CAPÍTULO 7•

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-¿Un bebé?

Ross no podía creer que mis padres tendrían un hijo.

-Y tu... ¿Cómo estas?- me preguntó
-Pues aún no me lo creo, pero pues aún así espero con ansias al pequeño.
-Wow, seré tío.- dijo mirando el cielo.
-¿Tío?- comencé a reír.
-Claro que si, tu eres la tía yo soy tu novio Asia es también soy tío- me sonrió.
-Oh claro, ¿cómo no me acorde?- golpee mi frente.
-Ana...
-Es broma- le sonreí y le lancé un beso.
-Oye, ¿ya sabes como será la fiesta de Ray?
-Ross, primero hay que asegurarnos que Ray no tenga planes en su día, si es así no habrá fiesta sorpresa.
-Pero si es así papá se pondrá muy triste.- se cayó por un momento- Ana, por favor averigua si Ray tiene planes.
-Esta bien.

La alarma sonó y tuvimos que regresar al salón, el almuerzo había terminado.
Caminamos al salón platicando de cosas normales.
Para mi gloriosa suerte, Taylor había sido transferida a otra escuela. Nadie sabía a cual, ni yo, que tenía los datos de los alumnos de la escuela en ese entonces.
Pero no importaba, ella se había ido y ya no iba a intervenir conmigo y Ross.


Al finalizar las clases busque a Ray por todas parte, más no la encontré.
Estaba en el pasillo que te lleva a la biblioteca y ahí la vi, se estaba besando con un chico.
No lo veía bien desde donde estaba, pero lo que alcancé a ver era que la sostenía de la cintura (incluso más abajo) y sus brazos de ella se enredaban en sus cuellos.
Ya era una chica grande, peor no tanto.

Me fui de ahí, impresionada por lo que había visto.
No podía decirle a Ross, se enojaría con ella y bueno, no lo se.

El día siguiente, me enfrentaría a Ray, le preguntaría si tenía planes para su cumpleaños y ya. No le hablaría sobre lo que había visto, por más que la curiosidad me comiera viva.

En el almuerzo, la vi sentada en una mesa, no había nadie a su alrededor así que me senté a su lado.

-Hola Ray.
-Hola, Ana.
-Ray, gracia spot la ropa que me mandaste.
-No agradezcas, lo hice porque eres una de mis mejores amigas.- me sonrió, una sonrisa cómplice.
-Si, oye por otro lado... ¿Tienes planes para tu cumpleaños? Mira nos yo buena para las sorpresas y a Ross y a mi se nos ocurrió llevarte a pasear.- la tomé de las manos.
-Hay Ana, si tengo planes.- miro a todos lados- Me invitaron a una albercada, y pues ya les dije que iré.
-¿Enserió? Bueno, pues le diré a Ross.- fingí desanimo por un momento y después le sonreí- Después me cuentas como te fue.
-Hay Ana, a tu no te pudo ocultar nada.- me abrazo.

"La tengo" pensé.

-Tengo algo que contarte. Pero aquí no, vamos a otro lado ¿si?.
-Bueno...

Salimos al patio de enfrente y nos sentamos en una banca que estaba en la sombra.

-Bueno, hay un chico que me esta tirando la onda y bueno, ya nos besamos y todo eso. Y es tan lindo conmigo y tan caballeroso que me invito a salir el día de la albercada.- me sonrió.
-Pero no vas a ir a la albercada, ¿o si?
-Ana, ¿en qué mundo vives? Claro que no.- se sonrojó y me miró- Tal vez y hasta se me hace... Ya tu sabes.

¡SEXO! Mi mente me grito.

-Y ¿quien es?
-Es... Fred.
-¿Fred?- me puse seria- ¿Desde cuando te llevas con él?
-Desde hace seis o siete meses.
-Mira Ray, yo no soy nadie para decirte que hacer o que no. Pero, Fred no es alguien que se tome las cosas serias. A él le gusta divertirse y, me duele decirlo, se acuesta con todas las que puede. Andrew, hace lo mismo.
Todo el equipo esta caracterizado por eso.
-Ana, tú no entiendes. Él es diferente...
-¿Enserió? Déjame adivinar, te dijo que ya no es el mismo de antes, que te quiere, que le interesas, Tal vez hasta te mando rosas o algo así... ¿No es verdad?

Una corta historia de amor (Sin Editar)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora