Capitulo 9 - Hermana pequeña

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Despues del dia tan largo que pasé debido a mi castigo, dormi profundamente toda la noche. Al otro dia todas mis energias habían vuelto, me sentía como nueva. Como todos los días, me levanté a las 6:30am junto con Tamao, estábamos anciosas ambas porque el día de hoy llegaría nuestra empleada de habitación, ambas nos arreglamos y estuvimos hasta las 7:40am esperando a nuestra empleada de habitación pero no llegó. Fuimos a desayunar. En el camino habían varias niñas de primer grado golpeando en cada puerta. Eran las empleadas de habitación de cada pareja de compañeras de cuarto.
-muy buenos dias señoritas, a partir de hoy seré su empleada de habitación, encantada- decian las chicas cuando les abrian la puerta sus futuras Oneesama (hermanas mayores).
- vaya, ya todas las estudiantes de cuarto y quinto ya conocieron a sus empleadas de habitación menos nosotras- dije algo triste
-no te pongas triste Nagisa, probablemente se le hizo algo tarde eso es todo- dijo Tamao.
- ¿o será que a ultima hora decidieron rechazar nuestra tarjeta?, o ¿tal vez no le gustó nuestra tarjeta a nuestra empleada de habitación por eso decidio mejor no presentarse?- dije con preocupación.
- no digas tonterias Nagisa, tu tarjeta era perfecta. Eres muy terca, ya te dije que de ninguna manera podrían rechazarla- dijo Tamao.
-pero es que.....bueno, desayunemos de prisa- dije.
Ambas desayunamos rapidamente y fuimos a nuestra primer hora de clases.
Estaba algo perdida del tema del día de hoy, ya que el dia anterior no habia asistido a clases. Pero con la ayuda de Tamao logré volver a estar a la par.
De alguna manera no lograba concentrarme en clases, estaba muy pensativa por lo de nuestra empleada de habitación. Las clases pasaron muy lentamente pero por fin se hizo medio dia.
-de alguna manera no puedo quitarme de la cabeza lo de nuestra empleada de habitación que no llegó- dije a Tamao.
-mira, vamos a ver a nuestra habitacion probablemente esté esperandonos afuera- respondió Tamao.
-vale hagamos eso- respondí tomando a Tamao del brazo hasta nuestra habitación.
Llegamos rapidamente hasta nuestra habitación pero no había nadie esperandonos fuera.
-ya me preocupé Tamao- dije sosteniendola del brazo
-que raro, ¿le habrá pasado algo?- dijo Tamao igual preocupada.
-venga, vamos a almorzar y despues volvemos otra vez, ¿te parece?- pregunté.
-esta bien, vamos- respondió.
Íbamos caminando hacia la cafetería, y mientras bajábamos por las escaleras me detuve de golpe, me puse a observar a dos chicas de mi curso entrando por la puerta principal del bloque.
-bienvenidas Oneesama- dijo su empleada de habitación esperándolas en la entrada principal
-ya estamos de vuelta- respondió una chica de ellas.
-por favor dejen que lleve sus bolsos hasta su habitación- dijo la niña de primero
-vale, muchisimas gracias- dijo la otra chica
-no es nada, es mi deber como su empleada de habitación- respondió la niña dándoles reverencia a sus dos Oneesama.
-por Dios, que linda, espero que nuestra empleada de habitación sea igual de amable que ella- dijé emocionada al verlas a ellas.
-bueno, todas las empleadas de habitación hacen eso al principio pero despues se les olvida, o bueno yo si me sabía olvidar je- dijo Tamao sonrojada.
-como ¿tú tambien fuiste empleada de habitación Tamao?- pregunté
-si, cuando estuve en primer año fui empleada de habitacion, me gustaba tanto el uniforme de sirvienta que nunca me lo quitaba en presencia de mis oneesama- dijo Tamao.
-bien vamos a almorzar Tamao- dije.
-vale vamos- respondió.
Almorzamos rapidamente las dos y volvimos a nuestra habitación a observar si nuestra hermanita pequeña ya habia llegado.
De camino mientras subiamos por las escaleras hasta nuestra habitación, choqué con una chica frente a mi.
-vaya, lo siento mucho, estaba un poco distraida- dije.
-no pasa nada, yo igual me encontraba en las nubes - dijo la chica, la observé con detenimiento y pude reconocerla era la chica llamada Hikari y atras de ella estaba la otra chica llamada Yaya.
-¿ustedes son?- dije con nervios de que ellas me digan algo de que las estuve observando en el jardín secreto pero al parecer no se dieron cuenta.
-perdona nuestros malos modales. Mi nombre es Konohana Hikari- dijo Hikari
-un placer Aoi Nagisa, mi nombre es Nanto Yaya- dijo Yaya apoyando sus brazos en los hombros de Hikari
-¿eh?, ¿como sabes mi nombre?- pregunté con nervios
-no te extrañes, todas conocen tu nombre, eres una celebridad hasta en Spica- dijo Yaya.
-ya veo, todas me conocen je- dije con Timidez
-¿y tu eres?- dijo Yaya dirigiéndose a Tamao.
-mucho gusto, mi nombre es Suzumi Tamao. Encantada- dijo Tamao.
-¿y que hacen dos estudiantes de Spica en los dormitorios de Miator?, es muy poco usual- dije con curiosidad.
- es que queriamos ver a las empleadas de habitación de las estudiantes de cuarto. Como saben en Spica no hay este sistema asi que teníamos curiosidad- dijo Hikari
- ya veo- dije
- las empleadas de habitación, que lindo sistema que tienen en Miator, son tan inocentes y puras a diferencia de las de primero de Spica- dijo Yaya observando a las chicas de primero que llevaban su uniforme de empleadas.
-como, ¿las de primer año de Spica son diferentes?- pregunté con curiosidad.
- si, bueno en Spica no tenemos empleadas de habitación pero tenemos otro sistema que cada chica de primer año elige quien van a ser sus dos hermanas mayores y será como nuestra tercera compañera de cuarto. Pero la chica que nos tocó es algo.... ay no ahi viene- dijo Yaya mirando atrás de ella.
A sus espaldas llegó una chica muy hermosa, tenia la cara angelical, su cabello muy largo e igual llevaba el uniforme de Spica. Era igual de alta que yo.
- ¿a que te refieres con ahí viene?, ¿eh, Yaya y Hikari Oneesama?- dijo la chica muy cortantemente.
-no nada- dijo Yaya tapándose la cara
-Yaya Oneesama, olvidaste tus partituras del coro religioso en la habitación, hoy tenemos ensayo, ¿que creés que ibas a hacer sin partituras?- dijo la chica entregandole las partituras a Yaya.
-lo siento si se me olvidaron- dijo Yaya sonrojada.
-increible, a pesar de ser mi oneesama no me das ejemplo en nada- dijo la chica
-¿ya ven la diferencia entre las de Miator y Spica?- dijo Yaya.
Tamao y yo nos pusimos a reír.
-muchas gracias por preocuparte por nosotras, no volvera a pasar- dijo Hikari amablemente a la chica. Ella se puso roja en un santiamén, al parecer tenia cierto afecto por Hikari.
-no.no hay problema Hikari Oneesama. Es parte de mi trabajo- dijo la chica sonrojada.
-esta chica es nuestra nueva compañera de cuarto y hermanita menor. Okuwaka Tsubomi- dijo Hikari
-¿su nueva compañera de cuarto?, ¿Eso quiere decir que esta chica está en primer año?- dije admirada.
-si, soy de primer año, ¿tienes algún problema con eso?- dijo Tsubomi en tono desafiante.
-no, ningun problema, es que eres igual de alta que yo, además pareces muy madura- dije sorprendida.
-si, esta en primer año Nagisa, es muy desarrollada para su edad. Ademas es nueva en el coro de Spica- dijo Yaya sujetandola de la cabeza.
-¿en serio?, que impresionante- dijo Tamao
- asi es, aunque solo entró al coro religioso porque está enamorada de Hikari- dijo Yaya riendo. Tsubomi se puso como un tomate de roja
-Yaya Oneesama no digas esas cosas. Todo es un malentendido, Hikari Oneesama es una de las tantas personas que admiro pero no estoy enamorada de ella- dijo Tsubomi muy nerviosa.
-Aoi Nagisa y Suzumi Tamao fue un placer conocerlas pero ya nos vamos a nuestro colegio- dijo Hikari
-si quieren pueden venir a nuestra habitación si no tienen nada que hacer. Podemos tomar té con galletitas- dijo Tamao amablemente, le había dicho a Tamao que las invitariamos a tomar té con nosotras para animar a Hikari por haberse equivocado en el coro aquel dia que llegó el principe de Spica
-¿en serio podemos?, por mi encantada- dijo Yaya soltandole la cabeza a Tsubomi.
-por nosotras tampoco hay problema, muchas gracias por la invitación- dijo Hikari sujetando a Tsubomi.
- ya verán, ya verán. El té que hace Tamao es delicioso- dije emocionada
-¿en serio?, me muero por probarlo- dijo Yaya.
-si, además el dia de hoy llegará nuestra empleada de habitacion. Haremos el té con ella- dijo Tamao.
-¿en serio?, es cierto, ustedes ya están en cuarto año.- dijo Hikari
-si asi es. Aunque tengo una duda ¿ustedes son de cuarto año tambien?- pregunte.
-pues Hikari y yo tenemos la misma edad que ustedes pero estamos en tercer año, en Spica es así- dijo Yaya
-ya veo, ambas tienen 15 años. Bueno dejemos de hablar y vamos a nuestra habitación a tomar té- dije tomando el brazo de Tamao. Subimos las escaleras y nos dirigimos las cinco hasta la habitación de Tamao y mía. Al momento de introducir la llave en la puerta para abrir, un gran estruendo se sintió dentro de la habitación.
Me puse muy nerviosa, algo se habia metido en nuestra habitación, probablemente un animal. Abrí lentamente la puerta con miedo. No me quedaba duda que era un animal ya que habia un gran desorden dentro, los libros estaban caídos, las cortinas igual en el suelo, las sabanas igual. Y lo peor es que debajo de las sabanas habia un gran bulto. Con muchísimo miedo me acerqué, cuando pisé algo, era una hoja de papel tipo DIN B5.
-que extraño- dije temblando de miedo.
Me agaché para tomar la hoja, la tomé en mis manos y pude observar que era la tarjeta que yo había hecho hace dos dias. No tuve ni tiempo de ponerme triste por la tarjeta que la habían tirado. De entre las sabanas aquel bulto empezó a crecer poco a poco y alcancé a mirar unos ojos. Salí corriendo y gritando con todas mis fuerzas, creí el animal me iba a atacar.
-espera Nagisa, no es un animal- dijo Tamao pero no le hice caso y salí a toda prisa, cuando salí de mi habitación sentí que choqué fuertemente con algo y caí sentada en el piso. Volví a gritar aún mas fuerte. Mi sangre se puso helada. Con lo que había chocado era nada menos que la hermana la cual con el impacto la había enviado al suelo.
-¿tú otra vez?- dijo la hermana
-por favor que no me pegue, que no me pegue con la regla- me dije en la mente muy nerviosa. De pura suerte ella esta vez no me golpeó como la anterior vez, pero sabia que del castigo no me iba a salvar.
-lo.lo.lo siento mucho hermana, permitame ayudarle- dije ayudandole a levantarse a la hermana, me temblaba todo mi cuerpo saber que otra vez iba a ser castigada.
Una vez la hermana y yo nos levantamos ella me hizo entrar en mi habitación.
Dentro de mi habitación pude observar a una niña pequeña, Tamao tenía razón, quien estaba debajo de las sabanas no era un animal sinó esta chica. Ya la conocía de antes, era la niña de la biblioteca: "Tsukidate Chiyo".
-¿me pueden explicar que pasó?- dijo la hermana extrañamente no tan enojada como la ultima vez.
Tamao le explicó todo lo que pasó y la hermana quedó en silencio.
Era seguro que de nuevo me iban a castigar otra vez.
-Señorita Aoi Nagisa. Ya me estoy cansando de usted que me de problemas todos los días. ¿cuando será el día en que por fin se comporte como una señorita con modales y aprenda que está prohibido correr por los pasillos?- dijo la hermana mirándome a los ojos.
