Capitulo 32 - Como una familia

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Aquellos dias de diciembre habian sido los peores de mi vida, sinceramente varias veces me cuestionaba si fué buena idea o no entrar a estudiar a Miator despues de todo lo que había pasado en los anteriores dias.
Al dia siguiente sabado 02 de diciembre, el frio ya se estaba sintiendo cada vez mas intenso, el invierno estaba cerca y al igual mi cumpleaños.
-que bueno Nagisa que estés aqui, no pensaba que vinieras anoche mientras estaba dormida- dijo Tamao levantandose.
-muy buenos dias Tamao, que lindo dia, asi es, anoche llegué a nuestra habitación despues de tantos dias- dije sonriendole lo mas que podia.
-¿Ya te sientes bien?, Estaba muy preocupada por ti Nagisa, fueron muchos dias que estuviste en cama- dijo Tamao.
-me siento mejor que nunca, mira mira- dije saltando en una pierna.
-eso te pasó por haber salido en la lluvia y estar toda la noche bajo esta ademas que caminaste muchisimo, ya sabes que tu cuerpo no podia resistir tanto esfuerzo y aun asi...- dijo Tamao.
-ya Tamao, no me regañes, ahora me siento bien, perdon por preocuparte, ¿Me perdonas?- dije sin dejar de sonreirle.
-te perdono, solo quisiera que no te volvieras a esforzar de esa manera- dijo Tamao.
-¿Te parece si vamos a desayunar?- pregunté sin siquiera esperar su respuesta, salí a toda prisa con mi mayor sonrisa de camino a la cafeteria.
-espera Nagisa, ni siquiera te quitaste la pijama- dijo Tamao.
-es verdad, lo siento mucho- dije riendo y regresando a mi habitación a vestirme apropiadamente.
Muy rapidamente me arreglé, vestí y cepillé mis dientes y volví a salir de mi habitación.
-si que estas hiperactiva el día de hoy, esperame- dijo Tamao siguiendo mi paso hasta la cafeteria.
En el camino nos encontramos con Chiyo, Kizuna, Remon, Kagome y Tsubomi.
-muy buenos dias Nagisa Oneesama- dijeron todas en coro.
-buenos dias chicas- respondí sin siquiera detenerme y pasando de largo sobre ellas.
-¿Le pasará algo?, Ni siquiera se detuvo un momento- escuché decir a Kizuna.
-Nagisa Oneesama es muy energica, de seguro irá retrasada a alguna parte, despues de todo me alegra que haya despertado- dijo Chiyo. Sin parar seguí hasta la cafetería, recibí mi desayuno y despues me senté a comer.
-cielos, para escaparte eres muy rapida, ¿Por qué te viniste asi?, Me podias esperar, yo tambien me dirigía para acá- dijo Tamao.
-es que tenía hambre y no lo pude resistir- dije felizmente.
-ya deja de actuar asi que me estas asustando, desde que te despertaste no has dejado de sonreir- dijo Tamao.
-es que hoy es un dia muy lindo y me encuentro feliz- respondí. En ese momento nuevamente Chiyo, Kizuna, Remon, Kagome y Tsubomi nos las encontramos en la cafetería.
-muy buenos dias Tamao Oneesama, Nagisa Oneesama, ¿Nos podemos sentar con ustedes a comer?- dijo Chiyo.
-buenos dias a todas, desde luego, tomen asiento- dijo Tamao. Todas se sentaron al lado nuestro y empezaron a desayunar. Yo por mi parte no dejaba de sonreir a todo el mundo y sin importarme nada solo subía y bajaba la cabeza como si estuviera escuchando una canción.
-Nagisa Oneesama está algo extraña el dia de hoy, ¿Le pasa algo?- preguntó Tsubomi.
-ya se le pasará, es que apenas se está recuperando de su estado- dijo Tamao.
-solo espero que lo que le pasó a Nagisa Oneesama no sea contagioso, porque al parecer la señorita Shizuma está de igual manera- dijo Chiyo.
-¿la señorita Shizuma?, ¿Algo le pasó?- pregunté.
-pues hé escuchado de que está faltando ultimamente a sus clases, ademas que está descuidando sus deberes de Etoile, ultimamente está mas rara de lo normal, no parece la misma, espero esa enfermedad no sea contagiosa- dijo Chiyo.
