Recompilación de prosa

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Volátiles voces que gritan en el silecio fúnebre de una oscuridad perpetua, trozitos de nada y de todo. Somos lo que muchos tuvieron que callar.

Incertidumbre.

Incertidumbre de no saber a dónde van a parar tantas almas.

Todas aquellas pérdidas.

Mientras el mar se muestra avergonzado

Sabedor del secreto que mantiene guardado .

Entre sus lágrimas azules

Esconde lágrimas escarlatas,

Fríos cuerpos,

Desamparadas vidas.

Las golondrinas, ausentes, vuelan por encima,

Ignorantes del delito del olvido.

Pequeños e inocentes seres

Queriendo llenar el vacío con sus suaves alas

Demasiado pequeñas para el arduo trabajo,

Caen perdidas y exhaustas

Al más cruel pozo que nos hace no ser humanos

Aquel en que tantos hemos caído olvidados.

(Este poema lo escribí pensando en la dictadura civico-militar que atravezó mi país, Argentina, en el '76. Que así también como en las dictaduras de muchas partes de Latinoamérica, tiraban los cuerpos de los que pensaban diferente al mar, para que nadie pudiera encontrar los cadáveres. No obstante, es poesía, lo que significa que a todo el mundo le va a transmitir algo diferente, la interpretación es libre.)


La nieve blanca cubre la amarga tierra, es helada, es dolorosa.

¿Cierto?

¿Qué se siente al tocarla con los pies descalzos?

Los pequeños hielos cortan como cuchillos y tú sonríes, porque siempre has pensado que la nieve se ve mejor teñida de rojo sangre.



Me pregunto a dónde se va el amor

Cuando la relación,

Ya no está.


Con todo lo que diste 

Acaso...

¿Lo perdiste?


El amor dado,

Simplemente

¿Desaparece?


La otra persona

¿Se olvida?

¿Tú te olvidas?


Tanto tiempo,

Tantas palabras,

Tantos gestos.


¿Van a parar al olvido?

¿A una dimensión desconocida?

¿A la nada misma?


Soy conciente 

De que el amor no se renvolsa

Pero entonces ¿Se desperdicia?


Es doloroso,

Entristece,

Pero ya no está.


Si ya no son nada,

No hay nada en el medio,

No hay emociones.


¿A dónde se ha escapado?

Tanto amor dado...

(Tal vez algo queda, tal vez muy adentro, quizás no fue un desperdicio. Soltando se aprende)



Escribir es bonito, agotador/liberador. No creo que pueda brindar una definición, porque no existe, no la puede dar un manual, no la puede explicar un profesional. Escribir es subjetivo, escribir es regalar y que te regalen, es calmar el fuego interno, o expandirlo. Tampoco es definible la belleza de la prosa, lo que lo es para algunos no lo es para otros, y está bien que así sea. Escribir es viajar por mundos y llevar a gente para que vea tus creaciones y las interprete, leyendo se aprende, escribiendo también, nos tropezamos entre renglones y entendemos por cuales palabras nos encandilamos y a cuales dejamos de lado. No hay bien y mal, solo imaginación, prosa rebelde y sumisa, tempestuosa y calma, de todos los colores formas  y tamaños. Con todas las expresiones, con excesos de comas y con faltas de ellas. Horrores ortográficos, letras vacías, estructuras rígidas y moldeables. ¿Quién tiene derecho a decir qué es lo que está mal? la escritura tiene miles de significados y formas de verla, que no te limiten, que dejen expresarte, porque cada escritor y escritora puede mostrar lo que siente y mejorar en el proceso, que nadie es perfecto. Pero por sobre todas las cosas, no importa cuantas palabras utilice, no me alcanza ni el tiempo ni el vocabulario para expresar que es el escribir.

La escritura no es definible y, si lo fuera, no alcanzaría la vida para escuchar todas las definiciones.

Para que vean, les dejo una de un poeta argentino desaparecido en la dictadura.

 La poesía es un árbol sin hojas que da sombra.

Juan Gelman.

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