Capitulo 1 🌩

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Era un día perfecto, las aves cantaban , el sol que se asomaba entre los árboles, brillaba más que cualquier otra época del año. Para James Potter era el día perfecto de hacer de las suyas. Era verano y planeaba con ayuda de sus amigos recuperar a Venus cueste lo que cueste.

Se suponía que para esta fecha ya debía tener un gran avance para por fin dar el paso final y decisivo pero sus padres lo tenían castigado desde que inició el verano. Fue muy tonto de su parte pensar que su madre olvidaría todas las jugarretas, las bromas y las malas calificaciones del año anterior.

Pero hoy era diferente al fin saldría de su encierro, no podía quejarse había tenido mucho tiempo para planear lo que sería la mayor hazaña en su vida de merodeador. En especial porque hoy irían a la mansión Malfoy.

- James, ¿Estas listo?, mamá espera por nosotros a bajo.

- Bajo enseguida hermano.

Aprieto mi mano sobre la hoja que contiene todo mi plan y la empujo a mi bolsillo siguiendo a Albus a través de los pasillos de la casa.

Este sin duda será un gran día.

Al pisar los terrenos de la mansión Malfoy, el caos no era sorpresa, había gente por todos lados, niños corriendo por el jardín, chicos volando en escobas, padres que apostaban y madres a punto de arrancarse el cabello totalmente estresadas.

Así que sí. Todo estaba bajo control.

Vizualizo a sus amigos a lo lejos y no dudo en acercarse.

-¿ Están listos? -. Preguntó sin ser capaz de ocultar la emoción que sentía.
- Esto es lo que haremos.

La mansión Malfoy era un lugar increíble con terrenos fascinantes, lleno de color y luminosidad, nada comparado a lo que fue en el pasado. Y con mayor razón hoy el lugar lucía como un cuento de hadas, era el cumpleaños de la más pequeña de los Malfoy, Atenea, y sus padres no dudaron en hacerle cumplir sus caprichos. Todos disfrutaban del ambiente, los adultos jugaban apuestas o hablaban de trabajo, las madres estaban en la cocina preparando los aperitivos y los jóvenes disfrutaban de un buen partido de quidditch.

A excepción de los merodeadores que se encontraban ocultos bajo la mesa del comedor.

- Cornamenta quita tu sucio y asqueroso trasero de mi rostro -. Decía entre susurros canuto, tratando de alejarlo de él totalmente disgustado.

- ¡No me empujes! - Le respondió este arrimandose más cerca de el pobre canuto - Lo haría si lunático clon quita su brazo de mi cara.

-¡James!-. Volvió a exclamar Canuto, recibiendo un golpe en la cabeza, no supo de quién vino realmente se encontraban muy apretados allí bajo.

- ¡Y así se quejan! Al menos no se están asfixiando-. Susurro lunático, sin poder respirar -. ¡Hurón, Colabora!

- ¡¿Pueden callarse de una vez?! Acaba de pasar mi madre, ¿Quieren que nos descubran? - dice Abraxas ya al borde con las quejas de sus amigos.

- Abraxas tiene razón, lo último que queremos es que nos encuentren y no creo que alguno tenga una buena explicación para esto -. Reprende colagusano - Cómo explicaremos la presencia de seis adolescentes bajo una mesa de comedor.

- Claro lo dicen ustedes que no tienen que soportar el mal olor del trasero de James. Amigo enserio, necesitas una ducha -. Canuto arrugo sus facciones en una clara muestra de desagrado.

- ¡Cálla! - .Susurro James - Mi trasero es hermoso y huele a aceite de bebé.

- ¿Usas, enserio aceite de bebe? ¿Para tu trasero? -. Pregunto incrédulo Canuto.

En El Pasado (EDITANDO)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora