Especial 23K lecturas

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[N/A: Aprovecho para decirles dos cosas. La primera, feliz día y espero que les guste el cap c: La segunda: este es uno de los audio poemas que subí en mi nueva cuenta ahora en YouTube, y estaré subiendo otros parecidos, además de otras cosas en el canal y, de hecho, hoy y mañana (domingo y lunes) habrá videos nuevos contándoles cosas y respondiendo preguntas xd

Me pueden buscar como Violet Pollux :D me ayudarían mucho si se suscribieran, de verdad xd

En fin, gracias por leer esto :v Los loveo <3]



Vi que Dylan soltó una carcajada y asintió con la cabeza varias veces, dándome la razón.

—Claro que sí, cuñado —Seguía riéndose—. Claro que por supuesto que sí: uno siempre, pase lo que pase, regresa a su hogar.

Esperé unos segundos y luego salió de la habitación, dejándonos a mi mejor amigo y a mí solos, y escuché a este comenzar a llorar.

—¿Niall? —inquirí y moví mi mano con lentitud, subiéndola, hasta llegar a su cara. La puse en su cuello, acariciándolo levemente, y las lágrimas siguieron bajando por sus mejillas—. ¿Qué ocurre, chico bonito?

No hizo nada por unos segundos y luego negó con la cabeza, recostándose de mi pecho y descansando allí.

—Te extrañé demasiado.

Me mordí el labio y seguí acariciándole el cuello con esa mano, mientras con la otra lo mantenía cercano a mí, abrazándolo, y se limpió la cara con la camisa rápidamente.

—Yo también. Más de lo que crees.

Nos quedamos ahí, abrazados así, y dejó de llorar. Él se relajó incluso más contra mí, dejando reposar su cabeza en ese lugar entre mi pecho y mi cuello, y yo lo rodeé con los brazos como si fuéramos la pareja más oficial y para nada en la friendzone que en realidad éramos.

Llegó un momento en el que él estaba acariciando mi brazo con lentitud y ternura, y paró en mi mano y dejó allí la suya, con calma, sin hacer nada más, y yo pasé a acariciarle el pulgar con el mío suavemente, sin querer llamar demasiado su atención, y estuvimos así un rato.

Y luego, sintiendo la necesidad de hacerlo, entrelacé nuestros dedos con delicadeza, sintiéndome tan feliz cuando nuestras palmas se tocaron que podría haber muerto y sentir que no me habría perdido de nada.

No hablamos más. Simplemente nos quedamos así un rato, estando tan cerca del otro como fuera posible, y cuando se hizo la hora de irme —ya era demasiado tarde y sabía que la niñera ya debía estar llevando a Melanie a la casa— lo oí suspirar y me acarició los dedos de la mano.

—¿Te tienes que ir? —preguntó sin separarse, cosa que me hizo sonreír un poco por dentro—. ¿No te puedes quedar a dormir acá? Hay espacio.

Negué con la cabeza y le revolví el pelo.

—Lo siento, campeón; debo ir a mi casa y ser papá.

Volvió a suspirar y me levanté de la cama, estirándome.

—Está bien. Suerte con eso.

—Gracias.

—¿Puedo ir mañana? Te extrañé demasiado y sólo...

Sonreí.

—Claro. Siempre eres bienvenido allá.

—¿Aunque sea un imbécil?

Homely [Ziall AU] #Wattys2016Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora