CAPÍTULO 8

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La stripper no era tan sexy como Hinata, pero con ella tendría que bastar. Naruto no había tenido sexo en meses, y no iba a esperar un minuto más.

Oyó a sus amigos riéndose en la cocina. ¿Había empezado el espectáculo sin él? Camino a través de la puerta de la cocina y vio a Sasuke lamer líquido rojo de los senos de la mujer. Sangre. Su uniforme de enfermera estaba abierto por el frente. Eran cómo niños pequeños, jugando con la comida. Los vampiros por lo general no se alimentan de otros vampiros, pero eso no significaba que no les gustase aparentar. Su amigo obviamente había dado un poco de los suministros de la sangre de Naruto a la mujer y ahora estaba disfrutando lamerlo de ella.

—Deja de monopolizarla, que es mi turno —, se quejó Sai y empujó a Sasuke hacia un lado. Sasuke sonrió diabólicamente, pero hizo un espacio para Sai, concentrándose en solo uno de sus pechos en lugar de los dos.

—¿Compartimos?—Preguntó Sasuke y su sugerencia fue aceptada.

Con un gruñido, Sai deslizó la lengua sobre el pecho de la stripper que su amigo acababa de abandonar. Lamió las gotas restantes de la sangre, antes de cerrar los labios sobre el pezón. La mujer echó la cabeza hacía atrás y mientras los dos hombres la chupaban, gimió en voz alta.

—Sí, cariño.

No es que los chicos necesitarán los estímulos de la stripper.
Deidara y Lee observaban con interés.

—La última vez que lo comprobé, fue en mi cumpleaños —, interrumpió Naruto.

Tanto Sai como Sasuke dejaron los pechos de la stripper. Todos los ojos estaban puestos en Naruto.

—¿Y?—Preguntó Sai.

—¿Qué?

—Bueno, ¿todo vuelve a la normalidad?

Sai hizo hincapié en su pregunta con un movimiento inconfundible en sus caderas.

— Supongo que tendré que hacer una prueba —, dijo Naruto señalando a la stripper.

—Aquí cariño, lame un poco—, ofreció ella y se volvió hacia Naruto.

Él negó con la cabeza. —Arriba, para una función privada.

Para su primer acto sexual después de nueve meses de abstinencia él prefería un poco de privacidad. No le importaba normalmente que sus amigos lo vieran cogerla.

Naruto miró a los chicos con severidad. —Ustedes se me quedan aquí y déjenme algunas de mis bebidas buenas, ¡Por amor de Dios! Tengo una celebración.

Naruto guió a la stripper por las escaleras. Ni siquiera preguntó su nombre. No importaba. Todo lo que necesitaba era un cuerpo dispuesto en el cual sumergirse.
Demonios había extrañado el sexo. Por fin, podría satisfacer su deseo carnal y ser normal otra vez. Este fue el mejor regalo de cumpleaños que podía imaginar. Tal vez los cumpleaños no necesitaba ser deprimente, después de todo. Esto podría ser muy divertido. Maldita sea, la mujer humana lo había encendido. Ella podía resucitar a los muertos y así lo había hecho. Para todos los intentos y propósitos, su miembro había estado muerto en los últimos nueve meses. Se había convertido en un cascarrabias total y absoluto, siempre irritado, siempre tenso. Ya no más. Después de esta noche, las cosas volverían a la normalidad. El sexo no podría controlar sus estados de animo nunca más. Se volvería a convertir en una parte normal en su vida.
La stripper era una vampira, lo que significa que no había necesidad de ser amable con ella. No tendría que contenerse. Mejor aún, dado que que estaba extremadamente deseoso. Cuando cerro la puerta del dormitorio, ella se volvió hacía él y comenzó su seductor striptease. Nada que no hubiese visto antes.
Sus amigos lo habían arrastrado a clubes de nudistas con la suficiente frecuencia, y muy poco podría realmente sorprenderlo. En sus más de 200 años como vampiro, ya lo había visto todo.
Pieza por pieza se quitó el uniforme de enfermera. Primero la blusa cayó al suelo, luego la falda corta. Con movimientos elegantes soltó sus medias de ligas y las enrolló hacía abajo, una por una.

Mi Amada Mortal (Vampiros De Scanguard's # 1)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora