Mi vida es un continuo círculo vicioso, un fallo tras otro, decepción y dolor. Cuando consigo estabilidad todo se viene a abajo como un puente mal construido, volvía a tener todo en mi vida, y por venganza y rencor acumulado hacia mi padre había arruinado otro de los aspectos importantes de mi vida.
No os podéis imaginar como era antes de él, antes de que el único hombre que amaba me abandonase en la estacada. A veces no sólo el amor de tu vida te cambia, tu familia, tus amigos, a lo largo de los años sabes quien va valiendo la pena, y cuando tiendes a darte cuenta de la situación, ya te has convertido en uno de ellos, te has convertido en el problema.
Llevo la mitad de mi vida dañando, torturando y tratando mal a las personas sin ningún motivo aparente, y no me había importado hasta que le encontré a él, Damon Moore había cambiado todas mis ideas, y me ha amado como a su propia vida, él había cambiado también por mi, había hecho cosas por mi tan jodidas, no sé si se podré compensarlo, no sé si bastará algo después de esto.
Dos golpes en la puerta llaman mi atención. Dejo la taza de café encima de la mesa de cristal y me ato la cinta de la bata de seda negra que el hotel había dejado para mí. Piso sobre la moqueta con los pies descalzos, acercándome hacia la puerta. Una gran puerta blanca con pomos de color dorado, había que admitir que mi actual residencia era preciosa.
- Buenos días Kathleen.- enfrente de mi con un gran paquete en la manos, que puedo deducir que será un precioso vestido para esta noche, está Daniel O'Connell con su habitual sonrisa de superioridad, ojalá pudiese arrebatársela de un solo golpe.- Déjame decirte que está mañana estás arrebatadoramente atractiva.
- Al grano, ¿qué quieres Daniel?.- digo de forma despectiva, harta de él y cansada de esta situación.
- Quiero muchas cosas pero esta no es una de ellas.- me cruzo de brazos.- Me gustaría darte un regalo.- me tiende el paquete y yo lo cojo para luego dejarlo en el suelo.- Me gustaría que te lo pusieses esta noche.
- No te prometo nada.- digo tajante.
No sé qué sentir y que pensar en estos momentos, no tengo derecho a estar enfadada con él, esta fue mi decisión, yo le llamé, yo tengo la culpa de estar aquí con Daniel en vez de con Damon. Pero a la vez siento que se regodea en su victoria, que le gusta verme en esta situación, eso es lo que me hace pensar que sigue siendo tan hijo de puta como antes, que no ha cambiado, esto sigue siendo un juego para él, y en estos momentos me toca mover ficha a mi.
- Desafíame Kath, sabes que me encanta.
Y así tal y como llegó se fue, dejándome confundida y por primera vez sin saber qué coño hacer. Me pasos las manos por mi larga melena, miro el paquete de Daniel, está noche, solo será una una noche y podré volver con Damon.
Me tiro en la mullida y cómoda cama, llevo dos días sin salir de está gran habitación. Estoy en París y no he pisado sus excéntricas calles , aunque después de todo, ¿quién tiene humor para hacer turismo?. Además desde el balcón de esta lujosa habitación se podía divisar la preciosa Torre Eiffel y los campos elíseos, por la noche era un espectáculo, un precioso espectáculo romántico, que yo no merecía aprovechar.
París es todo lo contrario a Nueva York, aquí la belleza reside en las pequeñas cosas, flores colgadas de las farolas, pequeñas luces y música dando ambiente por la noche. Nueva York, es más despectiva, más ambiciosa, cada uno de sus edificios están construidos para poder conseguir un pequeño pero grandioso objetivo: tocar el cielo.
Damon me hacía sentir así, él me hacía querer avanzar, no estancarme en el dolor absoluto, e incluso llegar a más, parecía que él me necesitase a mi para poder ser feliz, como si antes de mi pudiese rozarlo, rozar el placer más absoluto, pero fuese castigado a no hacerlo, a no disfrutar, y yo, yo lo único que hago con mis acciones es mandarlo de vuelta a ese lugar, soy su perdición.
ESTÁS LEYENDO
Love is power.
Romance《 Descender al infierno es fácil, tesoro, tocar el cielo es malditamente imposible sin ti.》Damon Moore. El amor da poder, porque querer es poder.
