Siguiente dia, sabado 18 de noviembre de 2006, con Shizuma Oneesama no habiamos acordado a que horas salir a nuestro viaje, sin embargo me sentia desesperada por saberlo todo, tanto asi que estaba despierta desde las 5:00am, ese dia me iba a enterar de toda la verdad de la otra Etoile, eso era lo que tenia en mente. Estuve en mi dormitorio hasta las 6:30am y no pude soportarlo mas, iba a ir al dormitorio de Shizuma Oneesama a preguntarle a que horas ibamos a ir.
-eres muy impaciente Nagisa, ¿Estarás todo el dia con ella?, o volverás pronto- dijo Tamao arreglando mi cabello.
-no lo se, ella no me dijo nada, si nos vamos ahora seguramente volvamos en la tarde- respondí.
-para no desperdiciar lo que hice de comida, puedes llevarte la canasta y hacer un picnic con la señorita Shizuma, de seguro le gustará mucho- dijo Tamao.
Al ver su canasta estuve a punto de llorar otra vez.
-en serio Tamao, lo siento mu...-dije siendo interrumpida por ella.
-no tienes que disculparte Nagisa, ya te dije que está bien, podriamos hacer un picnic nosotras dos, algun otro dia, despues de todo tenemos todo el tiempo del mundo- dijo Tamao sonriedome.
-muchas gracias- dije timidamente, mi consiencia estaba pesada, me sentia muy mal por hacerle eso a Tamao, tendria que hacer algo por ella despues de regresar para enmendar lo que le hice.
-ahora vayamos donde la señorita Shizuma, te acompañaré hasta la puerta de salida de la residencia fresa- dijo Tamao. Ella tomó la canasta y la puso en mis manos, despues de eso ambas salimos de nuestra habitación y nos dirigimos a la habitación de Shizuma Oneesama.
-siempre que vengo a su habitación nunca la encuentro, ¿Y ahora donde estará- le dije a Tamao despues de llamar a la puerta tantas veces y no salir nadie.
Las dos salimos del bloque de los dormitorios y nos dirigimos al bloque administrativo, en este bloque se encontraba en el pasillo la presidenta Rokujou.
-muy buenos dias señorita- dijimos Tamao y yo haciendole reverencia.
-muy buenos dias, se levantaron temprano- dijo ella.
-si..bueno- dije con timidez.
-Nagisa siempre es muy impaciente y no pudo soportarlo mas- dijo Tamao riendo suavemente.
-ya veo- dijo la presidenta Rokujou.
-señorita, ¿Donde se encuentra Shizuma Oneesama?- pregunté.
-ella está dentro con la hermana solicitando el permiso de salida tuyo y de ella; veras, a excepción de vacaciones, es muy dificil que la hermana le otorgue el permiso de salida a la Etoile, pero ella igualmente cuando se propone algo no hay nadie que pueda con ella- respondió la presidenta Rokujou.
-ya veo, es comprensible, espero salga pronto de ahi- respondí.
Las tres afuera de la oficina de la hermana estuvimos esperando por unos 10 minutos mas hasta que Shizuma Oneesama por fin salió.
-muy buenos dias Shizuma Oneesama- dije en voz alta al verla.
-vaya, no esperaba que estuvieras aqui, muy buenos dias- dijo ella sonriendonos a Tamao y a mi.
-¿Que dijo la hermana?- preguntó la presidenta Rokujou.
-ella lo dijo apretando sus dientes pero aceptó- dijo Shizuma Oneesama.
-¿De verdad?, Que alegria, ahora si podremos salir a su casa de veraneo- dije muy contenta.
-no me habias dicho nada de que ibas a una casa de veraneo- me dijo Tamao.
-si, bueno, Shizuma Oneesama dijo que tiene una casa de veraneo y que ibamos a ir a ver las hojas rojas en este lugar- respondí.
-Nagisa, ¿Ya estas lista?- preguntó Shizuma Oneesama.
-estoy lista, ya podemos irnos- dije muy contenta.
-entonces no perdamos mas tiempo- dijo ella corriendo fuera del bloque administrativo y yo atras de ella y Tamao y la presidenta Rokujou atras nuestro.
-no corran, no es que la casa de veraneo se vaya a ir a alguna parte- dijo la presidenta Rokujou riendo.
Las cuatro llegamos hasta la puerta de salida de la residencia fresa.
-hasta aqui puedo acompañarte Nagisa, espero les vaya muy bien, te veré en la tarde, ¿De acuerdo?- dijo Tamao.
-muchas gracias por todo amiga, cuando llegue te contaré todo lo que pasó en este dia- dije sonriendole.
-que tengas suerte Nagisa, tengo fé en ti- dijo la presidenta Rokujou, no entendí que me queria decir con su frase "tengo fé en ti", sin embargo no le mostré mucha importancia.
-muchas gracias señorita, entoces nos retiramos- dije haciendoles reverencia a las dos.
Despues de eso Shizuma Oneesama y yo nos alejamos de ellas dos y nos dirigimos al camino por donde pasaban los autobuses.
-¿Es muy lejos su casa de veraneo?- pregunté mientras caminabamos.
-es como a unos kilometros de aqui, iremos en coche asi que será un viaje corto- respondió Shizuma Oneesama.
-no sabia que Shizuma Oneesama tenia una casa de veraneo, de seguro debe ser muy hermosa- dije muy emocionada.
-pues si es muy grande, pero la razón por la que te llevo a este lugar es otra- dijo ella.
-¿Podria saber por qué?- pregunté.
-cuando estemos allá te lo diré- respondió Shizuma Oneesama.
Las dos seguimos caminando y llegamos a la parada de autobuses en donde habia un hermoso coche negro con un hombre uniformado esperandonos a las dos.
-recuerdo que una vez viajamos en este coche, cuando fuimos al festival a la ciudad- dije apreciando el hermoso coche.
-asi es, siempre que decido salir a algun lugar viajo en este coche- dijo Shizuma Oneesama.
-de seguro debe ser de la realeza, es un coche hermoso- dije sin dejar de observar el coche.
-no es para tanto Nagisa, subete rapido, que ya nos vamos- dijo Shizuma Oneesama abriendo la puerta del coche.
Me subí en el coche y Shizuma Oneesama a mi lado, despues de eso, el conductor emprendió el viaje.
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El camino era hermoso, todo el camino a sus alrededores estaba lleno de bosque infinito de color naranja, amarillo y rojo por el otoño.
-es increible, jamas pensé que el bosque que llega hasta la colina de Astraea fuese tan grande- dije mirando por la ventana.
-¿Te gusta la naturaleza?- preguntó Shizuma Oneesama.
-me encanta, toda mi vida viví en la ciudad, por eso me encanta mucho venir a estos lugares- respondí.
-tenemos eso en común Nagisa, yo tambien adoro estos sitios rodeadas de bosque por todo el lugar- respondió ella.
-¿De verdad?- pregunté.
-asi es, adoro los sitios donde no haya ruido y puedas sentir la tranquilidad en el ambiente- respondió Shizuma Oneesama.
-ya veo, tiene razón- respondí sonriendole, ella se giró e igual me sonrió lo que hizo que mi corazón se altere.
-no te pongas nerviosa Nagisa, muchas veces hé estado sola con Shizuma Oneesama, no es que vayamos a hacer otra cosa- me dije en la mente.
-¿Sabes Nagisa?, Si cada persona tuviera de referencia una estación, la tuya sin duda sería el otoño- dijo Shizuma Oneesama con su cara muy feliz.
-¿Por qué lo dice?- pregunté.
-porque tu cabello es del color de las hojas de otoño, ademas que tienes la costumbre de sonrojarte por cualquier cosa- dijo ella riendo.
-lo..lo siento...no se ria por favor- dije aun mas sonrojada.
-je solo era una broma, si te tuviera que dar una estación tu serias el invierno sin duda- dijo Shizuma Oneesama.
-¿Porque soy fria?- pregunté.
-no es asi, tu no eres fria, eres muy calida; digo que tu estación seria el invierno, por la nieve tan pura y blanca como tu piel- dijo Shizuma Oneesama. Un momento incomodo se generó dentro del coche, mi corazón se alteró de golpe, ademas que me daba vergüenza que el conductor escuche nuestra conversación.
-pues de hecho mi estación Shizuma Oneesama es el invierno, puesto que mi cumpleaños es el 24 de diciembre- respondí.
-lo se Nagisa, tu naciste en invierno- dijo ella sonriendome.
El coche siguió su recorrido todo en linea recta puesto que era el unico camino del lugar; una hora despues el coche se detuvo.
-esto... Nos encontramos en medio de la nada- dije observando que todo a nuestro alrededor era bosque.
-hasta aqui puede llegar el coche Nagisa, desde aqui tenemos que caminar un poco mas para llegar a mi casa de veraneo- respondió Shizuma Oneesama.
-entiendo- respondí.
Frente a nosotras habia un camino que unicamente se podia pasar a pié puesto que era un camino que se habia formado con las pisadas.
-entonces adelante- dijo Shizuma Oneesama.
El coche se regresó y nosotras dos quedamos solas en ese lugar, al poco tiempo empezamos a caminar.
Todo alrededor nuestro era bosque eterno, no se podia observar nada mas que bosque, si algun asesino estuviera por ahi, por mas que gritara, nadie escucharia.
-¿Te pone nerviosa estar en este lugar?- dijo Shizuma Oneesama riendo suavemente.
-no..no Shizuma Oneesama, siempre y cuando esté a su lado, me siento segura- dije sonriendole. Las dos seguimos caminando por media hora mas.
-mire Shizuma Oneesama, no sabia que el mar estaba tan cerca, si no hiciera tanto frio podriamos ir a nadar- dije observando el majestuoso mar que pasaba al lado de nosotras mientras seguiamos nuestro camino.
-ay Nagisa, si nos pusieramos a nadar en este lugar en esta temporada, posibemente moririamos, en este sitio, las olas son muy fuertes y peligrosas en esta epoca del año- dijo Shizuma Oneesama.
-¿De verdad?- dije asombrada.
-mi casa de veraneo está muy cerca del mar, se puede mirar la hermosa puesta de sol apareciendo en el horizonte por el mar- dijo Shizuma Oneesama.
Las dos seguimos caminando por unos 15 minutos mas y aun no llegabamos.
-esto... ¿Está muy lejos?- dije caminando atras de ella sujetando la canasta.
-no, ya estamos cerca- dijo Shizuma Oneesama.
-ya veo, es un lugar muy apartado- respondí.
-antes de eso, me fijé que traes una canasta de picnic, podriamos sentarnos a comer- dijo ella observando la canasta en mis manos.
-vale, este es un muy buen lugar- dije sacando de la canasta una cubierta en la cual nos sentariamos a comer; Shizuma Oneesama de sentó frente a mi, y despues de eso empezamos a comer.
-está muy rico, no pensaba que fueras tan buena cocinera- dijo Shizuma Oneesama.
-de hecho todo esto no lo hice yo, lo preparó mi amiga Tamao- dije bajando la mirada.
-cuando regresemos a la residencia fresa tendremos que agradecerselo- dijo Shizuma Oneesama; por un momento el rostro de Tamao se vino a mi mente, me sentia muy mal por haberla dejado de esta manera y haber venido con Shizuma Oneesama, aun asi, no habia otra opción.
Shizuma Oneesama al parecer observó mis gestos de tristeza en mi cara, observaba con detenimiento mis ojos y despues con cierta tristeza observó los arboles que habian a nuestro alrededor.
Las dos terminamos de comer y guardamos todo nuevamente en la canasta, despues de esto seguimos caminando a la casa de veraneo de Shizuma Oneesama.
-son muy bonitas ¿Verdad?- dije mirando las hojas de los arboles que Shizuma Oneesama no dejaba de ver desde que estabamos comiendo.
-si- respondió ella sin dejar de mirar los arboles. Al parecer estaba pensando en algo y al parecer no era bueno porque se le notaba en su rostro que estaba un poco triste.
-debe ser dificil para ella, aun asi, paso a paso me acerco a la casa de veraneo de Shizuma Oneesama... La historia con respecto a Shizuma Oneesama y la otra Etoile... Quiero saberla... Pero, no se si Shizuma Oneesama se sienta muy a gusto contandome esto a mi- me dije en la mente.
-estas muy callada, por lo general eres mas ruidosa- dijo Shizuma Oneesama.
-no.no es eso, solo que me dejé llevar por el ambiente del lugar, si se puede fijar es un lugar muy tranquilo ¿Verdad?- respondí.
-eso es porque aqui aparte de nosotras dos, no hay nadie- respondió ella.
-¿Nadie?- pregunté.
-asi es, todo este paisaje de bosque es de mi propiedad, viene incluido con la casa de veraneo, de niña me gustaba mucho pasar en este sitio tan callado- dijo Shizuma Oneesama.
-imagino que Shizuma Oneesama debe ser muy rica como para ser dueña de este tan enorme bosque- respondí.
-se podria decir que si- respondió ella la cual giró su mirada y la clavó en mis ojos, lo que provocó que me sonrojara aun mas.
-me siento muy nerviosa el dia de hoy, ni siquiera puedo hacer contacto directo con los ojos de Shizuma Oneesama porque me avergüenzo- me dije intentando calmarme un poco.
-ay no- dijo Shizuma Oneesama.
-no me diga que nos perdimos- dije nerviosa.
-no es eso, mira el cielo- dijo ella. El cielo a pesar de que eran como las 9:00am estaba muy obscuro a como solia ser. En otoño era la epoca de lluvias por eso era tan frio.
-nos vamos a mojar- dije mirando al cielo.
-habrá que correr- dijo Shizuma Oneesama, justo cuando ibamos a empezar a correr, la lluvia cayó fuertemente sobre nosotras.
Habia leido por ahi que una vez bajo la lluvia, no importa si se corre o camina, se mojará en la misma cantidad, aun así Shizuma Oneesama tomó mi mano y empezó a correr conmigo.
Mi uniforme estaba pesado puesto que estaba empapada, a los 10 minutos Shizuma Oneesama empezó a detenerse un poco.
-está justo ahi- dijo Shizuma Oneesama mirando al frente.
Habia una mansión enorme al estilo ingles asi como nuestro colegio Miator; era muy hermosa, asi como una casa de una condeza o algo parecido.
Rapidamente llegamos a la casa y en la parte de afuera nos detuvimos a descansar un rato, ya por fin cubriendonos de la lluvia con el techo exterior de la casa de veraneo de Shizuma Oneesama.
-¿Te encuentras bien Nagisa?, No quisiera que te enfermes por haberte mojado por mi culpa- dijo Shizuma Oneesama.
-no pasa nada, mi cuerpo es debil, pero me encuentro bien- dije recuperando el aliento despues de tanto correr.
-por fin hemos llegado Nagisa, es momento de entrar- dijo ella poniendose de pié en la entrada principal de tan hermosa mansión.
Era una puerta enorme, tan grande como la entrada de los Strawberry Dorms.
Estaba ansiosa por mirar como era dentro de esta, pero algo me llamó aun mas la atención que el interior de la mansión.
-há llegado la hora, quisiera que tu abras la puerta- dijo Shizuma Oneesama buscando algo en su uniforme.
De este sacó algo que me hizo abrir los ojos lo mas que podia; una llave de color dorado como el oro, tenia una cadena larga para sujetarla como llavero o como collar.
-pero si esa llave es...- dije asombrada.
-¿Sucede algo?- dijo Shizuma Oneesama.
-no, no es nada- respondí. Tomé la llave, bajé la canasta al piso y abrí la puerta.
Cuando esta se abrió no se podia ver casi nada adentro, estaba muy oscuro.
-dejame encender las luces- dijo Shizuma Oneesama dirigiéndose al interruptor.
A pesar de aun ser de dia, era necesario encender las luces para poder mirar.
Era una casa preciosa, tenia muchisimas habitaciones, ademas era muy elegante.
-Sigueme- dijo Shizuma Oneesama subiendo por las escaleras a la segunda planta. Yo la seguí y entramos a una habitación.
-puedes quitarte el uniforme, mientras yo preparo la ducha, no quiero que te resfries asi que es primordial que te duches con agua caliente- dijo ella.
-esta bien, muchas gracias- respondí.
Shizuma Oneesama entró al baño y preparó la ducha mientras que yo me quité mi ropa en la habitación.
-te vez muy bien asi- dijo Shizuma Oneesama.
-moo, por favor no me vea- dije avergonzada. Ella se acercó a mi y me entregó una hermosa toalla de cuerpo completo la cual se podia poner como un vestido normal.
-despues de ducharte puedes usar esto puesto que no hay mas ropa en este lugar, yo mientras tanto tomaré tu ropa y la pondré a secar- dijo ella.
-muchas gracias Shizuma Oneesama, ¿Pero usted no se piensa duchar tambien?, Igual se podria enfermar si sigue puesta esta ropa mojada- respondí.
-¿Quieres que nos bañemos juntas?- dijo ella sonriendome.
-no..no es eso, solo estaba preocupada por usted- dije apenada, ella suavemente se puso a reir.
-gracias por preocuparte por mi, Nagisa, yo iré a ducharme en la ducha de abajo, asi que puedes tomarte tu tiempo si quieres- dijo ella tomando mi ropa y saliendo de la habitación.
Justo antes de salir de la habitación ella se detuvo.
-despues de esto, hablaremos, despues de todo por eso vinimos- dijo ella.
Cuando ella se fué, yo directamente entré en la ducha.
Pasé un buen rato en ese lugar meditando las cosas, lo que le diria cuando estemos hablando, queria saberlo todo pero me sentia nerviosa.
Estuve en la ducha cerca de una hora, despues me puse la toalla y salí de esta. Era muy bonita, parecia un vestido.
-por poco lo olvido- dije entrando nuevamente a la ducha, tomé la llave y la puse en mi cuello en forma de collar. De alguna manera me daba algo de miedo esta llave, ¿Y si las cosas pasaban como en mi sueño?, No queria eso, me moriria seguramente si Shizuma Oneesama se apartaba de mi.
Cuando salí de la habitación me pude fijar que Shizuma Oneesama todavia estaba en la ducha, asi que decidí esperarla frente a una enorme ventana.
La lluvia no se detenia en lo absoluto, es mas, estaba lloviendo aun mas fuerte y a lo lejos se podian mirar los rayos que caian desprendiendo hermosas luces y despues desprendiendo muy fuertes sonidos.
-está lloviendo muy fuerte, no es solo una lluvia común, es una tormenta, me pregunto si irá a terminar pronto- me dije a mi misma. En ese momento Shizuma Oneesama salió igual con su toalla como yo y se acercó a mi.
-que hermosa- me dije a mi misma observandola acercarse.
-Nagisa, ¿Te gustaria un poco de té para el frio?- preguntó ella.
-claro- respondí nuevamente sonrojandome; despues de todo estabamos a muchos kilometros de las demas personas, si algo pasara entre nosotras, nadie podria interrumpir aquella vez.
Cuanto mas se acercaba el momento para hablar, mas nerviosa me sentia.
Shizuma Oneesama hizo el té y despues encendió el fuego de la chimenea, despues de todo era uno de los dias mas frios que habia experimentado.
Las dos nos sentamos frente a la chimenea y nos pusimos a tomar el té.
Shizuma Oneesama se tomaba las cosas con calma, sin embargo yo estaba ansiosa por empezar a hablar del tema.
-¿Shizuma Oneesama?- pregunté dejando mi taza de té en el pequeño plato.
-dime- respondió ella.
-es solo que, he estado pensando mucho esto, y aun no puedo creerlo...¿Por que yo?- pregunté.
Ella me miró a los ojos y me sonrió.
-porque tu eres tu, Nagisa- respondió ella. No entendía muy bien que me quizo decir con eso, pero si intuía un poco el por qué ella me habia elegido, algo que me hacia muy feliz.
Despues de eso ella se levantó y se fué a la cocina a preparar la comida, despues de todo ya era la 1:00pm y no habiamos hecho nada.
Shizuma Oneesama se tardó mucho en preparar la cena, yo quise ayudarle pero ella rechazó la ayuda. Ya a las 3:30pm terminó. No era que ella se tardara tanto, sino que al parecer estaba tardando a propósito para no hablar sobre ese tema conmigo.
-Shizuma Oneesama no está segura de si contarme sobre esto, esta incertidumbre me está matando, no debo ponerme nerviosa, desde luego que no es un tema que se pueda hablar asi como asi, no es que Shizuma Oneesama haya cambiado de opinión- me dije a mi misma.
Terminamos de comer a las 4:00pm, despues de eso ella se acercó a la ventana.
-la tormenta no se va a detener, parece que no podremos volver hoy- dijo Shizuma Oneesama.
-¿Está segura?- pregunté.
-esta noche nos quedaremos aqui, volveremos mañana; para mañana la tormenta ya habrá cesado- dijo Shizuma Oneesama
-pero Tamao de seguro se va a preocupar, ademas solo pedimos permiso un dia, no podemos quedarnos hasta mañana- respondí.
-llamaré a la presidenta, la hermana entenderá que no podremos regresar en medio de esta tormenta- dijo ella saliendo de la habitación y dirigiéndose a otra donde habia telefono.
Ella pasó mucho tiempo hablando hasta que por fin terminó.
-ya está el problema solucionado, Miyuki ya le contó a Tamao que no vas a volver por hoy- dijo Shizuma Oneesama entrando nuevamete donde estaba la chimenea.
-ya veo- respondí.
-ven conmigo, te mostraré la habitación en la que dormirás esta noche- dijo ella subiendo nuevamente a la segunda planta.
Entramos a una habitación pequeña, mas pequeña que el resto de habitaciones, sin embargo era la mas hermosa de todas.
-esta habitación- dije observadola.
-hace dos años que nadie entraba a esta habitación- respondió ella.
-no me diga que....- dije sorprendida.
-si asi es, esta era su habitación, antes de que ella enfermara de muerte, vinimos una vez a esta casa a pasar las vacaciones- respondió Shizuma Oneesama poniendose de pie frente a mi; intuí que por fin llegó el momento de hablar.
-la otra Etoile- dije atonita al saber que este fue el dormitorio que Shizuma Oneesama le obsequió a esa chica en sus vacaciones y ahora me lo obsequiaba a mi.
-su nombre era Kaori, muchas veces lo debiste escuchar en el transcurso de este tiempo- dijo Shizuma Oneesama casi sin parpadear.
-Kaori- dije timidamente.
-Sakuragi Kaori- aclaró ella.
-Sakuragi Kaori- repetí despues de ella.
-si ella aun estuviera con vida, tendria la misma edad que tu, Nagisa. Es impresionante el parecido que ustedes dos tienen- dijo Shizuma Oneesama
-la presidenta Rokujou igualmente me dijo eso- respondí.
-Kaori igualmente fué la unica que me llamaba Shizuma Oneesama asi como tu, tambien le fascinaba el té que yo preparaba, igual que tu ella adoraba los pasteles de fresa, ella igual adoraba las flores y permanecer en el invernadero, ella igual adoraba la misma cancion que a ti te gusta de piano, el dia del festival en la ciudad elegiste el mismo collar que ella tenia, ambas tienen la misma cara, incluso tienen la misma edad- dijo ella.
-pues me molestaba que siempre me comparen con ella, pero es verdad que somos iguales- dije asombrada y confundida.
-incluso hay algo mas en lo que se parecen- dijo Shizuma Oneesama la cual puso su cara muy seria.
-¿Que es eso?- pregunté.
-las dos siempre han tenido el cuerpo debil, por esa razón es que Kaori murió, si a ti te pasara algo, yo....yo..- dijo Shizuma Oneesama.
-vamos no se preocupe por eso, es cierto que mi cuerpo es debil pero no a tal extremo de morir como le pasó a Kaori, si me enfermo de resfriados continuamente pero no es nada grave- dije sonriendole.
-supongo que tienes razón- dijo ella acercandose a la cama y sentandose en ella.
-esta era la habitacion de Kaori.. lo era- dijo Shizuma Oneesama nuevamente como si estuviera aturdida.
-es una habitación muy bonita- respondí sonriendole intentando animarla pero era inutil.
-¿Sabes por qué te hé traido a este lugar?- preguntó ella.
-no lo se, yo tambien quisiera saber- respondí.
-es porque hé escogido el mejor lugar para contarte mi historia- dijo Shizuma Oneesama volviendose a poner de pie, estaba muy inquieta al parecer.
-es entendible Shizuma Oneesama, despues de todo es un lugar muy importante para usted- respondí. Ella sin ponerme atención se acercó a la ventana.
-aquella vez, tambien habia tormenta como hoy- dijo Shizuma Oneesama.
-¿Aquella vez?- pregunté.
-aquella vez cuando hicimos el amor- respondió Shizuma Oneesama. Al escuchar eso me puse aun peor de como habia estado los anteriores dias, asi que despues de todo ellas dos si tuvieron algo serio.
Shizuma Oneesama notó mi rostro triste, ella se giró a mi.
-no, no es la mejor manera de decirlo; incluso ahora no se diferenciar entre el verdadero amor y la amistad, simplemente no lo se- respondió ella.
-asi que todas las cosas que tenia en mi cabeza eran verdad, ella solo buscaba un reemplazo para su novia que falleció- me dije a mi misma muy triste, habia recibido con eso, la respuesta a todas mis preguntas.
-indiscutiblemente nosotras dos nos necesitabamos la una a la otra, por eso sufrí de esta manera cuando ella murió- dijo Shizuma Oneesama; cada palabra que decia era como un puñal que me hacia doler mi corazón.
-no importa que ya sepa la verdad, debo seguir escuchando, no importa lo mal que me sienta, ella me eligió a mi para contarme su historia, para ella es algo muy serio- me dije a mi misma con ganas de salir y tirarme al mar.
-desde ese dia, desde que Kaori murió, mi mundo perdió el color- dijo ella.
-Shizuma Onee....- dije siendo interrumpida.
-Nagisa, se exactamente como te estas sintiendo en estos momentos, la tristeza que llevas al pensar que yo te estuve usando como un reemplazo de Kaori- dijo Shizuma Oneesama.
-eso mismo estaba pensando- dije sin emoción alguna.
-bien, por esa razón es que te querias retirar de la competición de Etoile, porque piensas que solo te elegí porque miro a Kaori reflejada en ti y no aprecio lo que eres tu, ¿No es verdad?- dijo Shizuma Oneesama.
-me está leyendo la mente- dije igualmente sin emociones.
-dejame decirte que estas en un error todo lo que piensas- respondió ella.
-¿A que se refiere?- pregunté mirandola a los ojos.
-admito que al inicio me fijé en ti por el parecido que tienes con Kaori y te buscaba como si fueras la imagen o el reemplazo de ella, sin embargo, a pesar de lo parecidas que sean, ustedes dos son muy diferentes- dijo Shizuma Oneesama.
-no entiendo muy bien- respondí.
-la actitud que tienen, es muy distinta en ustedes dos, como reitero, al inicio solo me fije en ti como una imagen de Kaori, queria que fueras su reemplazo, hasta que te conocí bien, tu manera de ser tan sencilla e inocente es lo que me hizo fijarme en ti, mucho mas allá de pensar en ti como un reemplazo- dijo Shizuma Oneesama.
-¿De verdad?- dije nuevamente empezando a sonrojarme.
-hace rato te dije que desde que Kaori murió, mi vida perdió su color; la persona que me ayudó a recobrar estos colores fuiste tu, Nagisa- dijo ella.
-¿De verdad?- volví a preguntar, estaba sin palabras, tenia ganas de llorar de alegria.
-Nagisa, vuelvo a repetir, al inicio pensaba en ti como esa persona la cual veia a Kaori reflejada, despues de que te conocí bien, ya no eres una imagen de ella, ni su reemplazo, porque tu estas aquí es que puedo volver a levantarme y por fin olvidarme de mi pasado y vivir contigo el presente- dijo Shizuma Oneesama. Ella acercó su mano a mi mejilla.
-Shizuma Oneesama...- decia todavia sin saber que responder, mi corazón estaba latiendo fuertemente.
-porque tu estas aqui, al fin puedo volver a sonreir- dijo ella tocando mi cabello.
-yo..yo tambien... Desde que conocí a Shizuma Oneesama, mi vida cambió- dije con ganas de abrazarla.
-vé a cepillarte los dientes, en seguida regreso; aun hay mucho que contarte- dijo ella saliendo de "mi" habitación.
Me sentia muy feliz, asi que despues de todo lo que ella buscaba en mi era olvidarse de Kaori y empezar de nuevo conmigo, ella no me buscaba como el reemplazo de esa chica, me hace sentir tan feliz que ella me quiera como yo la quiero a ella- me dije sujetandome el pecho mientras la miraba salir.
Rapidamente me cepillé mis dientes y me senté en la cama en espera de que Shizuma Oneesama regresara.
Estuve esperando por cinco minutos y ella no volvia, asi que decidí salir a buscarla a su habitación.
La puerta estaba cerrada y ella dentro, al parecer estaba hablando sola.
-no estes tan preocupada, ahora estoy bien, si es ella... Si es Nagisa, seguro que estaré bien- dijo ella.
-está preocupada al parecer, debe ser dificil olvidarse de ella y seguir el camino- me dije en la mente mientras regresaba a mi habitación.
Pasó unos tres minutos mas y ella entró nuevamente.
-¿Que crees?, Encontré algo de ropa de cuando tenia tu estatura, puedes ponertela para dormir- dijo ella entrando con unas prendas de ropa muy lindas. Cuando ella entró de repente las luces de toda la casa se apagaron, de seguro por la tormenta, sin embargo presagiaban algo malo.
-las luces llegarán pronto, no te preocupes- dijo Shizuma Oneesama acercandose a mi.
-es algo romantico con las luces apagadas y solo siendo iluminadas con la poca luz que deja ver la tormenta- respondí.
-Nagisa, te traje algo de ropa- dijo Shizuma Oneesama.
-muchas gracias- dije sonriendole; ella me miraba a los ojos como si me quisiera decir algo pero se contenia.
-¿Sucede algo?- pregunté.
-bueno...si gustas puedo ayudarte a vestir- dijo Shizuma Oneesama.
-no se preocupe, yo puedo so...-dije deteniendome al darme cuenta; en ese momento lo supe, lo que iba a pasar por eso ella me sugirió si me ayudaria a vestirme.
Mi corazón estaba a punto de un paro cardiaco por la infinidad de emociones que sentia en ese momento.
-esta bien Shizuma Oneesama, si es usted... adelante- dije sonnrojada.
En ese momento ella empezó nuevamente a tocar mi cabello y dirigiendo su mano a mis mejillas.
-que piel tan suave- dijo Shizuma Oneesama.
Me sentia extraña, a pesar de que ella era una chica, no podia evitar sentirme bien cuando ella me tocaba.
-Shizuma Oneesama y yo.... ¿En serio vamos a hacer eso?- dije muy nerviosa
-no te preocupes, yo me encargaré de todo- dijo ella; esa frase me hizo recordar la escena del jardin secreto, sin embargo esta vez era de verdad no una broma como aquella vez.
Lentamente con su mano recorrió desde mis mejillas hasta mi cuello y finalmente acercando su mano a mi pecho. Cuando ella tocó mi pecho, involuntariamente de mi boca salió un leve gemido. Con delicadeza ella empezó a abrir la toalla que tenia puesta en ese momento, cuando algo extraño pasó justo ahí.
Shizuma Oneesama se quedó paralizada, muy asustada mirando aquella llave de la puerta principal la cual colgaba de mi cuello hasta mi pecho.
-¿Shizuma Oneesama?- pregunté confundida.
No entendía en realidad por qué se detuvo esta vez como aquella vez despues de que nos caimos en la piscina.
-¿Shizuma Oneesama?- volví a preguntar, ella no me respondió, me miraba fijamente a los ojos despues de subir la mirada de la llave, me miraba aterrada, sinceramente estaba confundida, hasta que ese momento pasó: Las lagrimas de Shizuma Oneesama lentamente empezaron a surgir de ella, era como si mi vida se derramara sobre sus ojos; Shizuma Oneesama se lanzó a mis brazos y empezó a llorar mas fuerte, estaba en una especie de trance al parecer.
-mi Kaori, gracias a Dios estas aqui- dijo ella sin dejar de llorar en mis brazos.
-pero, pero si yo no soy....- dije poco a poco entendiendo aquella reacción de Shizuma Oneesama.
Despues de todo lo que ella me dijo, resultó ser mentira. Ella me habia dicho que gracias a mi habia logrado olvidar a esa chica y por eso ella habia vuelto a sonreir, ella me dijo que yo no era un reemplazo de esa chica llamada Kaori, sin embargo en ese momento ella estaba imaginandome como si yo fuera ella, despues de todo esa llave que ella me entregó fué la misma que Shizuma Oneesama le dió a Kaori antes que a mi.
-¿Asi que todo lo que me dijo era mentira?- le dije sin poderme contener igualmente las ganas de llorar. Ella en ese momento con sus ojos llenos de lagrimas alzó su mirada y me miró al parecer volviendo de su trance.
-Nagisa- dijo ella mirandome llorar.
-despues de todo lo que me dijo todo fué una mentira- dije llorando.
-espera, te voy a expli....- dijo Shizuma Oneesama. No la dejé terminar su frase, la solté de mis brazos con tristeza y ella cayó al piso, mientras que yo salí corriendo de esa habitación.
-¿Por qué no pude darme cuenta antes y dejar de ser tan tonta?, ¿Que esperaba?, ¿Que alguien como yo logre marcar la diferencia en la vida de ella?, Despues de todo esa chica era mejor que yo en todo por eso Shizuma Oneesama la eligió, ella tenía sus dudas de si yo sería la elegida desde el inicio y ahora entiendo por qué- me decia en mi mente mientras corria por la casa.
Salí rapidamente de esta a pesar de la lluvia en el exterior, me dirigí a la orilla del mar.
-todo es culpa de esa chica...a quien engaño, yo nunca fuí lo suficientemente buena para Shizuma Oneesama, desde un principio lo sabia pero me dejé llevar por mis sentimientos e ignoré todo eso. Yo solo quería que ella se fije en mi y me quiera asi como esos sentimientos que yo sentía por ella, sin embargo todo fué mentira lo que me dijo-me decia a mi misma una y otra vez.
Durante varios minutos estaba indecisa por tirar al mar esta llave y que Kaori se hunda en el fondo para que sea olvidada para siempre, sin embargo mi sentido común me decia que aunque hiciera eso no iba a mejorar nada lo que estaba pasando.
Estuve ahi de pié en la orilla del mar llorando sin parar, habian veces que incluso me cuestionaba si lanzarme a este.
-Nagisa- dijo Shizuma Oneesama a mi espalda, al parecer habia dejado de llorar y se dispuso a seguirme a donde me encontraba.
-lo siento mucho- dije volviendo a llorar.
-¿Por que te disculpas?- me preguntó ella.
-lo siento mucho; no soy lo bastantemente buena, ¿Verdad?- pregunté; la verdad ni me importaba, es mas ni siquiera queria que me responda solo para escucharle decir mas mentiras para hacer que me sienta bien.
-Nagisa, yo...- dijo ella buscando las palabras correctas para justificarse, sin embargo no queria que ella me responda.
-lo siento mucho- dije nuevamente empezando a correr.
-espera Nagisa- dijo ella en voz alta.
-solo alejese de mi- me dije en la mente mientras corria; entré nuevamente a la casa de Shizuma Oneesama y entré a la habitación de Kaori la cual cerré con seguro para evitar que ella entrara.
Una vez dentro me desplomé a seguir llorando al borde de la cama sin descanso. Shizuma Oneesama llamó a la puerta por varios minutos hasta que se resignó de que no le abra la puerta y regresó a su habitación.
-aquella persona que yo creí era perfecta, aquella persona que siempre me decía la verdad, imaginarme que por un momento ella me quería aunque sea solo un poco, no se en que estaba pensando, ni siquiera sé para que vine, me hubiera bastado vivir en la ignorancia antes de darme cuenta de todo esto- me decia a mi misma varias veces al pié de la cama.
Pasé así cerca de una hora sin detener mi llanto en ningun momento, eran alrededor de las 10:00pm.
-¿Que estoy haciendo en esta habitación?, ¿Que estoy haciendo en esta casa?, Claramente ella me dió a conocer de que no soy lo suficientemente buena para estar en este lugar, debería olvidarme de ella, debería irme de este lugar- me dije a mi misma.
Lentamente salí de la habitación y me dirigí a la entrada principal de la casa; justo despues de la puerta se encontraban secandose los uniformes de ella y el mio; tomé aun humedo mi uniforme y me lo puse rapidamente, despues de esto regresé a la habitación de Kaori donde dejé la toalla y recogí del piso la prenda que Shizuma Oneesama me iba a prestar antes de que esto pasara, despues de esto, a pesar de la tormenta me decidí a irme de ese lugar lo antes posible.
La lluvia como si hubiera sabido lo que estaba pasando, en cuanto me propuse a regresar a la residencia fresa, empezó a llover aun mas fuerte, aun asi no me importaba en lo absoluto, no quería quedarme mas tiempo en ese lugar.
Esa noche fué de los peores dias de mi vida: con el corazón roto, descepcionada por la persona que mas quería en el mundo, por mi cabeza solo pasaban recuerdos con ella, en serio no podia creer que la persona que le dió felicidad a mi vida tambien fuera la responsable de quitarmela.
Caminé lentamente sin que nada me importara, todo el camino, pasé toda la noche caminando, despues de todo el camino por donde el auto nos trajo era todo en linea recta; la lluvia no cesó hasta pasadas las 5:00am, llena de lodo mis zapatos, mojada absolutamente todo mi cuerpo por la lluvia, por fin llegué a la residencia fresa como a las 8:30am del otro dia.
-¡Nagisa!- gritó Tamao corriendo hacia mi cuando me miró llegando, ella se encontraba esperandonos a Shizuma Oneesama y a mi en la entrada de la residencia fresa junto con la presidenta Rokujou.
-muy buenos dias- dije con la poca fuerza que me restaba despues de tanto caminar.
-¿Por qué vienes sola?, ¿Y Shizuma?- dijo la presidenta Rokujou.
Yo unicamente respondí con un leve movimiento de mis labios pero sin decir nada.
-mira tu ropa, mira tus zapatos, ¿Viniste caminando hasta aquí?, ¿Que pasó con la señorita Shizuma?- dijo Tamao.
No tenia mas fuerzas para hablar, solo moví mi cabeza diciendo "no" para que ellas entiendan que Shizuma Oneesama no venía conmigo.
-¿Caminaste todo eso?-preguntó la presidenta Rokujou. Mis piernas me temblaban.
-¿Por qué hiciste eso?- preguntó Tamao.
Con las ultimas fuerzas que me quedaban las acumulé para responder.
-lo..lo siento- dije suavemente. Fué el limite de mis fuerzas, mi cuerpo colapsó y me desplomé en los brazos de Tamao, lo ultimo que escuché era a Tamao gritando fuertemente mi nombre muy preocupada.
.
.
Honestamente esperaba no despertarme jamas, despues de todo habia tenido un sueño feliz donde Shizuma Oneesama me ponía un collar de flores en mi cuello, probablemente era lo que mi corazón anhelaba con todas sus fuerzas, que las cosas sigan como siempre, pero lo que había pasado antes de desmayarme no fué un sueño, los problemas y lo que sentía en esos mometos no se iban a solucionar por arte de magia. Quería estar dormida por siempre y seguir en mi sueño, pero como todo sueño tiene que terminar y llegó el momento de despertar y afrontar la realidad.
-hasta que por fin despertaste Nagisa, todas estabamos muy preocupadas por ti- dijo una voz mientras abria mis ojos.
-¿Tamao?- pregunté levemente, mi cuerpo estaba entumecido.
-no te esfuerzes tanto, debes estar debil- dijo la misma voz. Giré mi cabeza y me pude fijar, no era Tamao, era la presidenta Rokujou.
-Pe.pero, ¿Que hace aqui?- pregunté levantandome.
-no te muevas tanto, no te sobre esfuerzes aun- dijo ella. En ese momento me dí cuenta que había un tubo de suero conectado a mi cuerpo.
-esto es...para alimentarme...¿Cuanto tiempo estuve desmayada?- pregunté.
-para ser exactas estuviste trece dias desmayada, hoy es dia viernes 01 de diciembre, teniamos la preocupación de que no ibas a despertar mas- respondió la presidenta Rokujou.
-ya veo, de seguro tendré muchos problemas con la profesora Oosaki- dije sin importarme eso.
-no te preocupes por eso, lo importante es que estas bien, ademas ella tiene entendido el estado en el que te encontrabas, no puede enojarse por esto que pasó- respondió ella.
-¿Y Tamao?- pregunté.
-ella se negaba rotundamente a irse de aqui, pero no podia dejar las clases asi que tuvo que ir- respondió ella.
-ahora que lo menciona, ¿En donde estamos?, Esta no es la enfermería- pregunté observando el lugar, no queria que me respondiera porque ya intuía en que lugar estabamos. Como era de esperarse cuando le pregunté eso, la presidenta Rokujou se puso muy seria.
-este es el unico dormitorio individual en la residencia fresa, una vez te mencioné que nadie vivía aqui- dijo la presidenta Rokujou.
-si recuerdo, este era el dormitorio de Kaori, ¿Verdad?- pregunté.
-¿Sabes por qué estas aqui?- preguntó ella.
-si, lo se- respondí.
-lamento mucho que hayas sufrido- dijo la presidenta Rokujou.
-se que vino a contarme sobre lo que Shizuma Oneesama no me contó en su casa de veraneo, ¿Verdad?- pregunté.
-es correcto- respondió ella.
-¿Cuanto sabes?- pregunté.
-te voy a contar todo....todo lo que se.... Todo- dijo la presidenta Rokujou.
-las cosas no mejorarán con que me cuente la historia de esta chica- dije sentandome en aquella cama que en el pasado fué de Kaori.
-aun asi, quiero que la escuches- dijo ella poniendose de pie.
-está bien, ya nada tengo que perder, no me voy a poder sentir peor de lo que me siento ahora- dije suavemente.
-bien, entonces empezaré- dijo la presidenta Rokujou acercandose a la ventana.
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Strawberry Panic - Novela Completa
RomanceLa siguiente historia es narrada desde el punto de vista de Aoi Nagisa; una chica alegre y carismática la cual ingresa al instituto femenino St. Miator, en el cual pasará muchas aventuras junto con sus amigas. La siguiente historia es recapitulada...
