Estaba en el baño, lavando mi cara, cuando de pronto mi reflejo se me quedo mirando.
Me asuste mucho y di un brinco para atrás. Pero mi reflejo seguía ahí, mirándome seriamente.
-Ana, no te hagas tonta....- me dijo mi reflejo en un tono enojado.
No contesté gracias al miedo que me provocaba ver mi reflejo hablándome.
-Tú sigues amando a Ross, nunca lo olvidaste...
-No, yo ya lo olvidé.
-¡Es mentira!- me grito.
-No, cállate... No sigas- decía mientras intentaba abrir la puerta, pero esta no abría.
-Eres tan orgullosa, que no quieres aceptar que sigues enamorada de él y que utilizas a Daniel para olvidar...
-¡No! ¡Eso no es verdad!- me tapé los oídos.
-Admite que sigues amando a Ross y que nunca lo olvidaste- mi voz sonaba en mi mente, y no podía sacarla.
-¡No!- gritaba con los ojos cerrados.
-¡Admite lo!
Di un salto y me desperté. Estaba sudada y me temblaba el labio inferior. Había sido una pesadilla, una de las más feas que he tenido.
Estaba agitada y el pecho me subía y bajaba muy rápido.
-¿Qué me esta ocurriendo?- susurré para mi tomando mi cabeza en mis manos.
Me quede en silencio, reflexionando mi sueño/pesadilla.
No entendía nada, yo no utilizaba a Daniel para olvidarme de Ross.
Yo quería a Daniel.
<<Pero amas a Ross>> mi conciencia atacó por sorpresa.
-No amo a Ross... Yo amo a Daniel.
<<Dijiste que lo querías, no que lo amabas>> me hecho encara mi comentario.
-Bueno, lo dije porque... ¡Hay dios! Estoy hablando con mi conciencia. ¡Me estoy volviendo loca!
•
Un martes salí a comer con Daniel.
Días atrás había estado muy rara con él, y presentía que se había dado cuenta, pero no me decía nada.
-Ana, tengo pensado decirle a mis padres de que nos vamos a casar dentro de unos cuatro o cinco meses.- me dijo Daniel comiendo un poco de carne.
-¿Por qué dentro de cuanto o cinco meses?
-Porque así tenemos tiempo de poner la fecha y ya que la tengamos, decirles para que no puedan opinar ni objetar al respecto...
-Ahhh así como planear casi toda la boda para sólo ir y avisar que están invitados... ¿No?
-Exacto. Si se enojaran, pero no les quedará de otra mas que ir a la boda.- me sonrió muy grande y yo sólo levanté las comisuras de mis labios.
-Es genial.- dije en un tono apagado.
-soltó su tenedor pegando en el plato- Haber, ¿qué te pasa? Estas muy rara.
-No tengo nada, estoy bien.
-Te conozco y no estas bien.- no dije nada- ¿Es por el idiota ese?
-¿Idiota?- lo mire confundida.
-Si, Ross.- abrí los ojos.
-No...
-Hay por favor, ya me se tu historia con él. Sólo quiere separarnos.
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Una corta historia de amor (Sin Editar)
CerpenAna, relata la historia de dos jóvenes que luchan por estar juntos y ser felices. Es la típica historia de amor... ¿Pero que tan típica pudo ser?
