Habian pasado algunos dias y nos encontrábamos en dia 30 de mayo, dia viernes en la mañana. Teníamos clases de historia a primera hora. Tamao y yo nos levantamos y arreglamos rápidamente e íbamos a salir de nuestra habitación pero alguien llamó a la puerta, era Chiyo la cual hacia muy bien su trabajo de empleada de habitación.
-muy buenos dias Chiyo- dijimos Tamao y yo.
-muy buenos dias Nagisa Oneesama, Tamao Oneesama. Por favor permitanme llevar sus cosas hasta la cafeteria- dijo Chiyo tomando nuestras maletas donde teníamos nuestros apuntes de clases.
-en serio Chiyo, podemos hacerlo nosotras mismas- dije con pena que ella haga eso por mi.
-no es ninguna molestia Nagisa Oneesama, es un honor para mi poder serle util a mis dos hermanas mayores- dijo Chiyo.
-eres una hermanita menor muy insistente e hiperactiva asi como Nagisa- dijo Tamao riendo.
-pues si, tiene razón. De niña era asi como tu- respondí.
-¿en serio?, de grande quiero ser como mi Oneesama- dijo Chiyo emocionada con nada (parecida a Tamao).
-bueno. Debemos ir a desayunar para despues ir a clases, tenemos historia la primera hora- dije saliendo de la habitación.
-pero Nagisa, hoy no hay clases o bueno al menos para ti no hay- dijo Tamao.
-¿ah?- dije confundida
- bueno, es que el dia de hoy todo el dia serán clases de los clubes, y como tu no estás en ningun club por ende no tendrás clases en todo el día- respondió Tamao.
-no lo sabia. Es cierto Tamao, tu estas en el club de literatura- respondi.
-asi es Nagisa, ¿quieres venir a verme a mi club?- dijo Tamao.
-no muchas gracias. Creo que hoy voy a dar un recorrido por la residencia fresa con Chiyo- respondí. El club de literatura era demasiado aburrido era la verdadera explicación.
-pero yo no puedo ir Nagisa Oneesama, yo tambien estoy en el club de Biblioteca- respondió Chiyo.
-mira, ¿hasta tu estás en un club?- dije asombrada.
-asi es Nagisa Oneesama, me encantan los libros y por eso de vez en cuando ayudo en la biblioteca. Me uní a este club gracias a Tamao Oneesama que me ayudó a entrar- dijo Chiyo orgullosa de sus palabras.
-no ha sido nada Chiyo. Entonces Nagisa, es mejor que dejes tus cosas aquí en la habitación y solo vayamos a desayunar- dijo Tamao. Dejé todas mis cosas en mi habitación y salimos camino a la cafetería con Tamao y Chiyo.
-muy buenos dias a las tres, ¿como estan?- dijeron Chihaya y Mizushima las cuales al igual que nosotras recien salian de su habitación.
-muy buenos dias Chihaya, Mizushima, ¿como estan?- dije en voz alta.
-tan enérgica como siempre ¿eh, Nagisa?. Nosotras muy bien. ¿van para la cafeteria?- dijo Chihaya
- asi es, vamos juntas si quieren- dijo Tamao.
-vale, vamos- respondió Mizushima.
Una vez llegamos a la cafetería, pedimos nuestro desayuno y nos pusimos todas en la misma mesa a comer.
-por cierto chicas, ¿quien es ella?- dijo Chihaya apuntando a Chiyo.
- un placer, mi nombre es Tsukidate Chiyo. Soy la empleada de habitación de Nagisa Oneesama y Tamao Oneesama- respondió Chiyo tomando la mano de Chihaya y sacudiendola tan fuerte que por poco hace caer nuestro desayuno.
-vaya es un placer. Eres una niña muy energica, se parece a Nagisa en eso. Tienen una empleada de habitación muy linda- dijo Chihaya amablemente. Por un momento me senti un poco mal por ellas al presentarles nuestra empleada de habitación puesto que ellas no pudieron tenerla ese año. Chihaya me miró a los ojos y pudo notar lo que sentía.
-no te preocupes por eso Nagisa, ya estamos bien. Como dijiste. Para el otro año podremos volver a intentarlo- dijo Chihaya amablemente.
-menos mal ya se encuentran bien chicas, que alegria- respondí sonriendo.
-por cierto chicas, el dia de hoy en el club de cocina haremos galletitas- dijo Chihaya.
- Chihaya, ¿tu tambien estas en un club?- dije sorprendida.
- asi es Nagisa, estoy en el club de cocina. Y hoy haremos galletitas- respondió Chihaya.
-¿eso quiere decir?- dijo Tamao
-si, hoy en la noche tendremos una fiesta del té- dijo Mizushima.
- pero que sea en la tarde, en la noche no. Ya tuve suficiente de la hermana por un buen tiempo- dije apenada. Todas empezaron a reir.
-vale, ¿les parece después de la cena?- dijo Tamao.
-de acuerdo- respondimos todas.
-Mizushima, ya que todas el día de hoy irán a sus clubes, ¿quisieras dar un recorrido por la residencia conmigo?- dije amablemente.
-seria genial ir contigo Nagisa, pero yo también tengo que ir a mi club, lo siento- dijo Mizushima.
-¿y en que club estas tu?- pregunté
-ella está en el club de tiro al blanco con arco- respondió Chihaya.
-bueno, ni modo el dia de hoy estaré sola todo el dia. - dije a todas.
Todas terminamos de desayunar y cada una se fué a su club. Al poco tiempo la cafetería se desocupó y quedamos muy pocas personas en este lugar.
-pues hoy tengo un dia libre, pero no tengo idea que hacer. Todo por culpa de esos clubes que todas mis amigas están ocupadas- me dije a mi misma.
-¿señorita Aoi?- dijo una voz atras de mi.
-muy buenos dias hermana- dije dando la vuelta; mis piernas al instante se pusieron a temblar, si me golpeaba otra vez, esta vez me doleria muchísimo más el golpe ya que por la falda mis piernas estaban descubiertas.
-le.le.le juro que no estoy haciendo nada malo ahora. Perdóneme, perdóneme- dije cerrando los ojos. La hermana se puso a reir, era la primera vez que la miraba riendo.
-eres muy energica señorita Aoi, no vine a castigarla. No necesariamente necesito castigarla para hablar con usted- dijo ella sonriendo.
-¿en.en.entonces?- dije aún muy nerviosa.
-solo venía a hablar con usted. Me preguntaba ¿por que razón no ha entrado a ningún club aún?. Pues no son actividades obligatorias pero igual se podría divertir aprovechando su tiempo libre- dijo la hermana.
-pues.. es que no he encontrado aún un club donde encaje. Además aún no conozco todos los clubes que hay en Miator- respondí sonrojada ya que estaba casi 4 meses en Miator y aun no sabia que clubes habían.
-pues si existiera un club el cual su finalidad sea meterse en problemas. Usted seria la presidenta, señorita- dijo la hermana riendose. Yo me sonrojé aun más.
-pues si le interesa. En el bloque de al lado estan todas las aulas de todos los clubes que existen en Miator. Podria hecharles un vistaso a ver que le parecen y si le interesa unirse a alguno- respondió la hermana levantándose y alejándose de mi.
-vaya que tenso que se pone el ambiente cuando ella esta junto a mi. En serio pense que me iba a castigar por no unirme a ningun club. Pero ahora que lo pienso ¿debería unirme a alguno?- me dije en la mente. Salí del bloque de los dormitorios y me dirigí al de los clubes. Todas las estudiantes de Miator estaban en este lugar al parecer. Empecé desde el primer piso en el aula del fondo; en la puerta decia "club de té". En todas las aulas afuera habian unas ventanas para las que querian observar el club lo hagan desde ahí. Pude observar varias chicas arrodilladas y vestidas con Yukatas haciendo su ceremonia del té (una ceremonia muy formal que se hace en las familias ancestrales en Japón).
-definitivamente este club no es para mi. Mi familia viaja por el extrangero pero no somos millonarios ni de clase asi que jamas hariamos ceremonia del té, además no soy muy buena arrodillandome por tanto tiempo- me dije en la mente.
Pasé a la siguiente aula de al lado. En la puerta decía "club de costura"; me puse en la ventana y observé. Habian varias chicas con centenares de tela, en esta ocasión estaban haciendo un traje corto muy bonito aunque parecia muy complicado de hacer.
-pues soy muy torpe con las agujas, probablemente me quede sin dedos o le saque el ojo a alguien si entro a este club, además me gusta ponerme la ropa no hacerla. Supongo que este club tampoco es para mi-me dije descepcionada.
Seguí con el siguiente, " club de dibujo". Este si me interesó un poco más que los anteriores, estaban dibujando a una chica que estaba con un vestido rojo frente a ellas. Cuando terminaron todas mostraron sus dibujos, eran profesionales, la habian dibujado idéntica.
-pues si soy buena dibujando, pero no tanto como ellas. Quedaria en ridiculo- me dije alejandome de la ventana
El siguiente era el "club de teatro" el cual ni siquiera lo miré porque jamás entraría a este club. Me daba verguenza ser el centro de atención de todas y más aún, actuar en frente de tanta gente asi que lo ignoré.
Pasé por varios clubes pero ninguno me convencía, de alguna manera me sentía inútil porque nada encajaba conmigo, llegué al club de danza pero yo no tenía talento para el baile desde niña, pasé por el club de musica pero lo unico que sabia tocar de niña era el piano y no era muy buena, llegué al club de cocina; me acerqué a la ventana y pude observar a Chihaya, en verdad estaban haciendo galletitas y se sentía el aroma desde afuera. Ella miró la ventana y me saludó desde lejos, yo igual le devolví el saludo y después me alejé. Pues si me gustaba preparar pasteles y galletitas y esas cosas pero cuando me acordaba de los miles de platos que tuve que lavar en mi castigo, mi ilusión por el club de cocina se desvaneció.
Seguí caminando por diversas aulas observando que hacian cada club. El club de Kendo era muy rudo para mi, el club de ballet era muy vergonzoso sujetarse entre mujeres, el club de esgrima era muy peligroso, con lo torpe que era posiblemente le sacaba el corazon a alguien; pasé por el club de literatura saludando a Tamao. En fin todos los clubes no eran aptos para mi. Era una inutil despues de todo.
Pase por muchos clubes y bueno por fin me faltaba solo uno. "El club de tiro al blanco". Este a diferencia de los demas, estaba en la parte de atras del bloque fuera de este. Me puse de pie observándolas a todas las chicas en este lugar. Se ponían a unos 30 metros y tiraban sus flechas para apuntarle a sus objetivos, me senti menos inutil al ver que casi nadie podia acertar desde esa distancia a sus objetivos. En ese momento apareció Mizushima.
-es cierto, no recordaba que ella estaba en este club, se ve genial- dije en voz baja.
Ella tomó un arco enorme y tomó una flecha muy bien pulida. Apuntó desde la misma distancia de sus amigas y ella de un solo intento acertó en el blanco. Al parecer ella era la mejor del club en tiro al blanco.
-eres sorprendente Mizushima, felicidades- dije en voz alta, siempre que me emocionaba alzaba la voz por instinto. Todas voltearon a verme al instante, al parecer me emocioné demasiado.
-¿quien es ella?-
-dejala, siempre llegan ridiculas a hacer ruido a nuestro club- decían entre ellas. Me habia avergonzado yo sola. Ellas estaban en actividades del club y yo llegué a hacer ruido.
-esto, disculpen las molestias, ya me retiro- dije sonrojada. Salí corriendo de este lugar, pude observar que Mizushima se reia al ver la vergűenza que pasé.
Corrí un rato y sin querer me adentré en el bosque. No había estado en esta parte del bosque antes.
-que vergűenza he pasado, sentí que se me salía el corazón. Aun asi. Todos los clubes de Miator son muy especializados, siento como si ninguno de estos fuera apto para mi- me dije a mi misma. Seguí caminando sin rumbo y pude notar que despues del bosque había un bloque de color rojo, además había el sonido de muchas chicas divirtiendose.
-no habia venido por aqui, ¿que es esto?- me dije en la mente.
Al llegar habían muchisimas chicas jugando a varios juegos y al parecer se divertían mucho. Su uniforme era rojo con falda a cuadros. Al instante pude deducir que me encontraba en el colegio Lilim.
- vaya el ambiente de Miator comparado con el de Lilim es muy diferente. El de Miator es mas estricto, mientras que aqui parece que se divierten más- me dije a mi misma adentrándome al colegio Lilim.
Muchas chicas jugaban a la pelota, a las escondidas, se abrazaban, gritaban juntas, era muy hermoso verlas a todas ellas tan alegres; hasta la Etoile me había dicho que le habría gustado venir a estudiar a este colegio, ahora sabía porqué.
-parece que se lo están pasando bien- me dije a mi misma.
-¿eh?, ¿que te pasa hoy?, te vez muy pálida- dijo una voz atrás de mi. Era una chica de Lilim, aunque no llevaba uniforme de Lilim sinó un disfraz de hada (muy extraño lo se), era menor a mi probablemente de primer o segundo año, su cabello era castaño casi rojo casi como el mio, era muy linda y tenia una sonrisa contagiosa.
-¿eh?, pues mi piel siempre ha sido pálida- respondí devolviendole la sonrisa.
- no es asi, parece que estás enferma, ¿acaso te duele la cabeza?- dijo la chica sin quitarme la mirada de encima, no sabía si era en serio lo que me decia o si solo era jugando.
-esto... pues.. no estoy enferma, me siento bien- dije sin saber que responder.
-al parecer tenemos que ponerte una inyección- dijo otra chica que apareció de repente, esta chica era de la misma edad que la otra pero estaba vestida de enfermera, esta tenia el cabello recogido e igual era muy linda como la otra, sujetaba en sus manos una inyeccion casi mas grande que ella. Obvio era de juguete.
-¿aah?, ¿me están hablando en serio?, o es jugando- dije aun mas confundida.
-¿eh?, ¿tu eres de Miator?- dijo la primera chica emocionada.
-¿apenas se da cuenta?, esta chica es mas distraida que yo al parecer- me dije en la mente.
-si soy de Miator- respondí amablemente
-usted es la señorita Nagisa ¿verdad?- dijo la segunda chica poniendo la inyección en el suelo.
-¿como es que me conocen?- pregunté.
-bueno es que nuestra Oneesama ha hablado mucho de ti- dijo la primera chica.
-¿su Oneesama?, ¿acaso la conozco?- dije con curiosidad.
-si, claro que la conoces- me respondieron ambas sin responderme como se llamaba su Oneesama.
-esto, bien. ¿y ustedes son?- dije amablemente. Ellas se pusieron en fila como si fueran militares algo que me dio mucha risa.
-voy a segundo curso en Lilim, Hyoga Kizuna. Me puede llamar Kizuna señorita- dijo Kizuna subiendo su mano hasta su frente como militar.
-yo estoy en la misma clase que ella, segundo año. Natsume Remon. Me puede llamar Remon señorita- dijo Remon igual como militar.
-encantadas de conocerle- dijeron ambas al mismo tiempo haciendo una reverencia hacia mi.
-jeje son muy divertidas ambas, es un placer conocerlas a ambas igualmente- respondí.
-¿eh?, eso no está bien. Que creen que están haciendo las dos- dijo una voz a lo lejos que poco a poco se iba acercando.
-es nuestra Oneesama- dijeron Kizuna y Remon al mismo tiempo.
-eso no esta bien, no crean que pueden salir corriendo cuando quieran. Aún no están listas- llegó una chica mayor que yo.
-lo sentimos Oneesama, es que estabamos emocionadas por encontrar pacientes- dijo Kizuna.
-aun te falta.... esto- dijo la chica poniéndole una bella bohina en la cabeza a Kizuna.
-ahora ya quedo el traje completo- dijo la chica orgullosa.
-venga, ahora que ya estás lista. Vamos a buscar mas pacientes Kizuna- dijo Remon. Ellas dos salieron corriendo hasta que se perdieron de vista.
-siempre son tan monas ellas dos.. ¿no, lo cre.. eh?, pero si eres Nagisa- dijo la chica sorprendida al verme.
- tanto tiempo sin vernos Chikaru, muy buenos dias- respondí sonriendole.
- bienvenida Nagisa, es un gusto tenerte por Lilim- dijo Chikaru emocionada.
Minamoto Chikaru era la presidenta del consejo estudiantil de Lilim, a su vez también era estudiante de Lilim que cursaba quinto año, obviamente era mayor que yo; aunque tenía un cargo tan importante en la residencia fresa, era muy amable y bondadosa con todas, aunque era mayor que yo, era muy infantil e incluso se la pasaba muy bien con las niñas de primer y segundo año. A diferencia de nuestra presidenta de Miator, no me daba nervios hablar con la presidenta de Lilim puesto que ella no era tan estricta como la presidenta Rokujou, era como una amiga más con la cual podías hablar cómodamente.
-muchas gracias Chikaru, pareces la madre de ellas dos diciéndoles que deben usar- dije riendo.
-es que son muy distraidas y andan olvidando todos los accesorios por el colegio- respondió Chikaru
-pero ese no es el uniforme de Lilim. ¿que estan haciendo Kizuna y Remon vestidas así?- pregunté a Chikaru la cual por alguna razón me miraba de pies a cabeza, me daba vergűenza un poco.
-ah, eso. Es que estamos en el club de transformación y el dia de hoy eligieron estos disfrases- respondió Chikaru.
-¿club de transformación?. ¿que es eso?- pregunté aun mas confundida.
-si, el club de transformación es un club donde los miembros se transforman en diferentes personajes ya sea de algun anime o manga o programa de television. Este es el club de transformación, te puedes transformar en lo que tu quieras. Incluso hace unos dias Remon se vistió de ti. Se puso el uniforme de Miator y se tiñó el cabello para parecerse a ti- dijo Chikaru riendo.
-je, si ya me imagino como quedó- dije igual riendo al imaginarme a Remon vestida como yo.
-aunque no quedó tan bien como la Nagisa original. A decir verdad solo somos tres miembros en este club- dijo Chikaru.
-si, es que es un club muy extraño- respondí.
-pues hay muchos clubes extraños aquí en Lilim, todos se hacen con el fin de que nuestras estudiantes se diviertan. Tenemos la libertad para crear todo tipo de club siempre y cuando tenga potencial y te puedes salir de cualquiera cuando quieras. Yo como presidenta del consejo estudiantil creé el club de transformación- dijo Chikaru orgullosa de sus palabras.
-pues tu tambien eres muy extraña con tus ideas. Te pareces a mi amiga Tamao- dije sonriendo.
-si, eso es lo divertido. Por cierto Nagisa. Estamos reclutando miembros para el club de transformación, más aún si tienen buena figura como tu. ¿te gustaría unirte a nuestro club?- dijo Chikaru emocionada sin dejar de mirarme de pies a cabeza.
-no se de donde sacaste que tengo buena figura- dije sonrojada.
- si, es que pareces una niña angelical. Con solo verte ya me estan dando ganas de vestirte con cientos de trajes . Me traes un montón de inspiración- dijo Chikaru extrañamente tomando mis medidas de mi cuerpo. Me recordó a Tamao cuando la conocí.
-pero Chikaru no puedo hacer eso, recuerda que yo soy de Miator- dije a Chikaru.
-pues ese no es problema, te cambias a Lilim y asunto arreglado- dijo Chikaru irónicamente.
-que cosas dices- respondí riendo levemente.
-solo bromeaba Nagisa no pongas esa cara. Como te dije cuando nos conocimos, Lilim es reconocida en la residencia por su ambiente libre y despreocupado. En nuestro colegio no existen las fronteras entre colegios asi que cualquier estudiante aunque sea de Miator puede entrar a nuestros clubes- dijo Chikaru.
-pues si es de ese modo, podría pensarlo Chikaru. Me parecen muy interesantes los clubes que hay aquí, aunque sigo reiterando que el club de transformación es un poco extraño- respondí riendo.
-oye, no te metas con mi club o asumiras las consecuencias- dijo Chikaru haciéndome cosquillas.
-je, ya para Chikaru. Ademas sigo reiterando que eres muy diferente a las presidentas de los otros dos colegios, como decirlo; pero no das miedo como la presidenta Rokujou o la presidenta de Spica- dije.
-si, ellas dos son unas amargadas sobre todo la de Spica. Para eso estoy yo, para sacarles una sonrisa, sinó ya veran- dijo ella golpeando al aire con sus puños.
-eres muy divertida Chikaru, bueno ya me tengo que ir. Fue un placer volver a verte- dije amablemente.
-igualmente Nagisa, por favor piénsalo si estas animada a entrar a mi club o platicales de mi club a tus amigas- dijo Chikaru.
-lo pensaré Chikaru, que pases un lindo dia- respondí volviéndome a adentrar en el bosque para volver a Miator. Me daba mucha alegria tener una amiga tan gentil como ella, era como una segunda Tamao pero mas extrovertida y mas infantil.
Me adentré nuevamente en el bosque pero esta vez no por el mismo sitio. Sin querer llegué a un pequeño camino hecho en piedra. Jamas habia estado en este lugar.
¿este camino llevará a Miator?- me dije en la mente. Seguí el camino y bueno, probablemente de regreso llevaba a Miator pero en el rumbo que me dirigí llevaba a otro lugar, era incluso mas apartado que el jardin secreto. Llegué a un lugar muy diferente a lo que jamás habia visto en ninguno de los tres colegios.
Un bloque el cual parecia hecho todo de cristal pero no se podia ver nada desde afuera a no ser que estuviera muy cerca.
Me acerqué a este lugar y me pude dar cuenta que no eran cristales sino nylon casi transparente, habian muchisimas cantidades de flores de todos los colores; este lugar era un invernadero.
-aqui debe ser el club de jardineria de Miator- me dije mientras entraba al lugar.
-no habia nadie en este sitio, solo flores hermosas por donde quiera que miraba.
-increible, yo creo que este es el club para mi, me encantan las flores- dije en voz alta caminando por todo el lugar observando cada tipo de flor que habían en el lugar.
-es cierto, Tamao me contó que su madre trabajaba en una floristeria. Me gustaría entrar en este club y cuando la conozca regalarle unas flores hermosas en agradecimiento por tener una hija tan amable- me dije a mi misma.
Mientras caminaba por el lugar pude observar que habia una maseta que tenía unas flores que se estaban secando.
-ay no, estas flores están mal plantadas, sus raices estan por afuera de la tierra. Si las dejo asi se marchitarán del todo- me dije a mi misma. Con cuidado de no mancharme el uniforme con tierra, metí las manos en la maseta debido a que no tenía materiales para sacar la tierra de esta. Me costó algo de trabajo porque no tenia uñas muy largas. Desenterré las flores, hice un oyo y volví a plantarla como es debido para que no se marchite. Se sintió tan bien, era como salvar una vida, definitivamente quería entrar al club de jardinería. Salí del invernadero y me dirigí a unos lavabos que estaban en la entrada para lavarme la tierra que tenía. Lavé mis manos, seguido de esto iba a secarlas con mi pañuelo pero alguien detras de mi me ofreció su pañuelo para secar mis manos.
-toma, para que te seques las manos- dijo esta voz
-Shizu.... señorita Etoile- dije sorprendida al ver que era ella. Atras de mi se encontraban la Etoile Shizuma acompañada de sus dos compañeras Tougi y Kanou.
-¿has ayudado en el cuidado de las flores?.. muchas gracias- respondio ella amablemente como siempre aún tendida su mano para que reciba su pañuelo
-si señorita, no ha sido nada- respondí nerviosa.
-toma, para que te seques las manos- dijo la señorita Shizuma.
-pero yo ya tengo el mio- respondí nerviosa como siempre, ella era como mi Oneesama.
-no importa, solo tomalo- dijo ella. Tomé su pañuelo, al tocar su mano me sonrojé de golpe, algo en mi habia cambiado con respecto a ella desde esa vez que me besó en la frente; mi corazón latia fuertemente al estar cerca de ella. En fin tomé su pañuelo y sequé mis manos.
-esto, señorita. ¿usted también está en el club de jardinería?- pregunte con timidez.
-¿club de jardinería?- preguntó confundida.
En ese momento Tougi y Kanou se pusieron a reir de lo que dije, la Etoile fue mas educada y solo me sonrió.
-señorita Aoi, este lugar no es el club de jardinería, los clubes son en el bloque al lado de los dormitorios. Este es el invernadero privado de la señorita Etoile- me dijo Tougi sin parar de reir.
-¿invernadero privado?- pregunté.
-así es, la señorita Etoile utiliza este invernadero para cultivar flores que luego son usadas en los distintos eventos y ceremonias de las tres escuelas- respondió Kanou.
-¿por que cada que estoy con la señorita Etoile me debo comportar como una idiota?. Me acabo de avergonzar a mi misma con lo que pregunté- me dije en la mente sonrojandome por la idiotes que dije.
-lo.lo.lo siento mucho señorita, acabo de decir algo muy tonto. Con su permiso me retiro- dije saliendo corriendo de ese lugar muy avergonzada. Fui el objeto de burla de mis superiores, aunque la Etoile parecía muy feliz.
-que vergűenza he pasado, no puedo comportarme bien cuando estoy frente a ella, parecia que mi pecho iba a explotar- me dije a mi misma deteniendome después de tanto correr. Iba a poner mi mano en mi pecho pero me di cuenta de algo. En mi mano aun conservaba el pañuelo de la Etoile.
Asi o mas idiota tenia que ser. Me habia traido el pañuelo de la Etoile y ahora tenia que regresarselo. Observé el pañuelo y pude notar que estaba levemente sucio, no podia devolvérselo así, tenía que lavarlo para después devolvérselo. Seguí el camino de piedra y me llevó hasta el lago. Subí hasta los bloques y me dirigí a mi dormitorio.
Tamao aun no habia llegado del club; entré al baño y me puse a lavar el pañuelo que la Etoile me había prestado para secar mis manos. Una vez terminé de lavarlo lo puse a secar. Supuse que no se iba a secar hoy asi que tendria que devolverselo mañana sabado. Como ya eran más de la 1:00pm decidí ir a la cafeteria a almorzar.
Llegué a la cafeteria la cual estaba casi completamente vacía a excepción de las monjas que trabajaban en la cafeteria sirviendo los alimentos; almorcé y seguido de esto me dirigí a mi habitación.
-Tamao se está tardando mucho, después de todo cuando se encuentra en el club se tardan demasiado en terminar con sus charlas. Probablemente no llegue hasta la noche- me dije a mi misma. Me recosté sobre mi cama a esperar que Tamao llegue pero el sueño me venció y me habia quedado dormida.
.
Mientras dormía sentí cosquillas en mi cara.
-je, ya deja de hacerme cosquillas Tamao o ya veras- dije riendo.
Mientras estaba dormida escuché varias risas despues de que dije eso.
-muy buenas noches Nagisa, ya despierta- dijo Tamao. Yo me desperte y me sorprendí mucho al ver que habían muchas personas alrededor de mi cama. Estaban Tamao, Chiyo, Chihaya, Mizushima, Tsubomi, Hikari y Yaya.
- chicas, ¿por que están aqui?- dije despertándome.
-¿acaso no recuerdas que quedamos de hacer nuestra fiesta del té despues de la cena?. Chihaya hizo galletitas en el club. Además también invitamos a nuestras amigas de Spica que igual querian venir- respondió Mizushima sin parar de reir.
-¿cena?, ¿ya es tan tarde?- pregunté.
- asi es Nagisa. Te habias quedado dormida, ya son casi las 7:00pm. Te veias tan linda dormida que no me atreví a despertarte. Me quedé toda la tarde mirándote hasta que llegaron ellas- respondió Tamao.
-siempre sales con esas cosas Tamao- dije avergonzada.
-por cierto Nagisa, tienes unos ojos muy lindos- dijo Yaya riendo.
-¿eh?, gracias pero ¿por que te ries?- dije confundida.
- si, y unos bigotes encantadores- dijo Hikari la cual no pudo resistirse y rompió en carcajadas.
-nooooo, ¿que me hicieron mientras estaba dormida?- dije sospechando que me habían hecho, de razón senti que me hacian cosquillas en mi cara. Me levanté rápidamente y me dirigí al baño a mirarme en el espejo.
Como sospechaba con un marcador me habían dibujado como un gato con lineas alrededor de mis ojos y bigotes como los gatos y un circulo en mi nariz.
-mo, todas ustedes me tratan como su juguete. Esto no me dió risa- dije apenada lavándome la cara para quitarme las marcas.
-nosotras les dijimos que no lo hicieran pero Yaya, Mizushima y Tsubomi no hicieron caso- dijeron Tamao, Chihaya, Chiyo y Hikari.
-ya no te enojes Nagisa, solo era una broma- dijeron ellas tres.
-como sea, me voy a cenar- dije saliendo de mi habitación enojada.
-espera Nagisa lo sentimos- dijeron ellas tres. No les presté atención y sali sola a la cafetería.
me puse a cenar sola en la cafeteria, estaba enojada. Me habían dibujado en la cara con marcador permanente, me costo mucho trabajo quitarme esas marcas de mi cara. No queria volver a mi habitación asi que me puse a dar unas vueltas en la noche hasta casi las 9:00pm ya que después de esta hora era prohibido estar fuera de nuestra habitacion sin permiso. Regresé a mi habitación, abrí la puerta y pude observar a Tsubomi llorando.
-Tsubomi, ¿que te pasa?- dije acercándome a ella. Ella me abrazó.
-pues Tamao se enojo con nosotras por lo que hicimos y tuvimos una discusion muy fuerte. No sabia que Tamao seria tan tenebrosa cuando se enoja. Hasta hizo llorar a Tsubomi- dijo Yaya.
-esto, ¿es verdad Tamao?- pregunté admirada.
- si es verdad- respondió ella sin dirigirles la mirada a ninguna de ellas.
-escucha Nagisa, sabemos que eres una persona muy gentil y amable pero también tienes tus limites en paciencia como todas. Admitimos que esta vez nos pasamos con la broma, no debimos hacerlo. Lo sentimos todas- dijo Mizushima apenada.
-si, la fiesta de té de esta noche fue un asco después de todo lo que pasó. Todo por nuestra culpa. Lo sentimos Nagisa y a ti tambien Tamao- dijo Yaya.
-lo.lo siento mucho Nagisa Oneesama, yo fui influenciada por Yaya Oneesama y por eso hice eso- dijo Tsubomi aún llorando.
- ya esta bien chicas. No quiero que nos enojemos unas a otras por una tonteria como esta. Si es cierto que me enoje pero ya estoy mejor. Tsubomi, por favor deja de llorar que no es para tanto, me alegra que me dijeras Nagisa Oneesama- dije sonriendoles a todas.
-es que eres un ejemplo a seguir asi como mi hermana mayor. No como Yaya Oneesama que solo me enseña cosas malas- dijo Tsubomi quitandose las lagrimas.
- que cosas dices. Es cierto que Yaya es muy infantil pero es una buena persona. Ya chicas no peleemos por esto. Yo tambien pido disculpas a ti, Tamao porque por mi culpa te pusiste asi- dije abrazando a Tamao.
- yo debo disculparme también. me enojé mas de lo debido con ustedes. Es que si algo le pasa a Nagisa me duele como si me lo hubieran hecho a mi por eso me alteré. Lo siento Tsubomi por hacerte llorar- dijo Tamao.
- chicas. Ahora que ya todas estamos bien otra vez, ¿les parece si volvemos a empezar la fiesta del té?. No quiero que mis galletitas que hice en el club de cocina tengan un recuerdo amargo- dijo Chihaya.
-por supuesto. Yo quiero probar tus galletitas- respondí.
Hicimos nuestra fiesta del té hasta más de media noche, ahora muy alegres todas reconciliadas por lo que pasó. Una vez sabiamos que la hermana ya se habia ido a dormir, todas se despidieron y regresaron a sus dormitorios de cada una.
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Strawberry Panic - Novela Completa
RomanceLa siguiente historia es narrada desde el punto de vista de Aoi Nagisa; una chica alegre y carismática la cual ingresa al instituto femenino St. Miator, en el cual pasará muchas aventuras junto con sus amigas. La siguiente historia es recapitulada...
