V. A not so happy ending.

60 11 0
                                        

Nada, eso es lo que se escuchaba mientras cenabanabamos el pescado que tenía que admitir que estaba increíble, por fin Charlie había salido de la cocina y estaba intentando dar de comer a su hijo que al parecer solo le interesaba la avioneta y las manchas de puré en su babero que se acumulaban. Me hace gracia cuando gira la cabeza para que no entre la cuchara y le da en la mejilla llevándole la mejilla, Charlie parecía querer tirarse un tiro y Andrew solo hacía que limpiar los estropicios que Jason causaba.

- Esto está delicioso, Charlie.- alaga mi tía dejando el tenedor en cima del plato de pescado acabado. Charlie se gira y deja tratar de dar de comer a su hijo para mirar a su suegra con una sonrisa de agradecimiento.

- Es merluza en salsa verde, no sabes las veces que he intentado que me saliese bien.- dice con emoción. - Os va a encantar el suffle.

Miro a Damon que ya ha terminado de cenar y esta mirándome embobado, el codo en la mesa y su cabeza en la mano.

- ¿Que pasa?- pregunto curiosa.- ¿ Tengo algo en la cara? - me llevo la mano a la boca por si acaso.

- No es eso, me encanta verte disfrutar y nunca te había visto comiendo tan extasiada.- tiene razón, entre las guardias, los descansos para dormir, él y el poco tiempo que tengo, al final vivo a base de comida china y barritas energéticas.

- Es que esto está buenísimo. - me llevo el último trozo a la boca, cierro los ojos.- Tiene un sabor tan, tan .... no se.- las palabras no parecen querer salir de mi boca, entre su cálida mirada y esta delicatessen, no puedo pensar, suelta una pequeña carcajada ante mi falta de inspiración.

- Eres increíblemente expresiva, tesoro. - se burla, le fulmina con la mirada y sonríe por su propio sarcasmo sin ninguna gracia.

- Por algo no soy escritora, si no médico. - le respondo con orgullo, en este momento en el que sus labios curvados ligeramente por una sonrisa anterior, me entra morriña de su sabor, del tacto suave de su lengua y del calor que me transmite cada vez que me toca. Los dos parecemos desearlo, sus ojos me lo dicen y los míos lo suplican.

- Pensé que eras médico para desafiarme no por tu falta de expresividad.- esa estúpida voz que no deja de recriminar me el pasado en un momento de paz.

- Siento que no seas el centro del mundo, supéralo.- le respondo sin ni siquiera mirarle.

Todos están pendientes de su respuesta y veo como Damon parece querer arrancarle la laringe para que no pueda hablar más.

- Que agresividad, hija.- la sangre me hierve cuando pronuncia esas palabras.- Solo quería saber más de ti.- la sonrisa que tiene estampada en la cara me asusta y a la vez me cabrea.- ¿ Por qué medicina?- se inclina hacia delante fingiendo interés. - ¿ Te gustaba la carrera?¿ Como decidiste abandonar la dirección de la empresa? - me recrimina.

- Un día me levanté y decidí que no quería acabar como tú.- le espeto con rabia pero le da exactamente igual parece ser que tiene más ases en la manga.

- Eso es lo más interesante de todo.- mira al techo haciéndose de rogar y baja la mirada divertido, como si esto fuese un juego.- Un hombre rico, frío, sin escrúpulos, con un pasado difícil y problemas de ira.- se da toquecitos en la barbilla como si estuviese pensando en lo evidente.- ¿ A quién me recordará? - la mirada de todos los de la sala se vuelve hacia Damon y yo me aprieto el puente de la nariz, con él no por dios.- Creo que tu novia tiene demasiados problemas con papá, Damon.

- Greg, basta.- regaña mi tía Marie intentando calmar las cosas. Yo ya sabía que me iba a provocar y fastidiar la cena, pero ¿ ir a por Damon?, eso no me lo esperaba.

Love is power.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora