Le mande un mensaje a mi madre, ella no contesto de buena forma pues ya se estaba oscureciendo y no sabía donde Elizabeth me llevaría, no pude ser muy informativo con mi madre, cualquiera se daría cuenta de que no tenía la situación bajo control por lo tanto podría significar un peligro.
-Tomemos ese autobús- dijo.
No hablaba en todo el camino y se arañaba el pantalón a cada momento, estaba muy tensa por lo que aparentaba, sus ojos se volvieron cristalinos, quería llorar.
-¿A dónde vamos?- pregunté.
Tome la manga de mi chaqueta y limpie aquel empañado vidrio, así podría mirar hacia afuera. Estábamos pasando por un gran puente, era casi al final de la ciudad.
Elizabeth tocó el botón de la puerta al llegar al final del puente. Bajamos, ya era de noche, e inmediatamente me dijo.
-Corre-
Comenzó a correr hacia el puente y antes de alcanzar una mayor altura saltó a un costado, fue cuando me di cuenta que iba enserio lo de correr, la seguí rápidamente. Caí en un montón de botellas rotas y al intentar amortiguar la caída apoye mi mano sobre una, esta me corto rápidamente, sin embargo no le tome importancia ya que tenía que seguir a Elizabeth. Corrimos por un pasadizo entre casas, nunca había visto esa parte de la ciudad.
-¡Eli!, ¡¿A dónde vamos?!-
-¡Solo corre lo más rápido que puedas y no pares hasta que yo lo haga!-
Era una locura, sin embargo obedecí sus palabras. Seguíamos corriendo, y al llegar al tejado de una casa ella se detiene, pensé que sería el final del camino pero no tuve tanta suerte, tomó un gran impulso, corrió hasta la esquina del tejado y saltó, hice lo mismo y lo que vi fue impresionante, vi la muerte ante mí, era una altura tan grande de la cual cualquier persona con un poco de razón se alejaría, tendría que estar demente para saltar, aun así pude llegar al otro lado.
-¡Ten cuidado!- me gritó.
No me percate del porqué, hasta que vi que corríamos por un pilar derribado el cual era muy estrecho, un mal paso podría hacerme caer y un viaje directo al hospital o a la morgue.
Subimos por el tejado de un gran galpón, era una especie de fábrica abandonada, Y Eli por fin se detuvo, me miró, me tomó del cuello y me arrojo hacia las tejas.
-¿Por qué hiciste es...?-
Puso su mano en mi boca y me dijo.
-Tan solo mira hacia atrás y escucha-
Se veía entre las casas como habían tipos armados, se escuchaban los disparos y como gritaban a la nada.
-¿Qué ocurre?- pregunté.
-Te dije que corrieras porque pasar por aquellas casas significa un pasaje directo al otro mundo, quienes viven ahí son trastornados, son unos malditos delincuentes, la mayor parte de ellos son enfermos mentales, intentos de narcotraficantes. Si te agarran, imagina que harían con sus armas o imagina que harían tantos hombres solitarios contigo- contestó.
Caminamos por el tejado luego de que el alboroto concluyera, Abrió una ventana y entramos por ella.
-¡Lisette!- Gritó.
Después de variados llamados por la gran fábrica, el brillo de una linterna llama la atención entre tanta oscuridad, era cada vez más potente, y subía desde unas escaleras. Unos apresurados pasos se escuchaban emergiendo a la par en que se visualizaba el brillo de luz.
-Al fin llegaron, corran- dijo Lisette.
La seguimos y bajamos por las escaleras. Al punto de estar cuatro pisos bajo tierra Lisette se detiene y abre una puerta, lo que vi fue espeluznante, fue horrible.
El brillo de unas velas era el único foco de luz que iluminaba el rostro de Lisette en ese momento, estaban pintados unos extraños símbolos con sangre en distintas partes de su cuerpo, específicamente su descubierto torso, solo lo cubría una chaqueta que estaba abierta, Además tenía guantes puestos y estaba descalza. Elizabeth me miro al igual que Lisette y miré hacia atrás, pude ver a John en el suelo apoyando su cabeza en las piernas de Benjamin, ambos con los mismos símbolos que Lisette, y vestidos de la misma forma que ella.
-¿Qué están haciendo?- Pregunté asustado.
Nadie me respondía, el miedo se apoderaba de mi cada vez más al no escuchar respuestas. John susurraba entre labios, y no decía nada coherente, me acerqué a él, y en el sonido de mis pasos se escuchaba que pisaba una especie de piedrecilla, miré hacia el suelo y me doy cuenta que lo que estaba pisando era sal, no había motivo por el que esta estuviera ahí, hasta que vi una figura en el piso formada con esta, tenia rasgos de haber sido borrada, pero en su intento de ser así no tomaron mucho tiempo, pues aquella figura tan trillada y mirada burdamente por quienes no practican tales artes aun estaba plasmada con la sal, un pentagrama.
Con que razón esos imbéciles practicarían el satanismo, que motivos tendrían, en que estaban pensando, nunca fui creyente de que tales actos o rituales tuvieran algún efecto o resultado, pero por el ambiente de la situación me di cuenta que paso algo malo.
Me acerque a John y al levantar su ensangrentado brazo, me percate de que tenia múltiples cortes en el, estaba pálido por tanta sangre perdida, se habían pintado con su sangre, tenía que ser llevado al hospital rápidamente.
Lo intente levantar y todos se quedaron quietos.
-¿Qué esperan?, ¡Ayúdenme!- dije.
Sin embargo nadie me ayudó. John era alguien importante para mí, era como mi mejor amigo, como un hermano, siempre estuve para él y él para mí. Lo levanté y lo lleve hacia afuera de la habitación, subí las escaleras y gritos y muchos pasos se escuchaban acercándose. Miré hacia atrás y no había nadie, al volver la mirada vi como muchos policías me apuntaban a mí y a John, me devolví a la habitación con él en los brazos tratando de alertar a los demás, pero me di cuenta que ellos ya se habían marchado. Uno de los policías me volteo y golpeo fuertemente a John llevándolo otra vez al suelo, a lo que por impulso respondí violentamente al policía con una patada, me sostuvieron entre cuatro policías y uno levantó a John.
Nos subieron hasta el primer piso de la fábrica, y un tipo de traje y corbata me dijo.
-Tranquilo, todo estará bien-
Estrechó su mano en forma de saludo, a lo que yo respondí de la misma forma, luego de eso, el miró su mano y vio sangre, no supe porqué hasta que levante mi mano y vi un gran corte el cual expulsaba mucha sangre, fue por las botellas rotas, el hombre de traje miro mi mano y la muñeca de John, me dio un fuerte golpe, y me arrojaron a un camión negro de policía, desde arriba pude ver a John siendo cargado y luego arrojado a un camión idéntico. Todo en ese momento fue tan horripilante que no podía pensar claramente en que estaba pensando, veía todo a una velocidad reducida, era terrible, cada detalle era un enfoque diferente, intente escapar del camión, pero un policía se acercaba corriendo, veía como tomaba su arma, la volteaba, y dirigía violentamente la culata hacia mi rostro.
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Psychopath.
Misterio / SuspensoLa historia se basa en la vida de un joven cualquiera, Chris, que gracias a un episodio algo turbulento en su vida este comenzó a tener distintos cambios en sus ideologias y personalidad, le dieron distintos propositos y definiciones de si, redefini...