El silencio reinaba en aquel apartamento del centro, todos dormían muy lejos de la realidad, la tranquilidad reinaba en cada rincón de ese estrenado hogar.
Amotinado en una silla se encontraba el uniforme recién estrenado de Jungkook, perfectamente planchado y recién lavado. Jungkook ya hacia una semana como novato en el cuerpo de policía de la ciudad después de haber pasado las duras pruebas físicas.
Virginia dormía a su lado abrazada al brazo derecho de Jungkook mientras el izquierdo colgaba por el lado contrario de la cama, su ya muy avanzada barriga de embarazada no le permitía acercarse mucho al caluroso cuerpo de su prometido.
Fue un viernes, la pelirroja salia de su última ecografía antes del muy inminente parto cuando se encontró de frente con el rostro de Jungkook sosteniendo en la mano izquierda un bonito ramo de margaritas y tulipanes, a pesar de las negativas de ella, Jungkook consiguió llevarla de cena a uno de los mejores restaurantes de la ciudad donde, por supuesto, ya tenía hecha la reserva desde hace meses. La cena trascurrió de lo más normal hasta la hora de los postres donde Jungkook, sin ninguna vergüenza hincó rodilla delante de Virginia, cuyo rostro palideció en un segundo, y sacó de el bolsillo de un americana una caja diminuta de donde extrajo el anillo que colocó en el dedo anular de la mano izquierda de Virginia.
Sobré la una de la mañana Virginia se levantó precipitadamente de la cama sintiendo unas ganas tremendas de ir al baño, cual fue su sorpresa cuando al encender la luz del baño descubrió que tenía todo el pantalón del pijama húmedo. Su primer pensamiento fue, obviamente que se había hecho pis encima, total no sería la primera vez, pero al palpar la tela de su pantalón la encontró viscosa y caliente, claramente eso no era orina.
Regresó a la cama y se colocó frente al aún durmiente rostro de Jungkook, sin miramiento intentó despertarlo sin muchos resultados.
-Jungkook despierta- Repetía una y otra vez sin más respuesta que unos quejidos por parte del moreno.- ¡Jungkook despierta! - empezaba a desesperar y zarandeaba a Jungkook sin ningún miramiento.
-Que... quieres- consiguió por fin arrancarle de los labios de Jungkook.
-Jungkook tenemos que irnos- tragó saliva intentando sacar las palabras de su garganta- estoy de parto Jungkook.- se produjo un silencio sepulcral.
-Vale- soltó Jungkook girándose para acomodarse en su almohada.
Virginia arrugó el ceño "comó que vale" pensó, no dando crédito a la situación.
Jungkook abrió precipitadamente sus ojos y se reincorporó mirando directamente a Virginia.
-¿Comó que de parto?
-De parto Jungkook, de parto. TU-HIJO-VA-HA-NACER- repitió cuidadosamente haciendo hincapié en sus palabras para que Jungkook las pudiera digerir bien.
Cuando Jungkook entendió finalmente la situación la habitación, previamente tranquila, se convirtió en un ir de un nervioso Jungkook.
Llegaron al hospital más rápido de lo previsto, culpa también de los cinco semáforos que Jungkook se había saltado. Virginia sentía una presión cada vez mayor en su bajo vientre acompañado de un dolor bastante insoportable.
Virginia ingresó en paritorio dos horas después, dos horas cargadas de un insoportable dolor y dos horas en las que poco a poco fueron llegando los demás; el primero en llegar fue Tae, probablemente más preocupado que el propio padre del hijo, durante los 9 meses de embarazo no hubo día que no visitara a Virginia siempre acompañado de un pequeño regalo para su futuro sobrino, según él "seria el mejor tío del mundo", después de Tae le siguieron Jin y Namjoon quien se encargaron de tranquilizar a Tae, los últimos fueron Hoseok y Suga que llegaron justo 20 minutos antes de que ingresaran a Virginia, Yoongi se dedicó a ir a la cafetería a por su tercer café del día mientras no dejaba de repetir "estaba mejor durmiendo".
Solo media hora después Virginia y Jungkook salieron del paritorio con su recién nacido hijo en brazos. El pequeño tenía el pelo moreno y rizado, como su madre, y los ojos oscuros y pequeños, como su padre. Tae fue el primero en coger al pequeño y el encargado de acompañarlo hasta que todos estuvieron en la habitación asignada.
Entre alegrías y carantoñas al recién nacido alguien tocó a la puerta de aquella habitación de hospital. Inmediatamente todos se quedaron en un silencio sepulcral, Suga fue el primero en reaccionar, se encaminó hacia la puerta sacando su pistola del bolsillo del pantalón.
-¡¿se ha traído una pistola a un hospital?!- exclamó Jungkook a lo que Suga le mandó callar enseguida.
Cuidadosamente el rubio abrió la puerta aún con la pistola en la mano y se quedó petrificado al encontrarse a aquella persona justo ahí.
-Parece que no te alegras de verme.
Jungkook asomó la cabeza hacia el pequeño pasillo que conducía a la puerta de la habitación y una sonrisa se iluminó en su cara.
-¡JIMIN!- exclamó abalanzándose a loa brazos del recién llegado acompañado muy de cerca por la ex abogada.
Jimin sostuvoal menor entre sus brazos unos segundos en los que Yoongi le dio tiempo de asimilar la situación.
-¡Jimin has vuelto!- Dijo Tae abalanzándose a los brazos de Jimin.
Una vez se separaron Jimin miró a Suga con una media sonrisa dibujada en el rostro.
-¿Qué haces aquí idiota? No ves que es peligroso- Le soltó el rubio a lo que Jimin hizo oídos sordos y se abalanzó contra el pequeño cuerpecillo de Yoongi.
Jimin pasó a la habitación y detrás de él Úrsula quien evitó a toda costa fijar la vista en Suga, este por el contrario no dejo de mirarla.
Una vez saludó a todos los presentes Jimin cogió al recién nacido entre sus brazos, intentando ser lo más delicado posible. Lo miró a los ojos, lo cuales ya había abierto, y acarició su delicada mejilla con uno de sus pequeños dedos, instintivamente sonrió casi sin saber porque.
-Comó no querías que viniera- Dijo casi en un hilo de voz mirando al pequeño quien sostenía su dedo con una de sus pequeñas manitas- Si es lo más bonito que he visto nunca.
Sentenció provocando las risas de algunos de los presentes.
La calma volvió a la habitación, todos hablaban, reían y estaban juntos. Suga en una esquina los observaba a todos detenidamente, después de tanto caos, después de tantas peleas, después de tantas complicaciones, por fin había conseguido lo que siempre quiso: Ver a todos juntos y felices.
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Were in danger. (Jimin)
FanfictionCulpable. Dictó la juez. Dicho el culpable, dicha la sentencia. Caso cerrado. ¿Seguro?
