19 de abril 2017, París, Francia.
Si pudiese tan sólo verle una vez más, saborear sus labios, acariciar su rostro, sentir su intensa mirada y su sensualidad recorriendo cada parte de mi cuerpo, podría replantearme salir de esta enorme y preciosa habitación para recorrer las magníficas calles de la proclamada ciudad del amor.
Pero mi amor, mi amor se había enfriado, mis labios añoraban el roce de los suyos, mis manos deseaban volver a sentir el tacto de su piel, toda yo estaba pérdida sin Damon Moore.
Había cruzado un maldito e inmenso océano para alejarme de él, pensar en todos los motivos de mi marcha con objetividad era lo que en estos momentos necesitaba. Pero por desgracia en un acto de furia, enfado desesperación y por mucho que me cueste aceptarlo celos, me llevó a esta bella ciudad.
Damon había considerado más importante a su amiga, Abigail Rush, antes que la investigación de mi intento de asesinato eso conllevaba una opinión seguida de una serie de emociones negativas. De la peor de las maneras intenté hacerle daño acepté la oferta que dos semanas atrás Daniel O'Connell me había ofrecido.
Una gala en París, por la destrucción de Gregory Bennett.
Ha sido una semana dura, larga e insoportable, llamadas disculpas, encuentros, guardaespaldas. Pero el hecho más relevante de esta semana, el que realmente me partió en dos, fue dos días antes de coger el avión que me traería aquí, a París.
~¤~
Dos días antes, New York.
Otra maldita mañana levantándome sin él, sin su calor, sin su olor en las sábanas, sola. Siento un vacío enorme en el pecho, ganas de volver a tumbarme en la cama, no me cwreo capaz de afrontar otro día. Me ha destrozado, se ha apoderado de cada parte de mi y luego me ha hecho añicos más pequeños.
Mi corazón no puede soportar su ausencia, ni tampoco consentir su traición, pero yo, en un intento de sobrellevar esto había podido cometer un error aún más grave, había llamado a Daniel O'Connell. Pareció recrearse en su victoria, me tiene donde quiere, mañana en la madrugada cojo un vuelo a París.
Nuestro destino está jodido, pero aún reconociéndolo y sabiéndolo, la parte irracional de mi aún le necesita, como el aire para respirar, esa parte irracional de mi no se va a rendir, no hasta que me obligue a perdonarlo, a reafirmar lo que ya sé, le amo.
Con un pesado suspiro dejo la maleta encima de la cama preparada para esta noche. Ojalá esa víbora rubia no hubiese reaparecido en nuestras vidas, la perfección no podía ser eterna, no me la merezco.
Me pongo la chaqueta, guardo las llaves y el móvil, doy una última mirada a mi piso antes de cerrar la puerta. Se podría decir que vivo en la zona con más clase de Brooklyn, mi edificio se definiría como, extravagancia, cada planta se componía de tres pisos, hay ocho plantas, por fuera, lo que más llamaba la atención es el portero disponible las veinticuatro horas al día, Frank, se llama, está disponible para hacer cualquier servicio. Por dentro, era el lujo absoluto, no se puede comparar con el ático de Damon, nada se podría comparar con esa casa, pero mi apartamento es increíble, tiene vistas al puente de Brooklyn y a la parte opuesta de la ciudad, la ajetreada Manhattan, donde Damon vive.
En ocasiones estos días me he replanteado mi forma de reaccionar, mi respuesta ante todo este sinfín de dolor, pero Damon, Damon se fue a otro estado la tarde que discutimos, me pidió disculpas por una llamada y un mensaje, ese es el motivo de mi extrema decisión, yo le quería a él, solo quería su atención, como se la dió a ella.
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Love is power.
Romance《 Descender al infierno es fácil, tesoro, tocar el cielo es malditamente imposible sin ti.》Damon Moore. El amor da poder, porque querer es poder.
