Capitulo 13 - Dias de lluvia

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Nos encontrabamos en dia 10 de junio, en un dia distinto a los demas, todas estabamos en la recta final del semestre, dentro de unos dias empezábamos con los examenes finales y después empezarian las vacaciones de verano que tenian el largo de aproximadamente un mes. La diferencia de este dia con los otros es que era un dia triste y callado debido a las nubes negras en el cielo que amenazaban tormenta dentro de poco.
-es extraño que llueva en esta epoca del año, ¿no crees?- pregunté a Tamao mientras saliamos de nuestra habitación.
-en este lugar siempre llueve unos dias antes de que lleguen los dias de sol intenso del verano- respondió Tamao.
-Tamao, ¿tienes algo que hacer hoy?, quisiera que me ayudaras por favor a elegir una novela facil de entender en la biblioteca para mi tarea de literatura universal, tu sabes mucho más de libros que yo, y quisiera que me ayudaras- pregunté.
-como quisiera pasar mas tiempo contigo en la biblioteca leyendo un libro juntas, desgraciadamente no puedo acompañarte Nagisa, faltan menos de un mes para que el primer semestre termine y bueno, antes de que inicien los examenes finales necesito hacer el informe final del club de literatura, creo que este dia aunque no tengamos clases estaré ocupada hasta la noche- respondió Tamao apenada. Estos dias estaban llenos de dias sin clases ya que al final del semestre nos dejaban centenares de tarea para que nos preparemos para los examenes finales.
-vale, no te preocupes Tamao, iré yo sola a la biblioteca, probablemente me encuentre con Chiyo en ese lugar y me ayude a elegir un libro ya que ella es del club de biblioteca- respondí.
-vale Nagisa, perdóname mucho pero me tengo que ir al club, que pases lindo dia- dijo ella.
-que te vaya muy bien Tamao, y suerte con ese informe del club de literatura, conociéndote será el mejor informe de todo el club- respondí sonriendole.
-je me haces sonrojar, bueno me voy- dijo ella saliendo del bloque y dirigiéndose hasta el bloque de los clubes.
Me dirigí hasta la cafeteria donde me puse a desayunar sola, me sentia rara cuando estaba sin Tamao.
-me pregunto que libro deberia elegir, solo espero sea alguno corto para terminar de hacer el resto de mis tareas- me dije en la mente mientras desayunaba.
-vaya pero si es Nagisa, que gusto, ¿me puedo sentar?- dijo alguien acercandose a mi.
-que sorpresa encontrarte en este lugar Chikaru, es la primera vez que coincidimos, adelante toma asiento- respondí amablemente.
-bueno, es que yo vivo a unas cuantas casas de distancia de Astraea Hill, por eso yo desayuno siempre en mi casa, por eso jamas coincidimos en este lugar- respondió ella empezando a desayunar. (Astraea Hill es el nombre de la colina donde estaba ubicada la residencia fresa)
-que sorpresa, pensé tu tambien vivias en el colegio como Tamao y yo, me sorprende saber que vives cerca de aqui- dije asombrada.
-algun dia te llevaré- dijo ella amablemente.
-¿y por qué hoy estás desayunando en este lugar en vez de tu casa?- pregunté con curiosidad.
-es que vine rapidamente a la residencia sin desayunar porque al ver el cielo, está a punto de llover, asi que desayuné aqui- respondió Chikaru.
-ya veo, tienes razón; de alguna manera adoro la lluvia- respondí.
-¿en serio?, a mi tambien me fascina pero no me gustaria mojarme y permanecer con el uniforme asi el resto del dia- respondió ella.
-si, ¿y como van las cosas por el consejo estudiantil?- pregunté.
-se han tornado interesantes, ¿sabes?, desde esa vez que ayudaste al consejo a encontrar a la Etoile, ella ha cambiado mucho y se toma mas en serio su trabajo, ya no se escapa de las comidas o reuniones con el consejo estudiantil- respondió.
-que alivio, me alegra mucho que ella haya cambiado su manera de ser, despues de todo es la persona más importante de la residencia fresa- dije muy feliz de escuchar lo que dijo de la Etoile.
-si, ademas; en la siguiente semana antes de empezar con los examenes finales despues de tanta espera se abrirán las piscinas a los tres colegios, tendrán sus ultimas clases de educación fisica en estos lugares solo para que se diviertan- dijo ella emocionada.
-¿en serio?, me muero de la emocion, cuando abran las piscinas ¿haremos carreras?- pregunte a ella emocionada.
-desde luego, quisiera ver a la señorita Nagisa en traje de baño- dijo ella sonriendome.
-je, no se a que viene tanta formalidad, me haces sonrojar- dije avergonzada.
-te debes ver muy linda en el traje de natación del colegio, me muero de ganas por verte- respondio ella.
-¿traje de natación?- pregunté confundida.
-si Nagisa, es un traje de baño especifico que deben usar de cada colegio, asi como los uniformes que llevamos a diario, cada colegio tiene un uniforme distinto asi mismo son con los trajes de baño- respondio ella.
-¿entonces todas las de Miator llevaremos el mismo traje de baño?- pregunté nuevamente.
-correcto, por cierto ¿has pensado en la propuesta que te dije la ultima vez que nos miramos?- preguntó Chikaru emocionada e hiperactiva como siempre, aunque era mayor que yo, era mucho mas infantil, pero aun asi era una excelente amiga.
-¿Propuesta?, no recuerdo- dije intentando recordar.
-vaya que eres distraida, te dije que estabamos reclutando miembros para el club de transformación, mira que ahora somos cuatro integrantes, una estudiante de primer año igual entró al club- dijo Chikaru.
-aaa je, no lo habia pensado. Pues no tengo mucho tiempo para asistir a algun club pero si me gustaria pasar de vez en cuando por alla y hacer actividades con ustedes, siempre y cuando no me vistan de manera ridicula- dije sonrojandome.
-¿ridicula?, de ninguna manera, hay cientos de atuendos en el club y mirandote supongo que quedarias bien con todos- dijo ella.
-me alagas Chikaru, bueno me tengo que ir, posiblemente vaya al club de transformación despues de vacaciones cuando ya todo esté calmado nuevamente- dije amablemente levantandome de mi sitio.
-vale, pero que no se te olvide. Tendré listos muchos trajes para ti, ¿tu talla es 38 no es cierto?- dijo ella.
-pues no he engordado nada y no he crecido nada desde que empecé el semestre, asi que supongo que esa es mi talla- respondí.
-vale, que pases muy lindo dia- dijo ella.
Sali de la cafeteria, y mas adelante salí del bloque y me dirigí a la biblioteca cerca del lago para buscar el libro para mi tarea de literatura universal.
Extrañamente era la primera vez en mis cinco meses de estadia aqui en la residencia fresa que miraba a tantas estudiantes de los tres colegios dirigirse a la biblioteca al mismo tiempo. Por lo general la biblioteca era un lugar muy deshabitado solo iban pocas personas pero en este caso estaba lleno asi como un concierto de rock.
Cuando iba bajando por la colina dirigiéndome a la biblioteca un gran ruido se escuchó.
Un enorme trueno en el cielo avisó a todas que estaba a punto de llover, empecé a correr rapidamente y una vez entré en la biblioteca la lluvia se desató muy fuertemente.
-que suerte, justo a tiempo- me dije aliviada de estar dentro de la biblioteca.
Habian cientos de chicas al igual que yo dentro de la biblioteca.
-muy buenos dias señorita Nagisa- dijeron dos voces a lo lejos. Eran Hyoga Kizuna y Natsume Remon, dos chicas de segundo año de Lilim las cuales eran muy amables y se la pasaban casi siempre con Chikaru.
-chicas, tanto tiempo sin verlas, buenos dias a ambas- respondí.
Ellas como dos niñas mimadas se lanzaron a abrazarme fuertemente.
-que gusto volver a verla, ya no ha pasado por Lilim ultimamente- dijo Remon
-es porque he estado muy ocupada, a finales de semestre los deberes de las de cuarto año de Miator son muy largos- respondí.
-¿y vas a buscar un libro para tus deberes Nagisa Oneesama?- dijo Kizuna.
- vamos, je me avergűenza que me digan Oneesama, si estoy buscando un libro que leer para mi clase de literatura universal, solo espero no sea muy largo ya que tengo muchos mas deberes por hacer- respondí
-¿podemos ayudarte a buscar un libro?, si es de literatura tenemos el indicado- dijeron las dos al mismo tiempo.
-vale, muchas gracias, ¿pero ustedes no estan ocupadas tambien?- pregunté.
-no Nagisa Oneesama, nosotras solo veníamos a pedir prestado un paraguas a la biblioteca asi que estamos libres- respondió Kizuna.
-vale, entonces apreciaria mucho su ayuda- respondi gentilmente.
Nos adentramos en los muchisimos estantes buscando el libro que mejor me ayude con mi tarea.
Je, sin ofender pero Remon y Kizuna eran mas carga que ayuda, ellas dijeron que tenian el libro perfecto para mi tarea pero no era cierto, ellas cada libro que tenia bonito titulo lo elegian, si les hubiera hecho caso probablemente habria salido del lugar con cerca de 100 libros distintos, aunque de alguna manera me alegraba ver a dos niñas tan felices por ayudar.
-"Romeo y Julieta", ¿no crees que este libro seria perfecto para tus deberes de literatura universal Nagisa Oneesama?- preguntaron ambas mirando fijamente un libro de mediano tamaño en color azul.
-aam Romeo y Julieta, pues si me gustan las novelas romanticas, creo que lo voy a elegir chicas, muchas gracias a ambas por su ayuda- dije agradeciendoles con un beso en la frente asi como lo hacia la Etoile. Ellas dos se pusieron muy contentas de haber podido ayudarme y despues tomaron un paraguas y salieron de la biblioteca.
-que chicas mas divertidas, ahora a solicitar el libro para llevarmelo a mi habitación- me dije mientras las miraba salir corriendo de la biblioteca jugando.
Todas las chicas que estaban dentro tambien estaban solicitando libros como yo, tambien tenian que hacer sus deberes como yo, sin embargo ¿por que teniamos que venir todas el mismo dia?, el lugar estaba repleto, desde la recepción de la biblioteca donde teniamos que solicitar prestado el libro estaba una enorme fila de estudiantes y yo estaba hasta el final de esta. Dicha fila estaba retorcida como una serpiente, casi sin espacio para caminar libremente por el lugar, ocupaba toda la recepción y llegaba hasta la entrada de la biblioteca.
-esto va a tardar un buen rato- me dije poniendome en la fila.
Fué como estar haciendo fila para retirar dinero de un banco, estuve ahi hasta la 1:00pm, la fila avanzaba muy lentamente ya que habian varias estudiantes que pedian prestados mas de un solo libro y con estas estudiantes se tardaban mas en llenar el formulario para que les presten los libros.
Ya a la 1:00pm por fin llegué hasta la parte de adelante de la fila, me impresioné al ver que detras mio habia una fila igual de larga que cuando empecé.
-Nagisa Oneesama, que gusto verla aqui- dijo la que estaba del otro lado del mostrador, la encargada de prestar los libros a las estudiantes.
-vaya, que tedioso trabajo tienes Chiyo, igualmente es un gusto verte tan responsable como siempre- respondí.
-el gusto es mio Nagisa Oneesama- dijo ella.
-apresurate chica, habemos mas esperando atras de ti- dijo la chica que estaba atras de mi.
-lo siento, tienes razón, no es momento de hablar. Chiyo, necesito este libro para llevarmelo a mi habitación para mi tarea de literatura universal- dije amablemente.
Chiyo me entregó el formulario de prestamo, rapidamente lo llené y se lo devolví a Chiyo.
-"Romeo y Julieta", que hermoso libro. Por favor ¿puedo leerlo contigo mas tarde?- dijo Chiyo emocionada.
-vale, mas tarde en mi habitación lo leemos. Muchas gracias- dije amablemente abriendo mi bolso para meter el libro.
-¿Nagisa Oneesama?- preguntó Chiyo.
-¿si?- respondí.
-si no tienes paraguas puedes pedir prestado uno de los de aqui de la biblioteca, son paraguas que las estudiantes olvidan por accidente y los dejamos aqui hasta que ellas vienen a buscarlos- dijo Chiyo muy feliz de poder serme util.
-no pasa nada, mira, he traido mi propio paraguas- dije sacando de mi bolso un paraguas de color azul.
Chiyo se quedó mirando mi paraguas como en estado de trance, parecia muy feliz.
-¿Chiyo?- dije moviendo mi mano sobre su cara para liberarla del trance, parecia soñando
-¿si?, Nagisa Oneesama- dijo ella sin salir del trance aun.
-esto, despierta Chiyo, hay muchas chicas atras de mi esperando, asi que...- dije.
Ella salio de su trance y miró hacia atras y habia aun mucha gente.
-ya date prisa, tu no eres la unica que necesita pedir un libro- dijo la chica enojada detras de mi.
-lo siento mucho, ya me voy- dije saliendo de la fila.
-nos vemos mas tarde Nagisa Oneesama- dijo Chiyo en voz alta mientras me alejaba.
-vale, nos vemos Chiyo- respondi.
Me dirigí hasta la entrada de la biblioteca con mi bolso abierto en una mano y el libro y mi paraguas en la otra.
-imposible, no entra el libro en mi bolso- me dije descepcionada.
Mi bolso estaba lleno de otros libros y cosas que el libro de la biblioteca no entraba aunque ya habia sacado mi paraguas de ahi.
-ni modo, tendré que llevarlo por fuera- me dije.
Metí el libro en mi uniforme, cerré mi bolso y abrí mi paraguas para volver a los dormitorios.
Llovia muy intensamente sin cesár pero mi paraguas me protegia de la lluvia.
El camino hasta los dormitorios era rodeado de arboles los cuales de alguna manera cubrian la lluvia un poco a quien estuviera abajo de estos.
Caminé por dicho camino hasta que entre los arboles pude observar a una pequeña niña de Lilim la cual estaba abajo cubriendose para no mojarse. Era muy hermosa la niña, su cabello castaño y ondulado, sus ojos muy grandes, sus mejillas rosadas, al parecer era de primer año. Tenia la misma estatura y edad que Chiyo. Llevaba un gran oso de peluche en sus manos el cual lo tenia cubierto con su uniforme para evitar que se mojara.
-pobrecita, no debe tener paraguas, los arboles no cubren todo el agua asi que si se queda ahi se va a mojar de todas maneras.- me dije a mi misma.
Sin pensarlo dos veces me acerqué a ella.
-¿te encuentras bien?- dije amablemente a la chica. Ella dió la vuelta y me miró a los ojos sin decir una palabra, era muy callada al parecer.
-caminemos juntas en mi paraguas ¿te parece?- pregunté. Ella solo me miraba a los ojos, tenia unos ojos muy lindos de color verdes. Ella seguia sin decir nada, agachó la cabeza y dijo suavemente.
-Ohshibaru se va a mojar- murmuró la chica en voz baja
-¿entonces no estas sola?- dije mirando a los alrededores en busca de alguien mas
-estoy con Ohshibaru- respondio la chica.
Me puse a pensar. Miré la cara de la chica y miraba fijamente a su oso de peluche.
-el debe ser Ohshibaru- me dije en la mente.
Sonrei al ver como ella cubria a su osito de la lluvia y le entregué mi paraguas a la niña.
-toma, asi Ohshibaru no se va a mojar- dije sonriendole.
Ella me volvió a mirar a los ojos pero no dijo nada, era la primera persona que habia conocido tan callada.
-bien, nos vemos- dije amablemente.
Puse mi bolso en mi cabeza y salí corriendo del lugar hasta llegar a los dormitorios. Pude observar que la niña me observaba dulcemente mientras me alejaba.
Mi bolso no era lo mismo que mi paraguas, definitivamente me iba a empapar de camino a los dormitorios aunque no me importaba, le ayudé a una niña en problemas.
-que tierna niña, se preocupaba mas de su osito Ohshibaru que de ella misma- me dije sonriendo de camino a los dormitorios.
Despues de tanto correr entré al bloque de los Strawberry dorms y me dirigí directamente a mi dormitorio.
Tamao se encontraba ahí haciendo su informe del club de literatura.
-por Dios Nagisa, ¿donde estabas que llegas asi?- dijo ella levantandose de su sitio.
-lo siento Tamao, la lluvia es muy fuerte y no pude evitar mojarme- respondí.
-deprisa cambiate, no quiero que tengas un resfriado- dijo Tamao quitándome la ropa. Mi ropa estaba completamente empapada tanto que a Tamao le costaba quitarmela.
-¿que es lo que tienes ahi?, siento algo extraño- dijo Tamao mientras me quitaba la ropa.
-¡es cierto!, olvidaba que tenia el libro que pedí en la biblioteca en medio de mi uniforme- dije de golpe.
-no puede ser, está completamente humedo Nagisa. No puedes devolver el libro en ese estado- dijo Tamao por fin lograndome quitar la ropa.
-¿y ahora que voy a hacer?, de seguro tendré que pagarlo- dije algo preocupada cubriendo mi pecho con mis brazos.
-no te preocupes Nagisa, pediste prestado el libro de "Romeo y Julieta" yo tambien poseo entre mis pertenencias este libro. Podria regalartelo y devolver este libro a la biblioteca- dijo ella buscando en mi armario algo de ropa seca.
-¿en serio?, ¿y a ti no te hace falta Tamao?- pregunté.
-hace muchisimo que lo tengo, ya me lo sé de memoria asi que no me molestaria regalartelo- respondio ella.
-muchas gracias Tamao, en serio ahora si te debo la vida- dije quitando mis manos de mi pecho y abrazando a Tamao.
-je, no hagas eso Nagisa, primero vistete y despues me abrazas, estas desnuda- dijo ella apenada.
-ahora eres tu quien se apena por cosas como estas- dije riendo.
Me puse mi pijama y sequé mi cabello y ya estaba lista nuevamente.
-Nagisa, ¿tu no tenias un paraguas?, ¿por que no lo llevaste para evitar mojarte?- preguntó Tamao ayudandome a arreglar mi cabello.
-si lo llevé pero en el camino hacia acá encontré una chica de primer año de Lilim que necesitaba ayuda y le presté mi paraguas y bueno, por esa razón quedé empapada.- respondí algo apenada.
-ay Nagisa, asi es como haces tu las cosas, por ayudar a otras no te preocupas por tu bienestar- dijo ella.
-si, bueno no queria que ella se mojara por eso le cedí mi paraguas- respondí.
-¿y como se llamaba la niña?- preguntó Tamao.
-se me olvidó preguntarle- dije apenada
-¿y entonces como vas a pedirle tu paraguas de regreso si no sabes quien es esa niña?- dijo Tamao muy seria.
-lo siento, no se me ocurrió eso en ese momento. ¿y ahora que voy a hacer?, me quedé sin paraguas y parece que estos dias va a llover sin parar- dije agachada la cabeza mirando al piso.
Tamao estaba haciendo su informe del club de literatura mientras estabamos hablando, pero una vez dije eso, se detuvo completamente y pude notar su mirada encendida como cuando se emociona por algo.
-esto, ¿te sucede algo?- pregunté.
-no es nada Nagisa, solo pensé, mientras encontramos tu paraguas ¿no seria bueno que compartieramos el mio de camino a las clases?- dijo ella emocionada.
-¿en serio puedo?, vale muchas gracias- dije sonriendole.
Ella asi como Chiyo quedó en una especie de trance, algo raro les pasaba a ellas dos el dia de hoy; parecian soñando despiertas.
-bien, Tamao creo que voy a empezar a hacer mis deberes- dije sonriendole.
-vale, en seguida te entrego mi libro de "Romeo y Julieta"- respondio ella.
Se levantó de su sitio y se dirigió a su armario y sacó su libro. Era incluso mas nuevo que el que habia pedido prestado en la biblioteca, recibí su libro y empecé a leer para despues hacer mis deberes.
Estuvimos Tamao y yo toda la tarde hasta la noche haciendo lo que teniamos que hacer.
-por fin he terminado con lo de literatura universal- dije contenta ya a las 7:00pm
-felicidades Nagisa, a mi aun me falta un poco para terminar mi informe del club- dijo Tamao.
-voy a la cafeteria ¿quieres que te traiga la cena a la habitación?- pregunté.
-te lo agradeceria muchisimo Nagisa, me estoy muriendo de hambre, ni siquiera he almorzado- dijo ella.
-yo tampoco almorcé, igual me muero de hambre. Bueno ya regreso- respondí.
Salí de mi habitación y me dirigí a la cafeteria.
La cafeteria parecia mas bien una biblioteca ya que todas las estudiantes estaban haciendo sus deberes ahi.
-todas se estan esforzando mucho por lo que veo- me dije en la mente.
Tomé asiento y empecé a cenar, todo el dia habia estado sin la compañia de Tamao. Chiyo habia dicho que en la tarde iba a ir a leer el libro que pedí prestado conmigo, pero al parecer ella tambien tenia deberes y no llegó. Una vez terminé de cenar, pedí la cena para Tamao a las monjas que servian la comida y despues de esto regresé a mi habitación con la comida para ella.
-gracias a Dios viniste pronto, ya me estaba doliendo la cabeza de tanto pensar sin haber comido nada desde la mañana- dijo ella cuando llegué a mi habitación.
-pues si me tardé un poco porque yo tambien tenia que cenar, adelante, primero come y despues sigues haciendo tus deberes- respondí.
Ella empezó a comer muy deprisa, tenia tanta hambre como yo que no se tardó nada en terminar de comer. Una vez terminó la cena, siguió con su informe.
-aun nos quedan muchos deberes por hacer, yo solo terminé el de literatura universal, en los dias que vienen iré haciendo el resto de deberes de las otras areas- dije acostandome a las 9:00pm.
-esta vez si que nos dejaron bastante trabajo, pero ya veras que valdrá la pena. Cuando llegue la epoca de examenes finales solamente tendremos que concentrarnos en estos ya que los deberes ya estarán hechos- dijo ella.
-si, ademas hoy me encontré a Chikaru y dijo que la siguiente semana abririan las piscinas para todas las estudiantes, seria una lastima perdernos estos dias por tener tanto trabajo por hacer. Definitivamente terminaré mis deberes en esta semana- dije emocionada.
-asi se habla Nagisa, mira, yo igual ya terminé mi informe del club de literatura, creo que hoy dejaré los deberes hasta aqui, vamos a dormir- dijo ella levantandose del escritorio y dirigiéndose a su cama.
Despues de esto las dos fuimos a dormir placenteramente hasta el otro dia.
Al siguiente dia igualmente no teniamos clases pero igualmente teniamos decenas de deberes que teniamos que hacer, a diferencia del otro dia, este estaba soleado y muy alegre.
-creo que me he enfermado un poco Tamao despues de lo de ayer, me duele un poco la garganta- dije mientras ibamos caminando por el camino que llevaba a la catedral.
-seria mejor que fueras a la enfermeria, Nagisa, para que te recuperes- dijo ella extrañamente tenia una cara algo triste desde que salimos de nuestra habitación.
-tienes una expresión algo rara, Tamao, ¿acaso tu tambien estas enferma?- pregunté.
-no, je no es nada, tranquila, es que estaba ilusionada de que hoy iba a llover para que las dos podamos compartir mi paraguas pero ni siquiera fue necesario, está haciendo sol el dia de hoy- repuso ella.
-que cosas dices Tamao, despues podremos compartir tu paraguas hasta que logre conseguir el mio de vuelta- respondí.
amablemente.
-¿quieres que vayamos a Lilim a buscar a la niña que tiene tu paraguas?- dijo Tamao.
-vale, vamos- respondí. Ambas nos dirigimos hasta donde estaba Lilim.
Habian pocas chicas de Lilim en ese momento a diferencia de los otros dias, todas se encontraban haciendo sus deberes por eso no estaban muchas fuera de sus dormitorios.
Entramos al colegio Lilim y buscamos en los bloques de adelante pero no encontramos a la chica, despues en los bloques de los clubes de Lilim pero tampoco la encontramos. Buscamos un buen rato pero sin resultados.
-no debí haber entregado a la niña mi paraguas, debí haberla traido conmigo hasta Lilim y despues regresar a Miator- dije algo triste porque no pudimos encontrar a la niña.
Ibamos saliendo de los bloques cuando nos encontramos con Chikaru, Kizuna y Remon entrando.
-muy buenos dias chicas, es un placer verlas por acá, ¿que las trae hoy aquí?- preguntó Chikaru.
-muy buenos dias igualmente, estabamos buscando a una niña, ¿nos podrian ayudar?- respondí.
-como quisiera ayudarte pero estamos muy ocupadas- respondió Chikaru.
-asi es, una misión de detectives Nagisa Oneesama, ahora no podemos ayudarles, lo sentimos- dijo Remon.
-¿detectives?, ¿acaso es otro club de aqui de Lilim?- pregunté curiosamente.
-eso mismo, bueno nos vemos chicas, hasta la proxima- dijo Chikaru. Las tres se alejaron rapidamente del lugar.
-je, siempre se la pasan jugando ellas tres, Chikaru es muy infantil aunque muy mona- dije riendo mientras las miraba alejarse.
-si, Chikaru es de las personas mas carismaticas que conozco despues de tí- dijo Tamao.
-que lastima que no pudimos encontrar a la niña- dije sonrojada.
-¿dije algo que te avergonzara?, tienes la cara sonrojada.- preguntó Tamao.
-me siento un poco mal Tamao, creo que tengo fiebre- dije mientras me tocaba la frente.
-regresemos a Miator y vamos a la enfermeria ahora mismo, no quiero que nada malo te pase- dijo Tamao tomandome del brazo y llevandome de regreso a Miator. Entramos a la enfermeria donde solo estaba la doctora de la enfermeria y nadie mas.
La doctora me revisó, me dió unos cuantos medicamentos y salí de la enfermeria, me dijo que era recomendable que descansara.
Justo a lo que salimos de la enfermeria nuevamente empezó a llover.
-que dia mas raro, justo hace rato estaba haciendo sol y ahora volvió a llover- dije en la entrada de la enfermeria para no mojarme.
-no hay problema, tenia guardado mi paraguas para este momento- respondió Tamao.
-muchas gracias, me has salvado- respondí.
-por cierto, ¿y tu bolso?- preguntó ella.
-¡es cierto!, lo olvidé en la enfermeria, ahora vuelvo- dije.
-no te preocupes, ya voy yo, tu quedate aqui- respondió Tamao muy contenta de que las dos podremos usar el mismo paraguas juntas. Ella se alejó de mi y se adentró en la enfermeria.
