- Soy yo. - contesté en un susurro. Paseé mi mano por su pecho hasta llegar a la altura del brazo, para llegar finalmente a su muñeca. Pude notar que estaba capturada entre un metal con numerosas cadenas alrededor y también noté como un líquido corría por ella. - ¿Estas sangrando? - No veía absolutamente nada, tenía que acostumbrar mis ojos a la oscuridad pero mientras tanto solo me guiaba por mis sentidos.
-Eso no importa. ¿Donde estabas? - preguntó respirando ahora con más tranquilidad. Yo en cambio intenté zarandear las cadenas para intentar liberarle, pero no logre absolutamente nada. - Hay una llave por aquí cerca la vi caer de su bolsillo cuando se fue pero no se donde mierda esta no puedo ver nada, esta todo oscuro.
-Intentaré buscarla. - contesté en un susurro.
-Espera...- la voz de Jared sonó inestabil, débil y desgastada por haber gritado tanto. Me paré en mi sitio sin moverme. - Lo que acabas de hacer...
-Estoy empezando a acordarme de cosas. - respondí y alejé un poco sin dejarle terminar aunque sabía que no iba a decir nada, yo tampoco lo haría, hacia solo unos días le odiaba y no quería ni verle ni siquiera me acordaba de él y sin embargo ahora le besaba así de la nada. Era poco creíble la verdad.
Apoyé mis rodillas en el suelo y comencé a palpar con las palmas de mis manos en busca de la jodida llave que seguramente sería el doble de difícil encontrarla sin un poco de luz. Continué buscando sin encontrar nada y ya estaba empezando a estresarme. Como si fuese por pura casualidad la pequeña bombilla que estaba en el techo volvió a parpadear débilmente de nuevo y eso fue suficiente para observar a unos pasos de mí la llave.
Sonreí sin poder creerlo y la tomé entre mis manos levantándome con rapidez. Al darme la vuelta casi ahogo un grito al ver el estado de Jared. Su rostro estaba totalmente destrozado y lleno de sangre, su ojo derecho estaba morado tirando casi al color negro y cerrado completamente y su otro ojo estaba entrecerrado pero igual de maltratado que el otro. Sus labios estaban llenos de sangre y su rostro lleno de rasguños. Su pecho estaba de igual manera lleno de sangre al igual que sus brazos y sus muñecas, prácticamente se estaba desangrado.
Salí de mi trance y me acerqué corriendo hacia el, tenía que liberarle de esas ataduras. El estaba realmente herido y me sorprendía que aún estuviera consciente en el estado en el que estaba.
Metí la llave en la cerradura temblando pero no conseguí abrirla. Volví a intentarlo una cuarta vez y al fin pude liberar su muñeca derecha haciendo lo mismo con la otra. Sus manos se apoyaron en mi cintura en modo de apoyo y lo tomé por los brazos para que no cayera al suelo.
-No te preocupes , esto se pasa rápido. - dijo sin dejar de mirar mis ojos. - Pensaba que volvían ha hacer... ellos se hacían pasar por ti . Dijeron cosas horribles y pensé que te había pasado de todo. - humedeció sus labios sin dejar de mirar los míos y poco a poco comenzó a acercarse juntando su frente con la mía. - ¿Como saliste?
-Creo que Jack me ayudó. - contesté no muy convencida por que realmente no sabía si fue Jack el que me ayudo. Se alejó un poco de mi mirándome con su ceño fruncido.
-¿Quien es Jack?
-Es... una larga historia. - un ruido se escuchó a un lado del pasillo y nuestra vista se posó justo en ese lugar. - Mejor luego te cuento. - tomé su mano y comenzamos a andar con pasos rápidos, alejándonos del ruido. A Jared le costaba un poco moverse pero no se quejo en ningún momento y continuó andando al mismo paso que yo sin soltar mi mano y con su rostro confundido por mis palabras. - ¿Donde están los otros?
-No tengo ni idea. - contestó soltando un suspiro cansado. Podía observar como su rostro comenzaba a mejorar poco a poco por momentos y realmente me alegraba que fuera una criatura sobrenatural y no un humano normal y corriente. - ¿Por que me miras tanto? ¿Te has enamorado? - preguntó y un atisbo de sonrisa burlona se formó en sus labios. Entrecerré mis ojos en su dirección y abrí los labios para decir algo pero los volví a cerrar sin saber que decir. - Ya lo sabía. - su rostro se giró hacia mi y me regalo ahora una sonrisa completa que inevitablemente me hizo sonreír a mi también.