-lo siento mucho hermana, lo hice por instinto y salí corriendo tan asustada que olvide esta norma- respondí timidamente
-para que no se le vuelva a olvidar necesito que me escriba una carta de disculpa y escriba en una hoja de papel todas las normas del colegio 10 veces cada una y me las entregue a mas tardar mañana en la noche, ¿de acuerdo?- dijo la hermana
- entendido, hermana, le juro que no volverá a pasar- respondí aliviada pues había recibido un castigo pero no era tan horrible como el que habia recibido el dia anterior, tal vez la hermana estaba de buen humor ese dia o tal vez en serio se estaba cansando de tanto castigarme.
-bien y usted señorita Tsukidate Chiyo, es cierto que es la empleada de habitación de las señoritas Aoi Nagisa y Suzumi Tamao, pero aunque sea su empleada de habitación recuerde que está prohibida la entrada a las habitaciones de otras estudiantes sin ellas dar su autorización, como castigo tiene que hacer lo mismo que la señorita Aoi para que recuerde las reglas del colegio- dijo la hermana
-lo.lo.lo siento mucho hermana, no volverá a pasar- dijo Chiyo
-bien, eso espero de ambas sobre todo de usted señorita Aoi- dijo la hermana dirigiéndose a mi. Despues de eso ella se fué de nuestra habitación.
Cuando ella se fue, la tension que teniamos todas completamente se fue, pude respirar con alivio, es cierto que nuevamente me habian castigado pero era algo sencillo de hacer.
-esto, señorita Nagisa, lo.. lo siento mucho por haberle causado problemas, todo ha sido mi culpa que nos castiguen- dijo Chiyo apenada a duras penas podia hablar parecía que queria llorar.
-tranquila no te preocupes Chiyo, yo debo ser quien se debe disculpar, veras soy muy miedosa a los monstruos y fantasmas. Me di un gran susto cuando la sábana se movió- respondí avergonzada al contarle eso a Chiyo, aunque estaba feliz que nuestra empleada de habitación por fin haya llegado.
- no, no señorita Nagisa. Usted no se debe disculpar. Todo fue culpa mía- dijo Chiyo
- bien, dejemos de hablar de eso, tuvimos suerte que la hermana haya estado de buen humor y nos dió un castigo sencillo; Venga arreglemos la habitación y tomemos un poco de té, ¿te parece?- dije amablemente.
-sobre esto, lo siento mucho por el desorden. Es que quería tener todo limpio para cuando ustedes llegasen pero cuando escuché la puerta me asusté y me caí junto con los libros y las cortinas e hice caer el jabon en el piso- dijo Chiyo apenada.
-no pasa nada Chiyo, venga juntas podemos volver a ordenar esto- respondí. Ella igual sentia algo de afecto por mi al igual que Tsubomi por Hikari ya que se sonrojaba al verme a los ojos o a lo mejor en serio estaba apenada por lo que pasó.
-esto, lo siento mucho por el desorden chicas. Creo que primero voy a ordenar la habitación para despues empezar a servir el té- dije a Tsubomi, Yaya y Hikari.
-no te preocupes señorita Nagisa, nosotras igual ayudaremos, ademas usted no se debe disculpar porque la culpa fue de otra- dijo Tsubomi provocando a Chiyo, al fin de cuentas ambas eran unas niñas aun.
-¿en serio?, les agradecemos mucho- dijo Tamao.
Las seis pusimos a ordenar nuestra habitación tan rapido que en unos 10 minutos estuvo lista.
-muchas gracias a todas, fue muy amable de su parte- dijo Tamao
-no es nada, no fue la gran cosa- respondió Yaya.
-bien, ahora iré con Tamao a hacer el té para tomar con galletitas ¿les parece?- dije amablemente.
- sobre esto, lo sentimos mucho pero debemos dejar su invitación a tomar té para otra ocasión. Es que ya casi son las 2:00pm y tenemos que regresar a clases- dijo Hikari.
-¿en serio?, que lastima no me había dado cuenta que ya era tan tarde. Entonces será para la proxima- dijo Tamao.
- tengo una idea- dijo Yaya con cierta mirada en su rostro.
- ay no, ahí viene con sus tonterias- dijo Tsubomi.
-que grosera; no es ninguna tontería, ¿que les parece si tenemos una fiesta de té a media noche?. Los dormitorios de la residencia tanto de Miator como Spica y Lilim estan enlazados en el mismo bloque asi que podremos venir a media noche a su habitación- dijo Yaya sonriendo. (Para explicar mejor esto, la residencia fresa se llamaba así por la forma en que estaban hechos los dormitorios o tambien llamados Strawberry dorms. El bloque de los dormitorios era muy grande y tenia forma de triangulo. En cada lado del triangulo estaban distribuidos los dormitorios de cada colegio, dando una forma en general parecida a una fresa. En fin todas las estudiantes de los tres colegios dormiamos en el mismo bloque.)
-p.p.pero ¿no es algo peligroso que vengan de noche?. Si nos descubren nos meteríamos en problemas- dijo Hikari asustada.
- pues la vida no es vida sin riesgos. Por mi no es mala idea- dijo Tamao. Me impresioné al escuchar eso de Tamao, una chica tan culta y firme a las normas del colegio como Tamao quería tener una fiesta de té a media noche arriesgándose a ser castigada por la hermana.
-p.p.pues yo creo que es una mala idea. No saben como es la hermana cuando se enoja- dije muy nerviosa
-pero no pasará nada si no nos descubren- dijo Yaya.
-¿yo tambien puedo venir?- dijo tímidamente Chiyo.
-por supuesto, ahora eres parte de nuestro club, Chiyo, eres nuestra empleada de habitación asi que eres bienvenida- dijo Tamao. Los ojos de Chiyo se encendieron al escuchar decir de Tamao que era bienvenida.
-m.muchas gracias Tamao Oneesama. Aqui estaré para la fiesta del té- dijo Chiyo.
-vaya, me hace sentir muy bien que me digas Tamao Oneesama- dijo Tamao sonrojada.
Me sentí algo mal porque Chiyo se dirigió a Tamao como Tamao Oneesama pero a mi solo como señorita Nagisa. Al parecer no le agradé mucho a Chiyo por eso tiró la tarjeta que hice para ella. Me sentí algo mal pero pretendí estar bien para no hacerla sentir mal.
- yo aun sigo diciendo que es mala idea- dije.
-vamos Nagisa, no seas tan miedosa.- dijeron Tamao y Yaya al mismo tiempo.
Al parecer Chiyo estaba ilusionada tambien, queria que ella me acepte como su hermana mayor asi como con Tamao, asi que opté por aceptar hacer la fiesta de té a media noche.
-nosotras tambien aceptamos- respondieron Tsubomi y Hikari.
-bien, entonces estaremos esperándolas- dijimos Tamao y yo.
Tsubomi, Hikari y Yaya salieron de nuestra habitación y se dirigieron hasta Spica a sus respectivas clases.
-yo tambien me tengo que ir a clases Tamao Oneesama, señorita Nagisa. Con su permiso me tengo que retirar- dijo Chiyo.
Cada vez que Chiyo trataba de Oneesama a Tamao y a mi no, me punzaba un dolor en el pecho, me sentía algo triste.
- que te vaya muy bien Chiyo. Hasta la noche- dijimos ambas. Ella salió de nuestra habitación y se fue a sus clases.
-te tengo envidia Tamao- dije algo triste
-¿envidia?- preguntó ella
-si, es que nuestra empleada de habitación a ti te trata como Tamao Oneesama pero no lo hace conmigo. Al parecer no le agradé- dije descepcionada.
-eso es imposible Nagisa, de seguro ella es algo distraida como tu, por eso olvidó decirlo- dijo Tamao intentando animarme.
-pero es que no es solo eso, ella tiró la tarjeta que hice con cariño para nuestra empleada de habitación. Al parecer ni le gustó- respondí mostrándole la tarjeta.
-eso no es posible Nagisa, tal vez estes malinterpretando las cosas, cuando hubo el accidente de Chiyo que desordenó nuestro cuarto, probablemente se le cayó- dijo Tamao.
-en fin, parece que tu le agradaste mas que yo. Por eso te tengo envidia. ¡ya se!, voy a hacer algo para que ella me acepte como su hermana mayor. Despues de clases haré mi castigo para la hermana y a la vez haré el castigo de ella- dije.
-pero no puedes hacer eso, la hermana se podria dar cuenta- dijo Tamao
- descuida, la hermana no conoce mi letra asi que es imposible que se entere. Tengo la habilidad de cambiar el estilo de mi letra facilmente asi que la hermana no se dará cuenta- dije a Tamao emocionada.
- pero sería mucha carga para ti, además no sabia que tenias esa habilidad- dijo Tamao apuntando eso en su libreta.
-no es tanto trabajo, lo tendré listo hasta antes de media noche. Haré el castigo de Chiyo con la letra un poco mas de niña de primer año para que sea lo suficientemente creible para engañar a la hermana- respondí.
-déjame que te ayude con la parte de Chiyo, Nagisa para asi terminar mas pronto- dijo Tamao.
-no Tamao, quiero hacerlo yo sola. Para que ella me acepte como su hermana mayor. Quiero hacer esto por ella- dije.
-esta bien, solo espero las cosas salgan como esperas sinó te ganarás otro castigo de la hermana- respondió Tamao
- no te preocupes, tengo confianza. Ahora vamos Tamao, ya casi son las 2:00pm, debemos ir a clases- dije empujando a Tamao hasta fuera de la habitación.
Ambas fuimos directamente hasta el aula de clases y ahí estuvimos hasta las 5:00pm, hora en la que todas las clases terminaban.
Regresamos rápidamente (sin correr por los pasillos), hasta nuestra habitación.
Empecé a realizar mi castigo, con la carta de disculpas a la hermana y despues a repetir cada una de las normas de Miator 10 veces. Lo hice muy rapido para enfocarme en el castigo de Chiyo.
-Nagisa, veo que estas muy concentrada. Yo ire a cenar ¿vale?. Traeré tu comida a la habitación en seguida- dijo Tamao
-vale, muchas gracias Tamao. Te lo agradezco, aun me falta el castigo de Chiyo y bueno no creo que lo termine para antes de la cena- respondí.
Tamao salió de la habitación y se dirigió a la cafetería.
Después de que Tamao se fue. Empecé con el castigo de Chiyo; tenía que hacerlo lo mas diferente posible de mi letra original para que la hermana no se de cuenta.
Tamao llegó con mi cena, me detuve para comer y despues seguí con el castigo de Chiyo.
me costó mas que mi castigo ya que en este me tardé mas de 4 horas pero aun asi terminé.
-¿que te parece?, ¿crees que la hermana note que yo hice ambos castigos?- dije a Tamao
-impresionante Nagisa, es muy diferente la letra. Es como si lo hubieran hecho dos personas distintas. Tu letra en serio parece la letra de una niña de primer año, es seguro que la hermana no lo va a notar- respondió Tamao.
-me alegra escuchar eso- respondí.
-bien, ahora solo nos queda esperar a media noche, Yaya y las demás ya deben estar por llegar- dijo Tamao.
-vale, preparemos todo para nuestra fiesta del té mientras ellas llegan- respondí.
Pusimos una mesa en el centro de nuestra habitación y en esta pusimos el juego de tazas de té que tenía Tamao, junto con las galletitas. Tamao hizo el té ya que el de ella era mas delicioso que el mío; Tamao apagó las luces y puso en la mesa una pequeña lámpara de estudio que apenas irradiaba luz para que la hermana no se entere que estábamos despiertas. Después de esto nos sentamos en nuestras camas a esperar que ellas lleguen.
Faltando 5 minutos para la media noche alguien llamó a la puerta.
-somos nosotras- dijeron levemente dos voces desde afuera. Abrimos la puerta y eran Yaya y Hikari.
-pasen- dije igual levemente tratando de hacer el menor ruido posible.
-bienvenidas- repetí.
Las dos entraron, ya estaban puestas sus pijamas.
-el corazón me late muy fuertemente, solo espero no nos vayan a descubrir- dijo Hikari
-por esa sensación es que es tan divertido- respondió Yaya.
-aún faltan Tsubomi y Chiyo- dijo Tamao
-Tsubomi venía con nosotras pero dijo que tenía que ir al baño y se regresó, de seguro no tarda- dijo Yaya
- espero no las descubran- dije con el corazón latiendo fuertemente.
- mientras tanto tomen asiento, esperemos a que ellas lleguen- dijo Tamao sentándose al lado de la mesa.
-muchas gracias- respondieron Yaya y Hikari tomando asiento con Tamao.
Estuvimos esperando 20 minutos mas. Eran las 12:15am y ellas no llegaban.
-¿sera que les pasó algo?- pregunté preocupada.
-no te preocupes ya deben de venir- dijo Tamao.
En ese momento volvieron a llamar a la puerta.
-¿ya vez?, ya están aquí- dijo Tamao.
Me dirigí a la puerta.
-somos nosotras- dijeron Chiyo y Tsubomi desde afuera. Yo abrí la puerta
-son un poco lentas, ¿que estuvieron hacien.........?.. ¿eh?- dije callándome de golpe.
Sentí que mi sangre se helaba, últimamente me pasaba muy a menudo, justo detras de Chiyo y Tsubomi estaba la hermana sujetandolas del cabello a ambas para que no intentaran huir.
-justo como me lo imaginaba, todo esto tenia que ser obra de nuestra estudiante problema. Aoi Nagisa - dijo la hermana, ya era cuarta vez consecutiva.
-vaya, veo que tienen compañia, una fiesta de té por lo que veo- dijo la hermana. Nadie decía nada, del miedo no podíamos hablar. La hermana empujó hacia adentro de la habitación a Chiyo y Tsubomi, tan fuerte que casi caen encima de las tazas de té, después de haberse liberado de ellas se acercó a mi.
-me va a pegar, me va a pegar, esta vez si no me salvo- me dije en la mente con más miedo que nunca. No iba a tener tanta suerte como la ultima vez . En esta ocasión no tenia una regla sinó una vara muy delgada y larga. Me golpeó con toda su fuerza en mis piernas, del dolor caí al suelo. Me dejó la marca de la vara en mis piernas.
-Señorita Aoi, sinceramente me estoy cansando de usted. Además ahora no es solo usted, incluso ha metido en su juego a estudiantes de Spica. Supongo que todas aqui deberian ser golpeadas también- dijo la hermama.
-lo siento mucho, lo siento mucho hermana. Le juro que no volverá a pasar pero por favor no haga eso- le dije de rodillas llorando ya que no me podia levantar y esta vez si me dolió mucho tanto que no pude evitar llorar.
- Por más castigos que le pongo usted no aprende, jamas he tenido una estudiante tan dificil de educar. Pero muy bien. Mañana quiero que se presente con todas sus amigas aquí presentes a las 6:30am en la catedral para su respectivo castigo. Ahora váyanse de aqui a sus habitaciones. En 15 minutos volveré a pasar por aqui, si me doy cuenta que aun estan aquí todas, el castigo de mañana será mucho peor.- dijo la hermana. Ella en ese momento salió de nuestra habitación.
Yo no podia dejar de llorar, esta vez si me dolió mucho el golpe en mis piernas.
-tienes muy mala suerte Nagisa, nosotras tambien debiamos ser golpeadas no solo tu- dijo Yaya
- no se preocupen por eso, ya estoy acostumbrada- respondí dejando de llorar.
-todo es por culpa de Chiyo otra vez, si ella no hubiera gritado en el pasillo solo porque me dijo que había perdido su tarjeta, la hermana no nos hubiera descubierto- dijo Tsubomi.
-lo siento mucho señorita Nagisa. Todo fue mi culpa, tiene dos castigos por mi culpa- dijo Chiyo muy apenada.
-no te preocupes Chiyo, todas estabamos involucradas en esto así que no tienes porqué cargar toda la culpa tu sola- respondí.
-pero es que...- dijo Chiyo dulcemente parecía que igual queria llorar.
-no te pongas mal Chiyo, mira que tu primer castigo yo lo hice por tí. Asi que no debes preocuparte por eso- dije entregandole la carta de disculpas y las 10 repeticiones de las normas de Miator a Chiyo.
-pero no debía que hacer eso por mi... yo sola podia hacerlo.- dijo Chiyo
-no pasa nada, es deber de hermana mayor ayudar a su hermanita pequeña, asi que hice el castigo por ti- dije levantandome por fin del piso.
-m.m.muchas gracias señorita Nagisa, es muy amable- dijo Chiyo a punto de llorar pero soportando lo más posible. Yo igual estuve a punto de llorar ya que aunque hice eso por ella, ella no me dijo en ningún momento Nagisa Oneesama.
-no te preocupes, ahora todas. Vamos a dormir. Mañana nos queda un largo día con el castigo que nos impondrá la hermana.- dije a todas.
-eres muy amable con todas Nagisa. Bien, hasta mañana. Nos vamos rapido antes de que vuelva la hermana- dijo Yaya. Todas salieron de nuestra habitación y solo quedamos Tamao y yo.
Tamao igual estaba a punto de llorar por el golpe que recibí.
-necesito curarte Nagisa. No podré estar tranquila hasta que te encuentres bien- dijo Tamao.
-bueno admito que esta vez la hermana si me hizo daño pero no puedo dejar que me cures ya que si regresa la hermana y vé que aún estamos despiertas se enojará mas y te golpeará a ti también y a mi me golpeara otra vez. Tranquila Tamao, no es para tanto, sin que me cures verás que mañana ya estaré bien- dije acostandome en mi cama. Ella esta vez optó por no contradecirme y llorando se acostó en su cama y al rato se quedó dormida. Yo igual aunque me dolía las piernas me habia quedado dormida.
Era dia viernes a las 5:50am, apenas estaba saliendo el sol, me levanté de mi cama, mis piernas ya no me dolian aunque aun tenia la marca del golpe. Desperté a Tamao y despues fuimos a arreglarnos rapidamente. Salimos a la entrada principal donde estaban Chiyo, Tsubomi, Yaya y Hikari esperandonos.
- muy buenos dias chicas- dije amablemente
-buenos dias Nagisa y Tamao- respondieron Hikari, Yaya y Tsubomi.
-buenos dias Tamao Oneesama y señorita Nagisa- dijo Chiyo.
-será mejor que vayamos rapido a la catedral chicas, la hermana es reconocida en la residencia ademas de ser temida es por su puntualidad- dijo Tamao, tenía razón, en mi anterior castigo yo llegué faltando 10 minutos para la hora y ella ya había estado esperandome.
Las seis fuimos a la catedral y como era de esperarse, ella ya estaba esperándonos a todas.
-bienvenidas a todas, por favor antes de empezar pónganse esto- dijo la hermana. Ella nos entrego a cada una un traje de sirvienta, el mismo que me había dado para lavar los platos; todas recibimos el vestido y nos lo pusimos.
-bien, como de todas es sabido, esta catedral es el lugar más antiguo de la residencia, a su vez es el edificio que tiene mas historia de todos. Normalmente las monjas hacen el cuidado de este lugar, pero hoy les di un día libre porque conseguí ciertos reemplazos para que ayuden a limpiar las escaleras del campanario- dijo la hermana
-¿el campanario?- pregunté
-así es, siganme- dijo la hermana.
Ella nos adentró en la catedral por una puerta a la cual no habia entrado nunca, nos llevó hasta una nueva habitación que igual estaba en la catedral. Esta habitación solo tenia escaleras que llegaban hasta la campana que tenia la catedral, eran alrededor de 5 o 6 pisos; era tan alto que teniamos que inclinar nuestras cabezas al maximo para poder mirar la campana al final de las escaleras.
-¿t.t.tenemos que limpiar todo esto?- volví a preguntar
-si, todo esto. Es un gran honor barrer un edificio tan prestigioso, quiero que barran muy bien este lugar, no quiero una sola mota de polvo, a la vez espero que sus almas tambien se limpien sobre todo la suya señorita Aoi, ¿que opinan de esto?- respondió la hermana
-muchas gracias por el honor, hermana- dijimos todas en coro.
-bien- dijo la hermana saliendo del lugar.
Si me hubieran castigado a mi sola como la vez de los platos, este hubiera sido un castigo aún peor que ese, pero al ser seis personas terminariamos más rapidamente este castigo, pero aunque fueramos 6 no seria tan facil limpiar todo eso. Tsubomi se acercó a los pasamanos y le pasó un dedo por encima, su dedo quedó lleno de suciedad.
-es imposible limpiar todo esto en un solo dia- dijo Tsubomi
-no es para tanto, ademas me siento afortunada de haber sido castigada porque pude mirar a mi Nagisa en traje de sirvienta- dijo Tamao idolatrandome como siempre.
-mo Tamao, ya empezaste con eso- dije avergonzada.
-pero es cierto, te vez muy linda con delantal- dijo Hikari.
- no me hagan avergonzar y empecemos mejor- respondí.
-yo lo haré sola, yo haré todo el trabajo- dijo Chiyo atras mio.
-no tienes que hacer todo tu so...- dije siendo interrumpida por ella.
-no hace falta que me ayuden, yo lo haré sola- dijo Chiyo. Ella tomó una escoba y empezó a limpiar los primeros escalones
-¿Chiyo?- dije algo confundida
-imagino que debe sentirse culpable por lo que pasó anoche- dijo Hikari. En parte tenía razón pero las de la idea de la fiesta de té fuimos todas, no podia dejar que ella haga todo el aseo sola, supongo que todas pensabamos lo mismo.
-yo tambien quiero ayudar- dijo Tsubomi
-bien, pues ¿por que no limpiamos todas?, asi terminaremos mas rapido- dijo Yaya.
Nos distribuimos en los tres primeros pisos: Tsubomi y Chiyo estaban en el primer piso, Tamao y yo en el segundo y Hikari y Yaya en el tercero.
No era tan desagradable el castigo, todas en equipo rapidamente ibamos terminando cada uno de los escalones.
-no alcanzo en este lugar, está muy alto, Nagisa ¿me subes?- dijo Tamao queriendo limpiar una pequeña estatua que estaba en el segundo piso, nadie podiamos alcanzar ni siquiera Yaya que era mas alta que todas nosotras.
-no soy tan fuerte para sostenerte tanto tiempo mientras limpias- dije saltando para intentar alcanzar.
-ahora vuelvo, iré por una escalera- dijo Chiyo desde el primer piso.
-espera Chiyo, te acompa...- dije otra vez siendo interrumpida.
-no pasa nada, yo puedo sola- dijo Chiyo corriendo hasta la entrada de la catedral.
Mientras ella iba a traer la escalera nosotras seguimos limpiando el resto. Era cerca de las 5:00pm y ya casi ibamos a terminar, solo nos faltaba un piso y la estatua que no alcanzabamos. Chiyo se habia tardado, cuando volvió a aparecer llevaba una escalera de metal que la traía con dificultad.
-por eso se tardó tanto, ay no, ella es una niña aún, no puede con esa carga tan pesada- dije bajando por las escaleras para ayudarle.
-Chiyo dejame ayudarte, esa escalera es muy pesada para ti- dije sosteniendo la escalera para que ella la suelte pero ella no la soltaba.
-e..stoy b.bien- decia Chiyo subiendo por las escaleras para llegar al segundo piso
-vamos Chiyo, no es tu culpa que estemos hoy aquí, dejame ayudarte- insistí
-no es. P.por eso. Yo pued.do sola- decía Chiyo mientras seguía subiendo las escaleras.
-venga, dejame que te ayuu...- dije volviendo a ser interrumpida por Chiyo. Al parecer se enojó que le insista tanto.
-ya, deja que lo haga yo sola- dijo en voz alta y girandose a mi. Al girarse la escalera que llevaba en sus brazos me empujó hacia atras haciendo que caiga por las escaleras, me sostuve de la escalera pero Chiyo no pudo conmigo y ambas caimos fuertemente hasta el primer piso.
Tamao gritó fuertemente al vernos en el piso y yo igual grité del susto mientras caíamos. Si me había golpeado fuerte esta vez. Chiyo se levantó sosteniendose la cabeza, al parecer ella no se habia golpeado tan fuerte porque cayó encima de mi.
-¿te encuentras bien?- dijo Chiyo asustada al verme que me costaba trabajo levantarme.
- si.. est..toy bien- dije haciendo fuerza para sentarme. No pude ponerme de pie, otra vez me había hecho daño en las piernas.
-no puede ser, tu pierna está sangrando- dijo Chiyo muy triste. Tenía un poco de sangre en mi rodilla, pero solo era un rasguño.
-no pasa nada, Chiyo, solo es un rasguño. No me duele tanto- respondí aparentando ser fuerte. A decir verdad me dolia mas la espalda que la pierna ya que me habia golpeado con la escalera al caer, pero no dije nada, aparenté estar bien.
-te ensuciarás la ropa, dejame que te limpie la herida- dijo Chiyo
-muchas gracias- respondí
-¿te duele?- dijo Chiyo
-de verdad que estoy bien, no te preocupes. Parece que has ensuciado tu pañuelo con mi sangre, deberiamos lavarlo antes de termin...- dije amablemente. En ese momento paré de hablar. Sobre el pañuelo no solo habían gotas de sangre mias, unas cuantas lagrimas empezaron a caer de Chiyo. No pudo soportar las lagrimas que tenía desde el dia anterior, al parecer se sentia muy culpable de todo.
-lo siento mucho... no soy util para usted señorita Nagisa. Lo único que hago es traerle problemas desde que soy su empleada de habitación. Yo siempre he querido ser una buena empleada de habitación para usted pero todo lo que hago me sale mal, por eso no tengo el coraje de llamarle Oneesama, no merezco llamarle asi. Una persona tan inutil como yo. Quería hacer todas las cosas bien para llamarle Oneesama y que usted me acepte como hermanita menor útil.. pero... pero no puedo hacer nada bien- dijo Chiyo mientras intentaba no llorar pero sus lagrimas de todas maneras salían de sus ojos, era muy triste verla de esa manera.
-asi que por esa razón no me llamaba Oneesama- me dije en la mente sonriendo a mi misma.
-Chiyo, toma- dije sacando un pañuelo de mi bolsillo del traje de sirvienta.
-¿eh?- dijo ella recibiendo el pañuelo, justo cuando se iba a limpiar las lagrimas con este ella sintió una textura distinta al pañuelo. Abrió el pañuelo y pudo ver la tarjeta que yo le habia hecho dias atras a nuestra empleada de habitación.
- se te había olvidado esto en mi habitación, supuse que estabas preocupada por el al escuchar a Tsubomi que las descubrieron por haber gritado que la tarjeta no estaba. Me sentí bien al ver que te importaba la tarjeta- dije amablemente
-menos mal, estaba preocupada- dijo Chiyo sonriendo y a la vez sus lagrimas no paraban de salir.
-quiero darte las gracias Chiyo. Darte las gracias por preocuparte tanto por mi hasta el punto de llorar- dije desprendiendole una sonrisa para que ella deje de llorar.
-e.e.eso es lo que se espera de las empleadas de habitación. Que se preocupen por sus superiores- dijo Chiyo con su voz quebrada.
-¿sabes?, en realidad estaba muy preocupada. Veras entré a esta residencia este año asi que no tenía ni idea de lo que es ser una empleada de habitación, hice la tarjeta para ti pero no estaba segura si mis sentimientos te llegarían. ¿y si no te gustaba la tarjeta?. ¿y si no era la hermana mayor que esperabas?. Tenía muchas interrogantes en mi cabeza con miedo a que no sea lo que tu esperabas. Me dió algo de pena escuchar que le decias Tamao Oneesama a ella y a mi no. Pensé no te agradaba. Pero ahora te agradezco porque se que estabas en realidad preocupada por mi. Chiyo ¿soy una Oneesama como la que esperabas que fuera?- dije amablemente.
Ella asintió varias veces con la cabeza, no podía resistir el llanto por mas tiempo.
-me alegra mucho eso Chiyo, estoy contenta de tener una hermanita pequeña tan linda y amable. Muchas gracias- dije.
Ella tragó saliva y me miró a los ojos.
Despues de todo lo que pasó, por fin se dió el momento.
-Nagisa.... Oneesama- dijo la chica dulcemente. No pudo resistir por mas tiempo el llanto. Rompió a llorar muy fuerte, yo igual estaba a punto de llorar, era la primera vez que me habian dicho Nagisa Oneesama. Abracé a Chiyo para que se desahogara en mi, sabía lo que se sentía que intentes hacer algo y todo te salga mal. Despues de todo ya me habian castigado cuatro veces por eso, ya tenia experiencia en esto.
-ya, vamos, deja de llorar Chiyo- dije sin soltarla.
-pero es que... pero es que.. me siento tan feliz- decia Chiyo sin parar de llorar.
-por favor dejar de llorar, que me vas a hacer llorar a mi tambien- dije. Estuvimos un buen rato abrazadas hasta que por fin el llanto de Chiyo cesó.
-eres una persona muy amable con los niños- dijo Yaya.
-tal vez será porque tiene la mentalidad de niña- dijo Tamao riendo.
-mo.. ya me estas molestando otra vez- dije avergonzada.
-venga, ¿se encuentran bien?- dijo Hikari.
-si, estamos bien. Sigamos con nuestro castigo, ya casi terminamos- dije levantandome con dificultad.
-tu estas herida, no puedes seguir ayudando, sientate y nosotras limpiamos- dijo Yaya.
Ya terminado el ultimo piso que faltaba y por fin nuestro castigo había concluido.
-bien ya se pueden ir. Señorita Aoi, veo que se encuentra muy mal. Es mejor que la lleven a su habitación- dijo la hermana cuando volvió al rato de haber terminado todo.
-yo me encargo de llevarla- dijo Chiyo.
-muchas gracias, me di un golpe muy fuerte en la espalda- respondí.
-si, todo fue por mi culpa- dijo Chiyo
-ya, deja de culparte Chiyo, gracias a este incidente ahora estamos mejor que antes ¿no crees?- dije sonriendole.
-asi es Nagisa Oneesama, por favor apoyate en mi- dijo Chiyo volviendo a sonreir despues de tanto haber llorado.
- ¿sabes?, eres una hermanita muy linda. Pero te vez mas linda cuando sonries así que no me gustaría verte llorar otra vez- dije apoyándome en Chiyo. Pues yo no peso tanto pero si era demasiado para Chiyo.
-déjame ayudarte, entre las dos la llevaremos- dijo Tamao sujetandome de un lado.
-la hermana al ver esta escena de compañerismo se fue muy contenta.
-Esperen un momento- murmuré mirando la puerta de salida de la catedral.
-¿Que sucede?- preguntó Tamao.
-bien, ahora que se fue la hermana. ¿que les parece si lo volvemos a intentar esta noche?- dije.
-¡¡¿eeeeh?!!- dijeron todas.
-¿aun no has aprendido la lección Nagisa?- dijo Tamao.
- si, ya aprendí Tamao pero aun asi quiero intentarlo otra vez hasta que lo logremos.- dije emocionada.
-esas palabras me gustan. Ya te han castigado 4 veces, una vez mas no hará diferencia- dijo Yaya. Todas nos pusimos a reir.
-yo quiero intentarlo de nuevo, esta vez no lo hecharé a perder- dijo Chiyo emocionada
-yo tambien quiero intentarlo otra vez- dijo Hikari
-pues, si todas estan de acuerdo, yo tambien voy-dijo Tsubomi.
-bien, pero esta vez tenemos que planearlo mejor. La hermana se la pasa  rondando hasta las 12:30am por los dormitorios. Despues de esa hora podemos hacer la fiesta del té- dijo Tamao.
-bien. Entonces para no levantar sospechas vienen alrededor de las 11:30pm que es la hora que la hermana está por los dormitorios del primer piso- dije.
-bien, entonces hagámoslo. Esta vez no fallaremos- dijimos todas.
Llegamos a nuestra habitación y me recosté un rato en mi cama.
-Nagisa Oneesama, iré a la cafetería a traer la cena para ti- dijo Chiyo.
- muchas gracias Chiyo, eres muy amable- respondí.
-es lo que se espera de las hermanas menores. No me tardo- dijo Chiyo sonrojada saliendo de mi habitación.
-¿ya vez que nuestra empleada de habitación nos queria a ambas?, es más parece que te quiere mas que a mi, pero yo te quiero mas que a ella- dijo Tamao sonriendo.
-si estuve equivocada al pensar que Chiyo no me quería como su hermana mayor. Yo tambien te quiero "mejor amiga"- dije sonriendole a Tamao.
-es la primera vez que dices que soy tu mejor amiga. Muchas gracias- dijo Tamao abrazándome fuertemente.
-au, au Tamao no me abraces asi que me duele- dije riendo.
-lo siento, no pude evitarlo. Todo lo que dices es tan radiante- dijo Tamao.
-tu tienes esa costumbre de sonrojarme con cada cosa que dices- dije riendo aún más.
Tamao igual salió de la habitación e igual se fue a cenar a la cafeteria. Al rato ella regresó junto con Chiyo trayendo mi comida.
Estuvimos conversando Tamao, Chiyo y yo hasta las 11:30pm. La hermana había venido unas cuantas veces a mirarnos que no estuvieramos haciendo nada malo. Pero Chiyo rapidamente se escondia en mi cama debajo de las sábanas y no la miraban. Y Tamao y yo nos haciamos las dormidas para que la hermana no se entere. Abrí la puerta silenciosamente y pude ver que la hermana bajó hasta los dormitorios del primer piso. Cuando ella bajó, Hikari, Yaya y Tsubomi corrieron silenciosamente hasta nuestra habitación, ellas entraron.
-bien, infiltracion exitosa. Ahora solo nos queda esperar hasta las 12:30am que la hermana a esas horas se va a dormir.- dije silenciosamente.
Ya casi eran las 12:30am cuando unos pasos se sintieron otra vez en el segundo piso, era la hermana que venía a asegurarse por última vez que no estemos haciendo nada. Tsubomi se tapó entre las sábanas de mi cama y yo pretendí estar dormida, ella estaba muy tensa y me tenia sujetada de la cintura, estaba a punto de reírme por las cosquillas que me ocasionaba; Chiyo se habia escondido abajo de la cama y Yaya y Hikari estaban igual que nosotras escondidas en la cama de Tamao.
La hermana entró a la habitación, se quedó de pié unos 3 minutos. Los tres minutos mas largos de mi vida.
No pude resistir mas. Tsubomi me sujetaba de la cintura y eso me provocaba cosquillas, me reí de golpe.
-vamos, ya deja de hacer eso, me haces cosquillas- dije riendo.
-ah, tenia que ser Aoi Nagisa. Hasta dormida es hiperactiva. Al menos ya aprendió su leccion- dijo la hermana. Ella dió media vuelta, salió de la habitación y se fué a dormir.
Por si acaso volviera estuvimos unos 5 minutos más en esa posición pero al parecer ya se habia ido del todo. Ya no se la escuchaba para nada.
-Dios mio, jamás había estado mas tensa. Por poco me pongo a reir tambien cuando se le fue la risa a Nagisa. Fué una experiencia unica- dijo Yaya riendo en ese momento.
-yo no tuve la culpa de reirme es que Tsubomi me estaba haciendo cosquillas y actué lo mejor que pude para que ella pensara que estaba dormida- dije igual riendo.
-no te estaba haciendo cosquillas, solo te sujetaba de la cintura pero eres muy sensible- dijo Tsubomi haciéndome cosquillas de verdad esta vez.
-je ya para, para. Empecemos con la fiesta del té- dije emocionada. Era primera vez que nos habiamos salido con la nuestra.
Tuvimos nuestra fiesta del té hasta cerca de las 2:00am y como al otro dia no teniamos clases porque era sabado, todas decidieron quedarse a dormir en nuestra habitación. Tsubomi y Chiyo conmigo y Yaya y Hikari con Tamao. Fué despues de todo lo que pasó, uno de los mejores dias de mi vida.

Strawberry Panic - Novela CompletaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora