Isabel
-¿Está todo bien?- pregunte cuando la abuela subió de nuevo al auto
-Sí, pero el pobre tenía prisa así que me dejo su tarjera-
-¿Lo dejaste ir?, abuela, perdón pero no va a regresar, es un imbécil que no sabe manejar- dije alterada
-A cualquiera le puede pasar esto tranquilízate- respondio
Al estar en la escuela, el cuello comenzó a dolerme al igual que la cabeza, estuve a punto de llamarle a la abuela cuando.
-¿Qué tienes?- me pregunto Maddy al notar mi cara de sufrimiento.
-Me siento mal eso es todo, pero le hablare a la abuela ahora mismo- dije
-En la siguiente hora es la del profe guapo, tienes que conocerlo- el morbo nació en mí.
-Está bien, pero iré a la enfermería-
(...)
-Buenos días, quería una pastilla para calmar mi dolor de cuello y cabeza- le dije a la enfermera.
-Tienes que esperar, ya fueron por ellas-
-Claro esperare en la sala-
La sala estaba casi vacía, solo estaba un hombre sentado con los codos en sus rodillas y sus manos cubrían su cara, me senté enfrente de él, pero a los pocos segundo el dolor fue más fuerte, comencé a ponerme incomoda en la silla, no encontraba una postura cómoda.
-Sé que te duele, pero podrías mantenerte quieta- dijo el hombre frente de mí, furioso.
-Perdón pero a usted no debe de interesarle lo que yo haga, solo concéntrese en su dolor- respondí de la misma manera
-Que insolente eres- dijo sentándose derecho
-No sabe que tan insolente puedo llegar a ser si no me deja en paz-
-Aquí tienen sus pastillas- dijo la enfermera con dos vasos de pastillas.
Me tome las mías y me fui.
Iba por el pasillo casi corriendo, era hora de la clase de literatura, Maddy no me perdonara si llego tarde, con eso que quiere que vea al maestro "guapo".
Cuando llegue no estaba ningún maestro guapo, tome mi lugar que era enfrente del escritorio del profesor. Aún estaba parada frente a mi lugar y de espaldas a la puerta.
-Todos a sus lugar- escuche una voz, al voltear mi mundo se vino abajo, era él.
Christian
Era ella, la niña grosera de la enfermería, al parecer me había reconocido.
-El día de hoy terminaran de hacer el reporte del libro de "El Diario de Ana Frank"-
-Profesor yo no vine ayer, no traigo el libro- dijo la joven
-Que lastima señorita... -
-Barnes- respondió
-Señorita Barnes, pero lo quiero para hoy y en mi clase hay una regla, no se puede hablar sin antes levantar la mano, eso es una falta de respeto- creo que cruce la línea al hablarle de esa manera enfrente de todos, pero se lo merecía.
Isabel
Se estaba vengando por todo lo que le dije.
No podía creer que de todos los grupos de esta escuela le haya tocado a el ser mi maestro.La clase fue eterna, no lo soportaba.
-¿Qué tal te pareció el maestro? ¿Esta guapísimo verdad?- me pregunto Maddy.
Ella tenía razón, pero lo que arruina su belleza es el humor que se carga.
-Es un engreído- dije
-Pero esta guapísimo- repitió ella
-Si te gusta ese tipo de hombre- dije
--¿A qué te refieres?- dijo con una risa.
-Los hombres mayores- respondí
-No sé lo que dices, tú estabas con u...- se dio cuenta de lo que iba a decir
-Con alguien mayo, dilo, es verdad-dije
-No quería decirlo-
-Pero lo dijiste- dije
-Perdón- fue lo único que dijo, ella no tenía la culpa de lo tonta que había sido en ese tiempo
-No te preocupes, vamos a clases.-
No había visto a Fabián en la última hora, era muy extraño que él no entrara
(...)
Ya era hora de salida, estaba con Maddy enfrente de la escuela, sentía la mirada de él profesor Jones.
En un momento en el que volte a ver al otro lado de la calle vi el mismo auto de esta mañana, intenté acercarme pero un enorme ramo de girasoles me lo impidió.
-Te traje tus flores favoritas - dijo Fabian.
-Te lo agradezco - me sorprendió que después de años de amistad no supiera que las rosas son mis flores favoritas. - ¿A que se debe? -
Quieres ser mi novia? - dijo con seguridad
Sabía que el sentía algo por mi pero pensé que lo había superado, sea como sea yo no podía responderle con ese tipo de cariño. Sin decir una palabra salí corriendo, deseando no tener ese horrible collarín.
Vi un auto que se opuso en mi camino.
-¿Necesita que le llave a su casa? - era el profesor Jones.
-No gracias, yo puedo irme sola- dije agitada
-Entonces la dejare para que hable con su novio, que por sierto, viene detrás de usted- me di la vuelta y vi a Fabian a unos metros de mi. - Que tenga lindo día-
-Esta bien, aceptaré su ayuda- de inmediato me subí al auto, enseguida arranco.
-¿En donde vive? - pregunto
-vivo a tres colonias de aquí, es todo derecho, yo le diré en donde de vuelta-
Condujo hacia mi casa, el viaje fue en total silencio, de momentos sentía su mirada en mi, yo no le diriji la mirada en todo el trallecto.
-Gracias por traerme - dije
-No es por nada- respondio.
Se quedo hasta que entre a mi casa.
-¿Quien era ese joven tan apuesto? - preguntó la abuela
-sólo es mi profesor, se ofreció a traerme pero es solo eso-comence a parlotear
-Tranquila, se que es solo tu profesor, y también se que es con el que chocamos esta mañana. Isabela si tu tomaras la decisión de estar con el-
-¿Abuela de que estas hablando? - la interrumpí
-Solo habla con la verdad, el amor se encuentra en el lugar y la persona más inesperada, pero si fuera el caso, yo te apoyaría, es tu corazón y tu sabrás a quien se lo entregas-
-Abuela, no sabes lo que dices-
Christian
No sabia lo que estaba pensando cuando le ofrecí llevarla a su casa, claro que sabias lo que pensabas, no querías a ese joven con ella. Solo era lo que pensaba, esto no era posible, yo no podía sentir nada por alguien que acababa de conocer, alguien tan altanera.
-Christian, ¿Que tanto piensas? - dijo mi novia Charlotte , interrumpiendme en mis pensamientos.
-Nada- respondi, estábamos comiendo en mi casa, ella y yo no vivimos juntos pero cada uno tiene las llaves de la casa del otro.
-Pues para no ser nada estas muy distraído, pero en fin, vendrán mis padres en unas semanas para conoserte-
-Esta bien, ¿Tus hermanos no vendrán?-
-No, gracias a dios, ellos de quedarán en Madrid, al parecer no pueden abandonar la escuela-
-Que mal me hubiera gustado conocerlos, Charlotte? Por que nunca hablas de ellos o tienes una foto? -
-Jamas los e aceptado, yo soy hija única-respondio con la mirada perdida.
-Pero que sean adoptados no significa que no sean tus hermanos- hemos hablado varias veces sobre este tema.
-Te pondrás de su parte- sin decir más se fue de la casa.
No se el por que no fui tras ella como otras veces, decidí quedarme para seguir pensando en que era lo que me pasaba.
En lugar de estar pensando cosas absurdas decidí ponerme a planear mi clase de mañana, en cuanto sonó mi celular, era un número desconocido, yo nunca atendía si no conosia el número pero de igual manera conteste.
-Diga-
-Lamento molestarlo, soy la señora Teresa Brown-
-Disculpe pero no la conosco- conteste
-Soy con la que choco esta mañana- respondió
-Ya me acorde, le pido una disculpa, ¿Que se le ofrece? -
-Quisiera arreglar las cosas sobre el choque de hoy, me gustaría que viniera a mi casa esta noche para discutir sobre ese asunto-
-Por supuesto, hay estaré, si gusta mandarme la dirección se lo agradecería -
-Se la mandare en unas horas, que tenga linda tarde- era una señora muy simpática.
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No Fue Un Error
Teen FictionIsabel conoce a Christian en el aula de clases, se enamorar completamente pero el destino les tiene varios obstáculos, uno de ellos es que el es SU PROFESOR. Tendrán que aprender a defender su amor sobre todas las cosas, aún que no será tan fácil ya...
