Especial 15K lecturas

1.3K 159 190
                                        


[N/A: No me maten por haber faltado durante tanto tiempo, ¿sí? Porfis, jeje, gracias c:

Y también gracias por su paciencia, jijiji <3

No me odien y-y]


Sonreí, a mi vez, y lo abracé. Él no me correspondió, pero tampoco se quitó; permaneció allí en silencio —pensando en quién sabía qué— y simplemente dejó que lo abrazara.

—¿Amor? —salió de mi boca y él respondió como si nada, lo que me hizo entender que en realidad habíamos hecho eso por actuación, por posar para Montse, y no por nosotros.

—¿Sí?

Tragué saliva.

—¿Estamos bien? ¿Seguimos igual? ¿Nada ha cambiado entre nosotros o...?

Me correspondió el abrazo, aún hundido en mi cuello.

—Estamos bien, Zayn.

Sonreí, aliviado, y subí mi mano hasta su cabeza para comenzar a jugar con sus rizos.

—Perfecto.

No dijimos nada por unos minutos y quise congelar ese momento para siempre.

—En la tarde... —masculló—. ¿Quieres ir al cine? Tenemos tiempo sin ir.

Se lo agradecí mentalmente —era su forma de decirme que seguía viéndome de la misma forma, que aún éramos amigos, que no debía preocuparme porque las cosas hubieran cambiado porque no lo habían hecho.

Y no era que en realidad yo no quisiera que cambiaran como tal, porque habría sido genial que me hubiera dicho que le gustaba, que estaba interesado en mí de forma romántica y que quería que estuviéramos juntos.

Pero la cosa era que (1) sabía que no lo iba a hacer, (2) mi miedo no era que cambiaran de esa forma; mi miedo era que las cosas se volvieran demasiado raras e incómodas entre nosotros por ese minúsculo beso y termináramos perdiéndonos el uno al otro y a nuestra amistad y todo lo que nos había llevado tantos años construir.

—Eh, claro. Tú eliges la película, ¿no? Como siempre.

Rio un poco y asintió, aún en mi cuello.

—Bien.

Y luego escuchamos a Annel gritar.

—¡FUE LO MÁS HERMOSO QUE VI EN LA VIDA! —Se acercó a nosotros corriendo y aplaudiendo—. ¡ES QUE DEBIERON HABERLO VISTO; NO HAY NADA MEJOR QUE USTEDES DOS BESÁNDOSE!

Oh, querida Annel.

Ya lo sabía.

Niall comenzó a carcajearse y se apartó de mí. Yo me quité de la pared, dándome cuenta de que por el momento me había agachado un poco y él había estado de puntillas, y me senté en el suelo.

—¿Gracias? —murmuré y ella volvió a saltar por todo el lugar.

—¡SON DEMASIADO ADORABLES! ¡ESTÁN HECHOS EL UNO PARA EL OTRO!

Sí. Yo también lo pensaba.

—¿Y tú, Niall? —inquirió Montse—. ¿Tienes algo que decir?

Este estaba por la puerta con una expresión no muy definida en el rostro. Cuando escuchó que lo nombraron sacudió la cabeza, volviendo en sí, y sonrió.

—¿Quieren comer o soy el único con hambre?


Fuimos a su casa en la tarde, cuando salimos del colegio. Me dijo que quería buscar ropa y otras cosas para llevar el fin de semana a mi casa, y de allí nos dirigimos directamente al cine. Me quejé mentalmente estando en la sala, porque para mi pésima suerte él había llevado el suéter, por lo que no tenía ninguna excusa para tomarle la mano ni nada por el estilo —y, bueno, se suponía que esa salida era para demostrarnos mutuamente que nada había cambiado entre los dos. Siendo así, ¿cómo le iba a pedir que me tomara la mano sólo porque sí? No habría tenido sentido.

Homely [Ziall AU] #Wattys2016Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora