Se habia despertado demasiadas veces en la noche, con la sensación de que él estaba allí, en su puerta observándola, culpándola. Su mirada la atravesaba, con reproche, con rabia y no habia excusa, no habia disculpa, no habia cumplido con su deber. Habia decepcionado a todos.
-¿Nunca descansas? –observo a Dareck con una ceja alzada.
-Me fui poco después de que te retiraras a dormir –el sonrió divertido –Y he regresado hace unas horas.
-Y supongo que alguien te remplazo –cerro la puerta de su habitación
-Por supuesto –el la miro con el ceño fruncido -¿No quieres que te suban el desayuno?
-¿es que estoy obligada a desayunar encerrada? –y ella le miro con diversión, aunque realmente se estaba haciendo esa pregunta.
-No, es que... bueno...-se rasco la barbilla -¿Dónde quieres desayunar?
-¿Dónde desayuna Gaya? –y le miro fijamente
-Normalmente en el comedor –Suspiro –Pero hoy ha pedido que le suban el desayuno a su habitación.
-¿Y puedes decirme cual es? –al ver que el la miraba desconcertado, sonrió -¿Puedes llevarme a la habitación de Gaya, Dareck?
-Eh, si –asintió, pero permaneció allí, de pie, parado ante la puerta de la habitación de ella.
-Pues... ¿Vamos? –Alzo ambas cejas
-Ah, sí, si - y finalmente el comenzó a caminar por el pasillo.
Para sorpresa de Freya, fueron hasta la escalera y pasaron ante esta en dirección al pasillo del otro ala del castillo. Nunca se habia preguntado donde se encontraba la habitación de ella y ahora se daba cuenta que estaba al otro lado, lo más alejada posible del invencible.
Al llegar a la habitación, dudo un instante, ante ella, con la mano alzada, dispuesta a llamar. Giro el rostro y vio a Dareck, moviéndose incomodo.
-¿Por qué no me esperas al final del pasillo? –le sonrió brevemente, al ver sus duda, negó con la cabeza –Ya intente bajar por una ventana ¿recuerdas? Y no me fue muy bien.
-De acuerdo – asintió, dio un paso pero volvió a mirarla –Es una buena mujer, solo tomo la decisión equivocada.
-Lo sé –le miro un instante, después le observo alejarse. Inspiro profundamente y dio varios golpes a la puerta. Escucho "adelante" y empujo esta, adentrándose en la habitación. Una hermosa habitación, con un gran balcón, por el que la luz penetraba, grandes alfombras aislando del frio suelo y flores en un jarrón, en una mesa situada en el centro de esta. Sus ojos se posaron en el sillón, colocado ante el balcón, podía ver la cabeza de ella, mirando hacia el exterior.
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El Invencible
Storie d'amoreAclair MacCarty, Laird del clan del Hielo. Un clan situado en las frías tierras del norte, donde ningún legado antes había sobrevivido y ellos lo han hecho. Todas las tierras del norte les pertenecen. Todos los clanes les respetan, les temen. Son gu...
