El dia siguiente era dia 1 de junio, dia domingo exactamente. Por fin había llegado el primer dia de Junio, lo que significaba que todas empezariamos a usar nuestro uniforme de verano. Estaba tan amocionada los dias anteriores esperando que llegue este dia, pero después de lo que pasó ayer, mi mente no estaba igual que antes, la enérgica Nagisa estaba un poco apagada ese dia.
-Nagisa, ¿te sientes bien?- preguntó Tamao levantandose de su cama.
-no es nada, tranquila. Es que ayer trabajé demasiado y me duele un poco el cuerpo- respondí, era cierto que me dolia el cuerpo pero no era esa la razón por la cual me encontraba de esa manera.
-se que me estas mintiendo Nagisa, eres muy transparente que tu cuerpo revela cuando intentas mentir- dijo Tamao algo seria. Pues no estaba mintiendo ya que en serio me dolia el cuerpo solo que estaba ocultando parte de lo que pasé el dia de ayer con la Etoile.
-eres muy astuta Tamao, pero en serio me duele el cuerpo. Estoy de esta manera por algo que aun no te he contado- respondí
-¿y me podrias contar?, o es algo que prefieres no decirme- dijo ella
-pues no queria preocuparte por eso no te dije. Es que ayer estuve con la Etoile Shizuma toda la tarde y pasé un dia muy feliz, cuando venia de camino a Miator nuevamente, recordé de regresarle su pañuelo a la Etoile, así que me regresé al invernadero, entré sigilosamente y pude observar a la Etoile llorando- respondí.
-¿llorando?, no puede ser- dijo Tamao asombrada.
-si Tamao, aveces pienso que fue por mi culpa por eso es que estoy asi- respondí algo triste.
Tamao dijo algo en voz baja, tan baja que ni siquiera entendí lo que dijo.
-lo siento Tamao no te escuché, ¿me podrias reperir?- pregunté.
-no, no es nada Nagisa, estaba pensando en voz alta solo eso. En fin, estoy segura de que la Etoile no estaba llorando por algo malo que hayas hecho, de seguro se puso triste porque te fuiste- dijo Tamao recostandose en mi cama.
-¿en serio tu crees eso?- pregunté.
-si, estoy segura, yo tambien me pondria a llorar si tu te fueras despues de un dia tan lindo que pasase a tu lado- respondió ella.
-me hace sentir mejor eso que me dijiste. Pero, oye, ¿por que te metes en mi cama?- dije a Tamao la cual estaba acostada conmigo en mi cama.
-hoy no tenemos clases, es domingo y casi todos los dias nos hemos levantado temprano. Asi que queria recostarme y descansar un buen rato contigo y dormir hasta la tarde- dijo ella.
-pero tu tienes tu propia cama, me da vergűenza que estés aquí conmigo, ¿si alguien entrara y nos ve asi?. Pensaria cosas raras- dije.
-que, si no tiene nada de malo. Somos compañeras de cuarto. Al inicio todas duermen en la misma cama cuando son nuevas por miedo a la soledad.- dijo ella.
-pero yo no tengo miedo a la soledad porque tu estas conmigo- respondí.
-por eso, si dormimos en la misma cama es mas agradable. Es normal. ¿recuerdas que al inicio te avergonzaba que te peine?, ahora te peino todos los dias y ya no tienes esa timidez. Eso mismo pasa aquí.- respondió ella.
-bueno tienes razón. No es que vayamos a hacer algo malo- dije sonriendole. En ese momento alguien abrió la puerta, era Chiyo.
-muy buenos dias Nagisa Oneesama, Tamao Oneesama- dijo ella.
-n.no es lo que parece, Tamao se metio en mi cama- dije avergonzada.
-pues estabamos durmiendo- dijo Tamao muy tranquila.
-no hay razón para avergonzarse Nagisa Oneesama. ¿me puedo acostar yo tambien?- dijo Chiyo emocionada; ella llevaba puesto su uniforme de verano, se veia muy linda.
-supongo que es normal en toda la residencia, deberia de dejar de avergonzarme con estas cosas- me dije en la mente.
-si quieres puedes acostarte en mi cama con Tamao, yo me voy a levantar ahora. Estoy emocionada de probarme el uniforme de verano- dije a Chiyo.
-por cierto Chiyo te vez muy linda con tu uniforme de verano- dijo Tamao igual levantandose.
-muchas gracias Tamao Oneesama, es un honor recibir este cumplido- dijo ella.
-bien, ahora yo voy a medirme el mio, lo he tenido guardado sin probarmelo desde que entré a Miator esperando este dia- dije yo.
De repente a Tamao se le encendieron los ojos como dos luces, por lo general era cuando se emocionaba por algo.
-ya se por que te emocionas Tamao, tu tambien eres transparente. ¿quieres ayudarme a ponerme mi uniforme?. Vale, no me molesta- dije amablemente.
-me adivinaste la mente, muchas gracias Nagisa.- dijo ella. Supuestamente ella habia dicho que no queria levantarse hasta la tarde, pero se emocionó y no pudo evitar levantarse de todas maneras.
Las dos nos levantamos de mi cama y me dirigí hasta mi armario, busqué entre mis cosas, (precisamente mis articulos de aseo, belleza y mis tres juegos de uniformes negros para toda la semana y tres uniformes de verano para los siguientes dias). Tomé mi tan preciado uniforme de verano el cual no habia tocado para nada hasta este dia. Tamao me ayudó a vestirme, a diferencia del negro este era mas facil de ponerme, era mas informal. Era un vestido completo de color verde que llegaba hasta mis rodillas la falda, y llevaba una pequeña blusa color habano que tapaba hasta mi cuello y sus mangas no llegaban hasta mis codos, era la primera vez que iba a usar un uniforme con mangas cortas. Era muy bonito y elegante.
-se ve muy bien Nagisa Oneesama, justo a la medida- dijo Chiyo.
-¿en serio?, menos mal. Tenia mis preocupaciones que no me vaya a quedar porque jamas me lo habia puesto- respondí.
-Tamao Oneesama, ¿usted tambien necesita ayuda para ponerse su uniforme?- preguntó Chiyo.
-no te preocupes, yo puedo hacerlo sola- respondio ella.
-ni hablar, dejame ayudarte. Tu siempre me ayudas y ahora yo te quiero ayudar- dije emocionada.
-bien, ya que insisten. Adelante- respondió Tamao. Entre Chiyo y yo vestimos a Tamao y la dejamos muy hermosa. Despues la peinamos, era la primera vez que peinaba a Tamao, su cabello era mas largo que el mio pero como ella siempre lo llevaba recogido, no se le notaba mucho. Después de arreglar a Tamao, me arreglé y las tres salimos de nuestra habitación.
-te queda muy bien tu uniforme Tamao, eres mas alta que yo, la falda se te ve genial- dije alagando a Tamao.
-no es para tanto Nagisa, solo soy mas alta que tu por unos centimetros- respondió.
-aun así se te ve mejor la falda- respondí.
-ambas se ven muy bien Tamao Oneesama, Nagisa Oneesama- dijo Chiyo.
-gracias Chiyo, tu igual te vez muy linda- dijimos ambas.
Fuimos caminando por los pasillos hasta llegar a la cafeteria.
Recibimos nuestro desayuno e ibamos a tomar asiento y sin querer pude observar a Yaya la cual estaba desayunando, nos acercamos a ella para poder sentarnos a desayunar tambien.
-vaya vaya, pero si son mis tres amigas de Miator. Que lindas se ven con sus uniformes de verano- dijo Yaya cuando nos acercamos.
-buenos dias Yaya, tu igual te miras muy bien con tu uniforme de verano- respondí.
Las chicas de Spica y Lilim igual habian cambiado su uniforme por el de verano. Aunque el uniforme de verano de Spica no era muy distinto al de invierno; lo unico que cambiaba era que sus mangas igual ahora eran cortas y las franjas del uniforme en vez de amarillas ahora eran azules.
-muchas gracias Nagisa, tomen asiento, pueden desayunar conmigo- dijo Yaya amablemente. Las tres tomamos asiento en el mismo sitio de Yaya.
-esto, ¿Yaya?, Hikari siempre está contigo. ¿por que ahora no está aqui?- pregunté.
La cara de Yaya se puso seria de golpe como si le hubiera desagradado lo que le pregunté.
-lo siento mucho, no debí preguntar- dije algo apenada.
-no te disculpes Nagisa; Hikari está en el establo de caballos- respondió ella.
-¿y que estará haciendo allá?- preguntó Tamao
-pues.. está con su gran amor- respondió ella.
-¿eeeeeehh?- dijimos Chiyo, Tamao y yo en voz alta. Me impresioné escuchar esa respuesta.
-no griten tan fuerte. Si, Hikari está en el establo con la señorita Otori Amane, mirandola practicar en su caballo- dijo Yaya tapandome la boca.
-pero antes dijiste que era el gran amor de Hikari- dije confundida.
-asi es, cuentanos todo por favor- dijo Tamao emocionada por enterarse.
-bien, pues; ¿recuerdan el dia de la bienvenida de señorita Amane que hubo cierta celebración en la catedral?- dijo Yaya.
-si, lo recuerdo. Fué grandioso mirar tal recibimiento. Aunque la señorita Hikari se equivocó en el coro de Spica- dijo Chiyo.
-yo tambien lo recuerdo, debió ser una gran vergűenza equivocarse en frente de todos tres colegios- dijo Tamao.
