Querido German:
Hoy vamos de visita a la casa de mis abuelos, el vientre de mamá cada vez está más grande y mientras más grande se pone ella se pone más pegajosa con la abuela.
En la escuela tuvimos una charla y te sentaste a mi lado, fue tan genial, tu y yo sentados uno junto al otro solo callados y mirando al frente. Podría jurar que vi tus orejas poniéndose rojas pero no puedo asegurarlo ya que las luces estaban tenues y realmente no podía solo darme la vuelta a mirarte normalmente.
Atte.
Gini
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Querido Germán
NouvellesQuerido German: No es la primera vez que te escribo una nota sin entregártela, pero es la primera vez que decido que no la tiraré a la basura. Probablemente la guarde en un lugar donde mi hermano no pueda encontrarla ya que al parecer, el cesto de l...
