JARED.
-¿Ya lo tienes asimilado? Te veo muy tranquilo. - escuché decir a Jayden mientras se tiraba en el sofá a mi lado. Lo mire por el rabillo del ojo con la ceja levantada y pude ver un atisbo de sonrisa cruzar sus labios.
-Tengo asimiladas muchas cosas. No se a que te refieres. - dije intentando no darle el gusto de seguir metiéndose conmigo.
-Bueno, has asimilado muy bien ser la pareja de un demonio... digo, esto no pasa muchas veces en la vida. ¿Sería la primera? ¿La segunda vez que pasa en la historia? - pregunto retoricamente encogiendose de hombros. - Normalmente los licantropos se unen sólo con licantropos.
-¿Desde cuándo creciste tan rápido Jay? - le mire con incredulidad y el comenzó a reír con fuerza. - ¿Sabes? Puede que sea la segunda. Papá acabo con un vampiro... se está repitiendo la misma historia y la misma maldición para mí. - solté un suspiro cansado y Jayden se dio la vuelta para mirarme esta vez estaba serio.
-Tienes razón... hasta la forma de encontrarse fueron las mismas. Casi la matas igual que papá...
-Intento matar a mamá pero algo se lo impidió. Y ahora lo entiendo perfectamente.
-Estoy contigo hermano... - dijo serio Jayden dándome una palmadita en la espalda yo sonreí en modo de agradecimiento. - Aunque... es una pena. Te estás haciendo viejo y yo estoy cada vez más fuerte. ¡Te voy a acabar superando!
-¡Más quisieras! - conteste intentando sonar ofendido, pero fracase rotundamente.
-Jared ... crees que... ¿Comenzará una nueva guerra ante tu unión con el demonio?
- No lo sé. - dije negando con incertidumbre no quería darle falsas esperanzas. - Los licantropos no estarán contentos por revivir de nuevo la misma historia y aparte... tendríamos a los demonios pisandonos los talones. No tienen nada que ver con las sanguijuelas, son mucho más poderosos. Un rango mayor.
-Entiendo... - contestó asintiendo no muy convencido. - Te todas formas no conseguirás librarte de mi. Si acabas largandote super enamorado con el demonio no dudes ni un solo segundo de que iré a por ti. Te perseguire y te daré tu merecido por dejarme sólo. - sonreí con un atisbo de tristeza y nostalgia al recordar tiempos pasados, y lo podía ver en el rostro de Jayden, aunque sonriera se que estaba aterrado de que la historia volviera a repetirse de nuevo.
-¿Darme mi merecido? - pregunté y el asintió lentamente. - Lo que harás será ponerte a llorar como siempre. - y eso fue lo último que logre decir antes de ver a Jayden abalanzarse sobre mi.
(...)
Estaba caminando por el frío bosque. Había decidido venir sólo y les impedí a los chicos que me siguieran. Se que probablemente estarían asustado por lo que sea que pueda pasarme pero realmente ni yo mismo sabía lo que estaba haciendo. ¿Repetirse la historia? Si , definitivamente así lo sentía. Ahora mismo me veía en los zapatos de papá en busca de mama, su rival y enemigo para poder matarla. Pero a diferencia de el, me di cuenta a tiempo.
Habían pasado un par de semanas desde la última vez que había visto al demonio. Tenía curiosidad por verla y justo eso era lo que estaba haciendo. Había dejado con vida a su madre y por supuesto a ella también siendo incapaz de matarlas y dejandolas igual de sorprendidas que cuando las encontré.
Ahora mismo me encontraba siguiendo su rastro de olor, lo había guardado en mis sentidos, sabía que estaba sola, lo podía notar ya que no sentía ningún otro olor a parte del de ella y podía decir que se encontraba en un punto fijo ya que a medida que iba caminando se hacía cada vez más notorio.
Paré en seco por unos segundos y efectivamente ahí la vi. Con su cabello largo tendido como cascada sobre su espalda, se encontraba sentada al lado de un árbol, jugando con la hierba que había en el suelo. Comencé a caminar de nuevo y el crujir de las ramos bajo mis pies la sobresalto y se levantó como un rayo mirándome con sus ojos grandes y marrones.
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The devil you know.
Paranormal'Nadie en la historia de la tortura fue torturado, con la clase de tortura con la que tú serás torturado.' (Obra registrada en safe creative 2101226672861)
