Capítulo 11

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Por fin ya era viernes, me desperté y recordé que me había quedado a dormir en la casa de los abuelos de Alicia, y como todos estaban durmiendo o eso supuse, seguí durmiendo. Luego de un tiempo que sonó el despertador. Alicia se levantó y se fue a cambiar, yo me fui directo al baño a prepararme.

Llegamos a la escuela, y le avisé a Ana que quizá iría Ashir, le dije que el era judío, y ella me dijo:

-¿Tienes un amigo judío? Por favor, Olivia ni tu mejor amiga te quiere.- dijo Ana frunciendo el ceño

-Es mi amigo, y mi mejor amiga me ama. Que a ti no te quieran tus amigas no significa que Alicia no me quiera. Y trata bien a Ashir, ¿Vale?.- dije

-Vale. Ten cuidado, tu padre odia a los judíos y quizá eso pueda enfurecerlo.- dijo haciéndome enojar

Odiaba que Ana opinara sobre mi padre ¿realmente le importaba si mi padre odiaba a los judíos? Seguí mi camino.

Luego de estar horas y horas en la escuela, sonó la campana, debía irme a mi casa. Tomé mi mochila y salí rumbo a mi casa. Alguien tomó mi muñeca pronunciando mi nombre, y cuando volteé era Alicia. Me recordó que hoy tenía que ir a su casa, para prepararnos para la fiesta y así iríamos juntas.

Estuvimos toda la tarde probándonos ropa. Se hicieron las 19:00 de la noche y el cumpleaños sería a las 21:00, sólo teníamos dos horas y aún no nos habíamos decidido qué ropa ponernos. Luego de que por fin nos hayamos decidido de ropa, Alicia se puso: una remera color azul eléctrico, con un saco de lana color negro, un vaquero color negro y unas zapatillas con un poco de plataforma, ya que ella era de un look sencillo y drástico. Yo opté por ponerme una remera color blanca, con un saco fino rosa, y un short de jean azul, y unas zapatillas con mucha plataforma, ya que yo soy bastante bajita, me hubiera gustado usar una remera negra, pero el color negro te hace ver más delgado, y yo soy muy delgada, me iba ver como un poste de luz pequeño.

Llegamos a la fiesta, y había muchas luces de colores. También había comida por aquí, comida por allí. Todos estaban en el centro bailando, Ana estaba con sus amigas en la barra de bebidas pidiendo unos licuados. Yo simplemente iba buscando a Ashir por todos lados. Alicia se fue directo al centro a bailar con todos. Yo me quedé en la barra tomando un licuado de naranja, mientras esperaba y miraba a la puerta para ver si llegaba Ashir.

Habían pasado minutos, y él no venía, mis esperanzas se iban muriendo de a poco. Luego habían pasado horas, y yo seguía sola en la barra de bebidas.  De repente una voz me sacó de mis pensamientos, una voz masculina diciéndome:

-¿Tu nombre? De seguro me estabas buscando, aquí estoy.- dijo guiñando un ojo

-Mi nombre es Olivia.-reí.- Y no, no te estaba buscando. ¿Has visto a un judío por aquí?.- dije

-¿Un judío aquí? Qué graciosa, Olivia. Ven vamos a bailar.- dijo riendo

-No me da risa. No quiero bailar.- dije retirandome de la barra.

Me fui hacía donde estaba Ana, y le pregunté, si había venido Ashir y quizá ella no lo quiso invitar porque no quería ningún judío en su fiesta. Una de sus amigas llamadas Catalina dijo:

-¿Cómo va invitar a algo que no existe? Olivia, ese "Ashir" no existe, sabemos que es invento tuyo.

-Catalina, no seas cruel con ella, deja que siga inventándose fantasías.- dijo Mery, otra amiga de Ana.

-Claro, adelante, las ilusiones son libres.- dijo Ana riendo, acto seguido de todas sus amigas.

Mientras todas reían, tenía ganas de llorar, pero no quería mostrarme débil delante de todos. Fui en busca de Alicia.

-¡Oye!, llamemos a nuestros padres, quiero irme.

-No irás a ninguna parte, nos quedáremos. Vamos, baila.- dijo bailando.

Bailé sin ganas, mientras quería llorar.

El diario de OliviaHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora