Los imperios Kim del Norte y Kim del Sur han convivido en armonía por siglos, pero las envidias y ambición han acabado con eso, el imperio del Sur en conjunto al imperio Choi, Lian y Lee han acabado con el imperio del Norte convirtiendola en una sol...
Convivir con su regalo de guerra era tremendamente complicado, solo queria poder tenerlo en sus brazos, pero Henry era impulsivo y peleador, ahora estaba encerrado en su cuarto, si siquiera habia comido, aunque no habia intento escapar, ya que Zhou Mi habia mandado a poner vigilancia afuera de la ventana de su pequeño doncel.
Le gusto de inmediato, era casi lo que le habia pedido a Yesung a cambio de su ayuda en la guerra.
Una noche estaba leyendo en su biblioteca personal cuando sintio que tocaban y abrian la puerta, pudo ver a un desordenadamente vestido Henry que lo miraba con culpa.
Con permiso, rey Zhou Mi - hablo antes de cerrar la puerta - puedo hablar con usted...
Claro pasa mi bello doncel - contesto dejando el libro en una mesita y poniendo toda su atención en el bello niño que tenia en frente.
Queria disculparme por como me porte - dijo Henry con la mirada en el suelo - no quiero estar aqui... no se que ocurre con mis primos y los principes y los extraño demasiado... yo temia... que me golpee, habia oido que el rey Lian era un sadico...
Ese rey era mi padre... - contesto un poco deprimido - murio hace un año... no deberia alegrarme, pero era mejor que muriera, solo trajo desgracias al Imperio...
Yo tenia a mi padre, murio cuando tenia 10 años y solo me dejo mi violin - comento Henry triste.
Lo lamento mucho - señalo que se acercará - ahora que me acuerdo, ni ropa trajiste, pero si una caja... ¿Ahi llevas tu violin?
Si - sonrio ante la referencia - mi padre era artesano, aunque fue el unico violin que hizo, fue para que lo recordará... me habia vuelto artista en la corte del Imperio Kim del Norte junto a mi primo Donghae...
Yo puedo ofrecerte mucho mas que eso - hizo que Henry se sentará en sus piernas y empezo a acariciar su cabello - tienes una preciosa sonrisa... espero que nuestros hijos hereden esa belleza...
¿Hijos?, ¿Quieres que yo te de hijos? - ese deseo lo hizo temblar - siempre he querido tener hijos, pero usted es un rey, yo soy un simple plebeyo...
Para mi eres perfecto - dijo besando esos labios que siempre quiso desde la primera que los vio - no quiero a nadie mas que a ti...
Espera, yo quiero algo - Henry se levanto y lo miro seriamente - si yo te doy un hijo, quiero ser tu esposo, que no busques amantes y poder ver a mis primos y los principes de nuevo...
Claro que si - respondio sonriendo y volviendolo a acercar para besarlo, creia que le pediria joyas o ropas, solo pedia cosas que era obvio que le iba a dar sin discutir.
Aunque el hecho de que pidiera ver a los principes Kim y sus primos le inquietaba porque podrian separarlo de él.
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