Capitulo 2

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-No te estamos preguntando si quieres Barbara, te estamos diciendo que Micaela se quedará en tu cuarto -

-¿Estás hablando en serio? ¿Por qué tiene que quedarse aquí? ¿No tiene amigas?- Barbara sentía su corazón latir descontroladamente sobre su pecho, ella no podía, Micaela no podía quedarse en su cuarto, ni mucho menos compartir la misma cama.

-Tú sabes que la relación que tenemos con los padres de Micaela es muy buena, hay mucha confianza a pesar de que Matías es su novio, nosotros queremos a Micaela como a una hija y, esto es para ti Matías, ni se te ocurra pasarte de listo, conoces las reglas- El chico asintió con la cabeza y Barbara le otorgó una mirada de muerte al ver la cara que él tenía.

-Hipócrita- Ella susurró

-Micaela no tarda en llegar, tu padre y yo iremos a comprar comida, arregla un poco tu cuarto y tú, Matías, ayuda a tu hermana-

-Yo no he dicho que si, ni siquiera la conozco, tendré una extraña en mi habitación- Barbara mantenía el tono golpeado y su ceño fruncido

-Es la novia de tu hermano Barbara, no es ninguna extraña y más te vale ser amable, no nos tienes muy contentos con tu comportamiento y desempeño académico, tus prioridades en este momento no existen- Dijo firmemente su padre, Matías la volteó a ver con una sonrisa burlona en la cara, Barbara golpeó la meza y se paró sin decir nada, dirigiéndose firmemente hacia su habitación.

Barbara suspiró fuertemente mirando el techo de su habitación, su mente pensando en tantas cosas que podían o no pasar, imaginando en cómo se sentiría despertar o dormir a su lado, ella sacudió la cabeza fuertemente antes de pararse para ir por su guitarra. Ella se odiaba tanto en esos momentos por tener esos pensamientos, sus dedos se movieron ágilmente tocando las cuerdas de su guitarra, enseguida una calma se apoderó de su cuerpo, la música siempre hacía todo mejor.

-Mica está por llegar, escuchá- Matías había entrado a su habitación sin permiso, Barbara tomó todo de ella para no sacarlo a patadas de ahí -Vas a dejarla que se quede aquí y vas a ser amable con ella- Barbara soltó una carcajada.

-¿Estas dándome órdenes? Vaya esto sí es gracioso- Ella rió una vez más y Matías bufó.

-No tienes opción Barbara, escuchaste a papá- Dijo con una sonrisa burlona.

-¿A ti que te importa? Creo que tu novia está acostumbrada a ser tratada mal, no? Tú eres un completo idiota, oh- Barbara hizo una cara de sorpresa -¿O también con ella finges ser el hombre perfecto que no eres?- Él apretó los puños y luego le regaló una sonrisa traviesa en los labios.

-Eso siempre funciona para meterla en mi cama- Barbara en un rápido movimiento ya lo tenía acorralado contra la pared con sus manos firmemente agarradas sobre su camisa

-Escúchame bien, ésta es la última vez que entras a mi cuarto y tratas de darme órdenes, ¿entendido?- Matías tragó saliva pesadamente para luego asentir con la cabeza, Barbara lo soltó y volvió a tomar su guitarra.

-Lo creas o no ella me importa, quiero que esté cómoda aquí- Ella frunció el ceño, por un momento, creyendo en lo que su hermano decía

-Te dije que no- La chica de ojos marrones siguió su atención en su guitarra ignorando a su hermano por completo.

-Por favor Bar, yo le dije que no tenías problema con eso

-Ese es tu problema, para que aprendas a no involucrar a otras personas sin pedir su consentimiento primero- Matías gruñó frustrado, el timbre sonó y el chico comenzó a saltar en su mismo lugar más desesperado que antes

-Maldita sea Barbara es ella, te lo suplico, solo serán quince días en lo que sus padres regresan de Brasil, me aseguraré de que solo convivan cuando tengan que hacerlo, la mantendré ocupada- Replicó él

La novia de mi hermano (barbica)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora