Amber despertó primero, se pasó la mano por la frente, ya no tenía la toalla y la fiebre había desaparecido.
Se sentó en la cama y con la mirada buscó a Riley, Lo encontró aún dormido, sentado en un pequeño puff negro y recostado a la pared en uno de los rincones de la habitación.
Se levantó con una sonrisa y sigilosamente sin hacer ruido se arrodillo frente a él.
<<Pobre, debe estar cansado, me cuido toda la noche>> —Pensaba conmovida.
Curiosamente comenzó a inspeccionar su rostro, nunca había estado tan cerca de su cara, dormía muy placida y profundamente. Ella pasó suavemente su dedo por una de sus cejas.
— Tiene las cejas algo gruesas — Murmuró con una sonrisa y con una mirada tremendamente curiosa.
Riley se movió ligeramente y frunció un poco el entrecejo. Ella se puso algo nerviosa y se alejó un poco de él, podía despertar en cualquier momento.
Esperó unos segundos aún arrodillada y con las manos apoyadas en el piso y se echó a reír, Riley parecía realmente un niño mientras dormía, antes lo veía como un chico malo y rebelde que hacía lo que le venía en ganas, pero ahora comprendía que era sólo frente a las cámaras.
— Tienes la nariz muy perfilada, parece de chica — Dijo a su vez que ella mismo arrugaba la nariz y le dio un pequeño toque con el dedo a la de él.
Luego estiro su brazo lentamente y tocó su cabello, era realmente liso y suave, muy hermoso.
— Gracias por cuidarme —Murmuro mientras acariciaba con embeleso su cabello.
— ¿Debería despertarlo o lo dejo descansar un poco más?—Se cuestionó.
Se levantó y se fue a cepillar, luego se metió a la ducha y se colocó una blusa blanca y un mono gris que estaba lleno de estampados de monitos.
Sí que dormía mucho, había imaginado que cuando saliera del baño ya estaría levantado, pero no fue así, por lo tanto decidió despertarlo.
Se arrodilló nuevamente frente a él y comenzó a mover levemente de un lado a otro su hombro.
— Riley —Murmuró mientras aún movía su hombro.
Riley se movió un poco y abrió los ojos con pereza.
— Buenos días — Le dijo con una cálida sonrisa.
Riley al despertar y ver a Amber frente a sus ojos no pudo sentirse mejor, dibujó una sonrisa y la atrajo hacia el colocando una mano en su espalda y dándole un fuerte abrazo.
— Buenos días, cariño —Le dijo dulcemente sin romper el abrazo.
Amber se sintió extraña, era la primera vez que él le hablaba de esa manera rio’ tímidamente como una chiquilla y también lo abraza.
—Ya levántate —Dice mientras se pone de pie.
Riley se levantó y estiró su cuerpo algo acalambrado, estaba adolorido por dormir en el puff.
— Gracias por cuidarme durante la noche, —Le agradeció, aunque se sentía un poco mal por él, ya que tuvo que ser muy incómodo para el dormir de esa manera.
Riley llevó su mano a la frente de Amber y con eso aseguró que la fiebre había desaparecido.
—Ya no hay fiebre —Le dijo alegre y satisfecho.
—Sí, gracias a ti —Le dijo dándole un leve golpe en el hombro— Ahora ve a lavarte —Dijo abriendo una de las gavetas de la peinadora y sacando un cepillo de dientes aún dentro de su caja. Ella se lo ofreció y el la miró divertido.
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Mi arrogante tentacion{Editando}
Teen Fiction¿Cual crees que sería tu reacción si conocieras en persona a tu cantante favorito!? Amber Scott, es una chica decidida y algo solitaria ya que a tenido conflictos para hacer amigos debido a su personalidad fría. Ha decidido centrarse en una cosa: S...