Capitulo final.
Alexander POV
Desperté buscando el calor de mi demonio favorito pero solo encontré una cama vacía. Por un segundo pensé que lo había vuelto a perder, o que jamás habíamos logrado rescatarlo... Pero no, estaba en la habitación de Magnus, en el loft, así que me levanté para buscarlo, quizá fue demasiado de golpe porque me maree y caí patéticamente al suelo.
-Garbancito, ¿Estás bien?- Preguntó gritando desde el baño. Tres simples palabras y mi corazón volvió a latir.
-¡Claro!- Respondí riéndome de mi mismo por lo estúpido que podía llegar a ser de vez en cuando.
Magnus volvio al cuarto vistiendo unos pantalones ajustados de color blanco, una camisa azul abierta hasta mitad del pecho «Mierda, que sexy.» , sus manos y cuello enjoyados con distintas piedras y metales preciosos, su pelo en punta con mucha purpurina plateada y por último sus maravillosos ojos resaltados con maquillaje. Creo que me quedé embobado demasiado tiempo porque empezó a mirarme raro.
-¿Es demasiado?- Preguntó nervioso- ¡Claro que es demasiado!... ¡Por Lilith! ¡Vamos a Idris, la ciudad de los cazadores! ¡La clave estará ahí!.... ¡Mierda!- Magnus salió corriendo al baño conmigo detrás.
Diablos ¿Desde cuando él se preocupa por lo que dirán los demás?
-¡No!- Me apure a decir- Estas perfecto. Eres perfecto... La clave estará ahí ¿Y que? ¿Temes que te arresten por ser mejor que Raziel? -Reí- Vamos Mags, así eres tú en tu totalidad. Eres maravilloso. Y eres mío.- Dije mirando sus ojos, marrones por el glamour. Di una palmada a su trasero y corrí a la ducha, me apuré todo lo que pude y al salir e ir a la cocina pude ver a Presi, escondido entre los pies de Magnus. En la isla tostadas y un café.
-Yo me adelante- Habló Magnus cuando estuve a su lado- Pero viéndote así me parece que sigo con hambre. Rei y lo bese. Lo extrañaba.
Tomé mi desayuno y el abrió un portal a Idris para ir por Max.
Magnus POV
El portal que cree nos dejó en la plaza del Ángel. No sabía dónde nos entregarían al niño y esa era la mejor opción ya que es el centro de la ciudad.
-¿A dónde vamos, Garbancito?- Pregunté y vi de reojo como sonreía mientras sus pómulos se tornaron carmesí.
-Jia Penhallow, la nueva cónsul, nos espera en su oficina.- Comentó tomándome de la mano y guiándome rumbo al Gard.
El camino fue tranquilo. No lo sabía pero necesitaba esto más que nada. Tomarle de la mano y caminar, sin hablar, solo sintiendo su presencia, su apoyo. Llegamos, estaba tan nervioso que sentía que perdería el control de mi magia en cualquier momento, lo cual en realidad no ayudaba nada. Pero vi sus ojos azules y su inmensa sonrisa y mis nervios desaparecieron.
Jia nos recibió con un abrazo cálido, Alec tomó a Max en brazos ni bien entramos a la habitación.
-¡Hola Max! ¿Quieres conocer a Mags? ¿Recuerdas que te hable sobre él? Es maravilloso, ya lo veras.- Dijo divertido haciendo un montón de muecas graciosas al pequeño niño. Daba tanta ternura.
-Hola- Saludé al pequeño, los nervios volvieron a mí de sopetón. El niño me miró confundido y luego miró a Alec quien asintió hacia él y solo con ese pequeño gesto extendió los brazos a mi, pidiendo que lo cargue. Me sorprendí ante la rapidez que tenía para entender las cosas teniendo apenas dos años.
-Quítate el glamour- Susurro Alexander pegado a mi oído.
-¿Que? No. Lo voy a asustar.- Respondí aterrado.
-Mags, no se va a asustar. Tus ojos son hermosos, al igual que el resto de tu ser.- En cierto modo lo odiaba por tener tanto poder sobre mí, lo odiaba a él y me odiaba a mí, porque sus palabras se volvían órdenes que yo simplemente seguía sin pensar ni mucho menos cuestionar, me volvía el más fiel y ciego soldado.
Respire profundo y lo hice, Max me miró con curiosidad lo que me tranquilizó porque no gritó, ni lloró o quiso escapar, solo levantó sus pequeñas y azuladas manitos a mis ojos y los acarició riendo torpemente. Suspiré con alivio. El resto de la mañana la pasamos en el lago Lyn, comiendo y jugando pero tuvimos que volver al instituto a la hora del almuerzo ya que los Lightwoods no paraban de enviar mensajes para que llevemos a su nuevo integrante familiar lo antes posible.
Autora POV
Alec abrió la puerta a Magnus quien cargaba a Max, llevándose la gran sorpresa de que todos los cercanos a ellos estaban ahí; Maryse, Joselyn, Luke, Ragnor, Raphael, Catarina, Tessa, Maya, Isabelle, Jace, Clary, Simón y para sorpresa de todos Robert apareció por un portal casi al mismo tiempo que ellos entraban.
Alec no pudo evitar mirarlo con odio y asco, sobre todo asco. Magnus entregó el pequeño a Alec y empezó a conjurar algo que ni siquiera los brujos presentes en el lugar entendieron. La mayoría pensó que lo quemaría de dentro hacia afuera pero no, en su lugar el piso debajo sus pies se abrió y Robert cayó por un agujero a quien sabe dónde.
-Se lo merecía- Dijo Maryse restándole importancia. -Ahora ¡Dame a mi nieto!- Exigió corriendo a su hijo mayor con una gran sonrisa.
(....)
Nueve y media de la noche y el pequeño brujo azulado aún no se dormía ni parecía mínimamente cansado. La fiesta se había reducido a los Lightwoods y sus respectivas parejas cuando Alec empezó a mecer a Max tarareando una canción, sus hermanos y madre inmediatamente compartieron una mirada cómplice.
-Oh... Oh... Oh- Comenzaron Izzy y Maryse.
-You've got no place to hide
And I'm feeling like a villain, got a hunger inside
One look in my eyes
And you're running 'cause I'm coming
Gonna eat you alive. - Las siguió Jace.
-Your heart, it's like a drum
Oh, oh oh, oh, oh
The chase has just begun
Oh, oh, oh, oh, oh- Maryse jugaba con las manitas del pequeño mientras cantaba.
-Monsters stuck in your head
(We are, we are, we are)
Monsters under your bed- Agregó Alec haciendo que Magnus por poco se derritiera de ternura.
-Oh... Oh... Oh...- Todos siguieron el coro.
-Monsters stuck in your head
(We are, we are, we are)
Monsters under your bed- Incluso Magnus, Clary y Simón quienes no se sabían la canción tarareaban a coro de la familia.
(.....)
La canción terminó y casi todos tenían los ojos cristalizados.
-¿Canción de cuna de Shadowhunters?- Magnus estaba maravillado con tal escena. Si bien en algún momento vivió cercano a algunos Nefilims, jamás en su larga vida había vivido algo así de íntimo y humano por parte de ellos.
-Si, mamá nos cantaba eso de pequeños.- Explicó Alec.
-A mí también me la cantaban de pequeña aunque debo admitir que no la entendí hasta ahora.- Dijo Clary.
-Creo que deberíamos volver- Opino Alec contemplando el adorable bostezo del pequeño en sus brazos.
La familia Lightwood se despidió de los padres primerizos y su hijo.
El día terminó con tres corazones latiendo con tranquilidad. Dos personas susurrando "te amo", mientras se miran a los ojos, azul puro chocando con dorado verdoso, los dedos entrelazados por encima de la barriga de lo único que separaba sus cuerpos. Un pequeño y adorable niño azul fruto de su amor, representante de grandes guerras que fueron superadas, juntos.
ESTÁS LEYENDO
Buscando Un Amor Olvidado. Corregida
FanfictionAsmodeus se ha vuelto a meter en la vida de nuestra pareja favorita, ¿Qué creen que intentará esta vez? Y más importante... ¿Logrará su cometido?
