Capitulo 34 - La sorpresa de Tamao

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Despues del cantar del gallo aquel domingo, a partir del siguiente dia lunes 11 de diciembre hasta el viernes 15 de diciembre; toda esta semana estaba dedicada a los examenes en la residencia fresa. A diferencia de los examenes de verano, esta vez la pasé estudiando en las noches junto a Tamao, y gracias a nuestros esfuerzos logramos aprobar en cada una de las areas.
Tamao estaba muy contenta, yo por mi parte tambien lo estaba; debido a la temporada de examenes no había podido hablar con la señorita Shizuma y pedirle perdon, pero no iba a resistir un solo dia mas, tenia que hablar con ella sea como sea.
El dia sabado 16 de diciembre en la tarde como de costumbre me dirigí al invernadero yo sola para regar las flores.
-el dia de hoy aunque me la pase hasta la noche aqui, estaré esperandola, no me voy a ir de aqui hasta que no hable con ella-me dije a mi misma.
El jardin era muy bonito, ultimamente habían mas flores que antes debido a que las del consejo estudiantil habían traído bastantes mas, era como un campo rodeada de flores unicamente; sin embargo al ser tan bonito y tener mas flores que antes, el trabajo para su cuidado igualmente aumentaba. Habían alguna que otra flor seca que había que sacarla de su maseta y plantar nuevas, la verdad era el trabajo que mas disfrutaba, por mi no saldría nunca de ese lugar.
Las horas pasaban y ya tenia listas todas las flores.
En mi recorrido por el invernadero observando si alguna maseta me faltaba, logré ver unas flores algo marchitas, estaban caidas y si las dejaba de esa manera morirían al poco tiempo, pero mientras yo estuviera ahí, no pasaría eso.
Mientras les ponía agua a las flores escuché unos pasos acercandose a mi.
-Shizuma Onee... señorita Shizuma, buenas tardes-dije muy nerviosa.
-Nagisa-respondió ella unicamente.
Las dos nos mirabamos a los ojos sin decirnos nada, no sabía como empezar a hablarle, quería que todo volviera a ser como antes, ahora iba a cambiar, no sería la misma de antes, sería una amiga que la apoyara en sus momentos de tristeza así como lo es la presidenta Rokujou; si volvieramos a ser como antes, por nada del mundo la dejaría ir otra vez.
-esas flores se estan muriendo ¿Verdad?- preguntó ella.
-se equivoca señorita, recuerde que si se las cuida con el corazón, crecerán flores hermosas, usted me lo dijo una vez- respondí.
-¿Si?- preguntó la señorita Shizuma.
-si renuncias a ellas por supuesto que morirán, pero con esfuerzo y cuidandolas con el corazón, serán unas flores muy lindas, recuerdo que usted una vez me dijo eso- respondí.
-si, lo recuerdo. ¿Que te trae por aqui?- preguntó ella.
-no sabría como decirselo, quisiera pedirle perdon- respondí.
-¿Perdon?, ¿Por qué?- preguntó la señorita Shizuma.
-por haber sido tan desconsiderada con usted, no comprender sus sentimientos hacia Kaori y solo preocuparme por mi felicidad, quiero pedirle perdon por todo lo malo que hé hecho- dije timidamente. Ella solo me miraba a los ojos dulcemente, se acercó a mi y me dió un beso en la frente como siempre solía hacerlo antes.
-no tienes porqué disculparte. ¿Sabes?, Eres una persona misteriosa. Lastimozamente el destino no quiso que estuviesemos juntas, por favor vete- dijo la señorita Shizuma.
-pero señorita Shizuma, le pido perdón porque quiero que las cosas vuelvan a ser como antes, no me saque de aqui por favor- respondí.
-vete de aqui, ya van dos veces que lo digo- dijo ella. Que tonta fuí al pensar que las cosas se iban a arreglar con una simple disculpa.
-está bien, me iré solo quiero que sepa una cosa, yo siempre hé queri...-dije siendo interrumpida por ella.
-ya vete, no quiero escuchar nada mas- respondió ella por tercera vez.
-lo..lo siento, ya me...ya me voy- dije resistiendome las ganas de llorar.
Sin decir nada mas salí del invernadero; una vez en el camino de piedra para regresar a Miator, me desvié un poco y me senté en el bosque; tenia que calmarme un poco, estaba a punto de llorar.
No esperaba tal reacción de ella, al parecer ella quería olvidarse de mi definitivamente; pensé tal vez cuando ella se despidió de Kaori, ahora ella y yo seríamos amigas como antes, sin embargo no fué asi.
-se que ella no quiere nada conmigo, aun asi, ¿Por qué me duele tanto?, Yo solo quería arreglar las cosas con ella sin embargo ella solo me rechazó sin dejarme hablar-me dije en mi mente.
Era muy tonto de mi parte pero yo en verdad quería mucho a la señorita Shizuma, aunque a ella le disguste mi presencia, no me iba a resignar hasta que las cosas vuelvan a ser como antes aunque me pase la vida en esto.
-eso es, despues de todo ella no me dijo que no me quiere ni tampoco me dijo que no me quiere volver a ver mas, solo me dijo que me fuera de ese lugar, no voy a renunciar aun a ella- me dije en la mente intentando animarme. Recuperé un poco mi cordura y regresé al camino de piedra para volver a Miator.
Cuando entraba a los dormitorios me pude dar cuenta que Tamao se encontraba hablando con la presidenta Rokujou; tal parecía que era algo muy serio puesto que Tamao estaba muy alterada; cuando la presidenta Rokujou me miró entrar se despidió de Tamao y despues de eso se alejó.
-que extraño, ¿Por qué dejaron de hablar cuando me miró la presidenta Rokujou?- me dije a mi misma.
-buenas tardes Nagisa, ¿Donde estabas?, Te estaba buscando- preguntó Tamao.
-buenas tardes, pues... Estaba en el invernadero como siempre poniendoles agua a las flores- respondí.
-ya veo, te gusta mucho pasar en el invernadero ¿No es así?, Yo creo que te llevarás muy bien con mi madre cuando la conozcas- dijo Tamao.
-eso supongo, me gustaría mucho conocerla algún día... Cambiando de tema, ¿De qué quería hablarte la presidenta Rokujou?, Es que me pareció extraño que cuando me miró se fué- pregunté.
-aa sobre eso, tal vez fué una coincidencia que ella se fuera cuando tu llegaste, estabamos hablando sobre cosas del consejo nada mas- dijo Tamao un poco alterada fingiendo sonreir.
-eres muy extraña, ¿Puedo saber que son esas cosas del consejo estudiantil que estaban hablando?- pregunté.
-no, no es nada del otro mundo, solo preparativos para los futuros eventos, ya sabes como la navidad, año nuevo y por supuesto la elección de Etoile tambien- dijo Tamao, a decir verdad me impresionaba lo experta para mentir que era Tamao.
-está bien, te creo, ¿Quieres hacer algo ahora?, Verás me encontré con la señorita Shizuma en el invernadero y parece que ahora estamos peor que antes, me siento un poco mal por eso quisiera hacer algo contigo para despejar mi mente- dije timidamente.
-como quisiera pasar la tarde contigo y apoyarte en estos momentos, pero tengo que ir al consejo estudiantil, es algo muy importante- dijo Tamao.
-supongo que como siempre no me vas a contar nada- dije enojada.
-no te enojes solo son cosas rutinarias del consejo estudiantil, me tengo que ir, adios- dijo Tamao volviendome a mentir y saliendo a toda prisa a la habitación de la presidenta Rokujou.
-me revienta que me guarden secretos y no me quieran contar, sobre todo cuando es mi mejor amiga- me dije en la mente muy enojada mientras salía nuevamente del bloque.
Caminé por un largo rato por la residencia fresa hasta que llegué a la fuente de Lourdes, era una fuente muy grande de unos siete metros de diametro, era preciosa.
La fuente era de una altura aproximada de un metro y medio y bueno cuando llegué a esta no sabía que del otro extremo estaban dos estudiantes hablando, se encontraban sentadas en el piso por ende no las pude ver debido a la altura de la fuente. Precisamente quienes estaban ahí eran Yaya y Hikari parecía que estaban en una conversación seria asi que decidí no interrumpirlas, solo me oculté del otro lado de la fuente y me puse a escuchar a pesar de que hacer eso no era propio de una señorita pero me daba curuosidad por saber.
-Yaya, te hé estado buscando por todas partes-dijo Hikari.
-ya veo, hé estado aquí todo el dia- respondió Yaya extrañamente con su voz no tan alegre como siempre.
-te estaba buscando porque no has asistido ultimamente a los ensayos del coro, ¿Por qué te los saltas?- preguntó Hikari.
-¿Por qué?- dijo Yaya con su voz distante.
-todas te estan esperando, por supuesto que yo tambien, todas quieren ver cantar con su hermosa voz a nuestra Yaya-replicó Hikari. Yaya se quedó un momento callada.
-no puedo cantar- dijo Yaya en voz muy baja.
-lo siento no te escuché-replicó Hikari.
-no puedo cantar Hikari, no puedo cantar- replicó Yaya casi llorando.
-¿Te sientes enferma?, Podríamos ir a la enfermería, no podemos permitir que nuestra lider pierda su voz- dijo Hikari con su voz preocupada.
-no es eso, no estoy enferma- respondió Yaya.
-¿Entonces por qué?, ¿Por qué no puedes cantar?-dijo Hikari.
-¿Preguntas por qué?, Pues mi inspiración se há ido...mis sentimientos... Mi canción, se que jamás le llegarán- respondió Yaya.
-¿A que te refieres?- preguntó Hikari.
-por eso ya no puedo cantar, mis sentimientos en las canciones que amaba cantar jamas le llegarán a la persona que quiero- dijo Yaya a punto de llorar.
-¿No le llegarán?- preguntó Hikari.
-al corazón de Hikari... Si mi canción no puede alcanzarte, ya no tiene sentido cantar- dijo Yaya poniendose de pie. Pensé ella se iba a poner a llorar pero la que se puso a llorar fué Hikari.
-ya veo, Hikari y Yaya una vez pelearon porque Yaya ama a Hikari pero Hikari quiere a Amane, a pesar de que ya se encuentran bien ellas dos, debe ser dificil digerir el hecho de que la persona que ama se vaya con otra persona- me dije en la mente.
-lo siento mucho...lo siento mucho Yaya- dijo Hikari sollozado
-¿Por qué te disculpas?, Ya se que tu no tienes la culpa- respondió Yaya.
-lo siento mucho-volvió a decir Hikari.
-ya, deja de disculparte como si hubieras hecho algo malo- dijo Yaya alzando la voz.
-dé hecho si hice algo malo por eso me disculpo, hé hecho que sufras Yaya, lo siento mucho- dijo Hikari nuevamente.
-ya deja de disculparte-dijo Yaya la cual parecía no resistir por mucho tiempo las ganas de llorar.
-hás estado sufriendo tanto por mi culpa, en serio lo siento mucho Yaya- dijo otra vez Hikari.
-te hé dicho que pares con eso, ¿Por qué te sigues disculpando?- preguntó Yaya.
-porque estoy muy preocupada por tí, no sabía que sufrías tanto por mi culpa; porque no quiero verte sufrir de esa manera; porque yo amo la voz que tienes, me encanta la voz de Yaya- respondió Hikari.
-lo comprendo- dijo Yaya.
-pero lo siento mucho Yaya, no puedo mentirte ni mentirme a mi misma: yo amo a la señorita Amane- dijo Hikari.
-lo entiendo muy bien Hikari, despues de todo somos mejores amigas y se todo sobre ti; ya dijiste suficiente Hikari, ya fué suficiente, es por eso que ya no puedo cantar- respondió Yaya.
-eso no Yaya, por favor, nunca digas que no puedes cantar, tienes que seguir cantando- dijo Hikari tambien poniendose de pie.
-ahora yo lo siento, pero no puedo- dijo suavemente Yaya. Las dos se quedaron calladas un momento.
-toca mi pecho- dijo Hikari.
-que cosas dices, eso es vergonzoso- respondió Yaya. Aunque no lo ví supe que Hikari tomó la mano de Yaya y la puso en su pecho.
-que estas haciendo, porque quieres que ponga mi mano ahí- dijo Yaya.
-¿Que tal?, Es calido, ¿Verdad?- preguntó Hikari.
-si, es muy calido- dijo Yaya.
-es porque hay muchas cosas bonitas aqui dentro- dijo Hikari, la primera vez que la escuchaba tan decidida.
-cosas bonitas, ¿Te refieres a la señorita Amane?- preguntó Yaya.
-no solo es la señorita Amane, mi pecho es calido porque tiene muchas otras cosas bonitas que han pasado en mi vida: haber venido a Spica, haberte conocido, unirme al coro religioso, escuchar tu hermosa voz; todos esos momentos están albergados en mi pecho por eso es que es tan calido- dijo Hikari.
-no sabía que significara tanto- dijo Yaya.
-la voz de Yaya no solo me pertenece a mi...por favor Yaya, vuelve a cantar y asi tu pecho se llenará de cosas lindas y será igual de calido, y todos los que escuchen tu voz igualmente se llenen de recuerdos felices- dijo Hikari. En ese momento Yaya se puso a reir mientras lloraba.
-eres muy insistente Hikari por eso te ganaste mi corazón, no es tu pecho el que está calido sinó los recuerdos que albergas en tu corazón....tienes razón, hé perdido.... Despues de lo que Hikari há dicho, no puedo decir que no seguiré cantando- dijo Yaya llorando. La verdad Yaya era una de las personas mas fuertes que había conocido, sin embargo no pudo evitar llorar aquella vez.
-¿Volverás a cantar?- preguntó Hikari.
-asi es, pero quiero hacer una promesa contigo, yo seguiré cantando, pero tu tienes que prometerme que reunirás valor y alcanzarás la felicidad junto con la señorita Amane, ya que aunque no sea conmigo, mi felicidad sería que la persona que quiero verla feliz- dijo Yaya.
-lo prometo-dijo Hikari muy feliz.
Las dos se acercaron y se dieron un gran abrazo o eso es lo que supongo puesto que no podía mirar nada.
-¡Hikari Oneesama!, ¡Yaya Oneesama!, Por favor vengan- dijo Tsubomi a lo lejos gritando y corriendo hacia ellas.
-¿Que sucede?- dijo Yaya quitandose las lagrimas.
-la señorita Amane y la señorita Kaname están teniendo un duelo en la cancha de tenis- dijo Tsubomi recobrando el aliento.
-¿En serio?, ¿Estan peleando?- preguntó Hikari preocupada.
-no es eso, están jugando tenis, tienen que ir a ver...Yaya Oneesama, ¿Has estado llorando?- dijo Tsubomi.
-no..no es nada, vayamos- dijo Yaya corriendo a mirar junto con Hikari.
-de seguro estuvo llorando- dijo Tsubomi parada en frente de la fuente.
-es porque lo estuvo- dije levantandome.
-Na..Nagisa Oneesama, no sabía que estaba en ese lugar, ¿usted escuchó todo?- preguntó ella.
-si lo hice aunque no a propósito- respondí.
-¿puedo saber que pasó?- preguntó Tsubomi.
-mejor te cuento después, vayamos a ver el enfrentamiento ¿no te parece?- pregunté.
-esta bien vamos- dijo ella.
Las dos emprendimos camino hasta Spica.
Cuando llegamos a la cancha de tenis, me impresioné al ver la enorme cantidad de estudiantes que se encontraban en ese lugar mirando el duelo entre Amane y Kaname.
-Nagisa Oneesama, que bien que haya venido- dijo Chiyo la cual tambien estaba de espectadora.
-hola, no esperaba verte aqui, ¿Como van en puntuación?- pregunté.
-van empatadas Nagisa Oneesama, van en el sexto juego, quien gane esta ronda, gana el duelo- dijo Chiyo.
-ya veo, ambas son muy buenas por lo que veo- dije mirandolas jugar. Me pude dar cuenta que ambas estaban platicando sobre algo sin embargo no podía escuchar debido al ruido de todas las estudiantes gritando apoyando unas a Amane y otras a Kaname.
Ambas eran muy populares en Astraea Hill, Amane por ser el principe de Spica y Kaname por ser miembro del consejo estudiantil.
-Chiyo, ¿Sabes de qué estan hablando ellas dos?, No logro escuchar nada- pregunté.
-no lo se muy bien, pero antes de que se reunieran tantas personas lograba escuchar que la señorita Amane se estaba cuestionando si renunciar o no a la elección de Etoile ya que ella no quería participar en una elección donde ella ganaría sin necesidad de pelear- dijo Chiyo.
-¿Por qué dices sin necesidad de pelear?- pregunté.
-pues es que la pareja de la señorita Amane y la señorita Hikari es la unica que aun sigue en las elecciones: la pareja de la señorita Shizuma con usted, la pareja de la señorita Kaname con la señorita Momomi y la pareja de Lilim, todas renunciaron y solo quedando esta pareja como ultima candidata- dijo Chiyo.
-entonces si solo queda una pareja, quiere decir que ellas automaticamente ganan la competición, ¿No es verdad?- pregunté.
-asi es Nagisa Oneesama, es por eso que la señorita Amane igual quería retirarse de la competición ya que no quiere ganar una competición sin luchar, fué ahí donde interfirió la señorita Kaname diciendole que no puede retirarse de la competición y bueno....supongo que hasta ahora siguen hablando sobre eso- dijo Chiyo.
-ya veo, espero Kaname logre convencer a Amane de quedarse en la competición, si es así Amane y Hikari serían las proximas Etoile- dije sonriendole.
Aquel duelo aunque solo faltaba un punto para ganar, se extendió por mucho tiempo, ya casi eran las 6:00pm y ellas aun no terminaban; cuando de repente Amane golpeó con toda su fuerza la pelota y logró hacer el ultimo punto. Todas gritamos con fuerza al ver que la señorita Amane había ganado.
Una vez el duelo terminó, Kaname salió de la cancha de tenis, extrañamente se acercó a Hikari y le hizo una pequeña caricia en su cabeza, como si estuviera feliz por haber perdido.
Seguido de esto Hikari entró junto a Amane a la cancha de tenis; todas estabamos en silencio mirando aquella escena; Hikari tomó un pañuelo y secó el sudor de Amane.
-quiero que seas mi compañera en la competición de Etoile hasta el final, no importa quien sea nuestra competencia, acepto estar contigo para siempre- dijo Amane a Hikari.
Al escuchar eso, todas entramos a la cancha de tenis a felicitarlas.
-ustedes serán las proximas Etoile, que bien por ustedes Hikari, Amane- dije sonriendoles.
-muchas gracias Nagisa- dijo Hikari.
-asi que Kaname no es tan mala como yo creía- me dije en la mente.

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