Un martes salí a comer con Daniel.
Días atrás había estado muy rara con él, y presentía que se había dado cuenta, pero no me decía nada.
-Ana, tengo pensado decirle a mis padres de que nos vamos a casar dentro de unos cuatro cinco meses.- me dijo Daniel comiendo un poco de carne.
-¿Por qué dentro de cuanto o cinco meses?
-Porque así tenemos tiempo de poner la fecha y ya que la tengamos, decirles para que no puedan opinar ni objetar al respecto...
-Ahhh así como planear casi toda la boda para sólo ir y avisar que están invitados... ¿No?
-Exacto. Si se enojaran, pero no les quedará de otra mas que ir a la boda.- me sonrió muy grande y yo sólo levanté las comisuras de mis labios.
-Es genial.- dije en un tono apagado.
-soltó su tenedor pegando en el plato- Haber, ¿qué te pasa? Estas muy rara.
-No tengo nada, estoy bien.
-Te conozco y no estas bien.- no dije nada- ¿Es por el idiota ese?
-¿Idiota?- lo mire confundida.
-Si, Ross.- abrí los ojos.
-No...
-Hay por favor, ya me se tu historia con él. Sólo quiere separarnos.
-¿Cómo lo sabes?- deje mi tenedor.
-Porque lo veo. Veo, como te mira.
-No Daniel...
-No, comiences con tus sermones... Yo lo veo; las miradas que se lanzan.
-Daniel yo...
-¿Lo sigues amando?- espero mi respuesta pero no podía contestar- o mejor aún, ¿tú me amas?
Ayúdenme. Por favor. Dios. Mío.
-Lo que creía.- se levantó de la mesa y dejo algo de dinero.
Tomó su chamarra y salió enojado, no sin antes mirarme lleno de dolor.
Le había causado daño, lo menos que quería.
Él era muy especial para mi. Y no se merecía eso.
Mire mi plato, ya no tenía hambre. El apetito se me había ido por completo.
Salí del restaurante decidida de buscar a Daniel para arreglar las cosas.
No quería que eso terminara así, claro que no. Yo lo amaba y él a mi.
-Ana...- una voz me hablo detrás.
-¿Qué es lo que quieres?- dije molesta y a punto de llorar de coraje.
-Tranquila, sólo quiero hablar.
-Ross yo ya te dije que no hay nada que hablar.
-Ana, sólo quiero saber si todavía me amas. Nada más eso.- me quiso tomar de la mejilla pero me aparté.
-Ya te lo dije...
-No te creo- suspiró-. Hoy a las nueve de la noche, te esperaré en el árbol donde nos besamos la primera vez. Solo te esperaré por cinco minutos, si me amas, tendrás que ir al árbol- tragó saliva- pero si no vas, entenderé que tú ya no me amas y no te seguiré molestando.
-Esta bien.- me di la media vuelta y caminé colina arriba.
Llegue al edificio de apartamentos donde vivía Daniel.
El portero ya me conocía así que no dudó en dejarme pasar.
Subí las escaleras hasta el segundo piso y camine hasta el apartamento número 10.
Toque la puerta y esperé.
Volví a tocar y esperé.
Me di por vencida y estaba a punto de irme, pero cuando me di la vuelta Daniel ya había abierto la puerta.
-Hola...- dije sonriendo forzosamente.
Me miró sin decir nada.- ¿Puedo pasar?- se hizo a un lado y me dejo entrar.
-¿Viniste a destruir más mi corazón?- me dijo viéndome con los ojos rojos.
-No, vine a disculparme.- suspiré y lo miré a los ojos- Se que me comporte como una insensible, pero no se la llegada de él me aturde.
-¿Te aturde?- repitió y se rió de forma sarcástica.
-Aunque no lo creas- di un paso y me acerqué a él- Daniel, yo te amo. Él solo es cosa del pasado.- agaché mi mirada- No te negaré que aún me duele verlo sin recordar como me trató... Simplemente aún no lo puedo superar.
-me tomó de la barbilla y me levantó la cara para que lo mirara- Yo entiendo que aún te sientas así, me lo contaste. Él te hizo mucho daño.
-Demasiado.- dije apenas en un susurro.-Daniel no quiero que esto acabe. Te amo y quiero casarme contigo, tener una vida juntos y vivir felices.
-me sonrió- Yo también quiero eso contigo. Nada me haría más feliz que eso.
-lo abracé- ¿Ya no estas enojado conmigo?
-Nunca me enojé contigo, fueron celos o algo así.
Nos quedamos callados por un momento y después me besó.
Fue un beso lleno de amor y me pude dar cuenta que ese hombre era lo que más quería en el mundo.
Moriría por él.
NARRADO POR ROSS.
Estaba en mi cuarto esperando que fuera la hora acordada.
Tenía miedo de que no llegara y que me dejara plantado.
Mís manos me sudaban, un sudor frío y pegajoso.
Mi reloj marcó veinte minutos para las nueve.
Tomé mi chamarra y salí a la calle.
Llegue a tiempo al parque. Busqué con la mirada a Ana peor no la veía por ningún lugar.
Miré mi reloj, eran justamente las nueve en punto.
A lo lejos vi una silueta moverse bajo los faroles de la calle, mi corazón comenzó a brincar.
Conforme la silueta se iba acercando mi corazón se aceleraba más y más.
Cuando pude ver mejor a la persona, mi corazón se rompió en mil pedazos.
No era ella. No era mi Ana.
Miré mi reloj y vi, las nueve con tres minutos.
Era obvio que ella no iba a llegar, que ella no me amaba más.
El corazón se me rompió en otros mil pedazos más.
Me lo merecía, por cobarde y canalla con ella.
Le había fallado. La había dejado. Le había mentido.
Y ella, ya estaba con alguien más.
Las lágrimas nublaron mis ojos.
Quería gritar, llorara, maldecir, golpear, morir...
Caminé como vagabundo por la calle hasta la casa.
Me largaría otra vez.
¿Qué más podía hacer?
Tenía que irme, ella ya no me amaba más y yo no podía hacer nada.
Pasaron dos semanas cuando la noticia de que Ana se había casado acabo con la poca autoestima que tenía.
Los periódicos y revistas estaban llenas de fotos de ella, vestida de novia, sonriente y con su esposo a un lado.
<< No se porque lloras, si tú la abandonaste y la orillaste a los brazos de él>> mi conciencia me interrumpió.
Yo era el causante de todo eso.
Yo y solamente yo.
La había perdido para siempre y jamás la recuperaría.
Ella había sido el único amor en mi vida...
Pero bien dicen por ahí:
Nunca sabes lo que tienes, hasta que lo pierdes.
•••
HOOOOOOOOLA PUES ESTE ES UN FINAL ALTERNATIVO.
QUE ME ENCANTO MUCHO Y ESPERO QUE USTEDES TAMBIÉN.
EL OTRO FINAL, EMPEZARA DESDE QUE ANA SE ENCUENTRA CON TAYLOR EN LA CAFETERÍA.
LO SUBIRÉ MAÑANA SI ES QUE PUEDO... YA TENGO CASI TERMINADO EL FINAL.
POR FAVOR COMENTEN QUE TAL LES PARECIÓ, VOTEN.
HAY QUE SUBIR ESOS 105 LEÍDOS POR MÁS (:
AÚN ASI MUCHAS GRACIAS POR LEERLA!
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Una corta historia de amor (Sin Editar)
Cerita PendekAna, relata la historia de dos jóvenes que luchan por estar juntos y ser felices. Es la típica historia de amor... ¿Pero que tan típica pudo ser?
