SESENTA Y UNO

78 17 6
                                        

Querido Germán:

A la entrada Ani se acercó a ti y puso sus brazos alrededor de tu cintura deteniéndote cuando venias a saludarme.

Ojalá le hubieses alejado para hablarme, pero no, como siempre ella te distrajo y la preferiste.

Estoy pensando que tal vez debería dejarlo estar y olvidarte o al menos olvidarme de ti de "esa forma"

¿Por qué eres tan genial y tan perfecto?

Atte.

Una estúpidamente enamorada Gini

Querido GermánDonde viven las historias. Descúbrelo ahora