-bien, pues Hikari cayó en depresión por esta razón, ella queria darle la bienvenida apropiada a la persona que más admiraba en el mundo pero lo arruinó todo. Se sentía tan mal que esa noche lloró sin parar. Ese dia a la madrugada salió de la residencia al establo en donde se encontró con la señorita Amane. No se de que hablaron pero despues de ese dia Hikari ya no ha llorado por eso. Y ademas Amane y Hikari se hicieron muy amigas, Hikari va todos los dias a ver a la señorita Amane al establo practicar. Al parecer se llevan tan bien las dos que han corrido rumores por el colegio de que estan enamoradas- dijo Yaya con su voz apagada.
Sabía porqué Yaya actuaba seria al contar esto, ya que antes de esto recuerdo que Yaya y Hikari eran como pareja de novias, lo pude notar en la escena del jardin secreto. Y ahora que había establecido relación con Amane, Yaya y Hikari solo serian amigas.
-¿en serio?, que increible historia. No sabía que Hikari gustara de la señorita Amane- dijo Chiyo emocionada.
-Chiyo, no deberias escuchar estas cosas. ¿por que no te vas a jugar con tus amigas?- dije algo apenada de que ella escuche esta conversación.
-lo que usted diga, Nagisa Oneesama. Me retiro- respondió ella. Se juntó con sus amigas de primer año y se alejó de la cafetería.
-debe ser un golpe muy grande que Amane te haya quitado a tu mejor amiga- dijo Tamao.
- vamos, no es para tanto. Si ella es feliz yo tambien lo soy- dijo ella riendo fingidamente.
-¿pero no crees que es exagerar el decir que ella está enamorada de Amane?- dije.
-no es ninguna exageración Nagisa, Hikari misma me lo dijo.- dijo ella.
-vaya, que shock mas grande, no me esperaba eso de Hikari, estar enamorada de una de las personas mas queridas de la residencia fresa, aunque si es amor mutuo no tiene nada de malo- dijo Tamao.
-mo, Tamao; recuerda que ambas son chicas, eso no puede ser- dije
-¿y que tiene eso de malo?, el amor lo puedes conseguir en la persona que menos te lo esperas. Si esa persona te hace feliz no le veo el problema- dijo Tamao.
-bueno si, tienes razón- dije riendo.
-pues lo que me preocupa no es eso. Ambas tienen la libertad de ser felices si ambas se quieren; lo que me preocupa es que las del consejo estudiantil de Spica tienen su mirada fija en Hikari.- dijo Yaya.
-¿y por que razón harán eso?- pregunté.
-el consejo estudiantil de Spica desde hace mucho tiempo ha querido hacer que alguien de Spica consiga el puesto de Etoile. Para ellos no hay mejor candidata a Etoile que la señorita Amane. Pero ahora que se ha relacionado con Hikari, ellas lo toman como un obstaculo hacia su objetivo y bueno, las del consejo estudiantil serian capaces de hacer todo lo posible por separarlas- dijo Yaya.
-ya veo, espero no hagan nada indebido- dijo Tamao.
-chicas, ¿les parece si esta noche tenemos una fiesta del té?- dijo Yaya.
-vale, con Nagisa iremos a comprar té a la entrada y las estaremos esperando en la noche- dijo Tamao.
-por cierto no olvides invitar tambien a Tsubomi- dije amablemente.
-no lo olvidaré, bueno me tengo que ir, que pasen lindo dia- dijo Yaya.
-lindo dia Yaya- respondimos ambas.
Yaya se alejó de nosotras y salio de la cafeteria. Nosotras seguimos desayunando, y una vez terminamos salimos del bloque.
Los dias domingos en la entrada de la residencia fresa estaban localizadas muchas monjas con diversos puestos de ventas con comida, obsequios, incluso maquillaje. Tamao compró varias cajas de ingredientes para preparar té, suficientes para un mes aproximadamente.
-tu familia debe tener mucho dinero ¿no es asi?- dije a Tamao
-¿por que preguntas eso?- dijo ella.
-pues, hay distintos tipos de té y tu siempre eliges el mas costoso, ademas todos tus articulos de peinado y aseo son muy caros, sin mencionar que todos los dias me invitas a comer bocadillos muy costosos en la cafeteria- dije observando el té que había comprado.
-no es para tanto Nagisa, mi familia es dueña de una floristeria. No es que seamos millonarios pero si me puedo consentir en cosas como estas. Ademas todo lo que compro es para compartirlo contigo y el resto de nuestras amigas- dijo ella.
-vaya que si son adinerados. A mi solo mis padres me dieron el suficiente dinero para abastecerme con lo basico por este semestre. El otro semestre igual me enviarán dinero pero no puedo gastarlo asi como tu Tamao. Te envidio- dije avergonzada.
-no te preocupes por eso, igual si quedas sin dinero, recuerda que todo lo mio es tuyo- dijo ella.