Escuchamos de nuevo un ruido justo al frente de nosotros. Jared tomó mi mano y nos paramos cerca de una esquina de la pared, su cuerpo cubriendo el mio.
No eran pasos simplemente eran ruidos.
Miré a Jared sin saber que hacer y el al parecer estaba igual que yo, no sabía si eran las extrañas criaturas o simplemente algunos de los chicos.
-Esperame aquí. Iré a ver. - enrosqué mi mano en la suya antes de que pudiera marcharse impidiendo su paso y me miró sin comprender por que estaba haciendo eso. Negué mi cabeza sin soltarlo. - Esto me recuerda a nuestro primer reencuentro, cuando me pegaste en la cara. - dijo sonriendo. - Esta bien, vamos.
Antes de comenzar a andar su mirada se volvió hacia la derecha para comprobar si había alguien y posteriormente fue a la izquierda. Una vez se había asegurado tomó mi muñeca y comenzamos a caminar sin bajar la guardia, Jared miraba hacia todos los lados al igual que yo, en este hospital se escuchaba cualquier tipo de voz y no me extrañaría que fuera un hospital habitado por fantasmas, sentía numerosas energías negativas y alguna que otra respiración contra mi oído pero no le di importancia.
Al frente se continuaban escuchando ruidos de lo que parecía ser un rugido muy similar al de un lobo.
Jared se paró al instante al igual que yo. Se comenzaron a escucharon pasos esta vez y miré a Jared alarmada, el fijó su mirada en mí y me hizo seña para que guardara silencio y eso hice, intente tranquilizarme pero cuando la luz se volvió a apagar de nuevo escuché un ruido detrás mio seguido de un quejido por parte de Jared y no paso ni dos segundos , cuando sentí un cuerpo chocar contra mi, tirandome al suelo.
-¡Que alguien les mate! - escuché una voz demasiado conocida para mi. Intenté decir algo pero la mano que se encontraba sobre mi boca me contenía de soltar algún sonido entendíble. - ¡Muere maldito chupa sangre! - comenzamos a forcejear un par de minutos que me parecieron eternos hasta que la débil luz parpadeante volvió a encenderse.
El rostro de Luck tenía un pequeño rastro de confusión en el cuando me vio y sin pensarlo dos veces se levantó tomándome de la muñeca para levantarme a mi también. - ¡Lo siento no sabía que eras tu! - se disculpo intentando arreglar mi ropa al parecer para hacerme sentir mejor. - Sabía que eras demasiado débil para ser un vampiro. - le di un fuerte manotazo en el brazo y fruncí mis cejas. - ¡Auch! ¡Era un cumplido! - revoleé mis ojos y me crucé de brazos girandome hacía la izquierda viendo como Marck y Robin continuaban forcejeando contra Jared.
-¡Chicos es Jared! - grité para llamar su atención. Ambos pararon mirándome extrañados y volvieron a posar su vista en el cuerpo de Jared.
-¿Jenner? - preguntó Robin con sus cejas fruncidas. Su vista se paseaba hacia mi y hacia Jared sin poder creerlo. - ¿Y si no son ellos? Puede ser una trampa. - dijo mirando a Luck y Marck sin levantarse de encima de Jared.
-No lo es, es demasiado débil para ser un vampiro.- contestó Luck que se encontraba a mi lado. Volví a echarle una mala mirada y el simplemente sonrió.
-¡Quítate de encima hijo de puta! - la voz enfadada de Jared hizo que todos centraramos su atención en el. Sobretodo Marck y Robin que eran los que estaban encima.
-Ok. Es el jefe Jared no hay duda. - soltó Robin riéndo. Le dio la mano a Jared y lo levantó del suelo dándole unas palmadas en la espalda. - No te había reconocido hermano. Te han dejado fatal. - dijo mirándo su rostro con una mueca de dolor.
-Es lo que tiene enfrentarse a cincuenta a la vez. - contestó pasando su mano por su frente mientras miraba a Robin. - ¿Donde esta Jayden?
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The devil you know.
Paranormal'Nadie en la historia de la tortura fue torturado, con la clase de tortura con la que tú serás torturado.' (Obra registrada en safe creative 2101226672861)