-en serio que me siento muy mal, quiero estar en mi habitacion ahora mismo, pero como perdí mi paraguas tengo que esperar a Tamao- me dije a mi misma.
De repente un enorme paraguas rojo se puso encima de mi.
-¿quieres ir conmigo hasta los dormitorios?- dijo la chica dueña del paraguas.
-señorita Shi.Shizuma, que sorpresa verla por aquí- dije en voz alta, ella era como un fantasma, jamas sabia que estaba atras de mi hasta que me hablaba.
-¿y bien?, ¿quieres ir conmigo?- preguntó ella.
-pero, es que.... Tamao- dije nerviosa
-no importa, ella ya te alcanzará en los dormitorios. Estas enferma asi que deberias ir a tu dormitorio a descansar- dijo la Etoile.
-vale, muchisimas gracias- dije aun mas sonrojada de lo que estaba.
Me puse a su lado y caminamos juntas de camino a los dormitorios.
-son dias muy lluviosos asi que es normal resfriarse, ¿te mojaste o algo por el estilo?- preguntó la señorita Shizuma.
Le conté todo lo que habia pasado el dia de ayer.
-jaja justo como era de esperarse de ti, mi Nagisa. Sin una pizca de maldad ni desconfianza de las demas personas. Decidiste dejarle tu paraguas a la niña y te mojaste tu- dijo la señorita Shizuma riendo, yo me puse aun mas roja.
-ahora no tengo paraguas, hoy fuí a Lilim a buscar a la niña pero no la encontré, creo que deberia comprarme un nuevo paraguas- dije algo triste.
-animos, se que lo vas a encontrar, mira ya llegamos- dijo la señorita Shizuma.
Cuando entramos a los Strawberry Dorms, ella cerró su paraguas pero aun seguia a mi lado.
-esto, señorita; muchas gracias por su ayuda- dije haciendole reverencia.
-no agradezcas, de igual manera yo tambien venia para aca- respondió la señorita Shizuma.
-lo siento mucho señorita pero me tengo que ir a mi habitación- dije
-espera, yo iré contigo. Necesito curarte para que te mejores, no puedo dejar a una estudiante asi como asi- dijo ella.
-pero, en la enfermería me dieron medicamentos- dije timidamente.
-solo pondré pañuelos frios en tu cuerpo para disminuir la fiebre- respondió ella.
-vale, muchas gracias señorita- respondí.
Era la primera vez que llevaria a la Etoile hasta mi habitación, me sentia la persona mas afortunada del mundo.
-que bonita habitación tienen Suzumi y tu- dijo la señorita Shizuma mientras entraba en mi habitación.
-es.es un honor que me diga eso señorita, muchas gracias- dije tartamudeando.
-vamos, no te pongas nerviosa. Te habia dicho que antes de ser Etoile tambien soy una estudiante normal asi como tu- dijo ella sonriendome.
Cada que sus ojos se cruzaban con los mios, mi corazón latia con fuerza, esta sensación no se como expresarla pero era muy agradable.
-esta bien señorita Etoile, muchas gracias por venir a mi habitación- dije haciendo reverencia nuevamente.
-bien, quitate tu uniforme, yo iré a mojar los pañuelos- dijo ella.
De alguna manera no me daba vergűenza quitarme la ropa en frente de Tamao pero en delante de la Etoile si que me daba pudor, mientras me quitaba mi uniforme sentia que me iba a desmayar.
-ya estoy lista señorita- dije poniendo mis brazos en mi pecho.
Ella volvió del baño con un recipiente lleno de agua y con pañuelos mojados.
-preparate- dijo ella sentandose atras de mi.
-¿que me prepare?- pregunté confundida.
-asi es, cuando tienes fiebre se siente horrible que te pongan pañuelos humedos al inicio- dijo la señorita Shizuma.
-esta bien, estoy lista- dije.
Ella tomó un pañuelo en sus manos y lo puso en mi espalda. En serio no estaba preparada para esa sensacion, se sentia tremendamente frio. No pude evitar y dí un leve quejido.
-no hagas eso Nagisa, tu estas desnuda, si alguien entra y haces de esta manera pensará que estamos haciendo algo indebido- dijo ella riendo mientras ponia mas pañuelos en mi espalda.
-je, lo siento mucho señorita es que no puedo evitarlo, esta sensación- dije sin dejar de hacer esos ruidos.
-pareces como si estuvieramos haciendo otra cosa- dijo ella riendo mas fuerte.
-je, no se burle de mi por favor que me apena- respondí igual riendo.
A medida que mi cuerpo se mojaba con los pañuelos, cada pañuelo se sentia menos desagradable hasta que ya no me molestaba.
-bien, estas lista. Por ahora he quitado la fiebre por eso ya no te molesta tanto los pañuelos como al inicio- dijo la señorita Shizuma.
-muchas gracias señorita, en serio.- dije poniendome mi pijama.
-tienes la piel muy blanca- dijo ella.
-jej, si, soy muy palida- respondí.
-eres encantadora, en la noche debes volver a hacer este procedimiento con los pañuelos, pidele a la señorita Suzumi que te ayude- dijo ella.
-no se como agradecerle todo lo que hace por mi, muchisimas gracias por todo- dije muy contenta y ya sin fiebre por el momento.
-no debes agradecerme nada, mi deber como Etoile es cuidar de mis estudiantes, bien ya me tengo que ir. Descansa por hoy y veras que mañana estarás como nueva, la feliz y carismática Nagisa de siempre- dijo ella.
-eso haré señorita Etoile, que pase un muy lindo dia- dije amablemente.
Ella salió de mi habitación y caí desplomada en mi cama.
-Dios mio siento que mi corazón fuera a estallar, la señorita Etoile estaba tocando mi piel y me miró desnuda. No estaba lista para todo esto- me dije a mi misma.
Me sentia mejor que antes, la fiebre casi habia cesado.
Me recosté en mi cama a descansar un rato pero cuando me estaba acostando la puerta se abrió muy fuerte tanto que me asusté.
Eran Chiyo y Tamao.
-hola chicas, que gus...- dije siendo interrumpida por Tamao.
Extrañamente tenia sus ojos llenos de lagrimas y con cierta furia incontenible
-Por todos los cielos Nagisa, ¿por que no me esperaste en la enfermería?, ¿acaso te viniste a los dormitorios con toda esta lluvia como ayer?... no puede ser...si estas enferma... preocupate mas por tu cuerpo... si te pasa algo me muero...  me haces preocupar...- decia Tamao llorando y gritandome al mismo tiempo.
-ya calmate Tama....- dije siendo interrumpida.
-como quieres que me calme, te dije que tengo paraguas para venir a los dormitorios sin que te mojaras pero te viniste aun lloviendo....¿si te mueres?.. ¿que voy a hacer?- dijo ella aun llorando y gritando. No sabia si estaba enojada o si estaba feliz por verme ahi.
-ya te dije que no te pre....- dije otra vez siendo interrumpida por Tamao.
-eres tan mala conmigo.... tu sabes que todo lo que te pase a ti me duele a mi tambien... solo te preocupas por ti... yo crei eramos ami...- dijo ella cuando la interrumpi.
-¡ya callate!- dije enojada gritandole.
Tamao y Chiyo quedaron perplejas al mirarme gritarles.
-¿ya te calmaste?- dije hablando normalmente.
-si, ahora explicame- dijo Tamao dejando de llorar pero aun enojada.
-escuchame, estaba en la entrada y la Etoile Shizuma me ayudó a regresar a los dormitorios con su paraguas. Deberias primero preguntar antes de sacar conclusiones- dije aun mas enojada, era la primera vez que me enojaba con Tamao pero no me gustaba que me griten.
-¿en serio?... lo.lo lo siento mucho Nagisa... perdoname por no preguntarte las razones. Ahora estas enojada conmigo- dijo Tamao volviendo a llorar. Chiyo aunque no habia dicho nada hasta ahora tambien estaba a punto de llorar.
-ya no llores Tamao, ya pasó. Yo tambien me alteré un poco cuando llegaste gritandome diciendo que no eramos amigas. Tu eres mi mejor amiga por eso es que me alteré cuando dijiste eso- dije abrazandola.
-lo siento mucho. Lo siento. Lo siento- repetia Tamao.
-ya no te disculpes Tamao. Lo importante es que me encuentro bien. Jamas me podria enojar contigo- respondí amablemente.
-yo igual me preocupé muchisimo Nagisa Oneesama, cuando Tamao Oneesama dijo que usted estaba enferma y que habia salido sin paraguas en medio de la lluvia- dijo Chiyo timidamente.
-ya, no se preocupen tanto por mi. Me encuentro mucho mejor. La fiebre casi se ha ido- dije amablemente.
El ambiente estaba muy tenso en ese momento pero poco a poco se fué alivianando.
-¿sabes?, me gusta cada cosa que haces Nagisa, como sonries, como lloras, como te levantas, me gusta ver tu cara siempre. Pero si me dió miedo verte enojada, ¿me perdonas?- dijo Tamao timidamente acercandose a mi.
-je pareces un perrito que lo regañan. Desde luego que te perdono Tamao. Mira ya dejemos eso en el pasado ¿te parece?- dije sonriendole.
-muchas gracias Nagisa, es que si te pasara algo yo me muero- dijo Tamao otra vez empezando a llorar.
-ya no llores Tamao, todo ya pasó. La Etoile cuidó muy bien de mi y gracias a ella me siento mejor- respondí.
-¿en serio?, ¿que hizo ella por ti?- preguntó Tamao.
-me puso pañuelos humedos en la espalda para calmar mi fiebre y gracias a eso me siento mejor. Me dijo que en la noche volviera a ponerme pañuelos humedos para que mañana amanezca como nueva. ¿me ayudarias a ponerme los pañuelos en la espalda hoy en la noche?- dije sonriendole.
-desde luego, seria un placer Nagisa.- dijo ella.
Me volví a recostar en mi cama mientras que tamao se sentó en el escritorio a hacer sus deberes.
-creo que hoy no haré mis deberes, voy a descansar a ver si me mejoro- dije recostada.
-vale, si quieres puedes copiar mi tarea, de todas maneras estamos en la misma clase por ende nuestros deberes son los mismos- dijo Tamao.
-muchas gracias Tamao, ahora creo que dormiré un rato- respondí.
-lo olvidaba, hoy en la noche tendremos una fiesta de té con nuestras amigas de Spica. Tu Chiyo tambien estas invitada- dijo Tamao.
-muchas gracias Tamao Oneesama. Yo ayudaré en la limpieza de su habitación mientras Nagisa Oneesama descansa- dijo Chiyo la cual estaba callada sentada en la cama de Tamao.
-muchas gracias Chiyo, eres una empleada de habitación muy util- dijo Tamao.
-no es nada, es lo minimo que puedo hacer por mis dos Oneesama. Por cierto Nagisa Oneesama, el dia de mañana debe devolver el libro que pidió prestado a la biblioteca- dijo Chiyo.
-¿en serio?, esta bien. De todas maneras ya habia terminado de leerlo- dije.
-si, es que la biblioteca presta los libros en un plazo maximo de tres dias por eso le queria recordar ya que mañana es el tercer dia- dijo Chiyo.
-vale, muchas gracias Chiyo por recordarmelo- respondí.
Tamao empezó a hacer sus deberes, Chiyo empezó a asear la habitación y yo me habia quedado dormida al rato.
.
.
-parece la bella durmiente-
-tiene una carita tan mona-
-aunque si duerme bastante ya es muy tarde-
-ella no tiene la culpa, estaba enferma-
-¿y si le volvemos a dibujar la cara con marcador?-
-eso no es gracioso, la ultima vez que hicieron eso tuvimos una gran pelea-
-si ya lo se, solo bromeaba-
-de igual manera ya es hora de que despierte-
-Nagisa despierta-
-Nagisa, despierta- decian varias voces mientras estaba dormida.
-muy buenas a todas, chicas, perdon por quedarme dormida- dije despertandome lentamente.
Yaya, Tsubomi, Hikari, Chiyo y Tamao estaban alrededor de mi cama esperando que despertara.
-buenas noches Nagisa, mira que duermes demasiado. Son casi las 11:00pm- dijo Hikari.
-lo siento mucho pero en la mañana no me sentia muy bien por eso me habia quedado dormida- dije levantandome de mi cama.
-no hay por que disculparse, no es tu culpa enfermarte- dijo Yaya.
-de hecho si es su culpa- dijo Tamao
-¿A que te refieres?- preguntó Yaya.
-no les cuentes, es algo vergonzoso-dije sonrojada.
De todas maneras ella les contó todo lo relacionado con la niña y todas se pusieron a reir.
-jej tenia que ser Nagisa Oneesama asi de descuidada. - dijo Tsubomi.
-jej chicas dejemos de hablar de mi y empecemos con la fiesta del té, ¿les parece?- dije amablemente.
Todas asintieron con la cabeza y así empezó nuestra fiesta del té la cual duró hasta casi las dos de la mañana.
-ya es demasiado tarde chicas, deben irse a dormir- dijo Tamao.
-es una lastima que se haya terminado, pero si, debemos irnos. Hasta mañana- dijo Hikari.
-hasta mañana- respondimos
-espero encuentres tu paraguas, Nagisa- dijo Yaya.
-muchas gracias, que pasen linda noche- respondí
Hikari, Yaya y Tsubomi salieron de nuestra habitación y se dirigieron hasta su habitación.
-Nagisa Oneesama, Tamao Oneesama.. p.p.puedo- dijo Chiyo muy nerviosa.
-¿si?, dinos- dijimos Tamao y yo al mismo tiempo.
-¿puedo quedarme esta noche con ustedes?, es que es muy tarde para volver a mi habitación y con la lluvia y los truenos que se escuchan me da miedo- dijo Chiyo sonrojada.
-por supuesto Chiyo que te puedes quedar- dijimos nosotras.
-¿en serio?, muchas gracias- dijo ella.
-pero tienes que dormir con Tamao- dije yo.
-¿ y por que no puedo dormir contigo Nagisa Oneesama?- dijo ella descepcionada.
-es que estoy enferma y no quiero contagiarte- respondí.
-esta bien Nagisa Oneesama. Que pase linda noche.- dijo Chiyo la cual se acostó en la cama de Tamao y en menos de dos minutos se durmio.
-jej, si que estaba cansada, de todas maneras ya es muy tarde, por eso no pudo resistir mas el sueño- dije riendome mirando a Chiyo.
Tamao aun no se acostaba en su cama.
-bien, Nagisa debo ponerte los pañuelos antes de ir a dormir- dijo Tamao dirigiéndose al baño. Me quité la ropa nuevamente y al rato Tamao llegó con el recipiente de agua y los pañuelos humedos.
Cuando Tamao puso los pañuelos en mi espalda sentí mucho peor que cuando me los puso la Etoile ya que era de noche por ende estaba haciendo mucho mas frio que en la mañana.
-jej, me da risa escucharte cada que te pongo un pañuelo en la espalda, te quejas como si estuvieran abusando de ti- dijo Tamao sin parar de reir.
-jej si, la Etoile me dijo algo parecido, pero no lo puedo evitar se siente muy horrible ponerse esos pañuelos cuando tienes fiebre- dije igual riendome.
-ya esta listo. Ya puedes volver a vestirte- dijo Tamao.
-muchas gracias Tamao, seguro mañana estaré mejorada- dije sonriendole.
-de nada, ahora a dormir- dijo ella.
Me volví a recostar en mi cama y Tamao en la suya con Chiyo. Aunque había dormido todo el dia y la tarde y casi tambien la noche, cuando me acosté me volví a quedar dormida hasta el otro dia.
El siguiente dia no era diferente a los demas, igual estaba lloviendo muy fuertemente. Chiyo, Tamao y yo nos levantamos cerca de las 7:00am.
-muy buenos dias chicas- dije levantandome.
-buenos dias Nagisa Oneesama, ¿como te sientes despues de ayer?- dijo Chiyo.
-estoy como nueva, el resfriado se ha ido- respondí.
-menos mal estas mejor- dijo Tamao.
-Tamao Oneeaama, Nagisa Oneesama. Me tengo que ir, si me disculpan. Es que aun no termino mis deberes- dijo Chiyo.
-si quieres puedes venir mas tarde a hacer los deberes a nuestra habitación. Yo solo iré a desayunar e iré a dejar el libro a la biblioteca e igual vendremos a hacer nuestros deberes- dije amablemente.
Entendido Nagisa Oneeaama, mas tarde vendré a su habitación para hacer mis deberes tambien- respondió ella muy contenta.
Chiyo salió de nuestra habitación y se dirigió a la suya.
-yo tambien iré a dejar unos libros a la biblioteca Nagisa, tambien los tengo pedidos desde ayer y ya no los necesito- dijo Tamao.
-vale, entonces iremos juntas- respondí
-si, y compartiremos mi paraguas- dijo ella emocionada.
Las dos nos arreglamos y salí con el libro de "Romeo y Julieta" mientras que Tamao salió con una bolsa enorme de libros.
-increible, ¿todos estos libros pediste?- dije asombrada.
-asi es Nagisa, hoy los devolveré porque ya encontré lo que buscaba- respondió ella.
Las dos nos dirigimos hasta la cafeteria en donde empezamos a desayunar.
-el dia de hoy tienes mucha hambre, ya has comido casi dos platos y medio- dijo Tamao mirandome comer.
-si, tenia mucha hambre, porque ayer no almorcé ni tampoco cené- dije por fin terminando.
-me agrada mucho verte comer, solo espero no vayas a engordar porque recuerda que la siguiente semana abriran las piscinas y tendremos que usar traje de ba... ¡es cierto!, lo olvidé por completo.- dijo ella poniendose de pie.
-¿que olvidaste?- dije confundida.
-no me tardo, esperame en la entrada para ir a dejar los libros a la biblioteca, debo regresar al dormitorio.- dijo ella saliendo a toda prisa del lugar.
-que raro, bueno haré lo que ella dijo- me dije a mi misma. Me dirigí con mi libro y los libros de Tamao hasta la entrada donde estuve esperando que ella llegara.
-Nagisa Oneesama, ¿aun no vas a la biblioteca?- preguntó Chiyo la cual estaba igual saliendo del bloque.
-aun no, es que no tengo paraguas asi que tengo que esperar a Tamao- respondí.
-si quieres puedes ir conmigo, yo igual me dirijo a la biblioteca- dijo Chiyo.
-pero.. Tamao- dije en voz baja.
Ella estaba emocionada por ir conmigo compartiendo su paraguas.
-creo que esperaré a Tamao- respondí.
-esperemosla juntas- dijo ella.
Las dos estuvimos en la entrada casi media hora y Tamao no llegaba.
-se está tardando mucho Tamao Oneesama, seria mejor que nos fueramos y la esperamos en la biblioteca- dijo Chiyo.
-supongo que tienes razón, vamos- dije.
Las dos emprendimos el viaje de camino a la biblioteca.
Era algo incomodo caminar al lado de Chiyo con su paraguas ya que ella lo sujetaba y ella era mas pequeña que yo, por esa razón tenia casi que inclinarme hacia abajo para no golpear con mi cabeza su paraguas.
-Nagisa Oneesama, ¿aun no ha encontrado su paraguas?- dijo Chiyo.
-no, aun no lo encuentro, estoy perdiendo las esperanzas de encontrarlo- dije descepcionada.
-les preguntaré a mis amigas de la biblioteca a ver si encontraron su paraguas y por casualidad lo tienen alla, recuerde que allá terminan los paraguas que la gente olvida- dijo Chiyo.
-seria una buena idea, muchas gracias Chiyo- respondí.
Ibamos caminando cuando en el camino pasó una mujer alta y de unos 30 o 40 años de edad.
-¿señorita Chiyo?- dijo la mujer.
-señorita bibliotecaria, muy buenos dias- respondió Chiyo.
-necesito que vengas conmigo, quiero que me ayudes- dijo la bibliotecaria.
-pero..pero es que estoy con Nagisa Oneesama- dijo ella timidamente.
-no te preocupes por mi, mira, ahi esta la catedral, podria refugiarme ahí hasta que la lluvia cese un poco o hasta que alguien pase por ahi.- dije a Chiyo.
-lo siento mucho Nagisa Oneesama, dejeme llevarle por lo menos hasta la catedral- dijo Chiyo apenada.
Fuimos juntas hasta la catedral y despues ella se fué.
-esta vez no te voy a soltar- dijo Tamao sosteniendome del brazo. Ella al parecer iba atras de nosotras pero no nos habiamos dado cuenta.
-jej hola Tamao, me vine con Chiyo ya que tu no venias rapido- dije sonriendole.
-si lo se, me tardé un poco y tuviste que venir con ella. Pero esta vez no pienso soltarte- dijo ella sujetandome fuertemente del brazo para evitar que me aleje de ella.
-¿y a que viene eso de que esta vez no me soltaras?- pregunté.
-es que cada que te descuido un momento llega alguien y te lleva en su paraguas y nunca puedo ir yo contigo en mi paraguas, asi que ahora no te voy a soltar hasta que lleguemos a la biblioteca- dijo Tamao.
-jej, me haces reir con tus cosas, vale, vamos- respondí.
Me puse debajo del paraguas de Tamao y seguimos nuestro camino hasta la biblioteca.
-Tamao, ¿que estuviste haciendo por eso te tardaste tanto?- pregunté.
-estuve haciendo un pedido Nagisa y se tardó mas de lo que pensaba- respondió ella.
-¿pedido?- pregunté.
-si, pedí nuestros trajes de baño para las clases de natación. El sabado o el domingo llegarán nuestros trajes de baño- dijo Tamao.
-ya veo, siempre te preocupas por mi, debieron salirte costosos los trajes de baño, cuando lleguemos a los dormitorios te devolvere lo que hayas gastado por el mi.....- dije siendo interrumpida por Tamao.
-de ninguna manera, no necesitas devolverme nada. Mi paga está mas que suficiente al observarte como vas a quedar en traje de baño, asi que no te preocupes por el dinero- dijo Tamao
-je, tu siempre haces que me averguence. Vale, muchas gracias por tu obsequio- respondí avergonzada.
-bien, cambiando de tema, ¿que vas a hacer con tu paraguas?- preguntó Tamao.
-pues si ya no lo encuentro hoy, me resignaré y compraré otro- respondí.
-dejame que yo lo compre por t....- dijo Tamao siendo interrumpida por mi.
-de ninguna manera Tamao, yo voy a comprarlo, te agradezco el detalle del traje de baño pero no puedo dejar que me compres todo- respondí.
-bueno, esta bien- respondió ella.
Despues de tanto caminar ambas llegamos a la biblioteca, la enorme puerta estaba cerrada pero se podia escuchar a varias estudiantes dentro.
-supongo que debemos empujar- aclaré
-si, eso creo- respondió Tamao.
En ese momento un gran ruido se escuchó dentro de la biblioteca.
Nosotras entramos y me impresioné a ver que Chikaru, Remon, Kizuna, Yaya, Hikari y Tsubomi estaban en ese lugar peleando por un paraguas.
-hola chicas, que gusto verlas aqu.... pero... pero si ese es mi paraguas- dije asombrada.
Todas dejaron de pelear y giraron su vista a mi.
-¿este es tu paraguas?- dijo Chikaru.
-asi es, estoy segura- respondí.
En ese momento alguien detras de ellas fue haciendo paso hacia adelante, les quitó el paraguas a las chicas, y se acercó a mí.
Era la niña a la cual le habia prestado mi paraguas.
-pero si tu eres la niña que le presté mi paraguas, gracias a Dios te encontré- dije muy contenta.
Ella me miraba a los ojos dulcemente sin decirme una sola palabra.
-fué dificil encontrarte porque no sabía tu nombre, gracias a Dios te encontré-dije aliviada.
-mi nombre.....Byakudan...Kagome- dijo la niña muy dulcemente mirandome a los ojos como siempre pero sin ninguna expresión, era muy callada.
-yo soy.. Aoi Nagisa- respondí sonriendole.
Ella bajó su mirada hacia el paraguas el cual lo dirigió hacia mi.
-muchas gracias.... Nagisa..... Oneesama- dijo la chica silenciosamente
-igualmente, gracias por preocuparte tanto Kagome- dije sonriendole. La niña era muy callada pero a su vez muy buena persona, aparte de Chiyo, Tsubomi, Kizuna y Remon una mas que me llamaba Nagisa Oneesama, me sentia muy feliz.
-menos mal que este problema se terminó- dijo Chikaru.
-¿y que estaban haciendo?- pregunté.
-Kagome nos dijo que tenia que devolver este paraguas a una chica de Miator pero que no sabia quien era. Llevabamos buscando dos dias a esta chica y al final resultaste ser tu- dijo ella muy contenta.
-ahora entiendo jej. ¿pero por que estaban peleando con las chicas de Spica?- pregunté nuevamente.
-porque estas chicas de Lilim son muy distraidas y habian perdido el paraguas que tenian que devolver y terminó aqui en la biblioteca y nosotras lo pedimos prestado para ir a los dormitorios. Cuando ellas nos vieron con el paraguas fué una batalla por quien se quedaba con este pero al final nadie quedo con el paraguas porque es tuyo- respondió Yaya.
-ya veo, jej tan energicas como siempre, menos mal logré encontrar mi paraguas. Y gracias Kagome por preocuparte tanto por devolverme el paraguas, lo aprecio mucho- respondí.
Ella no dijo nada, silenciosa como siempre solo subió su mirada hacia mi y me sonrió dulcemente.
Despues de aclarado todo todas las chicas se fueron y quedamos solo Tamao, Kagome y yo.
Tamao y yo devolvimos los libros a la biblioteca y pusimos marcha de nuevo a los dormitorios.
-Kagome, ¿quieres compartir mi paraguas hasta los dormitorios?- pregunté.
Ella quedó en silencio un buen rato.
-pero Ohshibaru se va a mojar- dijo ella.
-no te preocupes, mi paraguas lo protegerá- respondí.
Abrí mi paraguas y Kagome y yo nos fuimos junto con Ohshibaru hasta los dormitorios, Tamao iba sola en su paraguas muy descepcionada de que otra vez tuvo que ir sola en su paraguas, aunque me dio mucha risa.
Una vez llegamos a los dormitorios, Kagome se fue a los dormitorios de Lilim y Tamao y yo a el nuestro en donde estuvimos todo el dia, la tarde y noche haciendo nuestros deberes.
Seguido de esto ambas procedimos en ir a dormir despues de tanto estudio por ese dia.

Strawberry Panic - Novela CompletaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora