lentamente por sus frentes. Habían sido pillados mientras espina una conversación privada.

-¿Estuvisteis escuchando?- preguntó Jared con hostilidad, levantándose de la cama para comenzar a caminar hacia ellos. Los tres se escogieron de hombros inocentemente al mismo tiempo y Jared negó en modo de desaprobación. - Tengo que hablar ... con los tres. - dijo en tono cansado, que extrañamente no se me hizo molesto o acusador y finalmente, comenzó a empujarles fuera de la habitación a los tres a la vez, antes de echarme una última mirada por encima de su hombro.

The devil you know.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora