EL PARAISO EN UN BESO•

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Era un día de clases, Ana y yo estábamos en el jardín de la escuela.

No habíamos tenido una clase y habíamos salido a respirar un poco.

-Oye... ¿Crees que podamos salir el sábado?- le pregunté.

-Ross, ya te dije que...-se movió incómoda en el asiento.

-Por favor- la miré.

-Ross.

-Por favor- tomé su mano, con ojos suplicantes.

Me miro. La mire, me lanzo una mirada dura pero no me importó.

Sus ojos me hipnotizaron y me atrajeron a ella.

-Ana, por favor, sal conmigo.

-suspiró- Esta bien.

-sonreí- Pasare por ti, a las tres de la tarde.

-¿A dónde iremos?- se recargó en sus codos.

-Por ahí....-la imité.

-¿Por ahí?- me miró con cierto miedo.

-Si- sonreí.

Me miró extrañada y confusa.

-Tranquila, no pienso secuestrarte...- me reí- Bueno aún no.

Se levantó como rayo y se alejó de mi.

Me comencé a reír, pobre la había espantado.

Acelero el paso y tuve que correr para poder alcanzarla.

La tomé del codo y la hice que me mirara.

-Hey, tranquila, era una broma.- la acerqué a mi

-Ja ja ja que risa. - dijo sin gracia.

-No quiero asustarte. ¿Vamos a comer algo? - fuimos a la cafetería.

El sábado llego.

Después de una semana algo agitada, podía descansar un poco.

Saldría a comer con Ana y eso me tenía muy contento.

Mi padre y Ray no estaban, él se había ido a ver sus negocios y mi hermana pues realmente no se.

Me arreglé como usualmente me arreglo. Playera ligera, unos jeans y mis tenis.

Salí de mi casa en el coche que mi padre me había comprado unas semanas atrás.

Me dirigí a la casa de Ana como un rayo. Realmente quería verla. Me moría por ver sus hermosos ojos.

Llegue a su casa y me dirigí a la puerta, era muy grande y bonita.

Esperé unos segundos y la puerta se abrió.

Vestía informal y noté que no traía maquillaje.

<<Por Dios, que hermosa se ve>> pensé en el momento en que la vi.

-¡Hola Ana! ¿Lista?- le sonreí.

-Si, sólo deja voy por algo...

Entró a su casa y a los pocos segundos salió con su bolso, cerró la puerta detrás de ella y caminó hacia mi.

Cuando la tuve cerca me regalo una de sus hermosas y tiernas sonrisas.

Le abrí la puerta del copiloto y entró. Rodeé el auto y me metí en el.

-¿Me vas a decir a donde vamos?- me preguntó y se puso el cinturón de seguridad.

-Iremos a comer, después al parque o al zoológico ¿te parece?

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⏰ Última actualización: Sep 18, 2013 ⏰

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