-si lo dices de esa manera me siento una pordiosera- dije aun mas apenada.
-no digas eso- dijo Tamao
-jej, vale. Vamos a dejar esto a la habitación Tamao- respondí.
Ambas regresamos a nuestra habitación y dejamos todo lo que ella había comprado.
No salí en todo el dia de mi habitación, pasé todo el dia con Tamao jugando a diversas cosas hasta que la noche llegó. Esta vez la fiesta del té la haríamos a las 8:00pm para evitarnos problemas con la hermana por si acaso. Esperamos Tamao y yo con el juego de té listo para cuando ellas llegaran.
Cerca de las 8:15pm llamaron a la puerta.
-somos nosotras- dijeron tres voces fuera de nuestra habitación.
- bienvenidas, Yaya, Hikari y Tsubomi- dijimos Tamao y yo abriendo la puerta.
Las tres ya llevaban puestas sus pijamas.
-muy buenas noches Nagisa Oneesama, esto es para tí- dijo Tsubomi entregándome unas pocas galletitas (algunas quemadas), en una bolsa.
-vaya, muchas gracias Tsubomi. ¿las hiciste en clase de cocina?- dije amablemente comiendome una galleta aunque no era tan rica pero igual fue muy lindo gesto de su parte.
-de nada señorita, asi es, las hicimos hoy en clase de cocina y quise regalarle unas pocas a mi Oneesama- dijo ella apenada.
-¿y trajiste tambien para Tamao?- dijo Yaya.
Tsubomi se quedó callada un momento.
-¡es cierto!, lo olvidé por completo, lo siento mucho señorita Tamao- dijo ella sonrojada.
-no te disculpes Tsubomi, el detalle era para Nagisa, no tienes necesariamente que darme un detalle a mi tambien- respondio Tamao muy madura como siempre.
-asi es Tsubomi, le compartiré de las galletitas que me diste con Tamao ¿te parece?- dije amablemente.
-si, muchas gracias Nagisa Oneesama- dijo ella muy contenta.
-si que eres una idiota- dijo Yaya a Tsubomi
-ojala Yaya oneesama fuera como Nagisa Oneesama de gentil no como tu. Eres mas inmadura que yo- dijo ella.
-¿que dijiste?- dijo Yaya respondiendo.
Empezaron a pelear jugando.
-ustedes se llevan muy bien con su compañera de habitación- dije riendo al ver esa escena.
-por cierto, ¿y su empleada de habitacion?- dijo Hikari.
-en la tarde fuí a invitarla pero no pudo venir- respondió Tamao.
-bueno, entonces solo será una fiesta de té con nosotras cinco- dijo Hikari.
-para la proxima la invitaremos, solo espero no esté ocupada- respondí.
Todas tomamos asiento y empezamos nuestra fiesta del té.
-Hikari, ¿nos podrias contar como te ha ido con Amane?- dijo Tamao
-¿tu les has dicho Yaya?- dijo Hikari.
-¿acaso querias mantenerlo en secreto?- preguntó Yaya.
-no es eso, sino que no sabia que ellas ya lo sabian- dijo ella.
-vamos cuentanos- insistió Tamao.
-pero es que no se que decirles, solo somos buenas amigas- dijo ella apenada.
-no nos engañes todas saben que te gusta- dijo Yaya.
-no seas mala Yaya Oneesama- dijo Tsubomi.
-¿que?, si es la verdad- respondió Yaya.
-bueno, les contaré. Estamos muy bien, me dijo que mañana volverá a irse del colegio por un tiempo ya que irá a un concurso fuera del pais. Mañana le dará el colegio la despedida y me pidió que no la olvide- dijo Hikari.
-son muy lindas, espero tenga suerte en su concurso- dijo Tamao.
-pues queria darle un obsequio antes de su partida p.pero...- dijo ella bajando la mirada.
-¿que pasa?- dijo Tamao.
-los rumores de la señorita Amane- dijo Hikari desanimada.
-¿rumores?, ¿rumores de que?- dije yo por fin.
-estas muy callada hoy Nagisa- dijo Hikari
-es que estaba escuchando atentamente solo eso je, ¿a que te refieres con los rumores?- repetí.
-dejame que yo te explique, la señorita Amane es casi tan popular como la Etoile, cuando las estudiantes la miran la idolatran asi como a la Etoile, aveces le dan regalos. El rumor dice que ella jamás ha aceptado un regalo de parte de nadie- dijo Yaya.
-asi es, por eso es que tengo miedo de entregarle mi detalle y que ella me lo rechace, podría arruinar esta relación con ella- dijo Hikari algo desanimada.
-Hikari, con tener miedo no sacas nada. Es mejor arriesgarse y ver que pasa. Si ella no te acepta el detalle es porque no le importas, y si lo acepta es porque eres mas que una de sus admiradoras para ella. El hecho de que te quedes con la duda sobre los sentimientos de la señorita Amane no te llevará a ningún lugar- dijo Tamao.
-pues si tienes razón, mañana le entregaré mi detalle para comprobar los sentimientos de la señorita Amane- dijo ella emocionada.
-Nagisa ¿en serio te encuentras bien?- dijo Tamao preocupada.
-si me encuentro bien Tamao, ¿por que lo dices?- pregunté.
-es que tu siempre eres la que le da alegria y color a las fiestas de té, pero hoy estas callada, casi no has hablado. ¿te duele algo?- dijo ella aun mas preocupada.
-de seguro que se encuentra en esos dias dificiles- dijo Yaya burlandose de mi.
-no, je no es eso; solo que ayer no tuve un buen dia y no tengo muchos animos. Pero tranquilas, mañana estaré mejor- respondí.
-¿y por que estas asi?- dijo Hikari.
-porque miró llorando a su gran amor el dia de ayer y piensa que fue por culpa de ella- dijo Tamao sonriendo.
-mo, Tamao yo no estoy enamorada de la señorita Shizuma. Solo que ella es como mi Oneesama y me impacto bastante verla llorar- respondí.
-pues por algo eres de las chicas mas populares de toda la residencia, Nagisa, los rumores dicen que te ha intentado besar en varias ocasiones y que se llevan muy bien, no es extraño que haya una relación asi como la de Hikari con la señorita Amane- dijo Yaya.
-te equivocas Yaya, ella fué quien me intentaba besar hace tiempo, la admiro mucho ya que cuando tenga su edad quiero ser igual de genial que ella, pero no es que esté enamorada de ella.- dije apenada.
-Nagisa, lo sabemos solo te molestabamos- dijo Tsubomi.
-si, lo sabia Tsubomi- dije sonriendole.
-bueno, ya nos tenemos que ir, que pasen linda noche- dijo Hikari.
-igualmente que pasen linda noche, hasta mañana- respondimos Tamao y yo. Las tres salieron de nuestra habitación y se dirigieron hasta la suya.
-Nagisa, yo creo que es mejor que te vayas a dormir, no me gusta verte asi- dijo Tamao.
-creo que tienes raz..... ¡oh no!- dije en voz alta.
-¿sucede algo?- dijo Tamao.
-mira Tamao, las chicas olvidaron su llave de su habitación, debo ir a dejarles su llave- dije poniéndome mis pantuflas.
-pero Nagisa, ya son las 10:30pm, si la hermana te ve, te volverá a castigar- dijo ella preocupada.
-seré cautelosa, no se dará cuenta- dije abriendo la puerta.
-yo iré contigo, si nos castigan que sea a ambas- dijo Tamao igual levantándose.
-no Tamao, tu debes cubrirme si la hermana pasa por aqui, alguien debe estar en la habitación asi que me voy yo sola, ya regreso- dije saliendo de mi habitación.
Caminé entre los oscuros pasillos de los dormitorios de Miator, dirigiéndome hasta los de Spica que estaban mucho mas al fondo. Pasé por los dormitorios de las estudiantes de cuarto, quinto y sexto año de Miator y finalmente llegué a otro pasillo.
-¿quien anda ahi?- dijo una voz a lo lejos. Rapidamente me escondí entre unos pilares y una mujer de aproximadamente la edad de la hermana pasó sin verme, era la directora de Spica que igual estaba haciendo su vigilancia nocturna.
Estuve un rato en este lugar hasta que la directora de Spica se alejó sin verme, corrí con todas mis fuerzas hasta que llegué a los dormitorios de las de Spica de tercer año.
-¡eh, Nagisa!, por aqui- dijeron tres voces escondidas detras de unas plantas.
-hola chicas, venía a dejarles su llave. Supuse que estarian escondidas por no poder entrar a su habitación- dije escondiendome con ellas.
-muchas gracias Nagisa, te debemos una- dijo Yaya en voz baja.
-bien, yo igual me tengo que ir, hasta mañana- respondí entregándoles su llave. Ellas entraron a su habitación y yo regresé a los dormitorios de Miator.
Iba caminando entre los dormitorios de las de la clase de la nieve cuando escuché un ruido muy delante mio, eran pasos a lo lejos; era la hermana que venia por el pasillo.
-ay no, es la hermana, tengo que regresar- me dije en voz baja con el corazón a mil.
Iba a retroceder pero del otro lado del pasillo igual venia la directora de Spica.
-no puede ser, estoy encerrada entre las dos, que debo hacer, que debo hacer, Nagisa piensa- me dije aún más nerviosa ya que no tenia escapatoria posible.
Observé todo a mi alrededor para intentar ocultarme pero no habia nada.
-estoy perdida- me dije casi llorando de los nervios.
De repente una puerta atras de mi se abrió y alguien me sujetó del brazo hasta dentro del dormitorio.
Estaba oscuro el dormitorio con todas las luces apagadas que no podia distinguir quien había sido mi salvadora.
-esto, señorita muchas gracias por haberme salvado- dije a la silueta negra en la oscuridad.
-no hagas tanto ruido que la presidenta podria despertarse y ella si podria ir decirle a la hermana lo que estas haciendo- dijo una voz. No podia ver quien era pero su voz la pude reconocer en menos de un segundo.
-señorita Etoile- dije impresionada
-ya te dije que no hagas ruido, hola Nagisa- dijo ella abrazandome.
-lo.lo siento mucho por violar las normas señorita, tuve una fiesta del té con unas amigas y olvidaron su llave en mi habitaci.....- dije siendo interrumpida.
-tranquila, no debes darme explicacion, yo no soy la presidenta o la directora. Por el hecho de ser Etoile no quiere decir que te vaya a acusar, antes de ser Etoile tambien soy una estudiante como tu, a mi tambien me agrada violar las reglas- dijo ella en mi oido. Mi corazón se iba a salir por los nervios que pasé de no ser descubierta y por estar con la Etoile en la oscuridad.
-señorita Etoile, debo hablar con usted; necesito decirle algo porque sino no puedo conciliar el sueño con la preocupación que tengo- dije en voz baja pero decidida a preguntarle.
-es la primera vez que te escucho tan seria, ¿que le pasó a mi tierna Nagisa?- dijo ella.
-es que ayer pasé de los mejores dias de mi vida contigo. Pero cuando iba de regreso a Miator regresé al invernadero a dejarle su pañuelo que me habia prestado y pude observarle llorando. He pasado todo el dia meditando en que pude hacer para hacerla llorar, me siento tan mal de verla asi que no me puedo quitar eso de la cabeza- dije abrazandola.
-sabia que habias vuelto despues ya que dejaste el pañuelo en la mesa. No te preocupes Nagisa, no lloraba por tu culpa si era lo que te atormentaba. Simplemente que tenia algunos problemas en mi cabeza pero tranquila, el dia de hoy ya los pude arreglar. No es nada del otro mundo- dijo ella.
-¿me habla en serio?- dije
-yo jamas miento, no te preocupes tanto por mi. El dia de ayer fue de los mejores dias para mi tambien, no queria arruinarte el dia mirandome llorar por asuntos fuera de lo nuestro- dijo ella.
-espero logre arreglar sus problemas señorita, me ha quitado un gran peso de encima- dije aliviada y volviendo a sonreir despues de su explicación.
-siempre y cuando estés haciendome compañía no habria otra razón para llorar, animate- dijo la señorita Shizuma.
-que gran alivio señorita, ahora si podré dormir tranquila- respondí.
-Nagisa quiero hacerte una peticion- dijo ella.
-si, lo que quiera, despues de todo usted me salvó de la hermana- dije contenta.
-he escuchado de la hermana y la presidenta que no perteneces a ningun club. ¿te pareceria ayudarme todos los sabados en el invernadero?- preguntó.
-por supuesto señorita, yo igual le iba a pedir lo mismo, seria un gran honor ayudarle en su invernadero los sabados que no tengo clases- respondí emocionada.
-me da mucho gusto que aceptaras, bien, ya debes irte. A esta hora la hermana debe estar en los dormitorios del primer piso, vé corriendo a tu habitacion para que la hermana no te descubra- dijo la Etoile.
-muchisimas gracias señorita por todo, que pase muy linda noche- dije con ganas de llorar de alegria.
-hasta mañana Nagisa- dijo ella. Se acercó a mi y me dió un beso en la frente.
Despues de eso salí de la habitación de la Etoile y me dirijí hasta mi habitación.
No supe como llegué, me sentia muy feliz despues del beso en la frente. Entré a mi habitación donde estaba Tamao sentada esperandome.
-¿que estuviste haciendo Nagisa que te tardaste tanto?- dijo ella preocupada.
-lo siento Tamao, no podia ir y venir como si nada a estas horas por los pasillos. Tuve que esconderme en varios lugares y esperar que la hermana y la directora de Spica pasen- dije con una sonrisa en mi rostro.
-vale te entiendo. De alguna manera tu paseo nocturno te animó nuevamente.- dijo ella aliviada que no me pasó nada
-asi es Tamao, ahora venga, vamos a dormir- dije acostandome con la conciencia liviana despues de esto.
-¿puedo dormir contigo?- dijo Tamao.
-vale, ven- dije moviendome a un extremo de la cama.
Ella se metió como una oruga en mi cama y a los pocos minutos se quedó dormida.
Yo me la pase despierta un rato mas hasta que finalmente el sueño pudo conmigo y caí dormida.
Ese dia dormí muy felizmente despues de todo lo que pasó, al otro dia lunes desperté a las 6:30am me arreglé con Tamao, pusimos nuestro nuevo uniforme y salimos a la cafeteria.
Desayunamos rapidamente y nos dirigimos a clases como todos los dias.
-escucha Nagisa, ¿a la hora del almuerzo te gustaria ir a mirar la despedida de la señorita Amane?. Hoy se va para el extranjero y todas las de Spica irán a darle su respectiva despedida- preguntó Tamao desde su asiento.
-vale, quiero ver a Hikari entregar su detalle a la señorita Amane- respondí
-yo igual voy por eso- respondio ella.
Seguimos en clases hasta las 12 del medio dia cuando el reloj de la entrada anunció el fin de las clases de la mañana. Las dos salimos rapidamente y fuimos a almorzar.
Despues de haber almorzado nos dirigimos hasta la entrada principal de Spica.
Estaban todas las chicas de Spica en la entrada esperando a la llegada de Amane.
-que raro, no veo ni a Tsubomi ni a Hikari ni a Yaya por ninguna parte- dije buscando entre tantas estudiantes de Spica.
-se les debió hacer tarde, no desesperes- dijo Tamao.
Seguimos con las chicas de Spica esperando hasta que varios coches grandes llegaron y se pusieron en la entrada.
-¿para que son esos coches?- pregunté con curiosidad.
-para transportar los caballos de todo el equipo de Spica- respondió Tamao emocionada al ver esto.
-es increible- respondí.
Al rato los coches abrieron sus puertas de atras y todo el equipo de ginetes de Spica apareció, todas ellas llegaron hasta la entrada de Spica subidas en sus caballos y despues de esto entraron cada caballo en estos coches enormes.
Despues de que todas metieron a sus caballos en los coches, atras de todas ellas venia la señorita Amane.
-mira ahi viene la señorita Amane en su caballo- dijo Tamao en voz alta.
Atras de ella venian a lo lejos Yaya y Tsubomi al parecer se veían muy preocupadas.
-¿y donde está Hikari?- pregunté.
-no lo se, espero no le haya pasado nada- dijo Tamao.
La señorita Amane se bajó de su caballo y seguidamente empezó a mirar a todas nosotras al parecer buscando algo.
Su rostro igual se notaba de preocupación.
-debe estar buscando con la mirada a Hikari- dijo Tamao
-¿en donde estará ella?- pregunté.
En ese momento volteé la mirada hacia Yaya y Tsubomi las cuales corrieron fuertemente dirigiéndose al bosque.
-Tamao, creo que algo malo le pasó, deberiamos ir con Yaya y Tsubomi- dije preocupada.
-vale, vamos antes de que las perdamos- dijo Tamao corriendo muy fuertemente.
Tamao corría muy veloz, tanto que las alcanzó rapidamente. Mientras que yo quedé atras de ellas y al poco tiempo las perdí de vista a las tres.
Me adentré en el bosque buscando ya sea a el resto de las chicas o ya sea buscando a Hikari pero no podia encontrar a nadie.
-no me gusta jugar a las escondidas en el bosque- dije ironicamente.
Me adentré más en el bosque y a lo lejos pude escuchar un grito muy fuerte, provenía de Hikari.
Corrí lo mas fuerte que pude para ayudarla pero estaba muy lejos y ella seguia gritando.
Atras de mi sentí pasos muy fuertes que se acercaban a gran velocidad, pero eran distintos a los pasos normales.
Di la vuelta para ver y pude notar un caballo blanco corriendo a toda prisa hacia donde estaban los gritos de Hikari.
Era la señorita Amane la cual venia en su caballo a salvar a su querida Hikari. Ella me sobrepasó y se adentró hasta llegar donde estaba Hikari.
Despues de tanto correr llegue yo tambien en ese lugar pero no me acerqué a ellas, solo me escondí en los arbustos.
-llegaste antes que nosotras Nagisa, bien hecho- dijeron Tsubomi, Yaya y Tamao las cuales me sorprendieron detras de mi igual escondidas para ver la escena.
Me puse a observar la escena. No solo estaban Hikari y Amane en el lugar, tambien estaba otra chica de Spica, no la conocia pero si la habia visto una vez, era miembro del consejo estudiantil de Spica.
Hikari se encontraba acostada en el piso, encima de Hikari estaba aquella chica del consejo, al parecer intentando abusar de ella porque Hikari gritaba muy fuerte.
-¡Hikari!- gritó la señorita Amame bajándose del caballo y acercándose a ellas dos. Hikari dejó de gritar.
-Kaname, ¿que significa esto?- dijo Amane a la chica encima de Hikari.
La chica se dió la vuelta para mirar a Amane y Hikari rapidamente se libró de la chica y corrió hasta los brazos de Amane.
-señorita Amane, por favor salveme- dijo Hikari llorando
-tan molesta como siempre, tienes que llegar a interrumpirnos justo cuando estabamos a punto de hacer el amor- dijo la chica llamada Kaname.
-¿hacer el amor?- dijo Amane mirando a Hikari la cual no paraba de llorar.
-pues mas bien tu intentaste abusar de ella, de otra manera no estaria llorando y gritando hace rato- dijo Amane muy seriamente.
-ja, si tienes miedo que te la quite, deberias encadenarla- dijo Kaname. No conocia muy bien a esta chica pero con solo escuchar eso que dijo se ganó mi desprecio.
Kaname se alejó del lugar y se perdió de vista.
-yo les dije que el consejo estudiantil de Spica haría todo lo posible para arruinar la relación de la señorita Amane y Hikari- dijo Yaya en voz baja observando la escena.
-no esperaba que fueran a llegar hasta tal extremo- dije en voz baja.
Seguimos observando sin que Hikari o Amane se den cuenta.
-¿te encuentras bien?- dijo Amane limpiandole las lagrimas a Hikari
-si, muchas gracias señorita Amane- respondió Hikari.
-debes tener mucho cuidado Hikari, en este colegio tambien hay gente asi de bruta como ella. Todo es porque Hikari es muy hermosa, no permitiré que las del consejo estudiantil te hagan daño- dijo Amane.
Hikari se puso roja, se la miraba graciosa pero a la vez muy tierna.
-esto, señorita Amane, muchas gracias por salvarme- dijo Hikari sonrojada.
-no es nada, siempre estaré para ti. ¿y como fue que terminaste aquí con ella?- dijo Amane
-una miembro del consejo estudiantil hizo una carta falsa con tu nombre donde decia que me estarias esperando en el bosque antes de partir. Yo me lo creí y termine en este lugar- respondió Hikari.
-ya veo, lo rastreras que pueden llegar a ser las del consejo estudiantil de Spica- dijo Amane enojada.
-es..esto señorita Amane, queria regalarle esto antes de su partida- dijo Hikari entregándole su regalo.
-que lo acepte, que lo acepte, que lo acepte- deciamos todas emocionadas mientras estabamos escondidas
-muchas gracias Hikari- dijo Amane recibiendo su regalo. Ella lo abrió y pudimos ver un pañuelo de color amarillo muy bonito que los jinetes suelen usar en su cuello.
-¿has visto eso Nagisa?, la señorita Amane ha aceptado el regalo de Hikari- dijo Tamao
-si, lo vi. Hikari parece muy feliz- dije sonrojada al ver esa escena.
Seguimos escuchando.
-¿y son tus amigas las que estan en los arbustos?- dijo Amane.
-no puede ser, nos descubrieron- dijimos todas.
-si son mis amigas, debieron estar preocupadas por mi- respondió Hikari.
Las cuatro salimos de los arbustos timidamente.
-lo sentimos por haber escuchado su conversación en secreto- dijimos apenadas.
-no importa, je, sabia desde un principio que estaban ahi, pude ver a la chica pelirroja corriendo de camino hasta acá- dijo Amane.
-je, si, es que estaba preocupada- respondi sonrojada.
-que bien, que haya llegado la señorita Amane a salvarme, gracias a todas por preocuparse por mi- dijo Hikari.
-bueno, me tengo que retirar, los coches están esperándome para salir del colegio, hasta la proxima a todas- dijo Amane la cual se subió en su caballo y corrió nuevamente hasta la entrada de Spica.
-que tengas mucha suerte en tu viaje- gritó Hikari a Amane muy feliz.
Una vez ella se alejó de nosotras nos quedamos todas en el bosque.
-vaya experiencia mas traumante que pasé, gracias a Dios la señorita Amane me salvó- dijo Hikari abrazando a Yaya.
-felicidades Hikari, la señorita Amane aceptó tu regalo- dijo Yaya.
-si, estoy muy feliz. Si le importo a ella por eso me aceptó- dijo Hikari.
-bien, chicas lo siento pero me tengo que ir yo tambien, los lunes en las tardes tengo actividades en el club de literatura asi que me debo marchar- dijo Tamao.
-vale, que te vaya muy bien- respondieron nuestras tres amigas de Spica.
-yo igual regresaré a mi dormitorio ya que no estoy en ningun club. Nos vemos chicas- dije saliendo del bosque con Tamao.
Tamao y yo salimos del bosque y ella se dirigió a su club y yo me dirigí hasta mi habitación donde estuve haciendo mis deberes hasta casi la noche, después salí a cenar y por ultimo regresé a mi habitación donde quedé dormida hasta el otro dia.
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Strawberry Panic - Novela Completa
RomanceLa siguiente historia es narrada desde el punto de vista de Aoi Nagisa; una chica alegre y carismática la cual ingresa al instituto femenino St. Miator, en el cual pasará muchas aventuras junto con sus amigas. La siguiente historia es recapitulada...
