Capítulo 50

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"Mía, no tuya, ¿quedó claro, Esteban?"

Tengo a Roth abrazada, me encanta inhalar su aroma.

-Roth... -dije medianamente dormido.
-¿Sí?
-¿Qué hora es?
-Espera... Espere... Son las 8 de la mañana.
-Okey.
-¿No hay que hacer algo temprano?
-No. Mike dijo que se encargaría.
-Okey.

Es mentira, sólo quiero dormir más. Estoy agotado de la rutina de siempre. Sólo quiero aprovechar de estar a su lado cuando ella está vulnerable, como lo que hizo en la noche, abrazarme.
Me di vuelta para secar una lágrima que salió de la nada.

-Fuiste tierna anoche -dije.
-¿Qué? ¿Por qué lo dices?
-Anoche me abrazaste.
-N... No recuerdo...
-Estabas dormida.

Me encantó ese abrazo.

-¿Hablas en serio?
-Sí, tomé tu mano y estaba helada. Así que, quizás, me abrazaste porque tenías frío.
-Tengo.
-¿Quieres que te abrace?
-N... no gracias.
-¿Segura? Estás tiritando.
-Eh...
-Ven un poco más al medio.

Me volví a dar vuelta y la abracé dejando su frente en mi pecho, su temperatura cambió. El sueño nos vence.

-¿Qué?
-¿Ah? -despierto.
-Lo siento.
-Okey... Y -me froto los ojos y me siento -, ¿qué pasó?
-Eh, son las 11 de la mañana.
-Oh... ¡Mier...! ¡Ah!

Casi se me sale una grosería. No tengo intenciones de decirlas frente a Roth, no corresponde. Me levanté rápidamente y... ¿qué? Tengo el pijama celeste puesto. Me volteo para ver la mesa, ahí está mi libro...

-No recuerdo haber venido a la cama.
-Eh, no lo hiciste. O sea sí, pero no por tu cuenta.
-¿Qué quieres decir?
-Eran como las 1 de la madrugada. Me desperté sola en la cama. Me giré y te vi dormido en la silla, así que te traje a la cama.
-(...) Y, ¿me cambiaste ropa?
-S... sí.

Sentí que era mi madre...

-Gracias.
-De nada.
-Ahora, vamos a bañarnos.
-S... Sí.

Entramos. La agarré y quité su ropa. La metí en la bañera y la penetre hasta el fondo haciendo que suelte un gemido. Oh Roth, me encanta ese sonido.
Al salir del baño, en ropa interior, Roth se sentó en la cama con dificultad.

-¿Qué? ¿Acaso fui duro?
-Bueno, aún no me acostumbro a tener sexo todas las mañanas.
-Qué mal, ya te acostumbrarás -dije sonriendo.

Debo ser amable con ella si quiero que no me odie. Esta mujer tiene un hechizo y yo estoy debajo de él. ¿Por qué me pasa esto?
Me visto, y ella comienza por arriba. Oh vamos Roth, es ya cuarta vez que lo hacemos por detrás...

-Au... -se queja mientras se levanta.
-Qué linda -dije sonriendo irónicamente.
-¿A ti no te duele?
-No.
-Ah...

La miro subir sus pantalones, ¿tanto duele?

-Matt.
-¿Sí?
-¿Por qué cada vez que venía, me sedabas?
-Mhm...

Matt, mide tus palabras.

-Matt... Dime por favor.
-Te sedaba para que no supieras donde quedaba el Hotel.

Bien... no lo arruinaste ni mentiste.
Miro la hora.

-Vamos a llegar tarde -dije preocupado.
-¿A dónde tenemos que ir?
-Hoy tenemos una pequeña junta con el señor Esteban.
-Oh...

Mhm...
Veo pánico en el rostro de Roth, y luego cambia a preocupación e incomodidad.

-¿Pasó algo?
-Eh... no...
-¿Segura?
-Sí.
-No te creo.
-Tranquilo no pasa nada.

Y yo me llamo Facundo... ¿Le habrá hecho algo a Roth?

Donde tú vayas... iré [Visión Matt Cortez] IDonde viven las historias. Descúbrelo ahora