Capítulo 13

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Capítulo 13- MALAS NOTICIAS

Una semana mas tarde...

Kaidan y Camila se la pasaban todo el día juntos, creo que hasta dormían juntos, bueno tal vez eso no, pero en serio que se la pasaban horas juntos,¿ lo peor de todo? Kaidan prácticamente me ignoraba, por las mañanas pasaba por mi y ni siquiera me daba los buenos días, en la mesa, tanto en el desayuno, almuerzo o cena no me dirigía la palabra, incluso permitía que Ruth y Camilia me hablaran o trataran mal, era como si yo no importase para el, o directamente no existiese. El único que de vez en cuando me habla o muestra un poco de interés en mi presencia es el Rey, ¿raro no? En estos días he podido notar que el es lo contrario a su esposa e hija, se nota que es un hombre de buen corazón, pero completamente dominado por su familia, y luego esta Emma, mi salvación dentro del palacio, o en cualquier lugar de este país, es una chica increíble y estoy aprendiendo muchísimo con ella, creo que si sigo como voy en un mes dominare el francés a la perfección.

-Nat...¿En que piensas?- La voz de Emma me saco de mis pensamientos, debería estar prestando atención, es la ultima clase del día, amaba trabajar con Emma, ella siempre buscaba un lugar adecuado para cada clase, ademas sabia distribuir los horarios a la perfección para no aburrirme, sus clases eran divertidas y cortas, bueno no tan cortas, pero en ellas aprendía montones ....- ¡Nat?- 

-Lo siento- Dije rápidamente.

-¡Ay Nat!- Dijo largando un corto suspiro.- A veces me gustaría meterme en tu mente y hacer que te concentres más  en clase que en Kaidan- Dijo poniéndose de pie. -Ya es hora de cenar, vamos- 

Me puse de pie, tal vez dude en bajar, o en poner un pie fuera de la biblioteca, la biblioteca del segundo piso había sido mi refugio estos últimos días, un lugar inmenso con muchos secretos y buenos escondites para pasar el rato, lo bueno de estar ahí es que nunca había nadie, el único momento del día que estaba ocupada era cundo se limpiaba o cuando tenia clases con Emma, es decir que podía pasar allí horas y nadie se daría cuenta, se que había mas bibliotecas en el palacio, pero eran mas privadas y seguramente no me dejarían, no quería salir de aquí, y mas sabiendo que me encontraría con Kaidan y Camila, probablemente abrazados o cotorreando como dos loros sin cerebro, y con Ruth retándome por incluso respirar. 

Cerré la puerta de la biblioteca, y seguí despacio a Emma, teníamos que caminar por un largo pasillo antes de llegar a las escaleras para bajar a el primer piso, la biblioteca era la ultima puerta del segundo piso y quedaba al fondo del pasillo, recorrer el castillo era eterno, había pasillos por todos lados, algunos mas cortos que otros, en la mayoría había que doblar otros se interceptan, es recorrer un laberinto sin fin, y las escaleras, este lugar tiene millones de escaleras, llevo una semana aquí y creo que ya me había perdido al rededor de 4 veces.

Mis salidas fuera del palacio solo eran al jardín , por lo general en las mañanas, amaba tomar el aire fresco, el castillo se encontraba bastante alejado de la ciudad, por lo cual el aire era totalmente sano, un aire que llenaba mis pulmones, sin embargo Kaidan se la pasaba el día en la ciudad o visitando lugares con Camila, a veces Ruth los acompañaba pero generalmente iban solos.

Cuando por fin terminamos de bajar, lo primero en mi campo de visión es Camila sentada en las piernas de Kaidan en la sala, ella miraba la televisión, reía por cualquier estupidez que mostraban, se notaba que buscaba llamar la atención, él sin embargo no se la daba en los mas mínimo,  es mas se mostraba totalmente indiferente, miraba su celular atentamente, como si esperara una  respuesta ansioso,  presiono una tecla del mismo y lo guardo en su bolsillo, inmediatamente sentí que algo vibraba, tome mi celular y veo el mensaje de Kaidan...

"Necesito hablar contigo, no cierres con llave la puerta de tu habitación esta noche" 

Rodee los ojos y guarde el celular, no quiero hablar con el, un día soy su princesa y al otro no existo, camine hacia el comedor sin fijarme en lo que ellos hacían ni en la cara de Emma, sentí la mirada de Kaidan a mi espalda, inmediatamente entre en el comedor.

-Permiso- Dije al sentarme.

El rey me sonrió amablemente como siempre lo hacia, sin embargo la reina puso la misma mirada de desagrado de cada vez que me veía  , segundos mas tarde entraron Kaidan y Camila al comedor, el lucia serio, una mirada que no tiene habitualmente, como si hubiera pasado algo grabe.

-Natalia, deberías arreglarte más, no es digno de una princesa andar por ahí sin maquillaje y un moño feo- Me dijo Camila al sentarse, todas las noches era igual, siempre me criticaba algo, admito que mi moño era un desastre, siempre recojo mi cabello rápido y no me fijo en el resultado final, por lo  general uso el cabello suelto o en un moño despeinado, en el cual dejo escapar algunos mechones, pero no era necesario que me criticara siempre que me veía, no usaba maquillaje porque no lo necesito, ademas... ¿que tiene de malo ser natural?, ella siempre lleva kilos y kilos de todo tipo de maquillaje, su rostro es más falso que el color de un camaleón... -Mírate eres un completo desastre- 

-Al menos no soy falsa...- Esas palabras se escaparon de mi boca sin pensar, note una sonrisa en el rey, también como el mismo agachaba su cabeza para que la reina no lo notara, tambein Kaidan tuvo el mismo gesto,  sin embargo pude notar la mirada de la reina fulminarme y la rabia en el rostro de Camila. -Buenas noches- Dije levantándome de la mesa.

-ERES UNA COMPLETA IDIOTA, FEA, Y POR LO QUE VEO LA FALSA ERES TU, AHORA ENTIENDO POR QUE ESTAS AQUÍ, NI TU MADRE, NI TU ABUELA TE QUERRÍAN, Y OBVIAMENTE TU PADRE TAMPOCO LA HACIA, ADEMAS SE NOTA QUE KAIDAN NUNCA ESTARÁ CONTIGO COMO LO DESEAS- Me gritó, esas ultimas palabras se sintieron como cuchillos en mi estomago.

Una tras otra lagrima corrieron por mis mejillas, no pare de caminar no quería que se diera cuenta que me afeaba, sentí la voz de Emma a mis espaldas, y mientras subía las escaleras corriendo escuche gritos, entre ellos de Kaidan pero no presté atención en lo que decían.

-¿Estas bien?- me preguntó Emma, quien me alcanzó cuando termine de subir las escaleras.

-Sus palabras no deberían afectarme, y mas sabiendo que son falsas, al igual que ella, pero creo que en lo de Kaidan tiene razón-  Respondí agachando la cabeza.

-No querida, no debes pensar así... -¿Te acompaño a tu habitación? -Preguntó.

-Estoy bien, no es necesario- Le respondí. 

Ella nego con la cabeza y se dio media vuelta. -Buenas noches Nat- 

Continué camino a mi habitación e inmediatamente estuve en esta me tire en la cama, ya no estaba llorando, la verdad que las palabras de Camila no me afectaban tanto,   pero si me dolia ver como Kaidan la prefiere a ella antes que a mi. 

Sentí que alguien abría la puerta de mi habitación, e inmediatamente la cerraba nuevamente por lo cual me paré de golpe. Al principio la visión se me nubló un poco y no distinguí quien era, pero a los segundos todo se hizo claro y pude ver un Kaidan con la mirada triste frente a mi.

-¿Podemos hablar?- Pronunció. 

-Tú  no tienes nada que hablar conmigo- Le respondí.

-Sabes que si, Nat...-Dijo acercándose...

-NO DES UN PASO MAS KAIDAN- Le grité.

-Te quiero Nat...- Pronunció. 

-AHH CLARO AHORA ME QUIERES, ¿AHORA?, PRIMERO ME JURAS AMOR ETERNO, LLEGAMOS AQUÍ E INMEDIATAMENTE ME CAMBIAS POR ESA ZORRA SIN CORAZÓN , ME IGNORAS, ES COMO SI NO EXISTIERA PARA TI, Y DE UN MOMENTO A OTRO ME QUIERES NUEVAMENTE- Le grité,estaba enojada, el sabe mis sentimientos por el, siempre los supo, y no entiendo por que es tan... tan.

-TU NO SABES POR QUE HICE ESO- Me gritó. -NO TIENES IDEA- 

-EXPLÍCAMELO ENTONCES-

-NO PUEDO-

-NUNCA PUEDES- respondí.

Kaidan suspiro y se sentó en la cama, se notaba que estaba cansado, triste.

-Nat... tu eres mi paz, la persona que calma mis demonios, solo con sentir tu parecencia soy una persona mejor, eres lo mas importante para mi, es increíble como en tan poco tiempo los sentimientos son tan grandes, te quiero Nat - Dijo, su rostro sus palabras eran sinceras pero algo en mi no quería creerle. -Camila y Ruth me amenazaron, por lo cual no puedo estar contigo- Soltó de repente. - Si no estoy con Camila, ellas hablaran con los que nos buscan y te entregaran, yo debo...- hizo una pausa-. Casarme con ella de alguna manera-. 

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La hija de un Rey.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora