- ¿Querías verme? -Me senté en el banco, a su lado como tantas veces había hecho.-Mentira, eres tú quien le gusta que venga.
-Y a ti te gusta venir por mí. Así que se acaba resumiendo a lo mismo.
- ¿Tú crees que alguna vez...?
-Un momento, lo siento Callie, sé que siempre te interrumpo, pero esta vez es importante. Solo quería decirte que gracias por creer en mí y eso que nos conocemos desde hace tan poco. Es importante para mí.
-De nada, pero en realidad hace casi 3 meses que nos conocemos. Eso es mucho tiempo, es un tercio de un embarazo, un trimestre. Ahora mismo ya estaríamos en fiestas de navidad o de pascua o de verano si fuera el curso escolar.
-Pero no estamos en el colegio ¿Qué me querías preguntar?
-No creo que importe. Oye podríamos hacer alguna cosa.
- ¿Para celebrar que nos conocemos desde hace tres meses? - Me encogí de hombros. - Es estúpido y lo sabes.
-Entonces, si te invito a mi casa me dirás que no.
-Exacto.
-Alex, eres un tipo extrañamente extraño. Me refiero, parece que lo tengas todo planeado que sepas como voy a actuar en todo momento y así ya te preparas tus respuestas. Y ahora me dirás que soy predecible. Parece que me conozcas de toda la vida, aunque no me gustaría conocerte desde siempre. Me refiero ¿Qué sería de Alex y Callie si se conocieran desde siempre? Nada, porque ambos sabemos que no me junto con chicos como tú. Este banco realmente nos ha unido, espontáneamente.
-Lo dejas todo a manos del destino, de la suerte. Sin pensar que alguien a lo mejor lo tenía todo planeado. Y si alguien realmente tenía planeado que nos conociéramos. Como sabes que yo realmente tenía planeado que nos conociéramos.
-Eso implicaría mucha cosas y cosas demasiado difíciles y complicadas para nosotros. Además, no digas eso que me lo estropeas. Es mejor pensar que fue toda una casualidad y que en el fondo nuestro destino era conocernos.
- ¿Y acabar juntos?
-Yo no he dicho eso. Para poder acabar tendríamos que haber empezado y yo no recuerdo haber iniciado nada.
-Te recuerdo que eres tú la que me ha invitado a tu casa para celebrar los tres meses de, supuestamente, alguna cosa. Pero ahora ya no es nada.
-Exacto, no es nada. Así que te desinvito y tienes razón en que realmente llevamos demasiado poco tiempo conociéndonos.
-Te lo estás diciendo todo tú sola. Ya no he dicho nada. Solo te he preguntado.
-Si eres así con todas las chicas, no me extraña que estés solo.
- ¿Por qué? Y yo no te he dicho en ningún momento ni que esté solo ni que me gusten las chicas.
-Me dijiste que por eso no tenías mejores amigas cuando hablamos de David. Y lo has vuelto a hacer, no sabía que David era algo que te molestara tanto.
-Es verdad Callie, no pienso en nada más porque no quiero que salgas con David, no quiero que salgas con nadie.
-No estamos saliendo.
-Exacto, me he confundido entonces. - Lo estaba haciendo apropósito, no se había confundido. Lo había intentado, pero no había respondido lo que él quería. Quizá no estaba dentro de sus planes o quizás sí. No sabía cómo actuar delante de ese chico porque era todo un mundo. Algo distinto. Nunca me había encontrado con algo así. -Deberías irte a casa.
- ¿Por qué?
-Tú si tienes una familia que se va a preocupar por ti.
-Oye sobre lo de la semana que viene.
-No te preocupes, ambos sabemos que si nos conociéramos de toda la vida no seríamos amigos porque no te va la gente como yo, por tanto, no me llevarías a tu casa, ¿verdad? - Era una pregunta retórica que no buscaba respuesta. Ambos sabíamos la respuesta. - Ese tipo de cosas son más típicas de tu hermana.
-Adiós, nos vemos la semana que viene.
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Atentamente, tu Alex || en corrección ||
Short StoryCallie Martins, una chica con amigos que vivía bajo la sombra de su hermana. Solo necesitaba una fuga de escape. Alex Hudson, un chico sin amigos que vivía en un mundo lleno de conocidos. Solo necesitaba... él sabía que necesitaba. Un parque lleno d...