-no creo que sea una enfermedad, creo que tiene algun problema en la cabeza, ¿Que le pasará?-dijo Remon.
-yo tambien quisiera saltarme las clases, son muy aburridas- dijo Kisuna.
-que bien hé comido, estuvo delicioso- dije levantandome de mi sitio muy contenta.
-pero si apenas probó el desayuno Nagisa Oneesama- dijo Chiyo mirando mi comida.
-ya estoy llena, comí mas que suficiente- dije acercandome a su oido mientras le sonreia, algo que hizo que Chiyo se sonrojada.
-pero si tu dijiste que tenias mucha hambre y ahora no quieres comer- dijo Tamao.
-es porque quiero guardar mi estomago para el picnic que teniamos pendientes las dos- respondí tomando a Tamao de sus manos.
-no habiamos hablado de eso, no esperaba que decidieras hacer el picnic hoy- dijo Tamao.
-es que no puedo esperar, me muero de ganas- respondí.
Tomé a Tamao de su mano y la saqué de la cafetería y fuimos a nuestro dormitorio en donde ella empezó a preparar todo para el picnic, mientras que yo hacía mis tareas pendientes de tantos dias sin asistir.
-te extrañé mucho Nagisa, pero no pareces ser la misma de antes, ¿En serio te sientes bien?- preguntó Tamao
-¿Ah?... Ah cierto, ¿Ya es hora de desayunar?- pregunté diciendo lo que primero se me ocurrió.
-si ya fuimos a desayunar ¿No te acuerdas?- preguntó Tamao.
-ah, es verdad, lo siento mucho- dije sin dejar de sonreir.
Tenía muchos deberes sin embargo aunque todo ese dia estuve con los libros para hacer mis tareas, no hize nada mas que mover mi cabeza de adelante para atras mientras sonreía todo el dia.
Al medio dia todo ya estaba todo listo para nuestro picnic.
-ya está todo listo Nagisa, ¿Te parece si vamos a pedirle permiso a la hermana para salir del colegio?- preguntó Tamao.
-no, mas bien hagamos el picnic cerca del bosque dentro de la residencia fresa, ¿No te parece?, Es un dia muy bonito y el bosque tambien es muy bonito asi que es mejor hacer el picnic acá- respondí.
-vale, si tu lo piensas asi por mi no hay problema.
-entonces vamos- dije saliendo a toda prisa de mi habitación; ya fuera del bloque de los dormitorios empecé a correr dirigiendome al bosque.
-espera Nagisa, no tienes porqué correr, tengo la canasta de picnic llena y no puedo correr- dijo Tamao.
-ah, lo siento mucho- respondí riendo suavemente. Tamao me miraba con mucha tristeza, algo entendible aun asi no me importaba en lo absoluto.
-¿Te parece bien que comamos aqui?- dije caminando de espaldas para mirarla a los ojos.
-¿Aqui?, Pero si estamos en pleno camino, sería vergonzoso que alguien nos mirara comer aqui- dijo Tamao.
-pero es que es un lugar tan lindo, que pensé había la posibilidad de comer aquí- dije asegurandome de no tropezar por caminar de espaldas.
-pues tu fuiste la que sugirió que vinieramos a comer......¡Ah ya se!, Vamos a comer al lago, rapido, rapido-dijo Tamao tomandome del brazo y alejandome del camino, como si quisiera que nos alejemos ahí para evitar algo. Discimuladamente giré la cabeza al camino y me di cuenta de que la señorita Shizuma iba pasando por el camino donde estabamos; Tamao me llevó al lago para evitar que me cruzara con ella. Al verla simplemente tomé un poco de aire y simulé no la habia visto.
-¿Por qué quieres ir a comer al lado del lago?- pregunté
-esto.... Es que la zona del lago es de las mas bonitas de Astraea Hill, por eso te la sugerí- dijo ella inventandose la excusa.
-esta bien, vamos- respondí sonriendole.
Ambas llegamos al lago en donde tuvimos nuestro picnic, la verdad no quería comer nada pero lo hice para no hacer sentir mal a Tamao.
-¿En serio te sientes bien?- preguntó Tamao.
-me siento bien, ¿Por qué lo dices?- pregunté.
-es que mi Nagisa por lo general es distraida pero este día estas mucho mas de lo habitual, ademas te la pasas corriendo de un lado para otro, hasta cuando estas sentada sigues moviendo la cabeza como si no pudieras evitar estar quieta un momento- dijo Tamao preocupada.
-te estas imaginando cosas, me siento de maravilla- dije sonriendo.
-aunque me digas que te sientes bien, mas tarde iremos a la enfermería- dijo Tamao muy seriamente.
-está bien, si asi te sientes mejor, de acuerdo- respondí abrazandola.
Las dos estuvimos en la orilla del lago por un buen tiempo, aproximadamente hasta las 4:00pm, despues de eso nos dirigimos a la enfermería en donde dijeron que no tenía nada.
-¿Ya vez Tamao?, Ya te dije que estoy bien, no te preocupes tanto- dije saliendo con ella de la enfermería.
-pues no estoy satisfecha con lo que dijo la enfermera, probablemente.... Puede ser que- dijo Tamao
-¿Probablemente que?- pregunté
-no, no es nada, olvidemos eso y cambiemos de tema, ¿Sabes de que se tratará la tercera prueba de Etoile?- preguntó Tamao.
-se tratará de un baile, nos explicaron todo antes de empezar la competición- respondí mientras entrabamos de nuevo a los dormitorios.
-¿Eres buena bailando?, Jamas te hé visto hacerlo- dijo Tamao.
-no soy buena bailando en lo absoluto asi que no creo ganar la ultima prueba- dije entrando a mi habitación.
-entonces no se diga mas, yo seré tu profesora- dijo Tamao tomando mi cintura.
-je, esto es algo vergonzoso- respondí.
-tienes que ser la mejor en el baile de salón asi que tienes que practicar todos los dias hasta el dia de la tercera prueba, todavía falta un mes- dijo ella.
-vale, muchas gracias- respondí. Las dos nos la pasamos ensayando el baile; Tamao terminó lastimada sus pies de tantas veces que la pisé, aun asi ella estaba muy feliz bailando conmigo.
Estuvimos practicando hasta la hora de cenar y despues de eso nuevamente fuimos a la cafetería.
Llegamos a la cafetería, recibimos la cena y nos sentamos a comer.
-ya terminé, creo que volveré a mi habitación- dije levantandome unos segundos despues de que nos sentaramos.
-pero ni siquiera diste el primer bocado Nagisa- dijo Tamao. Ni siquiera hice caso a lo que ella dijo y me dirigí a mi habitación; Tamao igual por seguirme ni siquiera comió y corrió atras de mi.
Ambas subiamos por las escaleras a la segunda planta.
-¡Mira Tamao!, ¿Que habra de nuevo en el cartel de anuncios?- pregunte acercandome a este.
-supongo que la fecha para la tercera prueba, festividades como navidad, entre otras cosas mas- respondió Tamao.
Las dos nos pusimos frente a este cartel a leer, habia varios eventos que se iban a celebrar en los siguientes dias, sin embargo una hoja de papel en especifico fue la que llamó mi atención.
En esta hoja estaban los nombres de las finalistas para la tercera prueba, sin embargo había algo fuera de lo común en esta hoja.
-¿Por qué la pareja de la señorita Shizuma y tu no está en la hoja?, Que yo recuerde ustedes quedaron en segundo lugar en la segunda prueba- dijo Tamao confundida al igual que yo.
-yo tampoco lo se, ¿Por qué nos quitarían de la competencia sin decirnos nada?- pregunté aun mas confundida.
En ese momento unos pasos se escucharon atras de nosotras.
-de hecho Shizuma lo sabe, la unica que no lo sabía eras tu Nagisa- dijo la presidenta Rokujou acercandose a nosotras.
-muy buenas noches, no esperaba que estuviera atras de nosotras- dije sin atreverme mirarla a los ojos despues de lo que pasó, sin embargo ella era la presidenta del consejo estudiantil y solamente cumplía con su trabajo de informarme.
-aahh, es una lastima, ustedes eran la pareja mas prometedora, que lastima que hasta aquí llegaron- dijo ella.
-señorita Rokujou, ¿Nos puede explicar por qué expulsaron de la competición a la pareja de la señorita Shizuma y Nagisa?- preguntó Tamao.
-de hecho nadie las expulsó- respondio la presidenta Rokujou.
-¿Entonces que pasó?- pregunté.
-pues el hecho está en que Shizuma renunció a la competición por su cuenta, ella misma firmó la carta de renuncia, asi que por ende las dos estan fuera de la competición; la Cadette sola no puede competir sin su Ainée asi que ya no hay mas que decir- respondió la presidenta Rokujou. Mi corazón dió un gran BUM dentro de mi pecho que hasta me dolió por unos segundos.
-no puede ser, ¿Pero por qué hizo eso?, Las dos se esforzaron tanto para llegar hasta aqui- dijo Tamao mas alterada que yo. Yo por mi parte solo bajé mi cabeza puesto que ya sabía el porqué ella renunció a la competicion.
-Nagisa debe saberlo, asi que preguntale a ella, buenas noches- dijo la presidenta Rokujou la cual se alejó de nosotras mientras que Tamao y yo quedamos en un silencio total, no nos deciamos nada la una a la otra, quería estar sola en esos momentos, no estaba segura cuanto mas podría aguantar con esta farza de aparentar estar feliz cuando me estaba muriendo por dentro. Las dos nos dirigimos hasta nuestra habitación.
Justo antes de entrar me detuve fuera de nuestra habitación.
-¿Nagisa?- preguntó Tamao.
-lo siento Tamao, creo que olvidé algo- respondí.
-¿Que es eso que olvi...?, Espera Nagisa- dijo Tamao la cual me miró como ni siquiera terminé de escucharla y salí corriendo de ese lugar. No queria que ella me mirara llorar, no podia resistir mas tiempo, despues de todo la señorita Shizuma renunció a la competición de Etoile para alejarse de mi. Había intentado ser fuerte ante mis problemas pero era imposible seguir fingiendo.
No lloraba, me resistía lo mas que podía, me engañaba a mi misma diciendome que todo estaba bien, hasta que vagando en la noche, por instinto entré al aula de musica.
-¿Por qué siempre llego por instinto a esta aula?, Ni siquiera me puedo engañar a mi misma; en este lugar fué donde toqué aquella cancion con esa persona-me dije sentandome al lado del piano. Observaba las teclas del piano negras y blancas sin quitar mi vista de estas, a la vez en mi cabeza sin yo ordenarlo empezaban a surgir todos los recuerdos con ella.
-¿Por qué todo tiene que estar asi de mal?, Yo solo quería que ella sea feliz conmigo- me dije en la mente; estaba a punto de llorar, por voluntad unicamente estaba resistiendo unos segundos mas, cuando escuché unas pisadas, al girarme para ver pude observar a la ultima persona que podría imaginar estar en esa aula en la noche.
-¿Que te pasa?- preguntó aquella persona.
-muy buenas noches Kagome- dije sonriendole. Ella como siempre muy callada no respondió solo me miraba a los ojos con tristeza.
-¿Te sucede algo?- pregunté
-¿Por qué?....- preguntó ella.
-¿Eh?- pregunté yo.
-¿Por qué estas llorando?- volvió a preguntar Kagome.
-pe..pero ¿Pero que dices?, No estoy llo...- dije deteniendome al instante; no terminé de decir la respuesta a Kagome, mis lagrimas sin querer empezaron a salir de mis ojos, habia llegado a mi limite, no podia contenerlas por mas tiempo.
-¿Te sientes bien?, Haz estado llorando por dentro todo el tiempo ¿Verdad?- dijo Kagome. No respondí despues de eso, caí al piso de rodillas y empecé a llorar mas fuerte. Despues de todo mi vida estaba siendo un infierno aquellos dias, quería aparentar ser fuerte ante mis amigas para que no se preocuparan, sin embargo ese sentimiento de tristeza pudo mas que mi fuerza de voluntad.
Las pasé de rodillas llorando por unos minutos, Kagome al frente de mí solo me hacía caricias en mi cabeza intentando consolarme pero era inutil.
-sabía que no te encontrabas bien Nagisa, tu no eres capáz de mentir y mucho menos mentirte a ti misma- dijo Tamao la cual me habia seguido hasta el aula de musica.
-lo siento mucho... Lo siento mucho de verdad- dije sin parar de llorar.
-sabía que no podrias resistir mas ese sentimiento, es mejor que lo dejes salir en lugar de aparentar todo lo contrario- dijo Tamao.
-¿Lo sabias todo?- pregunté.
-la presidenta Rokujou me contó todo lo que pasó entre la señorita Shizuma y tu, y tambien las escuché cuando la presidenta te contaba la historia, es entendible que llores Nagisa- dijo Tamao ayudandome a levantar.
-adios- dijo Kagome saliendo de el aula de musica y dirigiéndose a su dormitorio.
-venga Nagisa, nosotras igual regresemos hasta nuestra habitación, no podemos estar mas tiempo en este lugar con tanto frio, te puedes volver a enfermar- dijo Tamao. Sin dejar de llorar caminé junto con Tamao hasta nuestra habitación. No hablamos nada mas, me recosté en mi cama y ella en la suya sin decirnos una sola palabra. Yo por mi parte me la pasé llorando hasta que me habia quedado dormida.
El siguiente dia domingo no salí en todo el dia de mi habitación, Tamao me llevaba la comida, ella quería hablar conmigo pero yo no le respondía. En la noche llegaron a nuestra habitación Chiyo, Kizuna, Remon, Kagome y Tsubomi a tener una fiesta de té con Tamao; yo fingí estar dormida.
-¿Que le pasa a Nagisa Oneesama?- preguntó Chiyo.
-ayer en la mañana estaba muy animada- dijo Remon
-entiendo su preocupación pero ella no quiere hablar con nadie en estos momentos-dijo Tamao.
-si pudieramos hacer algo para ayudar- dijo Chiyo.
-ella debe entender como se sienten todas ustedes, pero es mejor dejarla sola hasta que se sienta mejor- respondió Tamao.
Ellas seis tuvieron su fiesta de té hasta muy tarde sin embargo yo pasé acostada sin moverme aparentando estar dormida.
Los tres siguientes dias fueron igual, no salí para nada de mi habitación a pesar de que tenia que asistir a clases, Tamao le habia mentido a la profesora Oosaki diciendole que aun me sentía enferma. Unicamente me levantaba de mi cama para ir al baño y ducharme, despues de eso me volvía a acostar y me la pasaba ahí todo el dia.
-Nagisa, se como te sientes, entiendo si no quieres ir a clases por uno o dos dias en esta situación, pero no puedes quedarte encerrada para siempre, por lo menos sal un rato a caminar- dijo Tamao. Sin decirle nada, me puse mi uniforme y salí de mi habitación rapidamente para evitar que ella me siguiera.
Ya casi un año de lo que había llegado a Miator, en unos cuantos meses iba a pasar a quinto año, en todos esos meses ya conocía de memoria toda la residencia fresa, sin embargo por instinto unicamente iba a ciertos lugares de esta sin pensarlo; ciertos lugares que en mi caso tenían su historia por eso los apreciaba.
Caminé por el camino de piedra hasta que llegué al invernadero, aunque no quería verla a ella, por instinto mis piernas me llevaron ahí; afortunadamente no se encontraba nadie; las flores estaban empezando a secarse.
-es verdad que la señorita Shizuma está descuidando sus responsabilidades- me dije a mi misma regando todas las flores. Despues del invernadero me dirigí a aquel arbol donde la conocí, tambien donde alguna vez la encontré a ella cuando se escapaba de las del consejo estudiantil. Seguido de esto me dirigí a la entrada de Miator en donde recuerdo fué uno de los lugares donde pusimos el agua bendita aquella vez, mas adelante caminé hasta llegar al jardin secreto en el cual me la pasé casi todo el dia llorando sin preocupaciones ya que ese lugar casi siempre estaba vacío.
-muy buenas tardes Nagisa- dijo una voz acercandose a mi.
-buenas tardes Chikaru- respondí sin mirarla aun asi sabía que era ella por su voz.
-asi que era verdad que estas muy mal estos dias, si quieres puedes contarme lo que te pasa- dijo Chikaru.
-no quiero hablar de eso ahora, ¿Que estas haciendo tu aqui?- pregunté intentando hablar normalmente.
-resulta que el dia de hoy me nombraron encargada de la biblioteca- respondió ella.
-ya veo- respondí volviendo a llorar.
-me duele verte asi Nagisa, si no quieres contarme está bien, aun asi quiero darte un consejo: si te sientes mal por una persona te aconsejo que intentes deshacerte de todo lo que te traiga recuerdos de esa persona- dijo Chikaru. Al escuchar eso suavemente me levanté de mi sitio y salí del jardin secreto sin despedirme de Chikaru.
Caminé unos minutos hasta que llegué al lago.
-si quiero olvidarme de todo y sentirme bien nuevamente tal como dijo Chikaru, debo intentar olvidarme de mi problema y dejar todo en el pasado- me dije a mi misma. Metí mis manos en mi uniforme y saqué aquella llave de la casa de veraneo que ella me habia entregado y yo aun la tenía.
-si me libro de esta llave ya no habrá nada que me ligue a ella- me dije a mi misma. Tomé la llave en mi mano derecha y con todas mis fuersas planeaba lanzar al lago aquella llave, sin embargo mi cuerpo se detuvo involuntariamente.
-si me deshago de esto significaría que ya nada nos tiene unidas a ella y a mi, no puedo deshacerme de lo unico que tengo de ella, no puedo olvidarla aunque sepa que hacer eso sea lo mejor, no quiero olvidarme de ella- me dije a mi misma. Me puse de rodillas frente al lago sin parar de llorar y a la vez sin dejar de mirar aquella llave. En el fondo quería volver a ser como antes con esa persona, sin embargo solo mirar esa llave sabía que esa fué la llave que Shizuma igual le dió a Kaori hace tiempo.
Despues de haber caminado por un largo rato volví a mi habitación puesto que ya era de noche. Entré a mi habitación en donde no había nadie en esos momentos, me acosté en mi cama a seguir con mi rutina de llorar hasta quedarme dormida.
Una media hora despues de que me acosté, Tamao llegó a nuestra habitación; ella se puso de pie frente a mi como si quisiera decirme algo pero no lo dijo, ella simplemente se quitó toda la ropa y entró a la ducha sin decirme nada.
Despues de haber salido de la ducha nuevamente se acercó a mi aun sin decirme nada, aunque a decir verdad no quería que me dijera nada, estaba mejor si ella se estuviera callada y no ponga un dedo en la herida que tenía. En aquel momento llamaron a la puerta y Tamao despues de vestirse fué a abrir.
-presidenta Rokujou, buenas noches- dijo Tamao.
-buenas noches- dijo la presidenta Rokujou.
-Esto....- dijo Tamao sin saber que decirle.
-¿Como está?- dijo la presidenta.
-creo que se cansó de tanto llorar y se quedó dormida- dijo Tamao
-no esperaba que las cosas se fueran a poner tan mal- dijo la presidenta Rokujou.
-lo mejor sería dejarla sola un tiempo para que supere aquel problema, sería lo mejor- respondió Tamao.
-tienes razón, solo espero se recupere pronto, no puede seguir faltando a clases porque se puede meter en problemas- dijo la presidenta Rokujou.
-señorita Rokujou, ¿Como se encuentra la señorita Etoile?- preguntó Tamao. La presidenta Rokujou se quedó un tiempo callada.
-ella está igual que Nagisa. Bueno solo venía para preguntar por Nagisa, que pases linda noche- dijo la presidenta Rokujou la cual se alejó y se fué a su habitación.
Cuando la presidenta Rokujou se fué y Tamao cerró la puerta, yo automaticamente me levanté de mi cama y me senté al borde de esta.
-Nagisa, pense estabas dormida- dijo ella sentandose a mi lado.
-Tamao...yo..- dije por fin dejando de llorar.
-dime lo que quieras, estoy para escucharte- dijo Tamao.
-yo...seguramente hubiera estado mejor si nunca hubiera venido a Miator- dije sin mirarla a los ojos aunque si pude darme cuenta que eso que dije le afectó mucho a Tamao y la comprendía perfectamente.
-si no hubiera venido no habría conocido nunca a Shizuma Oneesama y de esa manera no me estaría sintiendo asi; ademas ya de por si es raro que esté enamorada de una chica, si jamas hubiera venido a Miator, habría podido ser feli...- dije siendo interrumpida por Tamao la cual se alteró mucho.
-¡No digas esas cosas!, ¿Que hay de mi?- dijo Tamao gritandome a punto de llorar.
-¿Tamao?, Lo siento no quería ofenderte solo te decía lo que siento- respondí.
-se que no soy nadie para aconsejarte o alguien tan importante para ti pero aun asi quisiera que te retractes de lo que dijiste y escuches lo que tengo que decir- dijo Tamao.
-de que hablas Tamao, como puedes decir que no eres nadie, tu eres mi mejor ami...- dije volviendo a ser interrumpida por Tamao.
-por favor quiero que me escuches atentamente lo que tengo que contarte- dijo Tamao.
-¿Tienes que contarme?- pregunté.
-asi es, quiero contarte una historia sobre cierta chica- dijo Tamao.
-¿Cierta chica?- pregunté.
-si, cierta chica; quisiera que te quedes callada un momento y escuches- dijo Tamao.
-está bien- respondí.
Ella tomó airé y despues empezó con su muy corta historia.
-hace unos años ingresó a primer año esta chica, como todas se encontraba emocionada de entrar a la residencia fresa, era una chica amable y hacía todo lo posible por ser aceptada por sus compañeras. A todas nos es ilusión ser queridas y aceptadas cuando ingresamos a primer año; aun asi no entendía porqué nadie quería ser su compañera de habitación. La niña pasaba todos los dias sola a pesar de sus esfuerzos por ser querida por alguien, a pesar de sus esfuerzos ella no logró que alguien se interese por ser su compañera de habitacion...-dijo Tamao.
-Tamao, es una historia un poco deprimente, no se porqué me estas contando est...- dije siendo interrumpida por Tamao.
-callate y sigue escuchando- dijo ella.
-esta bien, lo siento- respondí.
-algun día alguien vivirá contigo, eso le dijeron, sin embargo ese dia no llegaba y la chica siguió permaneciendo sola, a pesar de eso la chica siguió esperando a que aquella chica llegase tal como le habian dicho. Ella solo tenía en su mente que una vez aquella chica llegara, todos los dias serían felices, ella solo vivía con esa ilusión en su cabeza. Sin embargo pasaron tres años y esa chica jamas llegó- dijo Tamao.
-es algo triste la historia Tamao- dije sintiendome mas mal.
-aun no termino, no te preocupes, despues de la tormenta el sol siempre sale. La chica se encontraba muy triste puesto que pasaron tres años y seguía sin tener ninguna amiga y permanecía estando sola en su habitación. Todo eso hasta que un dia de febrero, la presidenta Rokujou llamó a su puerta informandole que una chica nueva había llegado a la residencia fresa y que a partir de ese dia sería su compañera de habitación; cuando la conoció, aquella chica nueva se encontraba dormida en la enfermería, sin embargo nuestra chica se la pasó todo el dia esperando su nueva compañera abriera sus ojos. Bueno, a partir de ese dia que su compañera de habitación llegara, justo como esa chica lo había anhelado por tres años, cada día que pasaba era mejor de lo que hubiera imaginado, aquella chica nueva era muy alegre y siempre sonreia, todas se alegraban al estar a su lado, a partir de ese dia nuestra chica há tenido hasta la actualidad los mejores dias de su vida en compañía de su compañera de habitación.- dijo Tamao con ganas de llorar.
-Tamao, esa historia- dije tumidamente.
-quiero darte las gracias Nagisa, me alegro mucho de que hayas venido, fuiste tu quien le dió un final feliz a la historia, asi que por favor no digas que hubiera sido mejor no haber venido a Miator- dijo Tamao.
No sabía mucho del pasado de Tamao, mucho menos estaba enterada de que Tamao estuvo sola hasta que yo llegué a Miator, siendo una chica tan buena no podía entender porqué nadie la quería de compañera de habitación. Me puse a pensar un momento y pude darme cuenta de lo egoista que había sido con Tamao todo este tiempo. Ella siempre se preocupaba por mi porque no quería perderme, sin embargo yo no había hecho mucho por nuestra amistad, incluso le dije sin fijarme que hubiera sido mejor no haber llegado a Miator jamás.
-escucha Tamao, lo siento mucho por todo, te prometo que a partir de hoy, seré la persona que siempre has querido de mejor ami...- dije timidamente.
-no hay necesidad de eso Nagisa, yo adoro estar contigo y adoro tu manera de ser, se que eres distraida pero se muy bien que aprecias mucho nuestra amistad asi como yo, no tienes por qué cambiar porque no me lo perdonaría jamas, lo que yo quiero es que vuelvas a ser la misma Nagisa que siempre lo has sido, la chica alegre y que contagia alegría a todo el que rodea, aquella chica que se ganó mi amistad... Escucha Nagisa, se que en estos momentos no es propio hablar de amistad, pero quiero que sepas que a pesar de que no hayas podido regresarle la sonrisa a la persona que amas, has repartido sonrisas a todos a tu alrededor- dijo Tamao.
Sabía que todo lo que dijo Tamao era cierto, lo estaba meditando mucho en mi cabeza, me sentía afortunada de tener a la mejor amiga del mundo; a pesar de que las cosas con la señorita Shizuma estén tan mal en esos momentos, Tamao siempre estuvo a mi lado apoyandome.
-por favor animate Nagisa, todas queremos verte sonreir como antes, todas queremos ver a la Nagisa de siempre- decia Tamao.
-¿Todas?- pregunté
-si, todas te queremos mucho, no solo yo, sinó todas queremos que vuelvas- dijo Tamao levantandose de mi cama y dirigiéndose de nuevo a la puerta.
En cuando la puerta se abrió: Kizuna, Remon, Kagome, Chiyo y Tsubomi cayeron al piso puesto que estaban apoyadas en la puerta escuchando nuestra conversación.
-chicas, ¿Que estan haciendo aqui?- pregunté ayudandoles a levantar.
-ellas han estado todos estos dias fuera de nuestra habitación esperando que te recuperes, todas estan preocupadas por tí- dijo Tamao sonriendome.
-Tamao Oneesama tiene razón, todas estamos preocupadas por usted- dijo Chiyo.
-por favor animate, no queremos verte llorar- dijo Kizuna.
-mira, hemos hecho galletitas- dijo Chiyo.
-cuando te las comas y estés llena- dijo Remon.
-estarás de nuevo alegre y con las mismas energías- dijo Tsubomi.
-por favor come- dijo dulcemente Kagome.
Estaba sorprendida de la cantidad de amigas que tenía, me alegraba mucho saber que habian personas que querían que vuelva a ser la misma de antes, me sentía estupida al no darme cuenta de lo afortunada que era de tener tan grandiosas amigas.
-muchas gracias por todo chicas, siento mucho haberlas preocupado a todas- dije con ganas de llorar pero esta vez de alegría por lo afortunada que era.
-si no hubieras venido a Miator es verdad que jamas habrías conocido a la señorita Shizuma y no habrías sufrido tanto, sin embargo si no hubieras venido a Miator igualmente jamas nos hubieras conocido a nosotras, es algo que me habría puesto muy triste no solo a mi sinó a todas- dijo Tamao.
-lo siento mucho por haber dicho eso, tienes razón, me siento feliz de haber venido a estudiar a Miator porque gracias a eso las conocí a todas y bueno hé pasado momentos malos aqui en Miator, pero a la vez tambien he pasado momentos buenos y estoy muy agradecida por todo- dije sonriendo por fin.
-usted es nuestra Oneesama, la persona que mas admiramos, por eso queremos que sea la Nagisa Oneesama de siempre- dijo Kizuna.
-ya me encuentro mejor chicas, gracias por todo en serio. ¿Les parece si tomamos un poco de té para acompañarlo con las galletitas que trajeron?- pregunté sonriendoles a todas.
No podía hundirme en la depresión por un problema que tenía en mi cabeza, tenía que ser fuerte, despues de todo, aunque cayera en la desesperación, sabía bien que las cosas no iban a cambiar, aun asi tenía varias personas que me ayudarían a levantarme. Despues de aquella escena todas hicimos una fiesta de té que duró hasta mas de media noche. Remon, Chiyo y Tsubomi se quedaron durmiendo conmigo en mi cama, mientras que Kizuna y Kagome se fueron a dormir con Tamao.
-es como si todas fueramos una familia, no podría pedir nada mas; es cierto que me siento mal aun por lo de la señorita Shizuma pero no puedo permitir hundirme en la depresión por eso- me dije a mi misma mientras cerraba los ojos y me quedaba dormida.

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