Salgo de la zona de reservados y veo que el club está a petar, me acerco a la barra y veo a Gabriel.
-¿Qué hora es?- le pregunto mientras pasó detrás de la barra y le ayudó con las copas.
-Son las 11, no te preocupes, ahora cuando Lidia termine- me dice señalando al escenario con la barbilla- me ayudara a poner las copas, puedes irte.
-No te preocupes, tengo un rato- le digo dándole la copa a una clienta, porque si, en este club también bailan chicos, y reconozco que lo hacen muy bien.
Levanto la cabeza y veo a Alex hacerme señas para que vaya.
-Te dejo un momento, si me necesitas avisame- le digo dandole una palmada en el culo.
-No hay problema- y me devuelve la palmada en el culo.
Me acerco a la mesa donde están sentados todos, me siento encina de Alex.
-¿Qué pasa? ¿Disfrutais?- pregunto a todos, me doy cuanta que está Tito, el pobre está muerto de verguenza-¿Tito estas bien?- le pregunto levantandome y acercandome a el.
-No pasa nada- dice sin mirarme a los ojos.
-¡¡Sandraaaaaaa!!- me gritan desde atrás y noto que alguien se cuelga en mi espalda.
Me tambalea y por suerte Tito se levanta y me para, evitando que me pege un guarrazo de campeonato.
-Gracias Tito, Lidia bajate- digo mientras me sacudo.
-Eres una amargada- dice mientras baja de mi espalda.
-Y tu estas loca y no te digo nada- le contestó sacando la lengua-Tito ven- le digo mirándolo de reojo- sigueme.
Andamos hasta el camerino y entramos.
-Siéntate- le digo mientras cojo una albornoz y me lo pongo, que aunque no lo parezca hace frío y tengo los pezones para rallar cristales- ¿Qué te pasa?- pregunto sentandome en la silla.
-Nada- Dice sin mirarme, este tío no save mentir.
-Tito, puedo fingir que te creo, pero como comprenderás no me creo una mierda- le digo mirándole fijamente- mirame los ojos, no muerdo, saves que no diré nada seré una tumba, y saves que contarlo te hará bien- digo cruzando mis piernas.
-Es una tontería- Dice mirándome algo avergonzado.
-¿Es porque estoy en ropa interior, porque soy striper o es algo más?- digo levantando una ceja.
-Más lo tercero pero las dos primeras también influyen, pero en realidad lo que pasa es- pican a la puerta.
-Espérate ahora seguimos hablando- me levanto y abro un poco la puerta.
-Sandra, sal un momento- comenta Carlos serio.
Salgo sin rechistar y cierro la puerta.
-¿Pasa algo?- pregunto sin entender.
-No, es sólo que un cliente insiste en que quiere un baile tuyo, en el reservado- comenta sin ninguna expresión en su cara- dice que te conoce y que lo quiere sea como sea- frunzo el ceño y me cruzo de brazos.
-Descrivelo- digo sería.
-Alto pelo castaño, acenti italiano- Dice encogiendose de hombros.
-Dile que no, y dile exactamente estas palabras, "ni de coña biejo italianini decrépito, antes me tiro desde lo alto de la Sagrada Familia que hacerte un baile a ti", ¿Lo tienes?- pregunto.
-Perfecto, tu mensaje será enviado, pero no soy tu mensajero preciosa.
-Lo se, antes de irme te busco y me pagas, que no se te olvide- digo palmenado su cara.
Entro de nuevo.
-Ahora si, ¿que pasa?- pregunto sentándose en la silla ote a vez.
-No es sobre mi, osea, no se como empezar- dice sacudiendose el pelo.
-Empieza por el principio- sugiero.
-¿Sabes que Alex tiene novia?- frunzo el ceño- vale eso es un no, en fin, se llama Patri, esta mañana la he visto y me ha tirado la caña- comenta avergonzado.
-¿Te ha tirado la caña? ¿Estás seguro? Algunos hombres confundía amabilidad con coqueteo- le digo sería.
-Me ha metido mano- quiero interrumpirle pero me corta- Sandra, me ha tocado el paquete mientras se moría el labio, creo que eso no es amabilidad es zorrear.
-Coincido contigo, será zorra, espera, ¿Alex no lo save, no?- pregunto apretando los puños.
-No, no se lo he podido decir, ¿Qué le digo? "Oye Alex qué lástima que te hayas caído por cierto tu novia me ha metido mano"- comenta tirándose hacia atrás exasperado.
-No, así está claro que no- miro el reloj- mira ahora me tengo que ir, mañana te llamo y hablamos largo y tendido, no pienso permitir que una lagarta le haga daño a mi mejor amigo- digo levantándome.
Me despido de el, antes de cerrar la puerta me doy cuenta que la bata se me había desabrochado, la ato y me doy la vuelta para cerrar la puerta.
La empujó para cerrarlo y me doy la vuelta sin ver si se ha cerrado, al no oir la puerta me giro y veo a Marc.
-Joder que puto susto- digo poniéndome una mano en el pecho.
-¿Qué te traes con Tito?- pregunto serio.
-¿Perdon?- pregunto extrañada- no te entiendo.
-¿Qué hacia Tito aquí?- insiste acercándose a mi.
-Marc, lo siento pero no puedo decirte nada- le digo mientras empiezo a buscar mi ropa- y te pido que te vayas, necesito cambiarme de ropa para irme, mañana tengo que trabajar.
-¿Estais liados?- pregunta dándome la vuelta.
-¿Perdon?- pregunto sin entender.
-¿Es simple, ¿estais liados o no?- pregunta impaciente.
-No- digo riendo- estábamos hablando.
-¿De que?- sigue insistiendo.
-Mira Marc no tengo el chichi para farolillos, necesito cambiarme y dormir, sobretodo dormir, por lo tanto te pido amablemente que te largues- digo señalando la puerta.
Sale sin decir nada y pegando un portazo, será dramático.
Me cambio rápido y salgo por la puerta.
Voy al despacho de Carlos a por el dinero, entro sin picar.
-Vengo a por el dinero- digo sin saludar ni nada.
-Si claro- lo saca de un cajón- toma, esta todo incluso el plus.
-Más te vale- digo axinando los ojos- hasta la próxima- digo dando le un beso en la mejilla.
Salgo del despacho y voy en busca de Lorena.
-¿Mendruga nos vamos o que?- le pregunto una vez a su lado.
-Si, cuando quieras.
Nos despedimos de todos y nos marchamos, mañana será un dia muy largo.
