Pijama de Gatitos

58 6 0
                                        

Me encuentro sentada en una silla, intento pararme pero no puedo, estoy sudando demasiado y mi corazón está demasiado agitado, veo mi brazo izquierdo y tengo muchos tubos y sondas que salen de él hacia una máquina, ¿porque mi sangre está saliendo por ahí?, escucho que abren una puerta y por ella entra el chico de la comida, se para delante de mí y me ve con una cara de tristeza, intento pararme y dirigirme hacia el pero no puedo moverme, algo me mantiene sentada a la silla.

-Oye ven aquí, ayúdame, no me dejes aquí sola –

Él no hace nada, no contesta no se mueve, solo sigue mirándome.

-Oye por favor no me dejes aquí –

No hace nada, no reacciona, se mueve pero alejándose de mí, camina hacia la puerta de salida de nuevo.

-Oye por favor no te vayas, ayúdame a soltarme, ¡NO TE VAYAS! –

Grito lo más que puedo, más fuerte que nunca pero no me hace caso, no me escucha...

Me despierto sobresaltada, veo a mi alrededor y en realidad no estoy en ninguna silla, sigo en mi habitación, acostada en mi cama, siento que el corazón se me saldrá en cualquier momento, busco la hora en mi celular y son las seis y media de la mañana, mama justo está entrando a mi habitación.

-Hija ¿estás bien? te escuche gritar.

Mi corazón late con demasiada fuerza, mientras trato de tranquilizarme le respondo a mama.

-Estoy bien mama, una pesadilla nada más.

-Pesadilla, ¿De qué trataba?- pregunta preocupada.

-No te preocupes nada grave, vi unos vídeos ayer en mi teléfono que me asustaron un poco. – le digo porque ni yo sé por qué estaba soñando algo como esto, seguramente estaba pensando en el chico y en todo lo que me dijo ayer la doctora, que locura.

-Debes descansar Melanie no te desveles demasiado de acuerdo, la comida como siempre está en el refrigerador promete que comerás bien, no quiero dejarte sola pero tengo un cliente al que visitar en el pueblo más cercano de acá y un juicio hoy por la tarde, disculpa -

-No te preocupes mama, sabes que no me importa quedarme sola, leeré un libro y ya está o veré algo en la TV, además no debes dejar de hacer las cosas que hacías por mi culpa, anda ve sin pena cualquier cosa yo te llamo o escribo -

- ¿Oye que paso con ese chico? –

Me quedo sorprendida de que mama sepa del chico de la comida, ¿Cómo lo supo?

- ¿Cómo lo supiste? –

- ¿A qué te refieres? Tú me lo contaste, es nuevo en tu salón y al parecer te gustaba, ¿Mark se llamaba no? –

Por un momento pensé que mama sabia sobre el chico de la comida, suelto el aire que no sabía que estaba conteniendo. Mark es un idiota, entro a mi última clase en la universidad, al inicio pensé que era de los buenos chicos, pero resulta que termino siendo un idiota, le gustan las fiestas, las chicas y aun así creo que se droga, o eso decían.

-Si así se llama, nada importante, no te preocupes no pasa nada con él -

-Pero si hablaste de él como si fuera el chico más lindo del mundo -

-Me equivoque, es de los que no valen la pena, después te cuento detalles mama –

- ¿Por qué no he conocido a ningún novio que has tenido?

- Porque nadie ha sido importante, mama, no empieces con eso de nuevo-

-Bueno me gustaría que tuvieras a alguien en estos momentos –

Contrato de VidaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora