CINCUENTA Y UNO

68 16 3
                                        


Querido Germán:

Esta tarde estábamos en la casa de mis abuelos por enésima vez en el mes y hasta mi hermano estuvo más bondadoso ya que estábamos aburridos y me necesitaba para divertirse.

Salimos al patio a jugar un mini partido de quidditch y adivina quien se nos sumó? Anthony!!, vino llegando con una escoba y una niña pequeña de su mano. Su hermanita es la cosa más dulce del mundo y la hemos puesto de cazadora. Nos divertimos un montón juntos.

Me pregunto si te gustaría jugar quidditch con nosotros alguna vez.

Atte.

Gini


Querido GermánDonde viven las historias. Descúbrelo ahora